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Leer Mundo Perfecto (Novela) Capítulo 216 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
“¿Alguno de ustedes ha oído hablar de un joven en el desierto, de catorce o quince años, que en el reino del Pasaje Celestial sea tan incomparable?” “¿Por qué no es muy conocido?” Los espectadores estaban asombrados. El joven rebelde poseía tal fuerza, pero nunca antes se había oído hablar de él. Era extremadamente poderoso, y habría tenido más sentido que sus acciones conmocionaran al mundo. Todos sospecharon. ¿De dónde venía? Probablemente era de la montaña divina arcaica o de alguna antigua tierra prohibida, aislada del resto del mundo. Si no, ¿cómo podían no saber de él? “¡Tal vez no sea alguien de las grandes tierras baldías y venga de una gran región!” Hubo quienes idearon estas especulaciones. Algo similar ocurrió en el pasado: un genio que se acercaba a los límites de su cultivo cruzó esta región y conquistó todas las direcciones con el fin de abrirse paso. Llegó un punto en que otros genios sin igual se aventuraron a nuevas regiones en busca de nuevas oportunidades para alcanzar un nivel superior. Cosas como el libro precioso de cobre eran lo que buscaban. Mientras la gente intentaba adivinar su identidad con desconcierto, la batalla llegó a su clímax. Se tornaba cada vez más feroz, sembrando el caos. Grandes cuerpos celestes comenzaron a moverse uno tras otro. Ese joven humano era extremadamente aterrador. Sus dos palmas parecían guiar al sol y a la luna, como si fuera un rey divino. Todo su cuerpo brillaba, y su cuerpo bronceado rebosaba de energía explosiva. Todos quedaron atónitos. ¿Qué clase de poder era este? ¡Podía controlar el cielo y la tierra! Sus movimientos conmocionaban profundamente. ¡Hong! El pequeño lo enfrentó de frente. Extendió la palma de la mano, destrozando directamente a una de las grandes estrellas. Avanzó con valentía y comenzó un feroz intercambio de golpes. Ambos lucharon arriesgando la vida y la integridad física, provocando una sangrienta guerra en la tierra pura. Un grito de dragón sacudió los nueve cielos. El Dragón Cornudo se enroscó y giró, causando la destrucción inmediata de las montañas. Se abalanzó sobre él, rebosante de símbolos aterradores y brillantes, uniéndose también a la batalla. El cuerpo del pequeño estaba cubierto de sangre. Desde su llegada a este mundo hasta ahora, esta había sido la batalla más peligrosa, pues podía caer en cualquier momento. Ambos eran grandes enemigos que habían establecido nueve pasajes celestiales. Eran oponentes realmente formidables, tanto en teoría como en realidad. Él, por otro lado, sufría graves heridas, lo que hacía que su situación fuera bastante desalentadora. “¿Por qué no puedo establecerlo todavía?” Tras luchar así, el mocoso diabólico también empezó a sentirse un poco molesto y asustado. Si esto continuaba, sin duda moriría en cuanto se descuidara. Además, su condición física se deterioraba cada vez más. No podía establecer el décimo Pasaje Celestial por mucho que hiciera, y se estaba quedando sin recursos. Llegó al punto en que ya no le importaba y usó hasta la última gota de energía esencial para abrirse paso. Finalmente comprendió por qué incluso a las bestias feroces de rango celestial les resultaba difícil establecer el décimo Pasaje Celestial. Era simplemente demasiado difícil y fundamentalmente diferente del noveno Pasaje Celestial. Esto no era algo que un tesoro pudiera solucionar, ya que era difícil obtener ayuda de otros objetos. Era algo que uno debía esforzarse personalmente, aprovechando la fuerza natural entre el cielo y la tierra para abrirse paso. No había mejor manera. "¿Por qué no puedo hacerlo?" El pequeño estaba furioso. Sentía claramente que estaba a punto de aparecer frente a él. Solo faltaba un trocito. Si esto continuaba, realmente se perdería por un poquito el décimo paso celestial, perdiendo esta gran oportunidad. “¡Sólo abre!” En ese momento, el pequeño rugió furioso. Por un lado, libraba una gran batalla