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Leer Mundo Perfecto (Novela) Capítulo 274 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
La palma presionó, ocultando el sol y el cielo. La enorme mano del Gran Dios Demonio se volvió negra como el azabache mientras descendía como una oscura montaña de cinco dedos. La aterradora escena recordaba la llegada de un gran demonio. Nubes negras se extendían mientras la mano gigante cubría el cielo. La presión y el aura magnífica tenían un efecto sobrecogedor en todos. El Rey de la Lluvia rugió mientras hacía todo lo posible por resistir el ataque. Una lluvia torrencial incesante caía de las nubes, y los relámpagos se extendían desde el cielo sacudiendo la tierra; estos eran los truenos y relámpagos liberados de las nubes que habían alcanzado un umbral absoluto de poder. Un resplandor eléctrico lo envolvió mientras intentaba resistirse a esa gigantesca mano negra. Tras una violenta colisión, innumerables rayos de luz estallaron entre ambos. ¡Peng! Finalmente, el Rey de la Lluvia tosió sangre y fue derribado. La electricidad que lo rodeaba se dispersó bajo la montaña negra de cinco dedos. Todos los símbolos se atenuaron. El cielo entero parecía haberse abierto en dos. La expresión del Abuelo Quince era fría y distante mientras se acercaba. Era como un enorme dios demoníaco, y su sola presencia ejercía una gran presión sobre todos en la capital. Fue una demostración del feroz y poderoso rasgo demoníaco del Gran Dios Demonio. Aunque solo le quedaba un brazo, seguía siendo imparable al estrellarlo hacia abajo. El Rey de la Lluvia sufrió un fuerte golpe. No pudo soportar la tremenda fuerza y retrocedió varios pasos con piernas temblorosas. Mientras flotaba en el cielo, una gran cantidad de símbolos se extinguieron. El Abuelo Quince parecía indiferente mientras cargaba ferozmente sin decir una palabra. Iba a matar al Rey de la Lluvia que había entrado en la mansión para provocar a su clan. La gigantesca mano negra se abalanzó, sacudiendo el cielo. Los brazos del Rey de la Lluvia emitieron un sonido de gazhi mientras se defendía, como si fueran a romperse en cualquier momento. Cada vez más sangre brotaba de su boca. “¡Ya basta!” Rugió con fuerza y escupió sangre deliberadamente. Toda la sangre que tosió se elevó hacia el cielo y se convirtió en una lluvia de sangre. “¿Yi?” El Abuelo Quince se sorprendió. La sangre que brotó contenía una asombrosa energía divina, increíblemente poderosa. Esta fue una lluvia de sangre; cada gota contenía la esencia vital del Rey de la Lluvia. Todo esto fue intencional. La sangre que escupió no fue desperdiciada y estuvo dentro de sus cálculos. "¡Es la Gran Formación de Lluvia de Sangre!" Alguien gritó desde el cielo distante cuando se dio cuenta de lo que estaba sucediendo. Al instante siguiente, la escena cambió por completo. Todo se volvió brumoso en este mundo mientras la lluvia de luz escarlata se volvía densa y sumergía este lugar. Experimentaba cambios y ampliaciones constantes. Mientras tanto, aparecieron nueve pequeñas calabazas. Los siniestros y misteriosos objetos eran de un rojo brillante y ondulaban bajo la lluvia de sangre. Una energía extraña se extendía desde las calabazas. Una luz multicolor brotó de las aberturas de las calabazas. Todas eran hojas de espada, y todas atacaban al Abuelo Quince. Las gotas de sangre se convirtieron en símbolos, parpadeando sin cesar. Con las nueve pequeñas calabazas dentro, el poder de la Gran Formación de Lluvia de Sangre aumentó rápidamente. Incluso las nubes y los vientos del lugar se agitaron. Las espadas casi se fundieron. Al final, ya no eran hojas brillantes separadas, sino olas. Mareas escarlatas se extendieron en cantidades inmensas e infinitas, cubriendo el cielo y la tierra. La multitud quedó atónita. ¡La gran formación heredada de los ancestros del Clan de la Lluvia era realmente aterradora! Con una medida tan formidable, la gente normal estallaría en una nube de sangre al entrar en la formación. El infinito resplandor de la espada se transformó en maremotos. Parte del poder residual salió volando de la capital y se extendió a la distancia, y las montañas de allí estallaron al instante. Esto era solo una parte de las olas escarlatas, ni siquiera todas. Este tipo de poder aterrorizaba a todos. Si toda