Leer Mundo Perfecto (Novela) Capítulo 636 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
¡Santa medicina!
Shi Hao tenía la boca y la lengua secas. Estaba completamente alucinado. ¡Un tallo que había agarrado del horno de píldoras era inesperadamente una medicina sagrada! Era inconcebible.
Se desprendía una rica fragancia medicinal. Era una planta entera, de un morado brillante. Medía solo 30 centímetros de altura. Sus hojas eran pequeñas y translúcidas. Cada una parecía una media luna morada.
Era como un pequeño árbol que se enroscaba con una rica esencia espiritual, produciendo unas cuantas lunas crecientes moradas que fluían con brumas multicolores de un color púrpura intenso. Era extremadamente brumoso y hermoso.
“Lunas de Árbol de Judas… en realidad evolucionó hasta convertirse en medicina sagrada”.
Originalmente era un tipo de medicina espiritual. Aunque se decía que podía evolucionar, solo se convertiría en una medicina espiritual de primera calidad. ¡Sin embargo, esta se convirtió en una medicina sagrada!
Shi Hao levantó con impaciencia el horno de píldoras del tamaño de un puño y miró dentro. El delicado y brillante horno de hueso precioso rebosaba de resplandor y color en su interior. Varias docenas de tipos de medicinas preciosas rebosaban de fuerza vital.
Agarró otro tallo rojo como la sangre. Era una golondrina que echaba raíces, una que parecía tallada en un diamante de sangre. También emanaba una rica fragancia medicinal.
"¿Un gorrión de sangre legendario que está a punto de convertirse en una medicina sagrada?" La boca de Shi Hao se abrió de par en par, sintiendo que esto era un poco increíble.
No era una medicina sagrada, pero casi. Sus efectos tampoco eran muy inferiores.
Este horno de píldoras contenía varias docenas de tallos de medicinas. ¿Era posible que todas fueran tan infernales? Simplemente no podía creerlo. Si todas eran medicinas sagradas o estaban cerca de serlo, bastaba para conmocionar a los reinos superiores. Este antiguo horno era demasiado extraordinario.
Empezaba a sospechar. ¿Podría ser que este horno del tamaño de un puño estuviera tallado con los huesos de un Dragón Verdadero?
La Piedra Divina que golpeaba emitió un grito extraño. Era difícil comprender esta situación. Había que comprender que un solo tallo de medicina sagrada podía cambiar la carne y los huesos de una persona entre la vida y la muerte. Si uno lo agarraba, equivalía a tener otra vida.
Este tipo de medicinas preciosas eran extremadamente valiosas y rara vez se veían en el mundo. Esto se debía a que, tras obtenerlas, nadie las intercambiaba ni las vendía. Todos las conservaban para su propio uso.
Shi Hao respiró hondo. Volvió a acercarse al horno de píldoras para ver qué contenía. Este horno no parecía un trozo de madera, pero podía contener montañas y ríos. El espacio interior era inmenso.
Sacó el tercer tallo de medicina. Era una medicina espiritual, no sagrada. Esto le permitió a Shi Hao liberar el aliento reprimido, pero también lo dejó un poco decepcionado.
Cuarto tallo, quinto tallo...
Al llegar al trigésimo primer tallo, surgió una brillante luz multicolor. Apareció un ginseng antiguo de color tierra. Tenía casi forma humana. Desprendía una fragancia tentadora de su brillante cuerpo. Era otra medicina sagrada: ¡ginseng dorado!
El maestro de este horno de píldoras es formidable. Si no fue un maestro medicinal divino, entonces es una gran figura de una herencia imperecedera. ¡Su identidad debió ser extraordinaria! La Piedra Divina de impacto llegó a esta conclusión.
Tener dos tallos de medicina sagrada y un tallo que está cerca de convertirse en medicina sagrada a su lado fue algo extremadamente impactante.
Las demás medicinas también eran tesoros raros, no del tipo que se podía encontrar en cualquier lugar. Podrían llamarse medicinas maravillosas, por ejemplo, la hierba estrella púrpura, el oro eterno y la flor de luna caída.