contra poderosos enemigos, con la sangre manándole de la boca, y por el otro, no escatimaba esfuerzos para abrir el décimo Pasaje Celestial. Peng Fue atacado por ese joven rebelde, quien recibió un golpe en la espalda. Salió despedido horizontalmente, destrozando una enorme roca. Todo su cuerpo se estrelló contra el polvo, cubierto de sangre. El Dragón Cornudo se abalanzó y quiso añadir otro golpe con su garra para decidir firmemente esta batalla y robar el preciado libro. El pequeño estaba furioso, y nunca había sido derribado desde que nació. Hoy, sin embargo, sufrió infortunios una y otra vez, y estaba enloqueciendo. Sin embargo, podía sentir que su espalda estaba abierta y la sangre fluía, agotando demasiado su energía esencial. Al final, se controló. Cambió de postura, pues no quería perder la vida librando una sangrienta batalla contra estas dos criaturas. Empezó a luchar mientras se retiraba. Arriesguémonos y probemos algo. ¡Tomaré prestado su poder para abrirme paso! Siempre tuvo esta idea, pero no se atrevió a ponerla en práctica porque era demasiado peligrosa. Sin embargo, ahora que la situación había llegado a tal punto, se había quedado sin opciones. El cuerpo del pequeño brilló, y comenzaron a aparecer ondas doradas una tras otra. Empezaron a girar lentamente para devorar la esencia mundana. Era extremadamente misterioso. Lucharon con fiereza, y el pequeño se preparó mentalmente. Finalmente, encontró una buena oportunidad y gritó con fuerza. Intentó con todas sus fuerzas abrirse paso y el décimo Pasaje Celestial. ¿Aún no estás dispuesto a entregar el preciado libro? ¡Olvídate de establecer tu camino celestial, ni siquiera podrás conservar tu vida!” gritó el Dragón Cornudo y se abalanzó. En realidad, él mismo estaba extremadamente nervioso. Incluso a esas bestias feroces de rango celestial les costaba abrir su décimo Pasaje Celestial. Era solo un humano, pero era capaz de asomarse a semejante reino. Esta sensación lo inquietaba profundamente. Una de las grandes garras del Dragón Cornudo descendió, emitiendo un esplendor precioso y deslumbrante. Fue como si el sol hubiera estallado, y los símbolos estaban por todas partes. Esta vez, el pequeño no lo esquivó, sino que lo enfrentó directamente. Extendió la mano y, con un sonido de peng, agarró la garra del Dragón Cornudo. Se esforzó por acercarlo, activando la Técnica de la Ondulación Dorada para absorber su poder divino. Mientras tanto, ese joven rebelde también se abalanzó con fiereza, empujando el sol, la luna y las estrellas a su paso. Era como si un rey divino descendiera a este mundo, arremetiendo directamente. Hong El pequeño usó la otra mano para detenerlo. Con un sonido de peng, atrapó su mano, y símbolos dorados aparecieron de igual manera para devorar frenéticamente su fuerza divina. La técnica de la Ondulación Espiral Dorada era la técnica más preciada del Kun Peng. Su poder era inagotable y podía disolver los ataques de los enemigos y refinar su poder divino, canalizándolo hacia sus propios cuerpos. Era un misterio verdaderamente único y profundo. Sin embargo, seguía siendo circunstancial. Si el oponente era lo suficientemente poderoso y decidía usar toda su fuerza, era simplemente imposible refinar una energía esencial tan poderosa. Intentarlo destruiría el cuerpo, dejando solo un cadáver. “¡Estás cortejando a la muerte!” El Dragón Cornudo y el joven rebelde se burlaron. Sus orígenes eran grandiosos, así que ¿cómo no iban a ver la profundidad de esta preciosa técnica? Activaron ferozmente su fuerza divina para acabar con la vida del pequeño. “¡Abre!” Justo en ese momento, el pequeño rugió con fuerza. No solo no se protegió, sino que incluso dirigió las dos ondas de poder hacia su cuerpo, mezclándolas con su propia energía esencial y control. Quería forzar la apertura del décimo Pasaje Celestial. Al mismo tiempo, los nueve pasajes celestiales que rodeaban su cuerpo estallaron de luz, conectando el cielo y la tierra. El magma surgió y una luz incomparablemente brillante floreció, resonando y ayudándolo