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Leer No Poseo Nada (Novela) Capítulo 326 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
¡Lee Sungmin! Theos se acercó con una expresión radiante. Tras él se encontraban los Caballeros Sagrados restantes, maltrechos y de pie junto a los demás supervivientes de la subyugación que habían sobrevivido milagrosamente a la destrucción total perpetrada por Kim Jonghyun. Los Caballeros Sagrados no tenían heridas abiertas, ya que Teresa y los demás sacerdotes las habían curado. Sin embargo, sus ropas y armaduras estaban desgarradas por la terrible batalla, y su agotamiento mental era aún evidente. R- ¡De verdad, eres increíble! Theos habló con sinceridad, con un atisbo de incredulidad aún reflejado en su rostro tras la monstruosa batalla que acababa de presenciar. Kim Jonghyun era el Demonio del Norte. Theos solo había oído rumores sobre su fuerza y los horrores de su magia, pero esta era la primera vez que luchaba contra él o lo veía cara a cara. Theos lo pasó increíblemente mal y con grandes dificultades, ya que fue él quien lideró la brigada de los Caballeros Sagrados en la batalla, derrotando a incontables muertos vivientes e incluso enfrentándose a la Legión de Caballeros de la Muerte. Incluso después de una batalla tan dura, Theos había regresado al origen de todo. Kim Jonghyun era el último obstáculo en su camino, y Theos lo había arriesgado todo, e incluso más. La magia de Kim Jonghyun era algo tan incomprensible que ni siquiera tenía sentido llamarla magia. Pero al final, todos lo habían superado de alguna manera. Theos no sabía exactamente qué había pasado, pero Kim Jonghyun ya no estaba. Tras todas las batallas a las que había asistido y de las que había sido testigo, Theos sabía una cosa con certeza: Lee Sungmin, la Lanza Fantasma, era alguien insondable. ¡Eres un héroe! Theos se acercó a Lee Sungmin y gritó. Y, a diferencia de los rumores que habían empañado la imagen pública de él, todos creyeron cuando Theos llamó héroe a Lee Sungmin. De no ser por Lee Sungmin, todos los presentes habrían muerto sin excepción. De no ser por Lee Sungmin, Kim Jonghyun los habría masacrado a todos con una sonrisa macabra mientras cometía el crimen. El poder divino de Teresa tampoco pudo doblegar a Kim Jonghyun. Los Caballeros Sagrados, Paladines, Sacerdotes y demás miembros de la subyugación, ninguno pudo hacer nada contra la pura fuerza y voluntad de Kim Jonghyun. Pero había alguien que había hecho mucho más. Lee Sungmin había derrotado al comandante de los Caballeros de la Muerte, Volander, uno de los cinco Depredadores de la Estrella Negra, e inmediatamente después había ido a luchar contra Kim Jonghyun para detenerlo. Derrotar a Volander ya sería una hazaña digna de ser alabada como un héroe, ¿pero detener también a Kim Jonghyun? Fue increíble. ¿Lee Sungmin-ssi? Mientras se acercaba a Lee Sungmin, que permanecía inmóvil mirando la escena con expresión vacía, Theos sintió un presentimiento de que algo andaba mal. Sentía algo extraño. Era un hormigueo, una sensación de pinchazos en la piel y en los sentidos. Theos no ignoró sus sentidos, agudizados durante años, y se detuvo a observar a Lee Sungmin con más detenimiento. ¡Despierta, despierta! Los ruidos y gritos para que se despertara no eran más que una imagen borrosa que pasaba ante los ojos de Lee Sungmin. El ser que habitaba la consciencia de Lee Sungmin se había convertido en Lee Sungmin, pero en ese momento no era él. Su personalidad, mentalidad y ego habían desaparecido por completo de su cuerpo. El Lee Sungmin que estaba frente a Theos no era el mismo que él conocía. Era un ser completamente nuevo, oculto en lo más profundo de su consciencia. Lo peor que Lee Sungmin y Heoju habían querido evitar, había sucedido. Por mucho que Heoju y Lee Sungmin creyeran y trataran de evitar que las defensas mentales de Lee Sungmin se derrumbaran, Lee Sungmin fue alcanzado por el hechizo de la reversión y las cosas empeoraron. ¿Lee Sungmin? Originalmente, si Lee Sungmin hubiera perdido por causas naturales, su ego habría quedado completamente destruido. Sin embargo, ese no fue el caso debido a las circunstancias especiales. El