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Leer Mundo Perfecto (Novela) Capítulo 1695 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
A'man, ese nombre le resultaba muy familiar, pero también muy lejano. Ella lo había acompañado de joven, cuidándolo con esmero, ayudándolo a sobrevivir. Los ojos de Shi Hao estaban ligeramente rojos. En aquel entonces, el mundo entero lo había abandonado, su Ser Supremo había sido desgarrado, su cuerpo estaba lisiado, nadie creía que sobreviviera. En ese entonces, solo había una niña que nunca lo abandonaba. Todos los de los otros patios la acosaban, pero aun así lo protegía y cuidaba. Shi Hao respiró hondo para tranquilizarse. Examinó el lugar con serenidad y serenidad. Era un lugar increíblemente siniestro. Los ojos del abuelo Quince estaban cerrados, no se movían en absoluto, nunca despertaban. Mientras tanto, A'man estaba sentada sobre una enorme tumba de tierra amarilla, con un ataúd de jade a su lado, también de aspecto extremadamente extraño. Ambos tenían los ojos cerrados, en un estado claramente inusual. Un largo río fluía por el vacío, con un resplandor plateado deslumbrante. Mientras tanto, en el río, se veían destellos de un tenue resplandor dorado. ¿Era un rayo acumulado o la sangre del Soberano Demonio lo había causado? ¡Ahora todo el río fluía hacia la gran tumba, mientras que el final del río desaparecía! La gran tierra amarilla estaba llena de una luz divina que llegaba hasta el cielo, y este lugar era incomparablemente deslumbrante. Esto se debía a que relámpagos de diferentes formas lo rodeaban, e incluso había muchas estrellas, todas creadas a partir de rayos. Incluso había energía dao inmortal aquí, verdaderos arcos dao inmortales que aparecieron, dispersos por todo el lugar. ¿Era este un residuo de la tribulación pasada? Shi Hao era extremadamente cuidadoso y ya no los molestaba. ¡Era porque siempre sentía que algo extraño ocurría en ese lugar! Ah... De repente, un rugido misterioso sonó, profundo y aterrador, como si penetrara en el alma, como si un espíritu maligno sin igual estuviera aullando. El cuerpo de Shi Hao tembló. ¿Qué clase de criatura era esta? ¿Dónde estaba? ¡En realidad no la descubrió antes! Después de buscar con cuidado, todavía no obtuvo ningún resultado. Se quedó mirando la tumba amarilla, ¿podría estar dentro de la tumba? Solo que no había fluctuaciones que emanaran de allí. Además, sus Ojos Celestiales eran ineficaces allí, ¡incapaces de ver a través de la tumba amarilla! La expresión de Shi Hao se tornó seria. Había dos personas muy importantes para él allí, ¡así que debía ser extremadamente cauteloso! Examinó cuidadosamente cada centímetro de este lugar. Quedaban algunas plantas sobre la tierra amarilla, todas ellas excelentes medicinas, de decenas a más de cien. Llevaban símbolos deslumbrantes, rebosantes de vida. Fue hasta tal punto que una fragancia se extendió, flotando a través del poderoso relámpago. Parecía que un hombre estaba sentado allí, pero en realidad, ¡sus piernas estaban enterradas en la tumba! La voz rugiente desapareció. Era un grito indistinto y misterioso, como si le advirtiera, pero también como si intimidara a todas las criaturas de este mundo. Los ojos de Shi Hao brillaron con un resplandor divino. Examinó atentamente el lugar una y otra vez, observando a A'man. ¡Fue porque estaban ocurriendo cambios en ella! Su hermoso cabello negro era brillante, su frente, de un blanco resplandeciente, reflejaba un profundo resplandor. Sus hermosos ojos estaban cerrados y su fina nariz era recta. Su rostro era exquisito y hermoso, pero había jirones de patrones siniestros que se extendían gradualmente por su rostro, como si las marcas demoníacas se le estuvieran adhiriendo. ¿Que estaba pasando? No eran patrones, sino algún tipo de verdadero símbolo del gran dao, como patrones demoníacos, pero también como símbolos dao inmortales. Había un aura divina, así como una extrañeza en su rostro. La mente de Shi Hao latía con fuerza mientras miraba a A'man. Ese cuello blanco como la nieve, parecido al de un cisne, también tenía patrones