a conectar el décimo Pasaje Celestial. Una aterradora fluctuación de energía se produjo desde este lugar, aplanando las ruinas y surgiendo violentamente como olas turbulentas. Los rostros de los héroes espectadores cambiaron de inmediato mientras se retiraban rápidamente. Cerca de allí, la roca se convertía en polvo y las montañas se partían con el sonido del kacha. El espacio mismo parecía distorsionarse, creando una escena absolutamente impactante. El pequeño gritó de dolor. Sentía como si le destrozaran los huesos y le destrozaran el alma en un círculo vicioso de tormento. Era como si lo hubieran metido en un purgatorio insoportable. El niño diabólico aullaba, pero aunque era terriblemente difícil, era algo que ya había decidido afrontar. Sin embargo, el tormento que sufría era en realidad una tortura. El décimo Pasaje Celestial comenzó repentinamente a fluctuar entre claro y borroso. Parpadeaba continuamente, causando cierta ansiedad. Olas de auspiciosa luz multicolor se liberaron en todas direcciones. “¡Está tratando de tomar prestado el poder de su oponente para establecer su propio Pasaje Celestial y experimentar una transformación!” Todos respiraron hondo. ¡Este niño era demasiado atrevido! Un solo error podría aniquilar su cuerpo y alma por completo. Además, ¿cómo podrían sus oponentes pasar por semejante cosa? Efectivamente, el joven rebelde y el Dragón Cornudo eran absolutamente despiadados. Con una fuerza feroz, desataron su poder para destrozar su cuerpo. La ola de fuerza divina estalló de inmediato, brotando de su cuerpo de forma irregular. Ah... El pequeño gritó con fuerza y tosió sangre sin parar. Tenía grietas por todo el cuerpo, como si estuviera a punto de explotar. “¡Déjame abrirlo!” rugió furioso. Su energía esencial se convirtió en una masa de luz difusa mientras dirigía con fuerza la fuerza dominante de los dos individuos para atravesar el décimo Pasaje Celestial. El niño diabólico nunca se rindió. Incluso tras alcanzar un estado tan peligroso, no se rindió y quiso aprovechar su poder y refinarlo por completo en su cuerpo. El décimo Pasaje Celestial fue aterrador. En ese momento, auspiciosas luces multicolores se emitieron hebra tras hebra, devorando la energía esencial desde todas las direcciones. Las fuerzas divinas que dirigía el pequeño quedaron completamente absorbidas. "¡No es bueno!" Por primera vez, las expresiones del joven rebelde y del Dragón Cornudo cambiaron. Notaron que la situación excedía sus predicciones y que ya no estaba bajo su control. Su energía esencial fluyó como un torrente inagotable hacia el cuerpo del niño diabólico, y luego se dirigió hacia el establecimiento del décimo Pasaje Celestial. Sus cuerpos se iluminaron. Temblaban, vibrando con la técnica. Lo más aterrador era que sentían como si se hubieran hundido en un pantano. No podían mover ni un músculo, completamente inmovilizados. ¿Qué? ¿De verdad lo logrará? “¡Deténganlo, no se le puede permitir en absoluto refinar la fuerza del mundo para establecer el décimo Pasaje Celestial!” La tierra pura del Clan de la Lluvia estaba en ruinas, y quienes la defendían fueron aniquilados. Sin embargo, aún quedaban el Clan Tuoba, la Montaña de las Bestias de la Tumba Occidental, cuatro grandes familias y otros. Mucha gente se abalanzó sobre ellos. Sin embargo, antes de que pudieran acercarse, fueron atacados por una ola ondulante. Sus cuerpos se sacudieron hasta que comenzaron a toser bocanadas de sangre. Ni siquiera pudieron acercarse medio paso, y un extraño dominio se estableció allí. En ese momento, aunque el pequeño sufría un dolor insoportable, como si todo su cuerpo se estuviera rompiendo y reforjando, seguía muy emocionado. Iba a establecer el décimo Pasaje Celestial con la fuerza de tres. ¡Todo estaba en orden y parecía que lo lograría! El tiempo transcurría poco a poco. Todo el cuerpo del pequeño brillaba, como si intentara ocultar un pequeño sol. Era incomparablemente deslumbrante, como si una deidad entrara en el mundo de los mortales. Honglonglong Era como si el