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Leer No Poseo Nada (Novela) Capítulo 405 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Geniella miró a Lee Sungmin con desconcierto reflejado en su rostro. TUK…TUDUUDUUK… Su cuello, que parecía una rosquilla retorcida, giró en la dirección opuesta. Su visión daba vueltas sin parar, y su cabeza la seguía. Acababa de recibir una bofetada. ¿Me abofeteó…? Su entusiasmo se desvaneció al instante y la invadió una sensación de frío. Su euforia se transformó en fastidio, y el placer en ira. Esto no entraba en sus planes. Su intención original era luchar contra Lee Sungmin para infundirle esperanza casi hasta el punto de alcanzarla, para luego arrebatársela y sumirlo en la mayor desesperación. No pretendía que él tuviera tanta esperanza, que de verdad creyera que tenía una oportunidad. Su rostro se descompuso. Esto no podría suceder. Lee Sungmin observó con indiferencia cómo cambiaba el semblante de Geniella. No necesitaba preguntar qué estaba pensando; lo sabía. Ella seguía sin entender lo que estaba pasando. Como siempre había estado en la cima, siempre había sido la depredadora, no sabía lo que se sentía ser menospreciada y que su relación se pusiera patas arriba. Eso estuvo bien. Así como Geniella deseaba la desesperación de Lee Sungmin, Lee Sungmin deseaba la desesperación de Geniella. Quería ver cómo aquella arrogante Reina Vampiro afrontaría la desesperación que le producía su incapacidad para controlar la situación. Quizá no estaba mal disfrutar de aquel espectáculo, aunque solo fuera por un rato. “Si tan solo…” Lee Sungmin levantó la mano. Hacia la ascendente Geniella… Discurso dracónico x Energía yokai ¡¡¡KWAAANNGGGGG!!!! Una presión inmensa aplastó los hombros de Geniella. Sus huesos, que no pudieron soportar el impacto, se desmoronaron y sus órganos estallaron. no exististe El cuerpo de Geniella se hundió en la tierra. Respirando con dificultad, se giró boca arriba. Su maná desbocado la protegió e intentó repeler su fuerza. Su energía y el maná de ella se encontraron, y el espacio entre ellos se distorsionó. ¿Por qué era así? Ella tragó saliva otra vez. La noche era larga, había luna llena en el cielo, y ella era la poderosa Reina Vampiro que había vivido 700 años. Hacía apenas unos minutos, había estado jugando con Lee Sungmin, tratándolo como a un juguete. Pero ¿por qué… ahora? “Si tan solo… no existieras…” Las emociones que bullían en su interior resquebrajaron la superficie tranquila y serena. No pudo mantener la fachada racional. Necesitaba un blanco para su resentimiento, y no tuvo que pensar mucho. Era culpa suya. Si ella no existiera, si no quisiera el Apocalipsis… Al menos, Heoju seguiría con él. El Rey de la Lanza tampoco habría muerto. El Bosque de las Hadas saldría ileso, y los demás no habrían sufrido tanto dolor. ¡¡PAAAZZZTTTTT!! El espacio distorsionado se hizo añicos. El Discurso Dracónico, la Energía Yokai y el maná de Geniella se esparcieron por todas partes. En ese instante, Geniella se transformó en una niebla rojo sangre y escapó de la presencia de Lee Sungmin. Él la dejó huir. La niebla se acumuló alrededor de Geniella, quien miró a Lee Sungmin con rostro inexpresivo. Ella no quería reconocerlo, pero tenía que hacerlo. Discurso dracónico El arte de la matanza celestial de Asura Artes de Tormenta de Rayos Oscuros Lee Sungmin los dominaba a la perfección, sin excepción. El Depredador de la Masacre… susurró Geniella en voz baja. Al igual que Lee Sungmin lo reconoció, Geniella no tuvo más remedio que reconocerlo. Se enfrentó a un pequeño conflicto. Anhelaba un futuro donde el Depredador de la Masacre campara a sus anchas. Si Lee Sungmin se convertía en el Depredador de la Masacre, ella no podría matarlo. Eso iría en contra del futuro que ella buscó durante cientos de años. Por supuesto, ella sabía que Lee Sungmin no era el Depredador de la Masacre que buscaba. Incluso si el Lee Sungmin actual dijera ser el Depredador de la Masacre, jamás se dedicaría a masacrar al mundo. Entonces… “Necesito matarlo”. Ella ya se decidió. Decidió aniquilarlo por completo. Ya era demasiado tarde para aplastarlo bajo su talón y sumirlo en la desesperación. Si lo hacía, podría ser ella quien terminara siendo devorada. Sí, reconoció que Lee Sungmin tenía una fuerza inmensa. Decidió contentarse con ver su rostro desfigurado por la desesperación. Su determinación de matar a Lee Sungmin cambió su estrategia. Para acabar con él definitivamente, renunció a sus deseos. Una cantidad infinita de maná adquirió un