ser que habitaba la conciencia de Lee Sungmin no había devorado su ego, y la conciencia de Lee Sungmin permanecía sumida en un profundo letargo. Lo que pudo haber propiciado tal milagro fue Heoju. Heoju había mantenido constantemente a raya a la entidad dentro de la consciencia de Lee Sungmin, y su comunicación constante había ayudado a Lee Sungmin a conservar su propia identidad. Esto es Los ojos de Theo comenzaron a temblar. Lee Sungmin, que miraba fijamente al cielo, bajó la mirada y se encontró con la de Theo. Los extraños movimientos elegidos, la mirada ominosa en los ojos de Lee Sungmin Los sentidos de Theo comenzaban a gritarle que se alejara lo más posible. Un sudor frío comenzó a gotear de la nuca de Theos sobre su armadura. No debería haber motivo para marcharse, pensó Theos, aunque en ese momento su lógica luchaba constantemente contra sus instintos. Lee Sungmin no era una persona peligrosa. Aunque el mundo entero viera a Lee Sungmin como el asesino sin escrúpulos llamado Lanza Fantasma, único discípulo del hombre conocido como Sima Ryunju, el Emperador Demonio, Theos confirmó con sus propios ojos que Lee Sungmin no era esa persona. Al menos aquí, y ahora todos los presentes fueron salvados por él. Pero ¿por qué? Comparado con cuando conocí a Kim Jonghyun, mis sentidos no me advertían así. ¿Por qué mi cuerpo me dice ahora que Lee Sungmin es mucho más peligroso que Kim Jonghyun? Theos no tuvo tiempo de continuar pensando, ya que al instante siguiente encontró la respuesta. En ese breve instante, los ojos de Lee Sungmin reflejaron algo que Theos finalmente comprendió. Esos ojos dorados que se encontraron con los de Theos. Mientras Theos los miraba, no sintió ninguna emoción en absoluto. La boca de Lee Sungmin se curvó hacia arriba y Theos vio entonces sus colmillos sobresaliendo de las comisuras. Los dientes de Lee Sungmin eran afilados hasta un punto que no tenía sentido para un ser humano. Oh El rostro de Theos palideció. En ese instante supo que debía huir. Theos alzó la espada apresuradamente. La espada de Theo, que no se había resquebrajado ni siquiera al repeler los brutales ataques de Kim Jonghyun, se partió limpiamente por la mitad. Sin embargo, no fue la lanza de Lee Sungmin la que la partió, sino sus manos como garras, con uñas que no dejaban de crecer. ¡Esfuerzo supremo! La sangre brotó a borbotones del pecho de Theo. Aunque Lee Sungmin atravesó la espada e incluso la armadura de Theo, por suerte el alcance de sus garras no era suficiente para matar a Theo de un solo golpe. Los rostros de Teresa y de los demás miembros de la Santa Iglesia palidecieron al ver la sangre brotar del pecho de Theo. ¿El-Theos? Los demás Caballeros Sagrados que estaban junto a Theos gritaron confundidos y retrocedieron unos pasos. Por suerte, Theos no sufrió heridas mortales. En ese momento, el hecho de retroceder unos pasos, siguiendo las advertencias de su instinto, le salvó la vida. ¡Huyan todos! Theos no sabía por qué, pero era evidente que Lee Sungmin no estaba en sus cabales en ese momento. Sin embargo, Lee Sungmin se movió más rápido que la respuesta. Blandió su mano derecha con ferocidad, sin contenerse con sus manos afiladas como garras. Una energía interna púrpura emanó del cuerpo de Lee Sungmin con un ligero gesto. Theos salió volando apresuradamente hacia atrás, escupiendo sangre. Por suerte, los demás Caballeros Sagrados habían logrado retirarse a una distancia segura gracias a la advertencia de Theos. Pero no solo Theos o los miembros de la Santa Iglesia fueron blanco del ataque. Un pequeño grupo de los restos del ejército de subyugación desapareció entre una espesa nube de sangre y carne tras el ataque de Lee Sungmin. ¡Ahhhhhhhhhh! El grito de Lee Sungmin fue más bien un chillido agudo que resonó horriblemente. En el profundo mundo de la conciencia de Lee Sungmin, Heoju seguía sin darse por vencido y gritaba una y otra vez para que el ego original de Lee Sungmin despertara. [¡¿No decidiste no convertirte en un monstruo, maldito?!] Pero los gritos de Heoju fueron casi completamente silenciosos. [¡N-..NO!] Los continuos gritos de Heojus, sin embargo, finalmente tuvieron un pequeño efecto. En lo más profundo