gran Dao retumbara. Los misteriosos símbolos que lo rodeaban giraban, y los demás pasajes celestiales aparecieron juntos. Liberaron energía esencial, nutriendo juntos el décimo Pasaje Celestial. Este lugar era sumamente auspicioso y sagrado. Los acontecimientos avanzaban con fluidez y en la dirección correcta. Después de dos horas, se escuchó una explosión. El pequeño gritó con fuerza y comenzó a agotar todas sus fuerzas para darle a su hijo un último empujón. Si lo lograba, llegaría el décimo Pasaje Celestial, y si fallaba, corría el riesgo de morir. El joven rebelde y el Dragón Cornudo también gritaron fuerte, porque este era el punto en el que la energía esencial que estaba siendo saqueada de sus cuerpos estaba en su punto máximo, casi secándose. Hong Se transmitió un sonido enorme. El cielo y la tierra se tornaron incomparablemente brillantes mientras un resplandor infinito se dispersaba. El décimo Pasaje Celestial rebosaba de una auspiciosa luz multicolor, y parecía que estaba a punto de triunfar. De repente, el cuerpo del pequeño se sacudió violentamente. Tosía sangre sin parar y salió volando horizontalmente. Tenía heridas por todas partes, como si estuviera a punto de desmoronarse. El décimo Pasaje Celestial se oscureció, volviéndose indistinto al instante. Volvió a ocultarse en el vacío. El pequeño cayó al suelo. Las heridas en su cuerpo eran aterradoras, y sus heridas eran críticas. Si alguien lo golpeara, sin duda se rompería en pedazos y se convertiría en un cadáver. El mocoso diabólico apretó los dientes. Sin decir palabra, distribuyó el verdadero registro primordial para cuidar su cuerpo. ¡Su rostro estaba completamente inexpresivo! Fue una derrota aterradora. Nunca antes había sufrido algo así, y menos aún uno tan completo. El décimo Pasaje Celestial ya estaba casi establecido, pero al final se interrumpió, dejando su cuerpo al borde de la desaparición. El pequeño estaba estupefacto. Soportó el dolor y trató de curarse en silencio. No muy lejos, los otros dos individuos también sufrieron el ataque. Ambos tosieron abundante sangre mientras yacían en el suelo. Sus cuerpos estaban cubiertos de sangre mientras temblaban, pero sus heridas eran definitivamente mejores que las del pequeño. La región quedó en un silencio sepulcral. Todos estaban atónitos. Era evidente que iba a triunfar, pero ¿por qué fracasó de repente? Después de todo, el décimo Pasaje Celestial es difícil de establecer. No es de extrañar que ni siquiera Taotie, Wu y otros descendientes verdaderos puedan lograrlo. Es algo que rara vez se ve. Todos suspiraron, pues el décimo Pasaje Celestial era demasiado desafiante. Por excepcionales que fueran los talentos naturales, al final, aún tenían que experimentar abatimiento y amargura, hasta el punto de que ni siquiera podían salvar la vida. Jajaja... Algunas personas rieron a carcajadas. La Familia Tuoba, la Montaña Bestia de la Tumba Occidental y las demás grandes potencias liberaron su aliento contenido. Tras eso, muchas figuras se apresuraron a deshacerse del pequeño. El pequeño saltó de repente. No sentía ningún apego a ese lugar mientras se daba la vuelta. Su velocidad era vertiginosa mientras huía hacia los confines de esta gran tierra. "¡Perseguir!" ¿Cómo pudieron estas grandes potencias desaprovechar esta oportunidad? El niño diabólico estaba herido y moribundo, así que era el momento perfecto para matarlo. Algunos se apresuraron a informar a sus superiores para que prepararan objetos mágicos como la Aguja Devastadora de Almas y la Pagoda Supresora de Almas. Al mismo tiempo, el Joven Rebelde y el Dragón Cornudo también se elevaron. Siguieron y persiguieron al pequeño. Como resultado, el pequeño se quedó en un extraño estado de silencio. Huyó de cierta dirección al ver a la chica vestida de púrpura. Era una bestia feroz, bastante difícil de controlar. Al mismo tiempo, confió en sus instintos espirituales para evitar oleadas tras oleadas de aterradoras fluctuaciones. Se adentró directamente en un bosque primitivo para huir y salvar su vida. ¡Se