arrow_back

Leer Mi Casa de los Horrores (Novela) Capítulo 724 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El hombre revolvió los armarios. Solo podía ver con un ojo. Un dolor agudo le atravesó el cerebro y sus movimientos se volvieron más toscos y bruscos. Se cortó el brazo con algo, formando una herida larga y de aspecto repugnante. La sangre resbaló por su brazo antes de caer sobre las baldosas brillantes y limpias. La imagen de una mujer vestida de rojo apareció en el charco de sangre. La sangre comenzó a transformarse, como si alguien escribiera una carta con sangre. “Con ese método no vas a encontrar el camino a la escuela. Has fracasado. Me mentiste. No eres capaz de darme la libertad, y ahora tu vida se acaba por tu culpa.” El dolor lo dobló. Los objetos del armario cayeron al suelo con estrépito. Cerró los ojos y el mundo se sumió en la oscuridad. Su cuerpo se golpeó contra los muebles y sus brazos se agitaron inútilmente. Parecía que se ahogaba. Medicamentos y diversos instrumentos médicos yacían esparcidos por el suelo. La estantería se había volcado y varios libros especializados sobre el ojo cayeron a sus pies. “El líquido del ojo se está filtrando, la herida del borde está supurando, los nervios se están muriendo y la sensibilidad a la luz está disminuyendo. Afecta incluso a mi otro ojo. Siento como si algo me apretara y cada vez me cuesta más abrirlo”. El hombre tenía los ojos cerrados con fuerza. Estaba solo en la habitación, pero gritó a todo pulmón como si le hablara a otra persona. “Pero no se preocupen, mientras esté vivo, ¡hay posibilidades de que mejore!”. Los ojos eran el espejo del alma. Cuando uno no podía abrirlos, el mundo interior se oscurecía. El hombre era como una bestia, desahogando el dolor que lo atormentaba hasta que, exhausto, se desplomó junto a la mesa del comedor. Las luces de la habitación parpadearon y se atenuaron. La habitación parecía transformarse. Las manchas de sangre en el suelo se tornaron de un marrón oscuro, como costras secándose. En el silencio sepulcral, una mujer con una chaqueta roja se materializó en la habitación. Su aspecto era completamente distinto al de Wenyu, pero guardaba cierto parecido con Qiumei de Deskmate. La mujer se movió en silencio hasta interponerse entre el hombre y Wenyu. Recogió un diario que se había caído de la estantería. La portada estaba manchada de sangre, y al darle la vuelta, en la primera página había un nombre escrito en rojo: Qiumei. La primera mitad del diario estaba escrita con bolígrafo negro, pero las últimas partes estaban todas en rojo. La mujer lo pasó a las últimas páginas. 30 de noviembre: La mujer de rojo no dejaba de interrumpir la cirugía, como si al cambiarme el ojo fuera a desaparecer para siempre. Parece que Chang Gu no me mentía: por fin puedo escapar de la tortura de este fantasma. 1 de diciembre: La mujer de rojo apareció de nuevo. Hace unos años, fue ella quien me arrastró al cuerpo de Wenyu para convertirme en la siguiente Wenyu. No es mi amiga, aunque viva cerca de mí. 2 de diciembre: La cirugía es demasiado arriesgada, y eso sin contar la perturbación sobrenatural. Como una loca, intentaba detenerla una y otra vez. Parece que el método de Chang Gu realmente puede acabar con todo el dolor. 3 de diciembre: Mientras el fantasma siga ahí, la cirugía no se puede realizar con normalidad, así que solo podemos atraparla. Hace años que no hablo con ella, así que esta vez, supongo que jugaré un jueguito con ella. 4 de diciembre: La cirugía fue un éxito. El malvado fantasma rojo que me perseguía ha desaparecido, pero jamás imaginé que sería de esta manera. Tras la cirugía, me convertí en el nuevo fantasma rojo. 5 de diciembre: La primera vez que confié en alguien que no fuera mi abuela, perdí mi libertad y me convertí en chivo expiatorio; la segunda vez que confié en otra persona, perdí incluso el refugio donde podía esconderme. ¿Qué puedo hacer ahora? ¿Confiar en él por tercera vez? O... El diario terminó ahí. La mujer de rojo volvió a colocar el libro en su sitio. Se