de su subconsciente, Lee Sungmin abrió los ojos y se incorporó lentamente. ¿Dónde estoy? Lee Sungmin jadeó en busca de aire al recobrar el sentido y miró a su alrededor. A su alrededor solo reinaba una oscuridad absoluta. Lee Sungmin comprendió tardíamente dónde se encontraba, pues ya había estado allí antes. La última vez que había estado aquí fue hace mucho tiempo, en aquel fatídico momento en la Ciudad de las Noches Eternas. Lee Sungmin quedó atrapado en este espacio cuando se transformó por primera vez en un monstruo y perdió el control de su cuerpo ante la entidad que habitaba en su mente . Lee Sungmin había venido a este mismo lugar. Pero es diferente a entonces. Lee Sungmin expresó sus pensamientos en voz alta, conmocionado. En ese momento, no estaba solo; Heoju también lo acompañaba, al otro lado de una barrera invisible. Pero ahora Lee Sungmin no podía ver absolutamente nada más que la oscuridad que lo envolvía todo. Esta vez era diferente, pues su cuerpo se había transformado en un monstruo completo y ya no podía sufrir más mutaciones. ¿Qué pasó? Lee Sungmin no lo entendía. ¿Por qué se había roto el sello de repente? ¿Por qué su cuerpo se había transformado por completo en un monstruo? Y más aún, ¿por qué Kim Jonghyun había desaparecido de repente y para siempre? El Mago Oscuro. Lee Sungmin, que caminaba sin rumbo en la oscuridad, se detuvo. Antes de ser deportado de los confines del tiempo y el espacio dentro de tu mundo, parece haberte dejado un regalo muy interesante: el hechizo de reversión. Jajaja. La magia que lo convirtió en un demonio iba dirigida directamente a ti, pero en lugar de eso, has vuelto a ser un monstruo, no un demonio. Esta voz. Lee Sungmin lo supo. Esa voz no pertenecía a Heoju. Tuviste suerte. Gracias a la insistencia y perseverancia de ese yokai, tu ego sigue intacto. Sin embargo, eso es todo. Simplemente vagarás por este lugar sin cesar. ¿Quién eres? Lee Sungmin reprimió cualquier pensamiento sobre lo sucedido y decidió que necesitaba saber quién era esa persona. Pero lo único que recibió como respuesta fueron risas. ¡Jajajaja! La risa siniestra resonó en la oscuridad. Lee Sungmin contuvo el aliento y se dirigió hacia donde le parecía provenir. Con cada paso, veía surgir de la oscuridad innumerables imágenes, como un panorama. Eran escenas que Lee Sungmin conocía. Eran escenas de su vida pasada, de su vida actual, de su tiempo en la Prueba del Tiempo y mucho más. Todo lo que se ve en estas escenas son experiencias que él había vivido. Incluso las escenas de cuando fue convocado a Genavis por primera vez en su primera vida. Lee Sungmin repasó ese recuerdo con sentimientos encontrados. Tenía catorce años y fue invocado a la fuerza a Eria sin ningún conocimiento de artes marciales ni magia. Era un don nadie, sin recursos ni nada. Recordó que en aquel entonces había aprendido algunas técnicas básicas de esgrima con lanza. Originalmente, la había elegido porque Lee Sungmin pensaba que sería más seguro atacar a los enemigos a distancia que cuerpo a cuerpo, y había oído que la lanza era fácil de usar para principiantes. Así había vivido. Como mercenario. Un mercenario de clase C que formaba parte del Gremio de Mercenarios. Admiraba y envidiaba a Xeon, un hombre conocido en aquel entonces. Xeon, que provenía de la misma clase social que él, había superado las limitaciones y adversidades que otros sin clase enfrentaban, alcanzando el Reino Pico. En ese momento, Lee Sungmin creía sinceramente que Xeon había alcanzado la cima del poder y que el Reino Pico era el cielo. Pero solo más tarde, en su segunda vida, comprendió que aquello no era nada comparado con el verdadero límite de poder que uno podría alcanzar. En su vida pasada, había admirado a Xeon y deseaba con desesperación ser como él. Sin embargo, aquel Lee Sungmin no se había esforzado en absoluto por hacerse más fuerte. Murió viviendo al día, buscando placeres triviales, y así murió miserablemente. ¿No es algo trivial? La persona cuya voz le hablaba a Lee Sungmin desde la oscuridad sonrió. Lee Sungmin siguió caminando. Sintió que la persona cuya voz le hablaba no estaba muy lejos. Pero cada vez que daba un paso adelante, Lee