Leer Mi Casa de los Horrores (Novela) Capítulo 946 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Con sus dotes de funerario y fabricante de muñecas, y la experiencia de haber confeccionado cientos de maniquíes, tenía fe en su predicción.
Este rostro se parece en un ochenta por ciento al del niño de los avisos, pero la pregunta es: ¿por qué está su rostro aquí, en la pared? ¿Acaso el niño fue asesinado y su cuerpo tiene alguna relación con la pared?
Chen Ge echó los brazos hacia atrás y se quedó donde estaba. El entorno estaba en silencio; no se oía ningún sonido ni había ningún olor en particular.
El matrimonio discutía sobre la pérdida de su hijo. El niño se llamaba Da Bao, así que la denuncia de persona desaparecida podría ser la suya. Han perdido a su hijo, pero sentí su rostro al subir las escaleras. ¿Regresó el niño a este edificio convertido en fantasma, o lo mataron dentro? ¿Podría ser el asesino uno de los inquilinos?
Cuanto más lo pensaba Chen Ge, más probable le parecía. El marido se marchó a medianoche, y la esposa, embarazada de su segundo hijo, lo siguió sin cerrar la puerta con llave. En circunstancias normales, el niño que se quedaba solo en casa no se escaparía a menos que viera algo o a alguien conocido que lo llamara.
¿Podría ser el asesino el vecino?
La palabra “vecino” era un término común, pero ahora tenía un significado distinto para Chen Ge, pues la misión que estaba llevando a cabo se llamaba precisamente “Vecino”. Dando un paso más, Chen Ge seguía sintiendo que era más seguro moverse pegado a la pared, pero justo cuando su palma estaba a punto de tocarla, se detuvo. Su experiencia anterior le había dejado un trauma. Temía volver a tocar algo desagradable. Sus dedos cayeron sobre la pared y, tras sentir la fría y dura superficie, Chen Ge suspiró aliviado. Si no era necesario, no quería volver a tocar a nadie.
Estoy aquí únicamente para cumplir mi misión. No es necesario desentrañar el misterio que ocurrió aquí. Solo necesito cerrar los ojos y subir al último piso. Todo lo demás no me incumbe.
Chen Ge se convenció a sí mismo mientras seguía avanzando. Al mover el cuerpo, sintió que algo le tiraba de la camisa.
¿Es el niño?
Se quedó paralizado en los escalones. Tenía los ojos vendados, así que no podía ver nada; solo podía esperar a que la otra persona lo soltara.
Tras cinco segundos, Chen Ge dio otro paso adelante y sintió claramente una fuerza que tiraba de él por detrás. Aquella persona no tenía intención de soltarlo, y Chen Ge no iba a forzar la situación. Retrocedió un paso y notó que la fuerza se había debilitado considerablemente.
¿Parece que algo no quiere que se vaya?
Un pensamiento aterrador apareció en su mente. Chen Ge se agachó lentamente y susurró a sus espaldas: “¿Da Bao?”.
La fuerza de tracción desapareció por un momento, pero pronto regresó.
“¿De verdad eres tú? “Chen Ge intentó hablar lo más despacio posible. “Tus padres te están buscando. Será mejor que vuelvas a casa.
Tal vez la frase alteró al niño, porque la fuerza comenzó a tirar con fuerza, como si el niño intentara arrastrar a Chen Ge contra la pared.
“Espera, si no te caen bien tus padres y no quieres volver a casa, ¡puedo quedarme contigo! “Chen Ge cambió de estrategia al instante. “La verdad es que mi infancia tampoco fue muy memorable. Mis padres siempre discutían por tonterías. Al verlos así, solo quería esconderme en un rincón. Otras familias eran tan felices y alegres, pero la mía siempre era tan solitaria y fría. Incluso cuando los tres nos juntábamos de vez en cuando, siempre terminábamos discutiendo.
Lo que dijo Chen Ge pareció funcionar; podía sentir cómo la fuerza se debilitaba.