la gran formación caía, podría aniquilar una gran ciudad y un ejército de cientos de miles. Esta era una verdadera Formación Asesina, no diseñada para atrapar a una sola persona. La multitud en la Mansión Imperial Marcial estaba aterrorizada y preocupada por el Abuelo Quince. Su oponente había llegado completamente preparado, lo que significaba que la debilidad mostrada anteriormente por el Rey de la Lluvia era intencional. Ahora estaba mostrando su verdadera fuerza. ¡Hong! Una fuerte explosión se produjo en la gran formación de sangre, y manchas de luz se elevaron una tras otra. La gigantesca mano negra azabache estalló y se estrelló contra la luz color sangre. Se escucharon sonidos sonoros cuando las cuchillas y las ondas hicieron contacto con la mano. “¡Mano del diablo!” Alguien gritó sorprendido. ¡Con razón lo llamaban el Gran Dios Demonio! Era capaz de cultivar una habilidad divina tan poderosa. Una luz negra titiló con un aspecto aterrador. Las infinitas espadas no lograron detener su llegada. ¡Hong! La mano negra gigante cayó y esparció una lluvia de sangre, dejando atrás solo las nueve calabazas que aún irradiaban símbolos circulantes. “¡Shi Zhongtian, cesa tus ataques!” Mientras el Rey de la Lluvia gritaba, las nueve calabazas rojas brillantes se acercaron y brillaron con fuerza. El aura que las rodeaba estalló abruptamente al tiempo que surgían más rayos asesinos. El Gran Dios Demonio cargó con fiereza. Asestó nueve golpes con la mano, cada uno sobre una calabaza. El estruendo de la explosión sacudió hasta el cielo. “¡Romper!” rugió el abuelo Quince. “¡Ábrete!” rugió también el Rey de la Lluvia. Finalmente, con una serie de sonidos de kacha, las nueve calabazas de un rojo brillante se abrieron. Aparecieron grietas por todas partes antes de que quedaran completamente destruidas. ¡Hong! Al final, nubes rosadas inundaron el cielo cuando las nueve preciosas calabazas explotaron. Se rompieron en pedazos y volaron hacia el Abuelo Quince. “¡Aniquilar!” rugió fuertemente el Rey de la Lluvia. El poder divino producido por la explosión fue increíblemente violento, estremeciendo a todas las grandes fuerzas de la capital. Si la explosión se extendiera, numerosas criaturas podrían morir. En cuanto a la Mansión Imperial Marcial, un desastre aún mayor la azotaría. Los hermanos mayores del Abuelo Quince estaban extremadamente preocupados y temían que algo anormal sucediera, ¡porque ese poder era demasiado grande! De repente, el color de la palma del Gran Dios Demonio cambió. La luz negra se desvaneció y la palma se volvió blanca como el jade. Se veía completamente diferente. “¡Mano de Dios!” Todos quedaron atónitos de nuevo, y quedaron atónitos. ¡Esta era una habilidad divina legendaria! Su poder era suficiente para estremecer a todos. Ya habían pasado muchos años desde la última vez que la Mano de Dios apareció. El título del Gran Dios Demonio no existía sin razón alguna. Se rumoreaba que había estado cultivando tanto el camino divino como el demoníaco, y lo estaba demostrando ahora mismo. Primero fue la Mano del Diablo, y luego la Mano de Dios. Este tipo de habilidades divinas eran extremadamente poderosas. Con un movimiento de su palma blanca como la porcelana, los fragmentos de calabazas rojas y brillantes estallaron en cenizas, y la violenta tormenta de energía también se apagó. La paz se restableció en este lugar. La tormenta y la niebla sangrienta desaparecieron por completo, y las nueve calabazas rojas brillantes fueron destruidas por completo. La Mano de Dios hacía honor a su nombre, emulando la técnica de un ser divino. Aterrorizaba a todos. El Rey de la Lluvia fue destrozado, y la sangre volvió a gotear por la comisura de su boca. Se tambaleó hacia atrás en el cielo. La emoción invadió la capital. El Gran Dios Demonio había regresado con una fuerza imponente. Había demostrado su invencibilidad, superando todos los obstáculos con facilidad. Nada era inquebrantable para él; era completamente imparable. “Rey de la Lluvia, sobrestimaste tus capacidades al provocar la Mansión Imperial Marcial. ¡Este es tu castigo!” gritaron algunos ancianos de la secta desde abajo. Estaban muy descontentos con su provocación deliberada en medio de esta situación caótica. "Jejeje, jajaja...", rió el Rey de la Lluvia. No estaba nada molesto, y su rostro