Sungmin veía más escenas. Si las escenas en las que se había centrado antes eran una mezcla de escenas que giraban principalmente en torno a su vida anterior, ahora Lee Sungmin veía más experiencias y escenas vividas en su segunda vida. Lee Sungmin echó un vistazo a la escena que mostraba su primer encuentro con Wijihoyeon. La había conocido, había entablado amistad con ella e incluso la había convertido en su meta, su nueva rival a la que aspirar. Estaban las escenas de cuando fue a las Montañas de Mush. Incluso las escenas en las que conoció a Frescan y obtuvo el Corazón Negro. ¡Oh! Esa es importante. La voz sin dueño soltó una risita cuando Lee Sungmin se concentró en la escena de la obtención del Corazón Negro. Después, Lee Sungmin viajó al Templo Shaolin. Tras practicar allí y conocer al Gran Maestro Bulyeong y a Jihak, derrotó a Dokgo, el Espadachín Solitario, y conoció a Denir. En la siguiente escena, se ve a Lee Sungmin dirigiéndose al Bosque Durmiente, donde conoció a Heoju y Rubia. ¡Oh, esa también es bastante importante! ¡Jajaja! Lee Sungmin se reunió entonces con Wijihoyeon y Baek Sogo en la mazmorra. Después viajó al norte, donde se encontró con Geniella y, tras derrotar al Demonio Celestial Sangriento, conoció al Demonio Celestial Loco, Byuk Won-Pae. Tras ello, cumplió su promesa de reunirse con Wijihoyeon en Rubes diez largos años después. Allí conoció a Sima Ryunju y luchó contra An Zun en una sangrienta batalla. Posteriormente, se dirigió al sur, donde mató a Qian Zun para romper la maldición que pesaba sobre Wijihoyeon y heredó los tesoros de Heoju. Este lugar también. La voz habló al comenzar la siguiente escena. Fue cuando Lee Sungmin viajó a la Ciudad de la Noche Eterna, conoció a Yana y luchó contra Arbeth y Aine. Esa es muy importante. En la siguiente escena, Lee Sungmin avanzó aún más hacia el sur. Mató a Guan Zun y, en la revancha, mató a An Zun. Se sucedieron unas escenas más y otras más. Lee Sungmin presenció una vez más la muerte de su único maestro a través de estas escenas. Por supuesto, Lee Sungmin no se sentía bien al respecto, sin importar cuántas veces lo presenciara o lo reviviera en sus recuerdos. La siguiente escena mostraba a Oslo ayudándolo a heredar y comprimir el corazón de Sima Ryunju para que pudiera consumirlo y hacerse más fuerte. Al terminar esa escena, el dueño de la voz rió histéricamente y aplaudió con fuerza. No lo dijo, pero Lee Sungmin sabía que esa escena probablemente también era increíblemente importante. Pero ¿qué querían decir con importante? ¿Qué más conectaba todas esas escenas importantes? Llegaron las últimas escenas. Fue entonces cuando Lee Sungmin mató a Volander y luego se enfrentó a Kim Jonghyun. Él vio todas las escenas desde el punto de vista de un tercero, y con esto, Lee Sungmin pudo ver a Kim Jonghyun extender el dedo hacia él y lanzarle el hechizo de reversión antes de desaparecer por completo en una luz blanca. ¿Adónde fue entonces Kim Jonghyun? Abel reunió hasta la última gota de fuerza vital que le quedaba y lanzó un último hechizo con el Weiss. Es un hechizo que transporta todo lo que se encuentra confinado en ese espacio a otra dimensión y prohíbe que lo atrapado dentro vuelva a entrar en Eria jamás. Kim Jonghyun jamás podrá regresar a Eria. Ni al pasado, ni al presente, ni al futuro; no puede regresar. ¿Y qué le ocurrió a Abel? Murió. Probablemente murió con una sensación de satisfacción. Probablemente ni siquiera imaginó que Kim Jonghyun te lanzaría un hechizo tan interesante justo cuando lo deportaban. El dueño de la voz habló con un dejo de risa despectiva entre sus palabras. Por mucho que desees conservar tu humanidad, por mucho que intentes aferrarte a la razón y al instinto, es inevitable. El hechizo de la regresión es absoluto. Ya es un gran logro mantener intacto tu ego en este estado. Pero ¿qué me depara el futuro a partir de ahora? Probablemente vagarás en este estado de inconsciencia por toda la eternidad. A menos que intervengan factores ajenos a tu control, no hay forma de que escapes de aquí por tu cuenta. Tu cuerpo ya se ha transformado por completo en un monstruo. No entiendo. Lee Sungmin murmuró en voz baja. La mayoría de