Este tipo de medicinas maravillosas eran extremadamente raras. Si las usaba para intercambiarlas, cualquiera de ellas podía intercambiarse por muchas medicinas espirituales comunes.
Esto hizo a Shi Hao inmensamente feliz. Las medicinas espirituales normales aún se podían conseguir, pero estas raras y maravillosas medicinas eran más difíciles de encontrar. Mientras tanto, lo que más necesitaban las recetas de píldoras del Clan de Piedra eran precisamente estas cosas.
“Esto resuelve un gran problema que tenía”. El significado de este descubrimiento fue enorme para Shi Hao.
Tras alcanzar los reinos superiores, quiso reconstruir por completo los grandes reinos de cultivo con las leyes naturales de este mundo. También quiso usar las fórmulas del País de Piedra para bautizar su cuerpo.
Debería poder hacerlo ahora. Si todo saliera bien, podría lograrlo en poco tiempo.
Era evidente que al dueño de este horno de píldoras no le importaban mucho las medicinas comunes y corrientes. Todo lo que coleccionaba eran productos de primera calidad. Este horno irradiaba un resplandor divino y multicolor. ¡Estas preciosas medicinas, que emanaban una luz auspiciosa, eran invaluables!
“Esta es realmente una gran suerte natural, una inconcebible…”, dijo la Piedra Divina. Pescar un horno de píldoras del río celestial realmente produjo una cosecha tan grande.
En ese momento, ambos comenzaron a dudar seriamente si el material de este caldero del tamaño de un puño era realmente aterrador. Quizás estuviera tallado en un hueso auténtico y supremo.
Shi Hao lo acarició suavemente y luego volvió a colocar la tapa correctamente. La fragancia medicinal desapareció. Se sentó y comenzó a curar sus heridas.
Esta experiencia había sido extremadamente peligrosa. Aunque había encontrado un antiguo artefacto mágico, él también sufrió graves heridas. Tenía grietas en el cuerpo y estaba cubierto de sangre. Incluso tenía algunos huesos rotos.
Se podía ver lo aterrador que era el río celestial. Era imposible comprender lo aterradora que era la carne de Shi Hao. Era tan resistente como un diamante, pero aun así estaba tan herido.
"Afortunadamente, no intenté sacar un cadáver divino del centro de la tarde, o de lo contrario, incluso si viniera una deidad, ¡igualmente habrían sido asesinados!" Shi Hao se dijo a sí mismo.
Sus heridas externas aún no podían considerarse graves, pero ahora mismo, el poder de la maldición se agitaba dentro de él, erosionando sus músculos y huesos para destruir su base y núcleo del dao.
Lo bueno era que Shi Hao aún era lo suficientemente poderoso y tenía bastante experiencia lidiando con maldiciones. Se sentó allí, manipulando textos óseos para neutralizar el poder de la maldición.
De repente, justo cuando estaba superando esta maldición y concentrándose completamente en el tratamiento, un rayo de luz púrpura voló, golpeando la parte posterior de su cabeza de una manera feroz y despiadada.
Era una escama del tamaño de la palma de la mano, incomparablemente afilada, que incluso distorsionaba el espacio a su alrededor. Si se dirigía hacia la cabeza, sería un golpe fatal.
Shi Hao abrió los ojos. Su cuerpo se desplazó rápidamente hacia un lado, esquivando el golpe mortal. Todo su cuerpo se arremolinó con un resplandor relámpago para protegerse.
“Tu velocidad de reacción es bastante buena, el joven no está mal”.
Un anciano vestido de gris emergió de la orilla del río. Su cuerpo estaba encorvado y tenía la cabeza cubierta de pelo blanco. Su mirada brillaba con resplandor.
Shi Hao sintió una oleada de ira en su interior. Si sus sentidos espirituales no hubieran sido lo suficientemente agudos, sin duda lo habrían matado allí mismo. Este anciano era extremadamente poderoso y nada simple.
La Piedra Divina impactante se sintió avergonzada. Estaba ayudando a proteger a Shi Hao, pero al final, este tipo de anciano apareció de la nada. Gritó de inmediato: "Viejo, ¿aún tienes valor para atacar a alguien de la generación más joven?"
