arrow_back

Leer Mundo Perfecto (Novela) Capítulo 241 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El descendiente de la deidad marina mantuvo su semblante inalterado. Con el cabello ondeando al viento, levantó la alabarda en una mano y atacó. Poderosas mareas doradas surgieron y explotaron con un hong. Shi Hao se movió de lado de inmediato, evadiendo el ataque. Una luz se deslizó tras la alabarda como la cola de un cometa mientras una luz dorada barría el aire. ¡Chi la!, el río quedó cortado por la mitad. Pu Tong, una enorme roca que pesaba entre ochenta y noventa mil jin, se partió en dos antes de caer al río, salpicando agua por todos lados. La escena era aterradora. Como campo dao del antiguo Kun Peng, esta región insular no era un lugar común. Aunque individuos poderosos luchaban, rara vez se rompía alguna de las rocas de la montaña. ¡El poder de ese solo barrido podría devorar montañas y ríos, capaz de conquistar todas las regiones! La multitud se sobresaltó. El formidable chico había alcanzado la cima de la perfección en el nivel de Transformación Espiritual. Poseía una fuerza tan incomparable que llamarlo una deidad adolescente reencarnada del mar no sería exagerado. Las pupilas de Shi Hao se contrajeron, pues la situación no pintaba bien para él. Naturalmente, habría luchado de frente si estuvieran al mismo nivel de cultivo, pero en ese momento, apenas había alcanzado el nivel de Transformación Espiritual. Tras verse acorralado así, no tuvo más remedio que contraatacar. El descendiente de la deidad marina miraba con condescendencia a las demás criaturas, e incluso sus sirvientes actuaban de forma similar, lo que dificultaba la comprensión de cualquiera. “Mataste a mi sirviente, así que pagarás con tu vida” dijo el descendiente con calma. Su cabello azul colgaba suelto y brillaba con fuerza. Sus ojos pensativos parpadearon al levantar de nuevo su alabarda. ¡Weng! Olas de luz carmesí se elevaron ferozmente hacia el cielo. Shi Hao tomó la iniciativa esta vez, ya que no le quedaba otra opción. Al estar en el nivel inicial de Transformación Espiritual, no le quedó más remedio que usar todo su poder para oponer resistencia. Diez pasajes celestiales aparecieron simultáneamente, interconectados en un anillo de buceo que lo rodeaba. Parecía estar bajo un sol abrasador, mientras una luz resplandeciente brillaba a su alrededor. En ese momento, un extraño poder surgió de la nada. Una energía auspiciosa se elevó y contuvo todo el lugar. Con el anillo divino inmortal, Shi Hao blandió su espada y avanzó como un dios celestial. El cielo y la tierra se estremecieron con cada paso, y el mundo pareció resonar con él. La multitud cercana quedó atónita al darse cuenta de que el anillo divino los había inmovilizado por completo. Permanecieron completamente inmóviles, como esculturas de arcilla o madera. La espada rota parecía imparable mientras una luz negra brotaba de ella. Shi Hao blandió su brazo derecho, golpeando la cabeza del descendiente. Muchos quedaron impactados y conmocionados por esto. El chico del clan del mar parecía incapaz de moverse. No intentó defenderse, simplemente se quedó allí parado. "¡Maestro!" El grupo de guerreros del clan del océano, aterrorizado, le gritó. Los diez pasajes celestiales se habían unido en un espléndido anillo divino. Tan formidable escena los conmocionó a todos. Mientras aún estaban asustados y todo parecía decidido, todo cambió. Una luz dorada atravesó el cielo. El joven, en medio del campo de batalla, alzó el brazo que sostenía la alabarda hacia el cielo. Su cuerpo estalló con imponentes rayos de luz divina, y su cabello azul ondeó salvajemente en el aire mientras sus ojos brillaban con un relámpago frío. ¡Maldición! Se defendió de la espada rota con su alabarda. El impacto provocó una explosión de luces resplandecientes, provocando gritos y alaridos. Muchos tosieron sangre al verse atrapados en el ataque antes de salir volando. El impacto fue asombroso y el poder superó la imaginación de la gente. El descendiente de la deidad marina permaneció indiferente. No se inhibió en absoluto y continuó actuando con condescendencia. Su aura de invencibilidad floreció aún más al apuntar la alabarda hacia Shi Hao. El mocoso diabólico se estremeció por dentro. Este individuo era demasiado aterrador y su poder era ridículo. ¡Ni siquiera podía mantener a su oponente en su lugar! Sin embargo, esto no lo desanimó, pues acababa de entrar en la Transformación Espiritual. El joven del clan del océano tenía una mirada seria mientras caminaba con paso firme hacia Shi Hao. La tierra temblaba a sus pasos, como si un ser enorme se acercara. La armadura dorada irradiaba luces espléndidas, como un dios descendiendo a este mundo. La luz dorada se elevó violentamente de repente mientras el chico corría hacia Shi Hao sin decir palabra. La alabarda silbó por el aire, provocando que la luz dorada se extendiera y galopara como miles y miles de caballos y soldados. Toda la zona se volvió