se veía más frío. ¡Este es un rito de sacrificio, una recepción! ¡Comencemos! La sonrisa se desvaneció del rostro del Rey de la Lluvia y su expresión se volvió aún más insensible. Manchas de luz aparecieron en el aire una tras otra. A medida que las piezas irradiaban, emergieron todo tipo de personajes. Se liberó una presión increíble que hizo temblar el alma del público. “¿¡Qué es eso?!” Mucha gente alzó la vista hacia aquellas piezas brillantes. Sintieron una presión indescriptible, así como una sensación ominosa que los hizo arrodillarse. “¡Es el aura de la deidad!” dijo el Gran Dios Demonio en voz baja. Su flecha fue bloqueada por este formidable artefacto. “¡Revive!” gritó el Rey de la Lluvia. El poderoso poder divino emitido por la lluvia de sangre y las nueve calabazas rotas que invocó anteriormente no desapareció, sino que fue absorbido por estas piezas ocultas en el vacío. ¡Reliquias de deidades!” gritaron muchos sorprendidos. Al mismo tiempo, se oyeron jadeos en la capital. Estaban en serios problemas. El Rey de la Lluvia lo había sacrificado todo por estas piezas, usando la energía obtenida en la batalla para resucitarlas. ¡Estaba esperando hasta ahora para revelarlo todo! “¡Decreto Imperial de la Deidad de la Lluvia!” Alguien gritó con expresión cenicienta. El decreto dejado por la deidad arcaica era increíblemente aterrador. Tenía inscritos numerosos símbolos que brillaban con fuerza al liberar su poderosa aura. Si Shi Hao hubiera estado allí, sin duda se habría sorprendido, pues ya había comido un trozo del decreto. Claro que no sucedió en el mundo real, sino en el Reino del Dios del Vacío. El Clan de la Lluvia, indignado por el incidente, maldijo a Shi Hao varias veces. El decreto de la increíblemente poderosa deidad fue suprimido al ser llevado al Reino del Dios del Vacío, y una parte fue... ¡devorada por ese mocoso diabólico! Ya no estaban en el Reino del Dios del Vacío. Este era el mundo real, donde el decreto podía operar con todo su poder. Su aura por sí sola hacía helar la sangre de la multitud. Viejo Quince, ¿qué más puedes usar para luchar contra mí? Hoy limpiaré tu escuela y te mataré por tu traición. El Rey de la Lluvia se estaba volviendo más poderoso. Tras limpiarse la sangre de la comisura de la boca, se irguió y miró fijamente al Abuelo Quince. Un aura poderosa y opresiva lo rodeaba. La gente de la Mansión Imperial Marcial estaba furiosa. El Rey de la Lluvia era solo un forastero, pero actuó con tanta arrogancia, entrometiéndose en sus asuntos internos. Todos estaban furiosos. En el cielo, aparecieron uno tras otro fragmentos de decretos de color lodoso, que pronto se tornaron espléndidos y dorados. Los símbolos en cada pieza brillaban como el sol, irritando los ojos de la gente. El aura se intensificaba. En el suelo, innumerables personas no pudieron evitar arrodillarse, como si estuvieran ante la presencia de una deidad arcaica. La capital se sumió en un silencio sepulcral mientras la gente temía por sus vidas. Con el aura de una deidad flotando en el aire, ¿cómo podrían siquiera defenderse? “¡Entrega tu cabeza, Viejo Quince!” gritó el Rey de la Lluvia. Las piezas doradas descendieron, y el poder que produjeron fue mucho más aterrador que el que un noble aristocrático podría. Era simplemente imposible defenderse, dejando atónitos a todos en la Mansión Imperial Marcial. Todos estaban horrorizados: ¿perdería el invencible Gran Dios Demonio? El decreto del ser divino era bastante especial y extraordinario. Una voluntad divina se grabó en su interior, y la intención asesina lo impregnaba. Como resultado, una sola activación causaba un efecto devastador. El aire que rodeaba al Gran Dios Demonio se contorsionó, y una presión descendente lo reprimió. ¿Cómo podría el poder de un humano competir con el de las deidades? Caía bajo la presión, y su vida corría peligro. Mucha gente suspiraba. El Clan de la Lluvia tenía un ancestro que se convirtió en deidad, y el decreto que dejó atrás era demasiado especial. ¡Contenía una voluntad de lucha capaz de hacer que el cielo y la tierra se derrumbaran! El cielo estaba a punto de estallar mientras el Abuelo Quince caía sin parar. La sangre le corría por la boca y su cuerpo temblaba violentamente. “Es tan poderoso como esperaba. Aún me queda mucho camino por recorrer comparado