“Discutían, tiraban cosas por la habitación, a veces descargaban su ira conmigo. Las constantes discusiones me obligaron a vivir con mucho cuidado; no me atrevía a llorar muy fuerte”. Chen Ge suspiró con pesar. “Aunque ahora soy mucho mayor, jamás olvidaré aquella experiencia. Las heridas no han sanado con el tiempo, pero con el paso del tiempo he aprendido poco a poco a convivir con el dolor”.
Chen Ge se agachó en las escaleras y se giró para encarar la oscuridad, murmurando: “¿No es triste? Solo soy un niño. No puedo recibir el amor de un adulto, pero tengo que obligarme a ser un adulto responsable”.
La fuerza se fue debilitando lentamente; las palabras parecieron encontrar resonancia en el niño.
“Ya he experimentado esa soledad, así que me volví muy sensible y cauteloso con todo. Sé lo mal que se siente, pero si no te importa, puedo ser tu amigo. No deseo que pases por lo que yo he tenido que pasar.”
La fuerza desapareció por completo. Chen Ge mantuvo su postura. La reacción del adulto era un espejo para el niño. Una buena reacción podía ayudarle a ver lo bueno que había en él, pero una mala reacción sería como un espejo deformado, dejando una impresión distorsionada en su mente en desarrollo.
Aunque Chen Ge no tenía hijos, había interactuado con niños muchas veces y sabía cómo conectar con ellos. Da Bao provenía de una familia humilde. Si estuviera en su mano ayudarlo, Chen Ge estaba dispuesto a hacerlo. Ya no se oía ningún ruido ni alguien tiraba de su camisa. El niño parecía haberse marchado. Chen Ge no veía nada. Apoyaba las manos contra la pared y no notaba nada extraño.
“No te preocupes, no te voy a dejar atrás. Voy a subir a la azotea. Cuando termine, volveré.”
Tras decir eso a la oscuridad, Chen Ge se levantó lentamente. Estaba a punto de seguir subiendo las escaleras cuando sintió un escalofrío en la mano, cerca de la barandilla, como si le hubieran metido un trozo de hielo en la palma. Le temblaron los dedos. Chen Ge estaba seguro de que alguien le había agarrado la mano. Se le erizó la piel y se detuvo un instante antes de apretar con más fuerza la pequeña mano. “Podemos ir juntos. Pero tienes que prometerme una cosa: si hay peligro, tienes que correr y olvidarte de mí, ¿de acuerdo?”.
Con esa mano sujetándolo, Chen Ge siguió subiendo. Logró llegar del séptimo al undécimo piso sin incidentes. Pero al llegar al undécimo piso, el ascensor del pasillo sonó y las puertas se abrieron. Alguien había subido al undécimo piso a medianoche. No estaba claro si se trataba de una persona o de un fantasma. Para evitar malentendidos, Chen Ge se detuvo.
Se oyeron pasos en el pasillo del undécimo piso. Luego, el roce de unas llaves, seguido del clic de una llave al girar en la cerradura. El resorte se aflojó y la puerta se abrió. Justo cuando Chen Ge creía que alguien entraba en la habitación, una fuerza descomunal surgió del pasillo. ¡Alguien lo jalaba del brazo izquierdo como si intentara arrastrarlo hacia la puerta que acababa de abrirse!
Su cuerpo perdió el equilibrio. Chen Ge habría caído de no ser por la fuerza que tiró de su mano derecha, intentando con todas sus fuerzas evitar que lo arrastraran.

Continúa leyendo
Mi Casa de los Horrores (Novela)
Capítulo 947
Mi Casa de los Horrores (Novela) Capítulo 946
Estás leyendo el capítulo 946 de Mi Casa de los Horrores (Novela), un novela. El coche fúnebre con ese extraño olor se detuvo lentamente ante la entrada. Se oía el sonido de guijarros rebotando en el techo. Se oían pasos en el pasillo y parecía que alguien estaba serrando en la habitación de al… Este capítulo tiene publicado el 16 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mi Casa de los Horrores (Novela) tiene 970 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.