rojo oscuro que se extendían hacia abajo. Además de esto, la fina mano blanca como la nieve de A'man se posó sobre el ataúd de jade. Se podía ver vagamente una luz profunda parpadeando a su alrededor. La mitad de ese ataúd de jade estaba bajo tierra, la otra mitad expuesta. Era brillante y centelleante, pero también misterioso. ¿Estarían relacionados con ello los cambios que experimentaba su cuerpo? ¿O era para decir que había cosas en la tumba que provocaron la aparición de los patrones de color rojo oscuro en el cuerpo de A'man, haciéndola lucir tan diferente? Shi Hao no se atrevió a actuar precipitadamente, porque tanto su abuelo como A'man habían sufrido cambios extraños en sus cuerpos, en un cierto estado de equilibrio. El Abuelo Quince no se movió en absoluto. Estaba sentado frente a la tumba, con el cabello negro esparcido por todas partes. A su alrededor, gota tras gota de sangre, proveniente del río, de la tumba y del cielo, penetraba en su cuerpo. Esta transformación era tan aterradora que realmente hacía que uno se estremeciera por dentro. Shi Hao era plenamente consciente de que este era el lugar de la muerte del Soberano Demonio. Era alguien que estaba cerca de alcanzar la inmortalidad, la tumba de alguien que tal vez ya había entrado en el dominio del dao inmortal. ¿De quién era esta sangre? ¡Todo apuntaba al Soberano Demonio! Al pensarlo, le costaba calmarse. Shi Zhongtian era su abuelo, mientras que A'man era alguien cercano a él a quien debía proteger. En ese momento, ambos sufrían extrañas transformaciones que ensombrecían su mente. Al final, Shi Hao dio un paso adelante. Tenía que arriesgarse, de todas formas, para ver qué les afectaba exactamente. "¡Abuelo!" Shi Hao gritó suavemente, sin atreverse a molestarlo demasiado fuerte. Sin embargo, no había allí actividad alguna, ni la más mínima. Al mismo tiempo, al acercarse, un poder aterrador lo atacó. Era un poder de maldición que corroía su carne y también desgarraba su espíritu primordial. Este lugar atacaba a cultivadores de todos los niveles, y un nivel de cultivo poderoso por sí solo no era suficiente. Cualquiera que pisara este lugar estaría en peligro de muerte. ¡Era tal el punto en que en ese lugar, aquellos que eran más fuertes podían morir aún más rápido! En el pasado, algunas de las grandes figuras de la provincia de los Tres Mil no estaban convencidas y vinieron a examinar este lugar. Al final, todos cayeron en el camino, sin poder llegar a la tumba. Shi Hao tenía extraños símbolos que parpadeaban por todo su cuerpo. Eran extremadamente deslumbrantes, resultado del poder de la maldición alcanzado al máximo. Sin embargo, no murió, permaneciendo allí estable. Todo su cuerpo brilló, liberando ciento ocho anillos divinos, brillantes e intimidantes. Si se lo mirara desde la distancia, parecería un Emperador Celestial de la creación de los cielos, que lo domina todo, disipando las preocupaciones y el dolor de la gente común, con universos en la palma de su mano. Numerosos rayos de luz se evaporaron en sus pupilas, y el cosmos se derrumbó para luego recrearse. ¡Este fue un tipo de transformación extremadamente extraña! Fue hasta tal punto que Shi Hao descubrió que él mismo había entrado en un tipo de estado de sublimación poderoso y deslumbrante, como si realmente hubiera llegado a la era de la creación, pasando por alto todas las cosas. ¡Peng! Su pie pisó fuerte, aplastando el vacío. Se calmó, su consciencia se retiró de la expansión ilimitada. Fue porque en ese momento, incluso su espíritu primordial parecía a punto de arder, como si fuera a resonar con el dao, a fusionarse con el cielo y la tierra. “¡Qué aura tan misteriosa, casi me hizo resonar con el dao, transformarme en el dao aquí!” Shi Hao se sobresaltó. La llamada transformación en el dao, para decirlo de forma clara, era unirse con el gran mundo, pero hablando de ello de forma más estricta, era morir, volver al cielo y a la tierra, convertirse en parte de las leyes naturales del dao. Esto era realmente aterrador; este lugar parecía cada vez más extraño. No había nadie que luchara contra él, pero ya