Leer Mundo Perfecto (Novela) Capítulo 271 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
¿El Rey Marcial está tosiendo sangre?
En el suelo, los rostros de Shi Yuan y los demás palidecieron al ver esto. Todos estaban aterrorizados. ¿Qué nivel de poder alcanzó el Gran Dios Demonio? ¿De verdad fue capaz de dañar al Rey Marcial?
Todos sintieron que se les erizaba el vello del cuerpo. Un escalofrío les recorrió el cuerpo de pies a cabeza. Cuando el Rey Marcial apareció por primera vez, esperaban que reprimiera al Abuelo Quince por su bien, pero nunca imaginaron que este sería el resultado.
A lo lejos, los expertos de varios clanes aspiraban aire frío. ¡El Gran Dios Demonio era increíblemente poderoso! Aterrorizó a todos. Tras más de diez años de ausencia, regresó para conmocionar la capital.
El Rey Marcial se estremeció hasta que escupió sangre por la boca. Sin embargo, no retrocedió, sino que sonrió. La sangre de su boca comenzó a extenderse cada vez más, convirtiéndose en un charco de sangre.
Sus ojos eran extremadamente fríos. Aunque tenía una sonrisa en los labios, su expresión era gélida. Juntó las manos y, con un honglong, el lago de sangre se precipitó hacia el Abuelo Quince.
Todos quedaron impactados. ¡Era una habilidad divina! Fue solo una bocanada de sangre, pero se convirtió en un lago denso de símbolos. ¿Significaba esto que una sola gota de su sangre era suficiente para matar a una gran masa de gente?
El Abuelo Quince permaneció intrépido mientras abofeteaba. Una verdadera ola de sangre inundó los cielos al surgir, destrozando este lago de sangre.
La mirada del Rey Marcial se volvió cada vez más fría. Sus brazos se agitaron, provocando que una gran cantidad de sangre surgiera de nuevo. Esta vez, brotó con aún más ferocidad. Los símbolos eran absolutamente deslumbrantes, con oleadas de feroz instinto asesino que sumergieron al Abuelo Quince.
Esta vez, la ola torrencial de sangre surgió sin cesar. Extrajo energía esencial de todas direcciones para refinar al Abuelo Quince.
El Gran Dios Demonio dejó escapar un resoplido gélido. Su brazo restante se iluminó y, con un hong, creó un enorme caldero con símbolos. Liberó su poder, recogiendo la sangre inagotable de su interior antes de sentarse a refinarlo.
“Este es un frasco de medicina para la carne. ¿Quién quiere un poco?” preguntó el abuelo Quince.
El contenido del caldero comenzó a hervir, y el lago de sangre se evaporó por completo en una sola pastilla. Se liberó una luz escarlata multicolor, y la energía esencial fluyó libremente.
La expresión del Rey Marcial se volvió aún más fría. El oponente se burlaba de él en ese momento. Realmente no esperaba ser herido hoy, pues nunca imaginó que su oponente sería tan poderoso.
“¡Viejo Quince, realmente eres genial!” gritó el Rey Marcial.
Fue como si un torrente de montaña se desbordara mientras el tremendo y opresivo ruido resonaba, extendiéndose a lo lejos. Sobre la cabeza del Rey Marcial, el óxido verdoso del horno de cobre comenzó a desprenderse rápidamente.
Hermosos y realistas Cuervos Dorados aparecieron uno tras otro sobre el caldero, haciéndolo parecer aún más imponente y hermoso.
El preciado horno reveló su verdadero cuerpo. Las llamas ardían con fuerza en su interior, y misteriosos símbolos antiguos pululaban en su exterior. Fue como si estuviera vivo al estallar en ese instante.
Se oyó una enorme explosión. El horno brilló con tanta intensidad que incluso el sol en el cielo parecía pálido en comparación. El horno de cobre brillaba y era translúcido, ya no parecía tan simple como antes. Tenía su propia fuerza vital.
Además, una luz deslumbrante se desprendió de la superficie del horno. Un Cuervo Dorado extendió sus alas y alzó el vuelo. Una luz ardiente centelleó alrededor de su Cuerpo Dorado, dándole un aspecto extremadamente tiránico.
Después de eso, otro salió volando. Sus Alas Doradas eran tan espléndidas que hacían temblar el corazón de todos. Parecía demasiado real, y su aura aterradora se extendía por todas partes.
El tercero salió volando. Su instinto asesino se desbordó por los cielos al dirigir sus pupilas doradas hacia el Abuelo Quince. En ese instante, seis Cuervos Dorados volaron y sobrevolaron el horno de cobre.
El antiguo tesoro estaba rodeado por estos cuervos dorados, como si las estrellas se ahuecaran alrededor de una luna. Comenzaron a brillar simultáneamente.
