Leer ¡No es bueno! La villana se confunde (Novela) Capítulo 35 online gratis en español
🏴 Grupo: SolcarJ✍️ Traducción: SolcarJ
En el momento en que Yin Hua Lei y Xia Lian Bei se fueron, las dos sirvientas que esperaban fuera del palacio del Cielo Sagrado también siguieron su ejemplo.
Los dos yatou notaron la agitación de los maestros y pudieron deducir instantáneamente que algo le sucedió a la princesita.
Solo Tiandi podía mover a estas dos personas de esa manera.
Mientras usaban qinggong, una sombra los interceptó.
–Señora, el palacio frío tiene cadáveres esparcidos por su patio– Zhao Gang informó de inmediato.
Los guardias ocultos normales no podían entrar al palacio real, pero debido a que era un Xiu de alto rango asignado para ser el camarada de una hija de Yin, este hombre trataba el palacio como su jardín trasero.
Tanto Yin Hua Lei como Xia Lian Bei se tensaron cuando escucharon esto. Al mismo tiempo, aceleraron el paso.
Al llegar al palacio frío, en realidad había varios cadáveres vestidos como eunucos y sirvientas del palacio, pero su físico indicaba que sus trabajos normales incluían el esfuerzo físico, lo que significaba que solo estaban disfrazados de sirvientes del palacio.
La sangre que salía de sus cuerpos estaba fresca. La pelea acababa de terminar.
En el camino, Zhao Gang ya llamó a algunos de los hermanos y hermanas Xiu, así que rompió las puertas sin esfuerzo.
Pero lo que los recibió fue una sorpresa.
– ¡Xin Cai! ¡Xin Du!– La voz de Zhao Gang se volvió estridente.
Yin Hua Lei irrumpió dentro del dormitorio principal del palacio frío.
De hecho, sus antiguas sirvientas estaban allí pálidas y en pánico, con salpicaduras de sangre en sus vestidos.
Una vez que vieron a Yin Hua Lei, sus ojos se enrojecieron.
– ¡Señora, ha venido!
Yin Hua Lei sabía que su gente estaba lejos de ser llorones. Pero debe tener algo que ver con la gravedad de la situación.
Todavía no era el momento de celebrar su reunión.
Una vez que se acercó, su rostro decayó.
Xia Luyoung estaba acostada en un lado de la gran cama. Sus labios eran casi violetas. Había chorros de sangre seca que salían de sus ojos, nariz y oídos.
Al ver esto, Xin Ling se acercó de inmediato para ver su condición.
Xin Tao se acercó a Tiandi, que solo estaba inconsciente y pálida, pero no le salía sangre.
–Cuando el entorno se volvió caótico, la Décima Alteza sostuvo a la princesita y le dijo que se escondieran. Estos sirvientes la escucharon y se negaron, pero la Décima Alteza fue inflexible y muy seria–. Xin Cai, la niña más menuda les narró a Yin Hua Lei y Xia Lian Bei.
Xin Du continuó: –Al ver que el maestro estaba preocupado, no pudimos informar. Además, la Décima Alteza nos apresuró repetidamente.
El maestro al que se refería era el Príncipe Feng.
–Recorrimos todo el camino hasta aquí, y la Décima Alteza apuñaló repentinamente a sus dos sirvientas y les dijo: "Nadie debería encontrarnos ahora". Pero luego, comenzó a convulsionar y la sangre brotó de sus orificios.
–Entonces apareció la gente del palacio, pero tenían malas intenciones, así que los mantuvimos a raya, pero la condición de la Décima Alteza empeoró. ¡Además, la pequeña princesa de repente perdió el conocimiento!
Yin Hua Lei mantuvo la calma al escuchar esto.
Pero el Príncipe Feng no estaba acostumbrado a reprimir las emociones que surgían.
¡Quería quemar los cadáveres afuera, ponerlos en una estaca y ser arrastrado por caballos!
Ese fue el peor castigo que uno podría experimentar en el campo de batalla.
–La Décima Alteza esta invadida por un gusano gu–. Xin Ling habló después de examinar a Xia Luyoung.
–Este gusano gu sirve como rastreador. El gusano madre indicó la dirección del niño gu y su anfitrión. Aún podemos sacarlo del cuerpo de la Décima princesa, pero la probabilidad de éxito es sólo la mitad.
Xin Ling dominaba el veneno, por lo que era la experta en esto. Xin Tao era mejor diagnosticando enfermedades normales, por lo que actualmente solo podía seguir el ejemplo de su hermana.
– ¡No sé qué le pasa a la princesita!– Xin Tao se alarmó porque no pudo diagnosticar lo que le sucedió a Tiandi.
