Leer Mundo Perfecto (Novela) Capítulo 265 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El Abuelo Quince ya había entrado, pero aún se producía un alboroto en la puerta de la ciudad. Los soldados habían descuidado sus funciones. Justo ahora, se sentían nerviosos y oprimidos tras una sola mirada de aquel anciano, lo que les impedía interrogarlo.
¿Qué pasó? El alboroto en la puerta de la ciudad alertó a los generales. Un grupo de soldados con armaduras brillantes y alabardas relucientes salió de inmediato de la calle principal, llegando justo a tiempo para encontrarse con el Abuelo Quince.
Todos estaban alarmados. Este anciano era demasiado poderoso para ser ignorado. El aura que poseía y la esencia espiritual que bullía en su interior parecían un gran horno listo para fundir cualquier cosa.
Llegó montado en un Gorrión Escamas de Dragón. ¡Ese gorrión era un pájaro monarca increíblemente poderoso! Uno de los soldados se acercó corriendo y le susurró esto al oído al general, informándole de la situación con seriedad.
El supervisor gritó de inmediato. Varias figuras volaron desde la distancia como arcoíris. Todos eran generales formidables. Al llegar, bloquearon la intersección.
El pálido oficial militar en la puerta de la ciudad se levantó y se secó el sudor frío. Sin embargo, su cuerpo aún temblaba levemente. Murmuró: “Nuestro Clan de la Lluvia está en problemas”.
Él se alejó a toda velocidad, desapareciendo de ese lugar en un instante.
"¿Puedo preguntar quién es este anciano?" En la calle principal, un general de aspecto solemne saludó respetuosamente al Abuelo Quince con el puño en alto. Cuando un experto tan poderoso aparecía en la capital, no podían permitirse el lujo de descuidarse.
"Han progresado bastante desde entonces. Todos reaccionaron rápido, pero no lo suficiente", dijo el abuelo Quince.
"¿Quién... eres tú?" Uno de los generales se quedó sorprendido y desconcertado, pues el anciano le resultaba familiar. Aunque solo le quedaba un brazo, el alto y poderoso anciano seguía siendo tan imponente como una montaña.
Me pareces familiar. Eres el sexto hijo del Rey de la Guerra, ¿verdad? Incluso me cagaste en las manos cuando eras muy pequeño. Mira cuánto has crecido. El abuelo Quince sonrió mientras hablaba.
El estatus de los generales en la capital era increíblemente alto. ¿Quién se atrevería a hacerles bromas? ¡Eran los futuros reyes y señores del País de Piedra! Aunque algunos eran aún muy jóvenes, todos eran personas excepcionales.
El sexto hijo del Rey de la Guerra ya no era pequeño, y ahora tenía casi treinta años. Su rostro se sonrojó al instante al oír estas palabras. ¿Quién demonios era este viejo? ¿De verdad se atrevía a burlarse de él así?
Sus compañeros y soldados cercanos hacían muecas. ¿Qué clase de persona era este hombre para ridiculizar a un general tan poderoso?
Algunos querían reír, pero no emitieron ningún sonido. Enfrentarse a este anciano era como estar junto a un dragón prehistórico gigante, que les hacía estremecer hasta el alma.
“¡¿Tú eres... el abuelo Quince?!” De repente, el pequeño sexto gritó sorprendido.
"Así es. He vuelto." El abuelo Quince rió a carcajadas y le dio una palmadita en el hombro al pequeño Sexto. La fuerza casi lo dejó sin aliento, y sus piernas se clavaron en la losa de Piedra bajo él por esa fuerza repentina.
El Abuelo Quince se marchó sin decir una palabra más, con sus anchas mangas ondeando a la espalda. Recorrió una gran distancia rápidamente, pues podía caminar cien zhang de un solo paso. Pronto desapareció de la calle principal.
"¡Abuelo Quince!" Tras recuperarse de su asombro, el pequeño sexto comenzó a perseguirlo frenéticamente.
"¿Ese era... el Quince Mayor de la Mansión Imperial Marcial, el llamado Gran Dios Demonio?"
"Oh, Dios mío, ¿ese era el Abuelo Quince con las incomparables flechas divinas?"
Este lugar estalló de emoción. Las expresiones de todos cambiaron ante la noticia. ¡Esto era simplemente aterrador! ¿Acaso no libró una batalla sangrienta contra un Pi Xiu maduro y terminó muriendo en algún lugar?
Todos sintieron que se les entumecía la cabeza. El Abuelo Quince era un individuo poderoso que se atrevió a enfrentarse a las criaturas que habitaban las Montañas Divinas Arcaicas. Su extraordinaria destreza era incomparable, y su poder sacudió la capital en aquel entonces.