caótica. Todos temblaban ante la escena y se vieron obligados a huir. Shi Hao evitó la confrontación directa y lanzó un grito prolongado. El anillo divino brilló como el sol al rodear la espada rota. Al chocar violentamente las dos armas, se produjo un sonido metálico ensordecedor que estremeció profundamente. En ese instante, los símbolos cubrieron el cielo e inundaron todo el lugar. La pelea entre ambos fue simplemente aterradora. La luz carmesí se desvaneció a medida que ambos se alejaban. El pecho de Shi Hao subía y bajaba, jadeando. Si hubiera luchado sin la espada rota, probablemente habría perdido la vida con su nivel inicial de Transformación Espiritual. La alabarda dorada en la mano de su oponente tampoco era común. Sin duda, era un tesoro supremo transmitido desde tiempos antiguos. Era extremadamente excepcional y poderosa, hasta el punto de resultar un tanto aterradora. ¡Soy inigualable! ¿Quién se atreve a luchar conmigo?” preguntó el joven del clan del océano mientras un sonido metálico ensordecedor resonaba en el aire como un trueno. Era extremadamente engreído, e incluso después de ver lo misterioso y extraordinario que era Shi Hao, seguía actuando así. Con la alabarda en la mano, su armadura dorada brillaba con fuerza mientras avanzaba como una deidad marina. Olas doradas lo rodeaban, dándole un aspecto majestuoso e invencible. “¡Entonces ven y derrótame!” respondió el mocoso diabólico, con una luz divina brotando de sus ojos. Aunque la situación era extremadamente desventajosa para él y podría costarle la vida, seguía siendo intrépido. Su fe en sí mismo no flaqueó ni un ápice. Tras alcanzar este nivel, creyó que no podría ser derrotado. Aún no había sido derrotado, así que anhelaba un oponente fuerte. ¡Maldición! La colisión hizo saltar chispas. La alabarda dorada volvió a presionar, sacudiendo todo el lugar. ¡Al diablo con ser inigualables! ¡Al final todos se someterán a mí! Olas abrasadoras se precipitaron hacia ellos como lava de volcanes en erupción. Una luz carmesí abrasadora cubrió el cielo, deslizándose velozmente. Una figura emergió de entre la luz carmesí y, sosteniendo una lanza roja como la sangre, se elevó por el cielo. La lanza llegó con un poder aterrador, impactando directamente al descendiente de la deidad marina. El sonido era ensordecedor mientras una luz multicolor inundaba el lugar. El recién llegado era un joven rodeado de nubes rojas. Vestía una armadura roja escarlata y su cabello rojo ondeaba al viento. En su mano sostenía una lanza que parecía diamantes pulidos de color rojo sangre. El joven tenía una apariencia majestuosa, como la de una deidad guerrera. Descendió desde lo alto con un poder incomparable al atacar al descendiente de la deidad del mar. ¡Maldición! La lanza divina, de color rojo sangre, chocó con la alabarda dorada, creando un ruido ensordecedor. Los símbolos se extendieron en todas direcciones como maremotos, creando una colisión absolutamente impactante. Una luz llameante se elevó hacia el cielo, liberando un calor abrasador. Innumerables Peces Llameantes aparecieron a lo lejos. La multitud se horrorizó al descubrir la identidad del joven. Era un Pez Llameante que se había transformado en humano, lo que demostraba su increíble poder. Se decía que la capacidad de transformación era extremadamente difícil para estas criaturas, así que quienes lo conseguían eran sin duda muy talentosos. El joven caminaba sobre una luz carmesí interminable, lo que le daba una apariencia de poder incomparable. Su aura se expandía con creciente ferocidad al golpear al descendiente de la deidad marina. En el pasado, mi antepasado estuvo a un paso de derrotar a la deidad del océano, pero al final fue reprimido por él. Esta vez, completaré su legado y gobernaré el mar azul. Dijo el joven rodeado de una luz escarlata multicolor. “¡Superviviente, la deidad del mar pudo sellar a tu gente en aquel entonces, y hoy, yo te reprimiré de la misma manera!” respondió fríamente el joven del clan del océano. ¡Maldición! Se desató una pelea entre ambos. La alabarda dorada chocó violentamente con la lanza rojo sangre, derramando decenas de miles de rayos de sol y colores auspiciosos. El lugar se iluminó con luces fluorescentes mientras los símbolos se entrecruzaban como maremotos. Los dos jóvenes eran demasiado poderosos. Uno era descendiente de una deidad marina cuyo poder no necesitaba presentación. El otro pertenecía a un formidable clan antiguo que había desafiado a una gran deidad marina con sus poderes trascendentales. "¡Son tan poderosos!", exclamó el niño diabólico. La hostilidad de las dos criaturas se dirigía exclusivamente entre sí, lo que desencadenó una sangrienta pelea. Esto convirtió a Shi Hao en un paria, excluyéndolo del campo de batalla. Shi Hao nunca había conocido a personas tan talentosas como el descendiente de la deidad del mar y el joven de armadura roja como la sangre. Su destreza era incomparable, y eran sin duda seres poderosos e inigualables dentro