desarrolló una gran persecución sin precedentes que sumió todo el paraíso celestial en el caos! La noticia corrió por todas partes, y se desató una tormenta incluso en el mundo real. ¡Todos quedaron impactados! En primer lugar, la tierra pura del Clan de la Lluvia fue exterminada, arrancada de raíz. Aproximadamente el ochenta por ciento de los expertos que custodiaban el lugar fueron asesinados, y entre ellos, los cuerpos reales de tres grandes ancianos también sufrieron el desastre. ¡Qué noticias tan impactantes! ¡El que causó esto fue un simple joven! ¡Él solo se abalanzó sobre la tierra pura del Clan de la Lluvia y desató una masacre imparable! Es más, incluso se comió el decreto de una deidad. Esto dejó atónitos a todos, pues sus acciones eran realmente increíbles. Estos acontecimientos hicieron que el País de la Piedra se conmocionara. Todos discutían sobre ello, lo que dificultaba que el Clan de la Lluvia levantara la cabeza. Además, este niño logró establecer el décimo Pasaje Celestial, pero cuando estaba a punto de lograrlo, ocurrió un desastre repentino. Fracasó en el último obstáculo, causando aún mayor conmoción y asombro. Todo el gran desierto estaba lleno de agitación mientras todos discutían estos acontecimientos. La aparición del Dragón Cornudo y la existencia del joven rebelde se mezclaron en este incidente. “¡Ve y caza al niño diabólico!” Esta orden fue emitida por diversas grandes potencias, como las cuatro grandes familias, el Clan de la Lluvia y la familia Tuoba. Se desató un gran desorden en el Reino del Dios del Vacío. Todos los pasajes estaban sellados. Los diversos poderes unieron fuerzas para buscar al pequeño. Querían acabar con él en este mundo, sin darle la oportunidad de sobrevivir. Era obvio que ya habían preparado artefactos demoníacos. Aunque eran preciosos e incomparablemente raros, todos los sacaron hoy. No podían estar tranquilos mientras el niño diabólico siguiera vivo. Este era un lugar de lluvias sangrientas y vientos fétidos, y aún más caótico. Todo el Pasaje Celestial se encontraba en un estado de inestabilidad, ante una gran calamidad. El pequeño viajó durante varios días sin dormir ni descansar, huyendo constantemente para salvar su vida, sin que nadie supiera cuántos golpes había recibido. La gran batalla continuó durante días, cubriéndole todo el cuerpo de sangre. Lo peor fue que se encontró nuevamente con el Dragón Cornudo y ese joven humano, las repetidas batallas empeoraron sus heridas. Lo más aterrador fue que el pasadizo dorado estaba sellado. Innumerables expertos lo custodiaban, impidiéndole retirarse y abandonar este dominio. Estas circunstancias ya habían persistido durante diez días. Las heridas en el cuerpo del niño diabólico eran ahora aún más profundas, y su cuerpo se encontraba en un estado de agotamiento. Podría morir en cualquier momento, y apenas se sostenía. Finalmente, logró escapar de otra persecución. Se escondió en una de las cuevas de la cordillera y curó sus heridas en silencio. El tiempo era limitado y debía aprovechar cada segundo. De lo contrario, el enemigo volvería a aparecer. Durante los últimos días, no dejaba de reflexionar sobre por qué había fallado el décimo Pasaje Celestial. Simplemente no lo entendía, lo que lo angustiaba aún más. Ese día, fusionó la fuerza de tres expertos en la novena etapa del Pasaje Celestial, pero aun así no logró abrirse paso. ¿Cómo no desanimarse? Llegó a la conclusión de que incluso si intentaba abrirse paso solo y en paz, sin que nadie lo molestara, no sería mejor. ¡Después de todo, esa era la fuerza de tres personas! Este tipo está demasiado loco. Mi padre dijo que nunca antes había habido un ser humano que se atreviera a actuar con tanta imprudencia. ¿Cómo podría alguien abrir el décimo Pasaje Celestial dentro del Reino del Dios del Vacío? Huo Ling'er frunció el ceño mientras hablaba. El emperador de la Nación del Fuego había dicho que, en cuanto una de esas criaturas de sangre pura de la montaña divina Arcaica tuviera una oportunidad tan deslumbrante, invitaría