Xin Ling revisó de inmediato a la niña que parecía ponerse más pálida a cada segundo.
Ella se burló, –El niño gu se reprodujo y buscó otro anfitrión. ¡Rápido! ¡Consígueme estas cosas!
Xin Ling escribió una serie de hierbas y necesidades médicas, y se las pasó a Zhao Gang, quien se fue en cuestión de segundos.
–Señora, Príncipe Feng, tendremos que pedirles a los dos que salgan primero–. Xin Tao persuadió.
No podrían funcionar correctamente cuando hubiera gente preocupada en la habitación.
Xia Lian Bei, al escuchar esta solicitud, frunció el ceño. Su rostro exquisito se volvió diabólico.
–Por favor, confíe en estos sirvientes. ¡Pondremos nuestras vidas en peligro para salvarlas a ambas!– Xin Ling exclamó mientras miraba suplicante a su maestra.
Yin Hua Lei también conocía la gravedad de la situación y entendía las preocupaciones del Tío Imperial, pero necesitaban darles a los médicos el espacio que requerían para trabajar.
Así que agarró la mano temblorosa de Xia Lian Bei y lo sacó del dormitorio principal.
Xin Cai y Xin Du procedieron a conseguir carbones para calentar las partes necesarias del palacio, sin importarles sus heridas leves.
–Esta es mi antigua residencia. Antes de que el Hermano Imperial me confiriera una Residencia Imperial...– Xia Lian Bei miró fijamente la mano enguantada que dibujaba círculos en su palma.
Yin Hua Lei lo estaba haciendo sin saberlo por nerviosismo y miedo, pero no se podía ver nada en su rostro. Así que no movió la mano para dejarla desahogar sus emociones.
–Young'er debe haber conocido el plan de la Emperatriz para secuestrar a Bao Bei, así que trató de esconderse aquí–. Continuó, apretando los dientes.
–No... La Emperatriz debió haber ordenado a la décima hermana que atrajera a Tiandi, pero ella desobedeció. Por eso reaccionó el gusano gu.
Los parásitos Gu siempre actuaron en condiciones específicas. Si el veneno reaccionó, Xia Luyoung debió haber hecho algo en contra del acuerdo hecho y fue entregar a Tiandi a los secuestradores.
–Qué madre más cruel...– Xia Lian Bei inconscientemente tomó su mano.
Tenía problemas con las madres y las mujeres, ya que desde que era joven, las mujeres del palacio habían maquinado en su contra para proteger a sus hijos. No ayudó que nunca vio a su madre.
Cuando era mayor, las mujeres intentaban seducirlo y matarlo, por lo que siempre estaba alerta.
Y la dama que actualmente estaba sentada a su lado le había roto el corazón constantemente a lo largo de los años.
El príncipe inconscientemente estaba aplastando la mano de Yin Hua Lei, pero ella no sintió el dolor.
Lo que sintió fue su dolor, un dolor por Tiandi, por la décima princesa, por él mismo y por los hijos de la familia real que fueron utilizados como peones por sus padres.
Xia Luyoung fue un gran ejemplo de eso.
Dado que la Emperatriz tuvo un hijo que era un aspirante al trono y una hija mayor que se casó por conexiones, Xia Luyoung se convirtió en una llanta de refacción. Y la Emperatriz decidió usarla para verificar al Tío Imperial Feng.
–Gracias por salvar la vida de mi gente–. Yin Hua Lei habló para aliviar la tensión.
El Tío Imperial resopló. –¿Qué? ¿Crees que mato gente ilógicamente?
Ella solo se encogió de hombros. ¿No era eso lo que se decía en los rumores?
Xin Cai y Xin Du también eran sus sirvientas personales, pero las dejó con Tiandi en ese entonces, junto con otros guardias ocultos de Xiu.
Ahora que estas dos estaban vivas, significaba que los demás también vivían bien.
No preguntó por qué solo podía verlos ahora. Era algo que el Príncipe Feng debió haber tenido dificultades para decidir.
–Entonces, ¿puedes confiar en que seré la madre de Tiandi después de todo lo que he hecho?– De repente soltó esto.
Xia Lian Bei levantó los ojos para ver su rostro en blanco.
–¿No estoy haciendo eso ya?
Los ojos de Yin Hua Lei se abrieron ligeramente al darse cuenta de sus palabras.
–Maldita niña, eres la madre de Bao Bei incluso si le doy la vuelta al mundo. Lo mismo que soy su padre, incluso si le das la vuelta al mundo. ¿Qué estás pensando exactamente?
Se vio una leve sonrisa en sus ojos pero no respondió.