El Abuelo Quince ya se había levantado. Arrojó la bolita de sangre al suelo. Un enorme arco apareció en su único brazo mientras miraba fríamente al enemigo.
¡Hong!
Finalmente, el horno de bronce salió volando. Era deslumbrante y brillante, y aquellos seis Cuervos Dorados eran aún más enormes. Las llamas se extendieron hacia el cielo mientras movían sus alas alrededor del horno de cobre de forma aterradora.
Todos quedaron profundamente conmocionados. El cielo entero parecía inundado por la luz ardiente, con llamas y un resplandor divino extendiéndose por doquier. El caldero de cobre ya no parecía desgastado en lo más mínimo.
Era incomparablemente aterrador en ese momento. Símbolos misteriosos circulaban por todas partes, enviando rayos tras rayos de fuerza divina. Junto con esos pocos cuervos dorados, parecía haberse convertido en una poderosa arma asesina.
Una ola de energía onduló por el aire, como si el cielo mismo fuera a derrumbarse. Las fluctuaciones continuaron ondulando, causando un profundo temor entre los que estaban abajo. No había ni un solo par de ojos que no estuvieran atentos a la batalla, y todos sus cuerpos se sentían como si se hubieran ablandado.
Se escuchó un fuerte estruendo. El horno de cobre se precipitó hacia abajo para matar al Abuelo Quince. La luz a su alrededor brilló con mayor ferocidad, como si un sol se estrellara.
Vaya
Ante los gritos de alarma y miedo de todos, el Gran Dios Demonio no opuso ninguna defensa. Solo hizo un movimiento: tomó la iniciativa para atacar, estrellando su enorme arco contra el caldero de cobre.
El sonido era nítido y melodioso, como si impactara directamente en el alma. Muchos gritaron a gritos mientras sentían un dolor desgarrador en la cabeza y sus ojos se quedaron sin vida.
Ese enorme arco era sencillo y sin adornos, pero podía chocar contra un horno de cobre tan antiguo sin sufrir el más mínimo daño. Mientras tanto, esa gran arma letal salió volando.
“¡Tan poderoso!”
“Usando el arco así... ¡Ni siquiera lo está usando como debería!”
A lo lejos se oían algunos que suspiraban.
El Rey Marcial permanecía frío e inexpresivo. Tras entonar un conjuro, el caldero de cobre tembló y su tapa se abrió. Las llamas interminables se derramaron como un mar de llamas, revelando una cantidad de poder absolutamente descomunal.
Claramente no era tan grande, pero un mar de llamas salía de la abertura. Un arma letal como esta podría destruir una muralla y al enorme ejército que la respaldaba, pero ahora se usaba para acabar con una sola persona.
El gran arco en la mano del Gran Dios Demonio giró, formando una tormenta dorada. Comenzó a devorar y absorber frenéticamente el mar de llamas.
“¡Yi! ¿¡Qué es esto?!
También había símbolos en la parte superior de ese gran arco, y al absorber todo el mar de llamas, el arma se iluminó con intensidad. Finalmente, alcanzó un estado casi transparente.
Este fue el resultado de alcanzar un cierto umbral de poder divino, y en ese momento, el arco liberó un resplandor aterrador.
La expresión del Rey Marcial cambió. Con un movimiento de su mano, el horno de cobre volvió a volar. Esta vez, fue completamente diferente. Los Cuervos Dorados estaban aún más frenéticos mientras absorbían las llamas. Sus cuerpos aumentaron de tamaño continuamente, y entonces todos se lanzaron hacia el Abuelo Quince.
“Viejo Quince, qué lástima por tu renombrada e inigualable flecha divina. Con solo un brazo, ¿cómo tensarás la cuerda del arco?” dijo el Rey Marcial con una fría sonrisa.
"¿Quieres verlo con tus propios ojos?", respondió el Abuelo Quince. No tenía el menor miedo al enfrentarse a los Cuervos Dorados que se acercaban.
“Hay muchas maneras de tensar un arco, pero de todas formas, ninguna puede ser tan impactante como cuando tienes ambas manos.” El Rey Marcial negó con la cabeza.
¡Tienes miedo!” se burló el Gran Dios Demonio. Justo en ese momento, una flecha salió disparada de su espalda. Una de sus mangas se enrolló antes de engancharse a la cuerda del arco.
Todos se quedaron mirando fijamente y con los ojos muy abiertos.
"¡Matar!"
La sangre del Rey Marcial brotó como un océano. Parecía una bestia arcaica y feroz, envuelto por una infinita luz divina multicolor. Convergieron para activar el horno de cobre y los Cuervos Dorados y reprimir al Abuelo Quince.