El anciano sonrió y dijo: “Este viejo solo los estaba poniendo a prueba. Después de todo, son extraordinarios”.
Shi Hao no dijo nada. Observó atentamente a la otra parte, y su miedo aumentó. El rostro del anciano estaba cubierto de símbolos. Era evidente que la maldición ya lo había afectado profundamente, poniendo en peligro su vida.
¡Éste fue un experto que encendió su llama divina!
La mente de Shi Hao dio un salto y llegó a esta conclusión: si no fuera por la maldición del otro, que dejó su cuerpo en tan terrible estado, sería mucho más poderoso de lo que era ahora.
“Ya probaste lo que deseabas, así que puedes irte ahora” dijo Shi Hao.
“Amiguito, viste algo que pertenece a mi clan. Por favor, devuélvelo” dijo el anciano con una sonrisa.
"¿Qué cosa?" preguntó Shi Hao.
“Ese horno de barro, del tamaño de un puño, pertenece a mi tío marcial. Hace poco, tuvo la desgracia de morir en este río celestial. Por favor, devuélvelo”, dijo el anciano. Su sonrisa era muy intensa.
La Piedra Divina impactante se enfureció al oír esto. "¿No quieres que te den la cara? ¿Acaso tu tío marcial es un anciano? El ataque oculto de ahora ya está dicho y hecho, pero aún quieres conspirar para apoderarte del horno de píldoras. ¿Por qué no te largas?"
Cuando Shi Hao sacó el horno de píldoras, un rayo radiante se precipitó hacia los cielos, creando una gran conmoción, sobresaltando a esta criatura que había encendido su llama divina y permitiéndole notarlo en secreto.
“Amiguito, por favor, sé razonable... este es realmente el objeto divino de mi clan. Te pido que lo devuelvas” dijo el anciano, acercándose. Una llama divina lo envolvió.
No se atrevió a actuar precipitadamente, pues la maldición lo había infectado gravemente. De no ser por el apoyo de su tesoro secreto, habría muerto hace mucho tiempo.
"¡Desvergonzado!" Shi Hao solo tenía esas dos palabras para él. La otra parte claramente mentía para robar este misterioso horno de píldoras.
“¡Dámelo!” El anciano extendió la mano, con una fría sonrisa en su rostro, sin ocultar nada. Iba a actuar.
¿Crees que este abuelo es puro aire? ¡Ya he tenido suficiente! La Piedra Divina de impacto brilló y se convirtió en un rayo de luz. Con un sonido chi, voló por los aires y gritó con fuerza: "¡Puño relámpago!".
Liberó cientos o miles de rayos, pues tras devorar esa extraña roca, adquirió el poder del rayo. Además, este poder era bastante poderoso.
Con un grito de alarma, el anciano se tambaleó hacia atrás, mostrando una mirada de incredulidad. Su cultivo era extremadamente alto y sus reacciones eran rápidas, pero aun así no pudo esquivarlo.
Su cabeza recibió un fuerte golpe, lo que le produjo una enorme ampolla de la que manó sangre. Además, su cabello comenzó a erizarse, quemándose ligeramente. Esto fue causado por la electricidad.
¡Hay que entender que esta criatura encendió su llama divina! Aunque sufrió el poder de la maldición, que redujo considerablemente su fuerza, le resultó difícil aceptar este resultado.
¡Legendaria... Piedra Divina de impacto, conocida por su infalible eficacia! Finalmente, volvió a la realidad, reconociendo el origen de la Piedra Divina de impacto. Sus ojos brillaron de inmediato.
“Déjenlos atrás, no dejen que se vayan.” Se oyó una voz a lo lejos. Un joven con túnica púrpura se acercó. Algunos otros lo siguieron, con el rostro cubierto de símbolos tras sufrir gravemente la maldición.
Shi Hao los reconoció. Era precisamente el joven arrogante del Clan Taotie que vio cuando aparecieron por primera vez en la Isla Demonio. Su cultivo era fuerte y su objetivo era alcanzar la Tumba Inmortal.
Sostenía en la mano un bambú de jade blanco con trece divisiones, pero de tan solo un metro de largo. Era similar a la longitud de un dedo, suave y brillante. Una luz sagrada blanca y pura emanaba de él.