Cuando se hablaba de los grandes acontecimientos de aquellos años, era inevitable mencionar al Abuelo Quince. Casi parecía poseer el poder de reprender al Cielo y a la Tierra, dejando tras de sí numerosas leyendas.
Tenía entre cincuenta y sesenta años, y para sus antepasados, aún era bastante joven. Sin embargo, ¡hace trece años ya se le conocía como un Gran Dios Demonio!
¡Date prisa, regresa e informa esto rápidamente! Todos los poderosos enviaron gente a sus clanes para entregar el mensaje.
Uno de los generales sintió que su rostro palidecía por completo. Acababa de llegar y no pudo conocer al Abuelo Quince en persona, pero un miedo aún mayor parecía haber crecido en su interior.
Provenía de la Mansión Imperial Marcial y, sin decir palabra, recorrió las murallas de la ciudad a una velocidad vertiginosa. Apuntó rápidamente unas líneas en un trozo de papel. Luego lo colocó sobre un pequeño altar de aproximadamente un chi de altura. Con el destello de patrones divinos, se abrió un pasaje plateado y la carta desapareció.
Esta era la capital, y las murallas circundantes estaban equipadas con altares como este para facilitar la rápida entrega de mensajes. Estaba realmente aterrorizado, presentiendo que se avecinaba una catástrofe.
Fue criado dentro de la Mansión Imperial Marcial, por lo que sabía todo sobre ese incidente.
Ahora que el Abuelo Quince había regresado, aunque no hubiera revolucionado la capital, jamás dejaría pasar este asunto. ¡Hablábamos del incomparable Abuelo Quince! Con una naturaleza tan resuelta e inquebrantable como la suya, ¿cómo podría soportar que le desenterraran el hueso del Ser Supremo a su nieto?
Además de él, otro general del Clan de la Lluvia también palideció. No solo envió mensajeros, sino que también usó el pequeño altar para dar noticias de inmediato.
Una corriente subterránea inundaba esta calle principal. Poca gente sabía del regreso del Gran Dios Demonio y trataban de evitar que la noticia se filtrara demasiado pronto.
Al final, el pequeño sexto no logró alcanzar al abuelo Quince. Este fue demasiado rápido y desapareció en un instante, con sus anchas mangas ondeando tras él. Ni siquiera estaban a la altura en cuanto a habilidades.
El abuelo Quince se emocionó. Después de trece años, la capital parecía aún más próspera. Las calles estaban llenas de carros y caballos, y la gente iba y venía en un flujo constante. El ruido de los vendedores ambulantes se oía por todas partes.
Hombres y mujeres llenaban cada calle y callejón, con tiendas abarrotadas. Se oía un bullicio de voces mientras la gente se empujaba entre la multitud. Para un anciano que llevaba más de diez años atrapado en una tierra desposeída, un pueblo tan ajetreado como este era increíblemente acogedor.
Se rió con ganas, con un estado mental completamente despreocupado. Caminó hasta llegar a una majestuosa mansión junto a la floreciente calle principal.
La mansión era extremadamente amplia. Sobre las puertas bermellón, una bestia auspiciosa sostenía un anillo en la boca. Junto a estas dos puertas había dos bestias divinas talladas en piedras preciosas. El mármol blanco cubría el suelo, dejando claro que se trataba de la mansión aristocrática.
Había un cartel en las grandes puertas con tres grandes caracteres escritos en él: ¡Mansión Imperial Marcial[1. 武王府]!
La palabra nobleza, con el carácter de “héroe”, bastaba para reflejar su poder y valentía. Este lugar era sin duda extraordinario.
¡Alto! ¡Di tu identidad!” gritó alguien frente a las puertas. Al ver al anciano manco, con ropas ásperas y armadura rota, le gritó de inmediato que se detuviera.
El abuelo Quince tenía una expresión de insatisfacción. Incluso alguien lo detuvo al regresar a casa, y las palabras que le dijeron fueron muy duras. Se sintió bastante molesto al ver esto.
“Joven, es mejor usar un tono más agradable al hablar.” Caminó hacia adelante.
La persona que tenía enfrente ya no pudo resistir. El Abuelo Quince emanaba su aura con naturalidad, y cuando se acercaba, ni siquiera los expertos supremos podían soportarlo. Sentían como si se les partiera la piel.
“¡Tú...! ¡Quieto! ¿Cómo puede ser que la Mansión Imperial Marcial sea un lugar donde puedas irrumpir sin previo aviso? Frente a la puerta, un escuadrón de soldados hablaba con voz temblorosa. Se vieron obligados a retirarse.