de inmediato a una existencia ancestral suprema a protegerla. Nunca intentarían hacerlo solos. Pasaron varios días. El pequeño seguía huyendo para salvar su vida, y además, las heridas en su cuerpo alcanzaron un punto crítico, casi como si fueran irreparables. Su cuerpo estaba hecho pedazos. Después de todos estos años, había librado innumerables batallas, pero había escapado por poco de todas. Ahora, sin embargo, sentía que ya no podía aguantar más. "De verdad no puedo aceptar esto", se dijo el pequeño. No creía que lo matarían, y aun así no se rindió. Continuó cuidando su cuerpo y reflexionando sobre el décimo evento del Pasaje Celestial. ¡Hong! Se desató otra gran batalla. Los enemigos lo alcanzaron, y el pequeño volvió a arriesgar su vida. La sangre manchó su ropa, y todo su cuerpo se tiñó de rojo brillante mientras escapaba una vez más. Esta vez, tras huir, se desplomó en el primitivo bosque de montaña. Su cuerpo estaba destrozado por todas partes, como si incluso una ráfaga de viento pudiera hacerlo pedazos. La sangre tiñó de rojo esta pradera. “Esta es mi última oportunidad. ¡Aún debo abrirme paso!” afirmó el mocoso diabólico con terquedad. Aún no se había rendido. Fue porque el décimo Pasaje Celestial había estado allí todo el tiempo. Aunque era bastante borroso, seguía dando vueltas alrededor de su cuerpo. Despejo por completo su mente y ya no le importó si venían enemigos. Su mente estaba vacía, olvidándose de todo por un momento. Su cuerpo herido estaba hecho trizas, y su energía esencial parecía estar casi completamente agotada, como una lámpara que se estaba quedando sin aceite. Como resultado, esta vez fue extremadamente agotador, y era muy posible que muriera en medio del avance. El tiempo transcurría poco a poco, y el pequeño perseveró. La pequeña lámpara de aceite ardía en su interior, guiándolo hacia adelante; no estaba dispuesto a rendirse. Finalmente, agotó sus últimas fuerzas. El aceite de la lámpara se había secado y su cuerpo se debilitó. Ya no producía ni una pizca de fuerza. En ese momento, era como un cadáver, un cascarón vacío y sin alma. No había esencia que alimentara su cuerpo, y estaba a punto de morir. ¡Hong! De repente, una poderosa ola de energía lo inundó. Al secarse el último rayo de la lámpara, el potencial oculto en lo más profundo de su alma se liberó, precipitándose como un mar inmenso. Todo su cuerpo brilló y sus heridas sanaron rápidamente. Además, surgió una extensión de luz divina que, con un sonido honglong, atravesó el vacío, conectando el décimo Pasaje Celestial. ¡Hebra tras hebra de auspiciosa luz multicolor fluía, como si se abriera un mundo de inmortales! ¡Estaba a punto de lograrlo! Si nada inesperado sucedía, ¡entonces tendría el décimo Pasaje Celestial! Mi cuerpo murió aquí y luego renació. Mi cuerpo estaba destrozado, y hasta la última pizca de energía esencial que tenía se agotó. Fue como si todo se hubiera vaciado, como si volviera a empezar desde cero. En ese momento, el pequeño entendió y comprendió todo completamente. Desde la antigüedad, el proceso que cada experto supremo debía seguir para establecer el décimo Pasaje Celestial era un poco diferente. Él, en particular, utilizó este método para abrirse paso, diferenciándose de todos los demás. “Lo perdí todo... y por eso trascendí.” Se dijo el pequeño. La luz inmortal apareció hebra tras hebra a medida que el décimo Pasaje Celestial se expandía. Parecía que iba a emerger por completo, pues emanaba una luz multicolor propicia que nutría su cuerpo.
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Estás leyendo el capítulo 216 de Mundo Perfecto (Novela), un novela. Una mota de polvo puede llenar un océano. Una brizna de hierba puede destruir el sol, la luna y las estrellas. Un movimiento de dedo puede poner el mundo patas arriba. Grupos de héroes se alzan e innumerables clanes se… Este capítulo tiene publicado el 13 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Mundo Perfecto (Novela) tiene 2016 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.