¡Bambú divino protector del mal!” Shi Hao se quedó atónito. Era una de las plantas más preciadas del mundo. Tenía el poder de ahuyentar a los malos espíritus y se sabía que no se infectaba con nada vil. Podía combatir maldiciones.
Este tipo de cosa era extremadamente rara, y solo se encontraba un tallo después de muchos años. No se podía cultivar, así que solo se podía confiar en que el mundo la produjera de forma natural.
El bambú divino protector del mal aparecía solo cada quinientos años. El joven del Clan Taotie tenía en sus manos uno con trece divisiones. No se debe menospreciar su tamaño, pues ya había crecido durante seis mil quinientos años.
La razón por la que estas personas pudieron llegar a este lugar fue completamente gracias a este bambú divino protector del mal, de color blanco puro. De lo contrario, habrían muerto hace mucho tiempo por la infección de la maldición.
A pesar de ello, sus rostros seguían cubiertos de símbolos extraños. Además, el bambú estaba lleno de grietas. Los efectos divinos se estaban debilitando; pronto se rompería.
Estas personas se presentaron ante Shi Hao, caminando delante de él para acercarse a la Tumba Inmortal. Al final, al ver que el preciado bambú estaba dañado, no tuvieron más remedio que regresar. En el camino de regreso, vieron a Shi Hao pescando el horno de píldoras.
"Este horno de píldoras es bastante misterioso y extremadamente inusual", dijo un anciano junto al joven de túnica púrpura.
"Todos ustedes son demasiado dominantes", dijo Shi Hao con frialdad.
“No quiero malgastar palabras contigo. Date prisa y ofrece el preciado horno, y entonces quizá pueda dejarte con vida” dijo fríamente el joven del Clan Taotie.
Estaba de un humor terrible. Usó uno de los tesoros divinos de su clan, pero al final no pudo alcanzar la tumba divina. Esto lo enfureció muchísimo. Ahora que veía esta suerte natural en el camino de regreso, estaba decidido a aprovecharla.
“¡¿No sabes que actuar con arrogancia lleva a la muerte?!” reprendió la Piedra Divina que golpeaba con fuerza. Estaba extremadamente furiosa.
"Mátalo y luego trae el horno de píldoras y esa Piedra", dijo el joven Taotie de túnica púrpura con una sonrisa fría. Tenían a dos expertos con sus llamas divinas encendidas aquí, y fue suficiente para acabar con Shi Hao.
El anciano de antes sonrió con indiferencia y dijo: “Si el pequeño amigo hubiera devuelto el horno de píldoras a mi clan, aún podríamos haber hablado de todo.
El otro viejo sirviente también se acercó. Su rostro estaba cubierto de símbolos de maldiciones, lo que hacía que su sonrisa pareciera extremadamente extraña. “No te sobreestimes”.
"Nunca he probado la carne de Taotie. Me pregunto a qué sabrá...", pensó Shi Hao.
“¡Están cortejando a la muerte!” gritó el joven de túnica púrpura. Movió la mano, indicándoles que atacaran y mataran a Shi Hao cuanto antes. No quería perder el tiempo.
Sin embargo, lo inesperado fue que Shi Hao tomó la iniciativa, actuando primero. Sin embargo, no atacó al grupo, sino que lanzó un puñetazo hacia el río.
"¡No es bueno!"
Los dos viejos sirvientes que encendieron sus llamas divinas estaban tan asustados que sus almas temblaron. Ambos gritaron con fuerza y luego se precipitaron hacia atrás, alejándose rápidamente.
El joven de túnica púrpura y los demás quedaron horrorizados. Todos palidecieron.
¿¡Te volviste loco?!
Hacer esto era, sin duda, buscar la muerte. Incluso si usaran artefactos supremos y preciosos para defenderse del resplandor del rayo, no podrían protegerse del poder de la maldición. Provocaría un gran desastre.
Shi Hao rió con frialdad, sin responderles. Inmediatamente levantó la tapa del horno de píldoras y entró corriendo con la Piedra Divina. Acto seguido, activó el preciado horno y huyó.
¡Hong!