"Estoy regresando a casa, entonces, ¿cómo se puede llamar a esto una intrusión aleatoria?", respondió con calma el abuelo Quince.
¿Tú... regresando con tu familia? ¿Quién eres? Los corazones de estas personas temblaron, porque el aura del otro lado era demasiado poderosa. Solo su carne brillaba como un sol, ardiendo tan ferozmente que todos sentían que los asaban vivos.
"Me llamo Shi Zhongtian." El Abuelo Quince dijo su nombre. Suspiró suavemente. Tras estar atrapado más de diez años, nadie en casa lo reconoció. ¿Adónde se habían ido todos esos ancianos que vigilaban las puertas? ¿Por qué los habían cambiado a todos?
“Shi Zhongtian... ¿Quién es? Nunca había oído ese nombre.” Uno de ellos habló y empezó a conversar con sus compañeros.
“Me suena... un poco familiar.” Uno de ellos habló en voz baja, con una mirada pensativa.
“Abuelo Quince... El Abuelo Quince de entonces. ¡Parecía llamarse Shi Zhongtian!”. Finalmente, alguien empezó a temblar. Tras decir estas palabras, empezó a temblar de inmediato.
¡¿Qué?! El grupo sintió una oleada de miedo al instante. ¿El supuesto Gran Dios Demonio había regresado? ¿Cómo era posible? ¿No había muerto ya? ¿Quién no sabía quién era el Abuelo Quince?
Estas personas quedaron estupefactas de inmediato. ¿Acaso no visitó a las criaturas de las montañas divinas y murió afuera como resultado? ¡Una existencia tan divina e inigualable había reaparecido!
No pudieron evitar temblar incontrolablemente. Al ver su armadura rota y el enorme arco a su espalda, comenzaron a retroceder, porque... ¡le creían!
Con esta aura y una confianza en sí mismo inigualable, ¿quién más podría ser? ¡Sin duda, este era el regreso del Abuelo Quince! Todos empezaron a temblar de pies a cabeza.
“¿Quién regresó, quién regresó?”
Con un kuang dang, las enormes puertas de acero escarlata se abrieron y salió un anciano de cabello y barba blancos. Al ver al Abuelo Quince, se sobresaltó. Tras frotarse los ojos, se sobresaltó y corrió hacia él.
“¡Viejo Quince, ¿de verdad eres tú?” Estaba extremadamente conmovido y rápidamente agarró el brazo restante del abuelo Quince.
Jaja, soy yo. Séptimo hermano, después de tantos años sin verte, parece que te has vuelto más íntimo conmigo. ¿Ya no me odias? El abuelo Quince se rió a carcajadas mientras bromeaba.
¿Cómo es posible? ¿Y cómo podemos decir estas cosas, hermanos? Este será un nuevo capítulo entre nosotros. Cielos, no estoy soñando, ¿verdad? ¡Quince años, tú... de verdad sigues vivo! Entra rápido para que todo nuestro clan sea feliz. El anciano tenía una gran sonrisa en el rostro mientras hablaba.
Al entrar, un grupo de soldados salió inmediatamente con expresión extremadamente seria. Estos individuos solían custodiar las salidas de la mansión y estaban cerrando las grandes puertas. ¡Era un mensaje al mundo exterior: no recibirían a otros huéspedes hoy!
Al mismo tiempo, en las profundidades de la mansión, un pequeño altar se iluminó. Las letras desaparecieron una tras otra.
En las profundidades de la mansión, en un lugar apartado, un anciano que irradiaba luz dorada fue detenido. Inmediatamente habló con furia: “Shi Li, Shi Yuan, ¿qué intentan hacer?”.
Cuarto hermano, no te impacientes. Deberías descansar ahí un rato. No es necesario que salgas.
Ya que me tratan así, déjenme adivinar. ¿Ziling regresó? No, les da miedo que diga cosas que no deben decir... ¡¿Será que llegó una figura aún más poderosa?!
La Mansión de Piedra era realmente bastante grande. Los salones del palacio estaban por todas partes, dando la impresión de que un Palacio Celestial había descendido al mundo mortal. Sin embargo, esto era completamente normal debido a la creciente población de miembros del clan.
El abuelo Quince entró lentamente. Sintió una oleada de frustración y decepción, pues esta vez se había ido por más de diez años. No pudo disfrutar del crecimiento y la felicidad de su nieto. Ahora, el niño ya debía de haber crecido, y por eso ya no podía ver cómo era de pequeño.
Sin embargo, seguía bastante contento. Por fin pudo volver a casa y reunirse con todos.