inclinó hacia un lado y observó a Chang Gu. Su cabello negro se erizó como si una brisa lo acariciara. El ojo derecho de la mujer era completamente rojo, pero el izquierdo era solo un hueco negro. Incluso si se convirtiera en una verdadera Espectro Roja, no habría recuperado su ojo izquierdo. Las luces de la habitación se atenuaron aún más, y el sonido de canicas rebotando resonó en el techo. El ruido del agua provenía del baño, y un bolígrafo rodó por el suelo. El cuchillo de fruta sobre la mesa de centro se movió solo. Una mano pálida emergió de debajo de la camisa roja, y la mujer sujetó el mango de la hoja con dos dedos. Se plantó frente al hombre desmayado y sostuvo la hoja sobre su cabeza, apuntando directamente al ojo derecho, que no estaba cubierto por el vendaje. Justo cuando iba a soltarla, se detuvo en seco, como si presintiera algo más en la habitación. Giró el cuello y apartó el pelo. El vacío donde debería estar su ojo miraba fijamente a la cámara, como si mirara al público más allá de la pantalla. Una extraña película comenzó en el cine; se oía el sonido de pasos que se acercaban, por debajo de la música. En la pantalla, la casa se llenaba de ruidos extraños. Venían del fondo del armario, de debajo de la cama y de detrás de la puerta. Eran tan incesantes y constantes que daban la impresión de que lo mismo estaba ocurriendo en la vida real. Los oídos ya no podían discernir si el sonido provenía de la pantalla o de detrás de uno mismo. Las luces parpadearon repentinamente y la mujer se acercó a la pantalla. No se movía lentamente. Parecía estar inmóvil, pero un minuto después, cuando Chen Ge volvió a enfocar la vista, ¡la distancia entre ella y la pantalla se redujo aún más! La extrañeza dentro y fuera de la pantalla se superponía lentamente, creando una sensación extraña entre el público. Sentían como si estuvieran siendo absorbidos por la película, convirtiéndose en parte de ella, o como si la escena se estuviera convirtiendo poco a poco en parte de la vida real y el fantasma que la habitaba estuviera saliendo a la luz. La música se hizo más fuerte, y sentían como si alguien les estuviera soplando aire en los oídos. La mujer llegó al borde de la pantalla, y las luces del teatro estaban más tenues que nunca. La cuenca vacía del ojo se quedó pegada a la pantalla, y el vacío miraba fijamente al público más allá de ella. El cuchillo de fruta, que goteaba sangre, apuntaba hacia afuera, y un olor a sangre se extendió por la sala. Primero, se superpusieron los sonidos; luego llegó el olor a sangre. Cuando el público estaba confundido por todo aquello, el Espectro Rojo se adhirió a la pantalla. La sangre viscosa resbaló por la pantalla y se filtró al escenario, más allá de ella. Cuando el público se recuperó, ¡el rostro terrorífico ya asomaba por la pantalla! La música de fondo alcanzó su clímax, como una flecha tensándose al máximo. El olor a sangre se intensificó, y la escena más aterradora de aquel teatro llegó por fin. ¡El fantasma de la película salió de la pantalla! ¡La historia de fantasmas se hizo realidad! Su respiración se hizo más pesada y Chen Ge se apoyó en el reposabrazos. ¡El ojo, que estaba lleno de venas hinchadas, se puso rojo casi al instante! “¡Aparece el Espectro Rojo de la película!” Dio un salto, y en el mismo instante en que apareció el Espectro, gritó: “¡Atrápenla! ¡Que no vuelva a entrar en la película!”
Mi Casa de los Horrores (Novela)

Continúa leyendo

Mi Casa de los Horrores (Novela)

Capítulo 725

Siguiente Capítulo ›

Mi Casa de los Horrores (Novela) Capítulo 724

Estás leyendo el capítulo 724 de Mi Casa de los Horrores (Novela), un novela. El coche fúnebre con ese extraño olor se detuvo lentamente ante la entrada. Se oía el sonido de guijarros rebotando en el techo. Se oían pasos en el pasillo y parecía que alguien estaba serrando en la habitación de al… Este capítulo tiene publicado el 1 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mi Casa de los Horrores (Novela) tiene 1075 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.