"¡Matar!"
El Abuelo Quince también lanzó un rugido estruendoso. Su único brazo sostenía el arco, mientras que su manga, que sustituía al brazo perdido, tensaba la cuerda divina. La luz creada fue absolutamente deslumbrante.
En ese momento, todo su cuerpo estaba rodeado de luz. Era como si rayos de luz, uno tras otro, se deslizaran junto a él, liberando su resplandor deslumbrante. Ahora era un dios de la batalla con una luz divina que lo envolvía. Al tensar el gran arco, una flecha centelleante se posó en su interior.
A continuación, con un sonido de weng, la vibración del arco sembró el caos en los cielos. Oleada tras oleada de patrones aterradores se liberaron a medida que las plumas de la flecha se iluminaban, llevando consigo una explosión de poder divino.
“¡Chi!”
La flecha divina cubrió el cielo, dejando tras de sí una larga estela de luz. Se transformó en un arcoíris divino, penetrando directamente el pecho de un Cuervo Dorado. El cuervo, inesperadamente, contenía un espíritu, emitiendo un grito desgarrador. La sangre salpicó al caer del cielo.
Después, la segunda flecha se colocó en la cuerda del arco. Una luz brillante brilló al salir disparada casi instantáneamente, atravesando directamente la cabeza del segundo Cuervo Dorado. Su cuerpo estalló en pedazos sin siquiera emitir un sonido.
El Gran Dios Demonio tensó su arco constantemente. Seis flechas salieron disparadas y seis Cuervos Dorados fueron aniquilados. Eran equivalentes a los aterradores símbolos del horno de cobre, con una fuerza divina asombrosa. Sin embargo, al final, todos fueron atravesados.
Todo esto ocurrió en una fracción de segundo. Después, el Abuelo Quince disparó tres flechas consecutivas que impactaron en el caldero de cobre. Se oyeron unos ruidos descomunales. Salió volando y una luz ardiente se esparció por todas partes.
El Rey Marcial estaba furioso. Aunque el antiguo horno no había sufrido daños, esos seis símbolos parecían haberse desvanecido un poco. Realmente no podía soportarlo más, pues ese día había estado constantemente perdiendo.
"¡Matar!"
La luz brotó de todo su cuerpo y una ola de vitalidad se elevó hacia los cielos. Todo su ser era como una bestia suprema, arcaica y feroz. Con un gesto de su mano, el caldero de cobre salió volando.
Tras eso, el antiguo artefacto mágico que sostenía en su mano voló hacia el Abuelo Quince. Era una batalla a vida o muerte. Se abalanzó para enfrentarse a su oponente.
En ese momento, un Dragón de la Inundación de color ceniza apareció fuera de su cuerpo, un Cuervo Divino dorado extendió sus alas y un Suan Ni púrpura rugió...
Estas eran poderosas bestias feroces y aves divinas del reino del Pasaje Celestial. Se lanzaron al mismo tiempo con fiereza asesina, mostrando una fuerza descomunal.
El rostro del Gran Dios Demonio parecía frío, sin mucha expresión. Sin embargo, su aura estalló. Un Peng de Alas Doradas voló en círculos sobre su cabeza, un Bi'an rugió y saltó...
También liberó su cuerpo espiritual para llevar a cabo esta lucha final contra este gran enemigo.
“¡Maten!” gritaron los dos individuos al mismo tiempo antes de correr uno hacia el otro.
El Abuelo Quince tensó su arco, formando una luna llena. Esta vez, apuntaba al Rey Marcial y nada más.
Vaya
El horno de cobre se sacudió violentamente. El Rey Marcial lo usó para protegerse el pecho y evitar ser asesinado por la flecha. Se liberó una ráfaga de luz aterradora.
Vaya, vaya...
Se oían sonidos metálicos constantemente mientras el Abuelo Quince disparaba sus flechas una tras otra. El Rey Marcial concentró toda su atención en el caldero de cobre.
Esta era una gran arma letal heredada de la antigüedad, pero en la actualidad sufría daños constantes. Una parte del horno estaba abollada porque todas las flechas se disparaban al mismo lugar.
La flecha divina del Gran Dios Demonio era inigualable. Su dominio de su poder era perfecto, alcanzando su máximo esplendor. Cada flecha disparaba con extrema precisión.
“Viejo Quince, ¿solo sabes disparar flechas?” El Rey Marcial llevaba tiempo furioso. Su corazón sentía un profundo dolor. El origen de este preciado artefacto era tan noble, pero hoy estaba tan dañado. Lo llenaba de ira.
Finalmente, se abalanzó y, con un pu, brotó un chorro de sangre. El Abuelo Quince mató a uno de los cuerpos espirituales junto a él, golpeándolo justo entre las cejas.