del nivel de Transformación Espiritual. Esos dos eran mucho más fuertes que las personas con las que se había topado antes. Los demás con el mismo nivel de cultivo no eran rival para ellos. Numerosos Peces Llameantes se congregaban aquí. Sus cuerpos, rojos y brillantes, calentaban el lugar al instante, provocando que la temperatura se volviera insoportable. Los poderosos descendientes de la deidad marina también se apresuraban en gran número hacia allí. Se quedaron allí, frente al pez rojo escarlata, creando una atmósfera increíblemente tensa. ¡Maldición! La alabarda dorada y la lanza rojo sangre chocaban sin cesar. Los dos jóvenes demostraban una fuerza en la cima de la Transformación Espiritual. El poder incomparable creado superaba la imaginación de todos los presentes. Shi Hao se dio la vuelta y se marchó, pues la batalla ya no le preocupaba. Corrió rápidamente hacia el nido de Kun Peng. Los descendientes de los Peces Llameantes y las deidades marinas bloqueaban la entrada de la puerta floreciente. Quien quisiera obtener la madera de saúco podrida y la hoja verde translúcida se encontraría en una situación desesperada y difícil. Además, la puerta era en sí misma algo prohibido, ya que nadie podía tocarla con seguridad. Tras abandonar el campo de batalla, Shi Hao sintió el destello de los textos de hueso dorado mientras su energía vital y su sangre empezaban a agitarse en su interior. Era una señal alarmante. Si hubiera luchado sin la espada rota, ¡podría haberle sobrevenido un resultado aún peor! "Soy inigualable...", murmuró Shi Hao para sí mismo. Tenía que alcanzar un nivel superior de Transformación Espiritual para estar a la par de los descendientes de las deidades del océano y los demás. De lo contrario, se expondría a un gran peligro. El nido Kun Peng se alzaba en lo alto de la isla con majestuosidad y grandeza. De él emanaba una energía caótica. El nido cambiaba constantemente. Al principio parecía primitivo y opaco; al observarlo más de cerca, se veía que gradualmente se aclaraba hasta adquirir un color dorado brillante. Sin embargo, poco después, volvía a su estado negro. El misterioso cambio dejó atónitos a todos. Este campo dao estaba lleno de una densa niebla, y en su interior se encontraban huellas dejadas por héroes incomparables de la era arcaica. Mucha gente se reunió aquí. Todos intentaban entrar y competir por la legendaria habilidad divina. Poderosos miembros de todos los clanes lucharon ferozmente, causando la caída de innumerables cuerpos. Sin embargo, en ese momento, nadie lo había logrado. “¡Yi! ¿Qué es eso?” exclamó alguien. Una luz preciosa irradiaba desde la entrada del nido, creando grandes fluctuaciones. ¡Han abierto una brecha en la entrada! ¡Dios mío, alguien ha abierto el campo dao y está a punto de entrar!” gritaron muchas criaturas, causando un alboroto. El nido de Kun Peng era más grande que cualquiera de las islas circundantes. Estaba hecho de una madera antigua desconocida, y esos troncos imperecederos habían existido durante eones sin ninguna alteración. Ahora que la entrada sellada fue violada, una niebla caótica surgió de la grieta, brotando hacia afuera. Un grupo de seres poderosos se reunió a su alrededor. Este grupo era una fuerza de alto nivel compuesta por criaturas terrestres. Sostenían un hueso roto que irradiaba misteriosamente. El hueso parecía común y corriente, pero al cobrar vida, emanaron luces doradas como maremotos. Luego emitió símbolos negros y gorgotearon patrones de luz de todo tipo. “¡Ese es… el fragmento óseo del Kun Peng!” Algunos comenzaron a gritar al reconocer el objeto. La gente quedó estupefacta ante estas palabras. ¡Fragmentos óseos de uno de los diez feroces arcaicos quedaron abandonados en este mundo! No es de extrañar que el antiguo nido fuera violado, ya que contenían un objeto tan increíble. "¡Matar!" Tras un breve momento de silencio, se reanudaron los gritos y alaridos. Todas las fuerzas se unieron a la lucha mientras cargaban hacia la entrada con los ojos inyectados en sangre. Una oportunidad como esta podría no volver a presentarse. La preciada técnica estaba en el nido, así que no podían cederla a nadie más. "La situación no es buena." Shi Hao llegó justo a tiempo y frunció el ceño al ver la escena. Tantos se habían reunido allí para apoderarse de la preciada técnica. ¡El resultado final fue demasiado impredecible!
Mundo Perfecto (Novela)

Continúa leyendo

Mundo Perfecto (Novela)

Capítulo 242

Siguiente Capítulo ›

Mundo Perfecto (Novela) Capítulo 241

Estás leyendo el capítulo 241 de Mundo Perfecto (Novela), un novela. Una mota de polvo puede llenar un océano. Una brizna de hierba puede destruir el sol, la luna y las estrellas. Un movimiento de dedo puede poner el mundo patas arriba. Grupos de héroes se alzan e innumerables clanes se… Este capítulo tiene publicado el 5 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mundo Perfecto (Novela) tiene 2016 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.