con las deidades”, dijo el Abuelo Quince. Su semblante cambió repentinamente. Sacó el arco gigante y un rayo de luz salió de su boca, transformándose en una flecha. La flecha era especial. Era casi transparente, y una fina capa de luz plateada fluía por su superficie. El sol y la luna se oscurecieron de inmediato con su presencia. El viento y las nubes cambiaron de forma inesperada mientras la intención asesina se elevaba hacia el cielo. La mirada del Gran Dios Demonio permaneció indiferente. Colocó la flecha en el arco y tensó con fiereza. “El Decreto de la Deidad de la Lluvia contiene una voluntad de lucha muy poderosa. Sin embargo, no es la Deidad de la Lluvia en persona. ¡Toma mi flecha!” La luz plateada se entrecruzó y se precipitó a una velocidad tremenda. El cielo parecía desmoronarse. Con un fuerte estruendo, los fragmentos dorados del decreto se sacudieron violentamente. Algunas piezas fueron alcanzadas por la flecha sagrada. Los símbolos fueron borrados con un hong, desapareciendo por completo. “¿Qué fue eso?” Mucha gente se sorprendió. ¡La flecha dejada por una deidad ancestral! Algunos reyes aristocráticos quedaron profundamente conmocionados. Nunca imaginaron que el Gran Dios Demonio sacaría semejante objeto en el último momento, explicó su tranquilidad. “¡Imposible!” gritó el Rey de la Lluvia. No podía imaginar una situación peor que esta: que el Artefacto Divino del clan hubiera encontrado la horma de su zapato. La flecha de su oponente lo había asustado terriblemente. El decreto dorado titiló mientras las piezas vibraban una tras otra. Estallaron rápidamente antes de envolver al Rey de la Lluvia, quien huyó a la distancia. No se atrevió a luchar más. El decreto era el respaldo más poderoso con el que contaba, pero no funcionó y fue derrotado. Un gran temor lo invadió. ¡El Gran Dios Demonio era demasiado aterrador! “La Mansión Imperial Marcial no es un lugar donde puedas actuar imprudentemente. ¿Has olvidado lo que te dije?” dijo el Abuelo Quince con voz fría. Agitó la mano y preparó el arco de nuevo. La flecha plateada salió volando, atravesó el cielo e impactó la esfera de luz dorada. Numerosas piezas del decreto divino comenzaron a temblar y, como una explosión, una luz multicolor se disparó en todas direcciones. Los símbolos se atenuaron y se extinguieron poco después. El Rey de la Lluvia gritó desesperadamente. Aunque la flecha plateada fue bloqueada temporalmente y no impactó directamente su cuerpo, la enorme presión lo atravesó y lo impactó. ¡Hong! El golpe en su cuerpo fue casi tan fuerte como una montaña aplastante. Cayó al suelo con el cuerpo casi destrozado. La flecha de la deidad se encontraba en un punto muerto con los fragmentos del decreto, y el Rey de la Lluvia luchó con todas sus fuerzas. Incluso intentó retirarla, pues de lo contrario probablemente moriría allí. El Gran Dios Demonio era despiadado y despiadado. Sacó una flecha de su espalda. No era una flecha de la deidad, pero aun así era igualmente formidable. ¡Chi! La larga flecha atravesó el aire y voló por los cielos. Al encontrarse los dos artefactos divinos, la otra flecha cruzó el aire rápidamente y disparó al Rey de la Lluvia con un pu. “Ah...” El Rey de la Lluvia gritó desesperado. Intentó esquivarla con todas sus fuerzas, pero la flecha le atravesó la parte inferior del cuerpo. Explotó y su mitad inferior desapareció, hecha papilla. ¡Era un Rey poderoso, pero aún así no pudo defenderse de la flecha del Gran Dios Demonio! Su parte superior ensangrentada se desplomó al suelo con un crujido. Al levantar la cabeza, se encontró frente a una gran mansión. La placa decía “Mansión del Rey de la Lluvia”. El rostro del Rey de la Lluvia se contorsionó. El Gran Dios Demonio había llegado justo frente a su mansión. ¡Se había buscado un desastre!
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Estás leyendo el capítulo 274 de Mundo Perfecto (Novela), un novela. Una mota de polvo puede llenar un océano. Una brizna de hierba puede destruir el sol, la luna y las estrellas. Un movimiento de dedo puede poner el mundo patas arriba. Grupos de héroes se alzan e innumerables clanes se… Este capítulo tiene publicado el 5 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mundo Perfecto (Novela) tiene 2016 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.