El resplandor de los relámpagos se extendía en miles y decenas de miles de rayos, cayendo sin cesar. Además, un poderoso poder de maldición inundó el lugar.
"Ah..." Gritos desgarradores se oyeron a lo lejos. Era evidente que la gente del joven de túnica púrpura se convirtió en cenizas al instante, muriendo allí.
Mientras tanto, Shi Hao también temblaba por dentro. El mar de relámpagos del exterior era interminable, golpeando el horno de píldoras hasta que tembló intensamente y retumbó con estruendo. El interior brillaba continuamente con infinitos símbolos.
Hay que entender que no actuó demasiado impulsivamente y solo envió un puño hacia el río, pero aún así se produjo un resultado tan aterrador.
Incluso si las deidades vinieran, serían asesinadas. ¡Era porque este rayo contenía un rastro del aura del Dao inmortal!
Afortunadamente, este horno de píldoras era incomparablemente misterioso, y lo defendía de todo. Shi Hao y los demás se escondieron dentro y, por el momento, no enfrentaron ningún peligro.
El resplandor de los relámpagos brilló sin cesar durante varios minutos antes de que los rayos que cubrían el cielo desaparecieran. La paz se restableció en este lugar.
Shi Hao abrió con cuidado la tapa del horno y salió. Sin embargo, se tambaleó y cayó al suelo. Aunque el resplandor del rayo había desaparecido, la maldición no se dispersó, permaneciendo alrededor del preciado horno, esperando a que saliera.
Shi Hao se sentó de inmediato, asumiendo toda la maldición, usando su cuerpo para defenderse. La sangre manaba constantemente de su boca. Estuvo a punto de desmayarse varias veces, y su llama vital se atenuó, casi extinguiéndose.
Solo después de un día entero, respiró hondo y recuperó un poco el ánimo. Había sido demasiado peligroso. Su cuerpo y su dao casi se dispersaron.
Luego, volvió a sentarse, dedicando dos días y dos noches a curar sus heridas, y solo entonces se recuperó gradualmente, su ánimo mejoró. Su piel comenzó a brillar.
“Yi, ustedes realmente son como cucarachas…” Shi Hao fue a buscarlos, y entonces notó que el joven de túnica púrpura y el anciano que conspiraron contra el horno de píldoras antes todavía estaban vivos, cada uno de ellos agarrando un trozo roto de bambú divino protector contra el mal.
Los demás se convirtieron en cenizas bajo el resplandor del rayo, y algunos cayeron bajo la maldición.
Además de esto, había seis o siete artefactos mágicos antiguos que fueron destrozados. Originalmente eran tesoros secretos raros, pero se rompieron.
"Tú..." El joven de túnica púrpura y el anciano parecían haber visto un fantasma cuando Shi Hao se acercó. Ambos sintieron desesperación.
Ambos usaron todos sus artefactos mágicos para defenderse del resplandor del rayo, pero ya estaban gravemente heridos. Además, la maldición los había infectado gravemente, lo que les dificultaba incluso moverse. Allí libraban su última batalla.
¡Pero al final, vieron que Shi Hao estaba completamente ileso!
¡Chi!
Un rayo de luz multicolor salió disparado del dedo de Shi Hao, atravesando las cejas del anciano y acabando con su vida. Luego, levantó al joven de túnica púrpura antes de decir: “Todavía no he probado la carne de Taotie. Me desharé de tu carne en un rato y luego la probaré. Claro, esto es con la condición de que te apresures a mostrarme tu forma original. De lo contrario, no podré comerte”.
Tres días después, Shi Hao finalmente se adentró en las profundidades del río celestial. Vio vagamente una enorme tumba antigua. ¡Todas las aguas del río fluían en esa dirección!

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Capítulo 637
Mundo Perfecto (Novela) Capítulo 636
Estás leyendo el capítulo 636 de Mundo Perfecto (Novela), un novela. Una mota de polvo puede llenar un océano. Una brizna de hierba puede destruir el sol, la luna y las estrellas. Un movimiento de dedo puede poner el mundo patas arriba. Grupos de héroes se alzan e innumerables clanes se… Este capítulo tiene publicado el 5 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mundo Perfecto (Novela) tiene 2016 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.