Séptimo hermano, ¿adónde me llevas? Quiero ir a mi residencia. ¿Por qué me traes al salón principal?” preguntó el abuelo Quince.
Abuelo Quince, te fuiste hace más de diez años. Todos ya creían que te habías ido de este mundo. Obviamente, primero debemos reunirlos a todos para que puedas conocerlos a todos.
Había mucha gente ajetreada, intentando difundir la noticia. Toda la Mansión Piedra estaba llena de alboroto y ruido. Era casi como si todos estuvieran alborotados.
¡Abuelo Quince, sigues vivo! ¡Te extrañábamos muchísimo! Apareció un grupo de personas. Algunos lloraban, otros suspiraban de tristeza y otros reían con ganas.
El abuelo Quince también sintió una oleada de emoción. Después de tantos años, todas estas personas habían envejecido. En aquel entonces, todos le temían, así que pocos se acercaban a él. Sin embargo, ahora que había tanta gente reunida, ¿por qué no acudía ninguno de sus hermanos más cercanos?
Después vinieron también algunos de los antiguos antepasados, siendo Shi Li uno de ellos.
Si Shi Hao hubiera estado aquí, sin duda lo habría enfrentado con frialdad. En aquel entonces, él fue quien impulsó a quienes atacaron a sus padres, así como quien protegió a los parientes de Shi Yi. Ocupaba el noveno puesto entre los antepasados, por lo que su autoridad era inmensa.
“Zhongtian, ¡que hayas regresado con vida es una gran noticia! La deidad guerrera de mi clan ha vuelto con vida. Esta mansión tendrá que celebrar durante un mes entero, jajaja...” Shi Li rió a carcajadas.
Él era un nivel más alto que el Abuelo Quince en estatus, y era un antiguo antepasado que realmente tenía autoridad.
El abuelo Quince también sonrió, pero una duda lo asaltaba. ¿Por qué ninguno de sus buenos amigos venía aquí? Por ejemplo, estaba el viejo antepasado, su cuarto tío, que era como un león dorado, y sus otros hermanos. ¿Dónde estaban?
“¡Tío Quince!”
"¡Abuelo!"
“¡Abuelo antepasado!”
Un gran número de expertos entró al palacio para presentar sus respetos. Había personas de mediana edad y niños que parecían muy animados. Todos gritaron al unísono en señal de cortesía.
Cuando el Abuelo Quince echó un vistazo a su alrededor, se dio cuenta de que no reconocía a la mayoría de los niños. Después de unos diez años, había muchas caras nuevas en la mansión. Algunos de los niños tenían un talento natural bastante bueno.
Abuelo Quince, eres realmente formidable. Pudiste escapar de un desastre tan grande y vivir. Aparecieron algunos ancianos de altísimo estatus. Uno de ellos tenía pupilas deslumbrantes y vestía una túnica gris, que emanaba un aura poderosa.
Su nombre era Shi Yuan, y entre sus antepasados, ocupaba el quinto puesto. Durante la batalla de ese año, luchó contra Shi Ziling protegiendo a Shi Yi y a su madre, sufriendo una grave herida.
Aún tenía otra identidad: él y Shi Yi tenían un parentesco innegable. Era su bisabuelo paterno.
Si Shi Hao hubiera estado allí, sin duda habría recordado que, en esa habitación subterránea, dos ancianos entraron y salieron mientras él yacía en esa cama helada. Mientras la madre de Shi Yi usaba esa sombra oscura para arrancarle el hueso de su Ser Supremo, uno deseaba la muerte de esa mujer venenosa, mientras que el otro hacía todo lo posible por protegerla.
Este último era precisamente esta persona, Shi Yuan. Fue también quien luchó intensamente contra Shi Ziling. Sus opiniones personales influyeron enormemente en las decisiones de toda la mansión.
“El quinto tío parece tener mucha vitalidad, cada vez es más joven”. Habló el abuelo de quince años. Era una generación más joven que el otro.
Cuando Shi Yuan vio la manga vacía, supo de inmediato que el otro había perdido uno de sus brazos. Con un suspiro, dijo: "Zhongtian, ay, tu brazo... ¿Qué pasó? Pero bueno, ¡qué suerte que sobreviviste!"
Entonces miró el enorme arco del Abuelo Quince, y un destello brilló en lo más profundo de sus ojos. Nadie más podía verlo.
Con solo un brazo restante, ¿podría la flecha divina seguir siendo tan impactante? Shi Yuan comenzó a considerarlo, y de inmediato se sintió mucho más relajado.