Se preguntaba por qué el Tío Imperial siempre le mostraba su vulnerabilidad. Esa noche cuando no pudo contener su enojo cuando ella lo buscó por primera vez, la noche en que confesó la verdad de la concepción de Tiandi, incluso la última vez que se encontraron dentro del palacio Gao Le. Solo dijo la verdad de sus pensamientos directamente.
Primero lo descartó como si fuera un estúpido, pero parecía que era bastante inteligente a pesar de sus miradas hechizantes.
Si se iba a casar con este hombre, entonces no estaría mal si él fuera así de honesto. Entonces, tal vez, ella también podría ser honesta con él.
–Aunque la Emperatriz quería tomar a Tiandi como rehén, no tiene conexiones en el jianghu para conseguir un maestro gu.
Los ojos de flor de ciruelo de Xia Lian Bei se agudizaron.
–¿Entonces quién es?
–¿Me creerías si te lo digo?
–¿Creerías que creo tontamente cada palabra que dices?
Yin Hua Lei parpadeó y luego se rió levemente.
No era una risa falsa, pero en realidad no se contaba como una risa feliz porque había ira en el borde de sus ojos. Sus hombros también estaban rígidos, lo que indica su actual estado de ánimo inquieto.
Todavía tenían mucho que afrontar fuera de este frío palacio. Podrían estar sentados aquí pareciendo hablar con indiferencia, pero ambos conocían la severidad del intrincado esquema de las personas que los rodeaban.
–¿Por qué siento que sé lo que estás pensando?
Xia Lian Bei no pudo evitar curvar sus labios. Esta maldita chica probablemente estaba planeando algo malvado y ya estaba sumando su participación en ello.
Después de unos minutos de hablar y esperar con ansiedad las condiciones de las dos chicas dentro de la habitación, Xin Tao finalmente abrió las puertas.
El sol afuera finalmente se había puesto.
–Señora, su alteza, la condición de la princesita es estable. Le extrajimos el gu. Xin Ling todavía está trabajando en la décima princesa, pero las perspectivas son buenas. Podemos esperar extraerlo en otro shichen.
El semblante de Yin Hua Lei y Xia Lian Bei se iluminó un poco.
–Luego, transfiera a Bao Bei a otra habitación vacía para no molestar a Young'er–. El príncipe Feng se puso de pie e instruyó a Xin Cai para que preparara una habitación.
Todavía no podían verificar personalmente a Xia Luyoung porque el tratamiento estaba en curso, por lo que Xin Tao fue quien llevó a Tiandi a la cama de la otra habitación.
Yin Hua Lei acarició el rostro de su hija, que recuperó un poco su tono rosado habitual.
Una mano un poco más grande cubrió la de ella y Xia Lian Bei besó el cabello de la niña como si esta serie de acciones fuera la cosa más natural del mundo.
–Cariño, papá lo siente. Es mi culpa–. Murmuró con el ceño fruncido y los ojos empañados.
–No tenemos tiempo–. Yin Hua Lei recordó suavemente.
Su corazón quería quedarse aquí hasta que Tiandi estuviera despierta y Luyoung finalmente estuviera a salvo. Pero necesitaban hacer algunas cosas.
–Déjelos en manos de mamá y sus primos–. Una voz suave anunció su presencia.
Nuo Wan estaba de pie junto a la puerta, mirando a la familia de tres. Ella y los gemelos fueron a buscar a Zhao Gang al salón de banquetes. Pero contrabandeado era el término más exacto ya que la sala estaba estrictamente vigilada.
–Tía Wan...– Xia Lian Bei repentinamente entró en conflicto al ver a la mujer que actuó más como una madre para él durante los primeros días de su juventud.
–Lian'er, hablaremos una vez que todo se arregle.– Ella sonrió, pero el príncipe Feng sintió un escalofrío recorrer su columna vertebral.
Yin Hua Lei se acercó y abrazó a su madre. –Nos vamos.
Se volvió hacia el Tío Imperial. –¿Aún no estás caminando?
Xia Lian Bei tuvo una epifanía. Nuo Wan y Yin Hua Lei parecían opuestas a primera vista, pero eran similares en algunos aspectos.

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Estás leyendo el capítulo 35 de ¡No es bueno! La villana se confunde (Novela), un novela. Palabras del Autor: ¡¡¡¡Hola a todos los que lean esto!!!! En primer lugar, quiero decir que esta es la primera novela que he escrito en su totalidad y sé que es imperfecta, pero no la he editado principalmente… Este capítulo tiene publicado el 25 de abril de 2022, Traducido por el grupo SolcarJ. ¡No es bueno! La villana se confunde (Novela) tiene 43 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.