“¡Acepta la muerte!”
El Rey Marcial rugió y todo su cuerpo ardió. Su poder divino se desbordó, haciéndolo parecer completamente diferente a antes.
¡¿Qué?! ¡Estaba conteniendo su fuerza!
Se reprimió. Esto también es un tipo de cultivo. Ahora que su poder se ha desatado por completo, el Abuelo Quince está en peligro.
A lo lejos, mucha gente gritó alarmada. Esta batalla conmocionó a todos los expertos de la capital, y todos los poderes observaban atentamente.
El Rey Marcial estalló en furia. Desató todo lo que tenía para enfrentarse al Abuelo Quince y matarlo allí mismo. Por mucho que lo pensara, aún tenía que tratar a su oponente con dureza.
Hong
Fue como si el cielo se desplomara y la tierra se desgarrara. El abuelo Quince retrocedió mientras la sangre le manaba por la comisura de la boca. Esta fue la primera herida que recibió.
"¡De nuevo!"
El Rey Marcial rugió con fuerza. Su poder se volvió aún más desbordante al encenderse todo su ser. Aplastó el horno de cobre que tenía en las manos contra el Abuelo Quince.
El Abuelo Quince lo esquivó. En ese instante, dos tipos de luz se elevaron desde sus pies. Una ola de energía blanca y apacible se arremolinó desde el centro de su pie izquierdo, y desde el derecho, una ola de energía negra y profundamente fría se extendió hacia arriba. Con un hong, los rayos de luz blancos y negros se entrelazaron e inundaron su cuerpo.
“¡Gran Dios Demonio!”
Todos gritaron al mismo tiempo.
Siempre se rumoreaba que el Abuelo Quince era conocido como el Gran Dios Demonio no solo por su carácter, sino también por su cultivo. Hoy se ha comprobado.
Tanto la naturaleza divina como la demoníaca se liberaron. Todo su cuerpo brilló, y una energía aterradora llenó el aire. Era mucho más poderosa que la que acababa de mostrar, y ahora iba a luchar contra el Rey Marcial con todas sus fuerzas.
Polla
Su único brazo se estrelló contra el horno de cobre, y este se derrumbó inesperadamente. ¿Qué clase de poder era este? Incluso el antiguo artefacto mágico tenía dificultades para resistir.
Así, ambos individuos chocaron y protagonizaron la confrontación más aterradora. Mientras tanto, los cuerpos espirituales también se enzarzaron en esta batalla.
Fue como si dos dragones tiránicos se hubieran enfrentado en una lucha encarnizada. Lucharon desde el cielo hasta la tierra, desde la capital hasta la cordillera, y luego volvieron a subir a los cielos para reanudar su matanza.
Lucharon hasta que el cielo se volvió confuso y la tierra se oscureció. La sangre fluía de las comisuras de sus labios. Al final, el horno de cobre del Rey Marcial salió volando por uno de los golpes del Gran Dios Demonio, y todo su cuerpo quedó tan conmocionado que tosía sangre sin parar. Se elevó hacia los cielos para crear distancia.
“¡¿Rey Marcial, te vas a rendir?!” gritó el Gran Dios Demonio.
“¡No lo haré!” rugió el Rey Marcial mientras la ira nublaba sus ojos.
El Gran Dios Demonio tensó su arco. Esta vez, su expresión era aún más seria, pero también más tranquila. El gran arco se tensó y una flecha alternada, blanca y negra, salió disparada con un sonido wuwu.
El Rey Marcial hizo todo lo posible para bombardearlo con símbolos entrelazados, e incluso su cuerpo intentó esquivarlo. Sin embargo, fue inútil, ¡y fue alcanzado por la flecha!
Pu
Un hilo de sangre brotó. La mayoría de los símbolos que rodeaban su cuerpo se extinguieron, y su caja torácica fue penetrada. Muchos de sus huesos estaban rotos. De no ser por los símbolos concentrados alrededor de la herida para protegerse rápidamente, sin duda habría estallado en pedazos.
Con un sonido de Peng, el Rey Marcial descendió a la mansión. ¡La batalla había concluido!

Continúa leyendo
Mundo Perfecto (Novela)
Capítulo 272
Mundo Perfecto (Novela) Capítulo 271
Estás leyendo el capítulo 271 de Mundo Perfecto (Novela), un novela. Una mota de polvo puede llenar un océano. Una brizna de hierba puede destruir el sol, la luna y las estrellas. Un movimiento de dedo puede poner el mundo patas arriba. Grupos de héroes se alzan e innumerables clanes se… Este capítulo tiene publicado el 5 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mundo Perfecto (Novela) tiene 2016 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.