instinto asesino y se movió con ferocidad. "Qué arrogante..." Una voz suave escapó de Lee Sungmin. El cuerpo de Geniella desapareció. Saltó al espacio distorsionado, extendiendo la mano como una garra. Su maná, que se extendía tras ella, tiñó de rojo la noche oscura. Lee Sungmin permaneció inmóvil. Sus sentidos agudizados le indicaban que no era necesario. Hizo girar ligeramente algo en su mano. Las garras de Geniella chocaron con algo. Lanza sin forma El maná rojo sangre que quedaba detrás se transformó en cuchillas y atravesó el cuerpo de Lee Sungmin. Lo intentó. El Qi protector que cubría a Lee Sungmin era demasiado fuerte para que el maná de Geniella pudiera dañarlo. ¡PZZZZTTTT!!! La sangre brotó a borbotones de la boca de Geniella. Algo la atravesaba, y antes de que pudiera extraer la lanza informe, esta explotó y la destrozó. Finalmente, Lee Sungmin dio un paso adelante. Entre los restos de carne esparcidos, se podía ver la cabeza de Geniella. Mientras observaba qué emoción mostraban sus ojos, que se desviaban hacia atrás, levantó el pie derecho. ¡¡¡KWAAAAAAAAAAA!!!! Pasos sin sombra – Segundo paso: Calamidad La carne de Geniella se desprendió por la explosión, y ella se regeneró lentamente desde muy lejos. Antes de que pudiera ordenar sus pensamientos y formular una idea, Lee Sungmin dio otro paso. Pasos sin sombra – Tercer paso: Brutalidad La tormenta creada por su paso se expandió justo delante de su rostro. Los Pasos Sin Sombra de Lee Sungmin ya no estaban confinados por el espacio. Tras alcanzar la iluminación y heredar el conocimiento marcial del Señor de la Orden Sama y del Demonio de Sangre, los Pasos Sin Sombra evolucionaron considerablemente, superando con creces su forma anterior. “¡Kek…!” Un gemido escapó de los labios de Geneilla. Apretando su cuerpo maltrecho, extendió su maná hacia afuera. En medio de la tormenta, el maná de Geniella se agitaba violentamente. Apenas logró desviar la trayectoria de Pasos sin Sombra, pero Lee Sungmin permanecía cerca de ella. Como para mostrarle lo que iba a suceder a continuación, Lee Sungmin volvió a levantar el pie. Pasos sin sombra – Cuarto paso: Locura La energía Yokai se desató. El cuerpo de Geniella tembló, como una hoja de otoño colgando de un hilo, enfrentando el invierno que se avecinaba. Apretó los dientes, expandiendo su maná a su alrededor. En cuanto se abrió un hueco, voló hacia un lugar seguro y recuperó el aliento. Sin embargo, su cuerpo seguía explotando. Como había luna llena en el cielo nocturno, no había problema. Podía regenerar su cuerpo una y otra vez. —Dímelo. Una voz habló desde atrás de ella. Ella se estremeció y giró sobre sí misma, pero la mano que intentó mover fue atrapada por la muñeca. Tirando de ella hacia sí por la muñeca aplastada, le clavó la rodilla directamente en el plexo solar. El cuerpo de Geniella se dobló 90 grados y su columna vertebral se quebró al abrirse su espalda. La sangre brotó de su boca mientras Lee Sungmin la agarraba de la cabeza con la otra mano. “¿Qué se siente?” Las palabras que Geniella había despreciado volvieron a su mente. Sujetándola firmemente por la cabeza, Lee Sungmin la miró fijamente a los ojos, que temblaban nerviosamente. Ni ella misma sabía lo que sentía. Era algo demasiado extraño. “¡Suéltalo!” Geniella gruñó mientras forcejeaba para apartarlo con los brazos. En ese instante, Lee Sungmin giró la cabeza que sostenía. Con un crujido, su cuello se quebró y su cuerpo giró sobre sí mismo. Las manos que se balanceaban no arañaban más que el aire, y la intención asesina hervía. Su cuerpo cayó al suelo. Se había cortado el cuello ella misma. Entonces, su cuerpo se transformó en un enorme lago carmesí, que se expandió por los aires y cubrió el cielo creando olas. Lee Sungmin arrojó al suelo la lanza informe que tenía en la mano. ¡¡¡BOOM!!!! Un agujero apareció en el lago rojo sangre. Lee Sungmin liberó la Energía Yokai que lo envolvía. Descendiendo lentamente, inclinó ligeramente el torso y giró. Artes de la Tormenta Oscura x Pasos sin Sombra – Cuarto Paso, Segunda Forma: Vendaval Relámpago – Diezmación En un abrir y cerrar de ojos, el color del cielo cambió. Un relámpago púrpura transformó el cielo rojo sangre. Un rayo estalló y el maná se dispersó. Geniella, cubierta de sangre, cayó al suelo. Lee Sungmin, que antes no podía controlar su velocidad, ahora se movía más rápido que nunca con una precisión impecable. La agarró de la cabeza y cayó, sin reducir la velocidad, e inclinó su descenso de manera que la cabeza de Geniella rozó el suelo. Su cuerpo, al