se encaminaba hacia su autodestrucción. Además, era algo que hacía casi perfectamente feliz, sentía como si estuviera sublimándose, volviéndose más fuerte, a punto de entrar en el gran dao más profundo. "¿Es este el poder maldito que produce estos cambios?" Shi Hao se preguntó a sí mismo. Miró fijamente a su abuelo y a A'man. ¿Cómo llegaron a ese lugar? ¿Cómo resistieron el poder de la maldición desfavorable? Este fue especialmente el caso de A'man, quien estaba sentado sobre la tumba. ¡Había que comprender que el poder de la maldición de la gran tumba era el más poderoso! En aquel entonces, Shi Hao se arrastró para recoger medicinas, pero apenas logró sobrevivir; el proceso era excepcionalmente difícil. "El abuelo tiene la sangre del Soberano Demonio en él, capaz de llegar a este lugar, no es tan extraño para él". Shi Hao sintió que esto tenía sentido. En cuanto a A'man, definitivamente le sucedieron algunas cosas, o de lo contrario, ¿cómo podría sentarse en la Tumba Inmortal, con su rostro lleno de siniestros patrones misteriosos? También estaba ese ataúd de jade. Parecía antiguo, con patrones complejos, como si quisiera informar a los del mundo posterior sobre algo. Sin duda, tenía un pasado aterrador. No es como un ataúd de esta gran época. Esos patrones, esas palabras... no las reconozco. Shi Hao frunció el ceño. Sintió que el ataúd pertenecía a algo extremadamente antiguo, incluso más antiguo que la era de la existencia del Soberano Demonio. ¡Hong! De repente, al acercarse Shi Hao, se liberó una gran ola de poder. Una criatura apareció, saliendo de la gran tumba, mirándolo con frialdad. Shi Hao estaba conmocionado. Esta gran tumba realmente no era común, capaz de cortar todas las auras. Aunque siempre estaba en guardia, siempre atento a su entorno, no pudo detectarla con antelación. “Deberías... irte.” La voz de esa criatura era ronca, débil y desanimada. No parecía corresponderse con la ferocidad de hace un momento. Era un anciano que sostenía un bastón. La ropa que llevaba ya estaba podrida; solo Dios sabía cuánto tiempo llevaba enterrado. Su piel desprendía un olor a podrido. Su rostro era de un amarillo céreo, con una tez morbosa. Incluso podría decirse que eran las señales de una persona muerta. Sus ojos estaban turbios; todo su cuerpo parecía piel y huesos. ¡Esto realmente parecía un cadáver! Era porque incluso su piel y su carne se estaban desmoronando, podridas, sin brillo, sin vitalidad. Era realmente aterrador, hacía que uno no quisiera enfrentarse a él. "¿Quién eres? ¿Por qué estás aquí?" preguntó Shi Hao. El anciano sonrió, revelando una boca llena de dientes blancos. No combinaban con su cuerpo en descomposición, aterradoramente blanco. Su ropa estaba podrida. En ese momento, miraba a Shi Hao con extrema concentración, con una expresión tenue en sus ojos turbios. Hablaba como un fantasma o un espíritu maligno. “Tienes una aptitud ridícula, pero algo anda mal contigo”. Habló así. Un viento frío sopló, helando el alma. "¿Soberano Demonio?", preguntó Shi Hao. ¡Sentía que había una gran posibilidad! "¿Quién se atreve a proclamarse soberano ante mí?", preguntó el anciano. Aunque era como un espíritu maligno, poseía una especie de dominio extremadamente feroz. "Entonces, ¿quién eres tú?" El rostro de Shi Hao se volvió inexpresivo y miró a este anciano con seriedad. Tras la Era del Colapso del Emperador, mi cuerpo putrefacto vagó junto al inframundo, observando cómo transcurrían grandes eras, viendo cómo el gran mundo cambiaba. En cuanto a quién soy, ya lo he olvidado.
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Mundo Perfecto (Novela) Capítulo 1695

Estás leyendo el capítulo 1695 de Mundo Perfecto (Novela), un novela. Una mota de polvo puede llenar un océano. Una brizna de hierba puede destruir el sol, la luna y las estrellas. Un movimiento de dedo puede poner el mundo patas arriba. Grupos de héroes se alzan e innumerables clanes se… Este capítulo tiene publicado el 5 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mundo Perfecto (Novela) tiene 2016 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.