¡El quinto tío tiene un buen descendiente! Yi'er tiene pupilas dobles y es comparable a los antiguos santos y deidades. En unos diez años, sin duda podrá sacudir el País de Piedra, ¿verdad?” preguntó el Abuelo Quince. Su impresión de Shi Yi era muy profunda, pues era un niño realmente increíble. En el futuro, sus logros serían inimaginables.
“Yi'er es realmente excelente. No solo es inigualable en el País de Piedra, sino que probablemente sea así en todo el Gran Yermo. Llamarlo un joven Ser Supremo no sería exagerado”, dijo Shi Li desde un lado.
Todos en el salón del palacio comenzaron a discutir y a asentir con la cabeza. Se oyeron todo tipo de elogios.
Jaja, el Hao'er de mi familia tampoco debería ser tan malo, ¿verdad? Siempre pensé que ese pequeño era bastante único. En aquel entonces, nunca lo inspeccioné de cerca, pero como mi descendiente, ¿cómo podría ser inferior? El abuelo Quince también estaba bastante seguro.
Cuando se fue, el hueso del Ser Supremo de Shi Hao aún no había aparecido por completo. Solo cuando dejó a Shi Ziling y a su esposa, estos lo descubrieron, así que el anciano no tenía ni idea.
Sin embargo, era conocido como el Gran Dios Demonio. En aquel entonces, aunque el pequeño Shi Hao no revelara nada de esa aura, él mismo tenía una intuición. No sabía que se trataba de un hueso de un Ser Supremo, pero sí sabía que su hijo no era un ser común. Precisamente por eso fue en busca de sangre verdadera arcaica para preparar el mejor bautismo posible.
Este anciano era extremadamente heroico, conocido por sus inigualables flechas divinas y por su apodo de Gran Dios Demonio. Sin embargo, era muy cercano a sus compañeros de clan y a su familia. Por su propio nieto, estaba dispuesto a partir hacia el Campo de Batalla de los Cien Clanes. Sentía un profundo amor por Shi Hao.
Cuando el Abuelo Quince pronunció estas palabras, muchos sonrieron. Sin embargo, al observarlas con más atención, se notaba que parecían un poco antinaturales.
"Hao'er también es bastante bueno. Es realmente impresionante y solo superado por Yi'er. Además, es un genio poco común", dijo Shi Li con una sonrisa.
Los ancianos del clan, los ancestros y demás hablaron. Comenzaron a repetirse unos a otros, alabando a Shi Hao.
Sin embargo, no esperaban que la expresión del Abuelo Quince cambiara. "Aunque no sé qué tenía de especial el cuerpo de Hao'er, entendí claramente que no era sencillo. ¿De verdad podría ser el segundo después de Yi'er?"
Todos quedaron atónitos. Sin importar si eran de alto o bajo estatus, todos sudaban frío. Este... ¡Él realmente era el Gran Dios Demonio! Incluso sin la apariencia del hueso del Ser Supremo, ¡ya era capaz de desarrollar tal sentimiento!
"¿Dónde están Ziling y su esposa? ¿Por qué no han venido a verme?", preguntó el abuelo Quince con calma.
“Están fuera de la mansión. Se fueron a la frontera oeste y regresarán pronto”. Shi Li sonrió mientras hablaba. Aunque era una generación mayor que el Abuelo Quince, al encontrarse con este anciano, aún sentía oleadas de miedo.
¿Quién era el Abuelo Quince? ¡En aquel entonces, era considerado el Gran Dios Demonio! Sus pupilas se enfriaron al instante mientras los observaba a todos. Entonces, gritó con fuerza: "¡¿Dónde está mi Hao'er?!"
Esta voz increíblemente fuerte y divina sonó como un rayo que descendía de los nueve cielos. Todo el salón principal se estremeció con sonidos de weng weng. Shi Li, en particular, sintió como si un rayo le hubiera cortado el cráneo, lo que le nubló la mente. Con un sonido de kacha, la silla bajo él se partió y aterrizó de espaldas al suelo. Su rostro palideció y su cuerpo comenzó a temblar incontrolablemente.

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Mundo Perfecto (Novela)
Capítulo 266
Mundo Perfecto (Novela) Capítulo 265
Estás leyendo el capítulo 265 de Mundo Perfecto (Novela), un novela. Una mota de polvo puede llenar un océano. Una brizna de hierba puede destruir el sol, la luna y las estrellas. Un movimiento de dedo puede poner el mundo patas arriba. Grupos de héroes se alzan e innumerables clanes se… Este capítulo tiene publicado el 5 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mundo Perfecto (Novela) tiene 2016 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.