los monstruos que he visto conservaban su propia capacidad de razonamiento y conciencia corporal. En cierto modo, eran más humanos que monstruos. ¡Oye, oye! Esa conclusión es demasiado precipitada. Para empezar, no conoces a muchos monstruos. Además, solo dos se han comunicado contigo correctamente: Heoju y Yana, y ambos han alcanzado su máximo poder. ¿Y qué dijiste? ¡Jajaja! ¿Que eran más humanos que monstruos? ¡Qué juicio tan precipitado y arrogante! ¿Qué sabes de Heoju? ¿Qué sabes de Yana? ¿Crees que lo que te han mostrado lo es todo para ellos? El dueño de la voz se rió e incluso estornudó con absoluto desprecio ante las palabras imprudentes de Lee Sungmin. Te tenían demasiada simpatía porque también tenían algo que ganar contigo. Por eso fueron amables contigo al principio. Si Heoju hubiera sido tan alegre y racional como te parecía, e incluso a veces ingenuo, ¿lo habrían llamado la Pesadilla del Sur hace 400 años? ¿Crees que la gente se unió para matarlo solo porque era buena persona? La respuesta fue no. Heoju no era un buen monstruo en absoluto y Lee Sungmin lo sabía porque Heoju le había contado algunas de las cosas que había hecho en su mejor momento, cuando estaba vivo. Con orgullo decía que había atrapado y matado a un dragón solo porque volaba por el cielo de su territorio. Lo que Yana te mostró fue cortesía y adoración por el alma de Heoju que residía en ti. Si fueras un simple mortal, ¿crees que Yana habría sido tan amable contigo? La respuesta fue no, de nuevo. Yana intentó someter a Lee Sungmin y convertirlo en un monstruo en cuanto lo vio. ¿Eran más humanos que monstruos? ¿Qué demonios significa para ti ser humano? ¿Qué sabes tú de los monstruos? Jajaja, los monstruos apenas distinguen entre el bien y el mal. Para ellos, el criterio absoluto para determinar su comportamiento es su propio deseo. La razón por la que los humanos los desprecian es por cómo ven a los de su propia especie, que persiguen el placer y el deseo sin importarles a quién puedan dañar. Lee Sungmin se detuvo. Delante de él, alguien estaba sentado ordenadamente de espaldas. Sé lo que te intriga. Tú, convertido en un monstruo, careces de razonamiento y cordura. El monstruo que llevas dentro solo intenta matar y devorar todo lo que ve. Lo único que sabe hacer es cometer atrocidades, y su única forma de comunicación son gritos guturales. Es como un niño pequeño al que se le ha otorgado el poder de un dios y no sabe nada de lo que puede hacer con él. Era cierto. Lee Sungmin se preguntaba sinceramente por qué le ocurría eso. Le resultaba tan extraño y ajeno, teniendo en cuenta lo poco que sabía sobre monstruos, y todo lo que aquel hombre había dicho sobre el deseo cobraba sentido. La razón es muy simple. Tu deseo, como monstruo, no existe. Nunca existió. No posees absolutamente nada. ¡Pero por eso estoy aquí, jajajaja! ¡Estoy aquí para llenar ese vacío de deseo en ti! ¿Qué demonios...? ¿Quién...? No. ¿Qué eres? En ese momento, Lee Sungmin empezó a sentir verdadero miedo al oír las palabras del hombre misterioso, y su cuerpo, dentro del mundo de su estado de inconsciencia, comenzó a temblar. Jajaja. Una vez más, el hombre se echó a reír de forma escalofriante. Se giró lentamente y miró a Lee Sungmin. No tenía ojos, nariz ni ningún rasgo facial, salvo una boca. Y en aquella boca, sobre su rostro blanco y vacío, solo había una sonrisa espeluznante. ¿A mí? El hombre levantó la mano y se señaló a sí mismo. Soy el Depredador de la Masacre. ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA! En medio de la confusión y el miedo de Lee Sungmin, el hombre soltó una carcajada más fuerte que nunca.
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No Poseo Nada (Novela) Capítulo 326

Estás leyendo el capítulo 326 de No Poseo Nada (Novela), un novela. Comenzó como un "Sin Clase", sin poseer nada. Sobrevivío 13 años las profundidades de un mundo cruel. Termina muriendo como mercenario de rango C. Logra regresar al pasado con los conocimientos de su primera vida, pero… Este capítulo tiene publicado el 6 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. No Poseo Nada (Novela) tiene 433 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.