que le faltaba la cabeza, que había sido triturada, se estremeció. Lee Sungmin la pateó lejos, y su cuerpo salió volando hasta abandonar el bosque. Allí, un agujero apareció en su pecho, donde una lanza informe se había clavado. ¡¡¡KWAAAAANNNNGGGG!!!! La tierra se abrió de golpe y fragmentos del suelo quebrado salieron disparados. Geniella, cuya cabeza se había regenerado, vomitó sangre y agarró la lanza con ambas manos, forcejeando para quitársela. “Le pregunté qué se siente.” Ella no respondió. Sin embargo, su mirada, llena de veneno, atravesó a Lee Sungmin. “¿No es suficiente?” Murmurando algo como “quizás debería mostrártelo más claramente…”, Lee Sungmin tomó otra lanza. Con total naturalidad… Nueve Técnicas Celestiales de la Lanza, Noveno Arte – Infinito Al darse cuenta de lo que acababa de hacer, Geniella intentó escapar convirtiéndose en niebla. Sin embargo, la energía Yokai de Lee Sungmin la agarró como si fueran cuerdas, manteniéndola inmovilizada. Infinity atravesó el brazo izquierdo de Geniella, y un grito estalló de su boca. Un dolor mayor que el que había experimentado antes la recorría el cuerpo. Lee Sungmin giró la lanza clavada en su brazo, separándola por completo. “Intenta regenerarte.” Lee Sungmin miró a Geniella, que se retorcía, y habló. Ni siquiera salía sangre de la herida. Un sudor frío le corría por la cara mientras apretaba los dientes. La luna llena colgaba del cielo. Ella tenía maná infinito. Esta noche, ella nunca moriría, y cualquier herida se regeneraría instantáneamente. Sin embargo… Su brazo no regresó. El infinito había penetrado algo en ella… alguna fuente. En la punta de la lanza de Lee Sungmin yacía parte de la iluminación que su maestro había alcanzado cerca de su muerte. Los ojos temblorosos de Geniella se clavaron en su brazo izquierdo, que seguía sin estar. El dolor y el vacío que sentía por la amputación de su brazo eran demasiado… demasiado extraños. Y la emoción que sintió… —Te dije que intentaras regenerarte. Lee Sungmin suplicó en voz baja. * * * Géminis observó todo en silencio. Reprimió todas sus emociones, incluso el enojo que sentía hacia Lee Sungmin por haberla matado una vez, debido al cambio en la situación. Géminis sentía amor y odio por Geniella. Odiaba a su hermana mayor, quien la había convertido en vampiro sin su consentimiento después de que ella misma se convirtiera en uno. No solo eso, Geniella seguía intentando obstinadamente provocar el Apocalipsis sobre ellos. Y sin embargo, Géminis amaba a Geniella, la que la había transformado por completo. Nunca había dudado del amor que Geniella le había brindado durante siglos. Ese amor era lo que la tenía enredada. A decir verdad, era un conflicto ridículo. En esta situación, aunque Géminis interviniera, no podía cambiar nada. Si bien la fuerza de Géminis no era algo que debiera ignorarse, ¿qué podía hacer cuando su hermana estaba siendo brutalmente golpeada? En secreto… Géminis quería que Lee Sungmin matara a su hermana. Si eso sucedía, obtendría la libertad que tanto había anhelado durante cientos de años. Sin embargo, los años que pasó con Geniella la dejaron agarrada por el tobillo. Ante sus ojos… la hermana mayor con la que había pasado siglos moriría. Ese era el conflicto. Era algo que había anhelado durante tanto tiempo, pero como lo sentía tan cercano a suceder, sus emociones chocaban entre sí. Aunque diera un paso al frente, nada cambiaría. Sin embargo… era posible morir juntos… así que el camino no sería solitario. Su corazón no podía decidirse. ¿Tenía que morir así? Lo deseabas desde hacía tanto tiempo… que muriera… Como no podía hacerlo ella misma, quería traer a Lee Sungmin, quien tenía la mayor probabilidad, de matar a Geniella… Mientras Géminis luchaba con sus pensamientos, Lee Sungmin volvió a patear la cabeza de Geniella. El cuerpo de Geniella se estrelló contra el suelo. Ante esto, Géminis apretó los dientes con tanta fuerza que casi se los destrozaba. Y la jadeante Geniella… sus ojos vieron a Géminis.
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No Poseo Nada (Novela) Capítulo 405

Estás leyendo el capítulo 405 de No Poseo Nada (Novela), un novela. Comenzó como un "Sin Clase", sin poseer nada. Sobrevivío 13 años las profundidades de un mundo cruel. Termina muriendo como mercenario de rango C. Logra regresar al pasado con los conocimientos de su primera vida, pero… Este capítulo tiene publicado el 6 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. No Poseo Nada (Novela) tiene 433 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.