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Leer Mi Casa de los Horrores (Novela) Capítulo 42 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En el baño a oscuras, Chen Ge estaba sentado solo en la bañera. Inhalaba y exhalaba, haciendo circular el aire en sus pulmones. La hora anotada en el teléfono negro era exactamente las 3:42 a. m. Solo tenía una oportunidad, así que debía tener cuidado. La habitación estaba en silencio y no podía oír nada procedente del exterior del pasillo; el monstruo del espejo no parecía estar cerca. El tiempo pasaba. Chen Ge se puso a un lado el reloj electrónico que había traído expresamente para esta ocasión. Cuando los dígitos marcaron las 3:43, se concentró y abrió bien la boca para respirar lentamente. Mientras la luz de la vela parpadeaba, Chen Ge se sumergió lentamente en el agua. Tenía la mirada fija en el reloj electrónico; nunca había estado tan concentrado en su vida. Cuando el dígito cambió de nuevo, Chen Ge se sumergió sin dudarlo. ¡Por fin eran las 3:44 am! El agua helada lo inundó por todos lados. Sumergirse en una bañera llena de agua en plena noche fue una experiencia, cuanto menos, única. El agua entumecía los sentidos, y se sentía como si no hubiera nada más que oscuridad y uno mismo cayendo lentamente al abismo; había un silencio absoluto, salvo el latido del corazón en los oídos. El agua helada tensaba todos los receptores sensoriales del cuerpo. Acostado dentro de la bañera, Chen Ge abandonó todos los pensamientos mientras escuchaba los latidos de su corazón y comenzó la cuenta regresiva. Sesenta segundos, sólo necesito aguantar sesenta segundos. Esta era la primera vez que hacía algo así. La superficie del agua parecía fundirse con la oscuridad. La luz de la vela, que parecía apagarse, se alejó de Chen Ge como si cayera lentamente al océano. Uno, dos... Tras los primeros diez segundos, el tiempo pareció ralentizarse. El sonido del agua intentó ahogar incluso sus latidos. Solo podía ver oscuridad. Chen Ge repitió los nombres de sus padres en su corazón y mantuvo la postura con ambas manos sujetando las cuchillas, dejando que su cuerpo se dejara llevar por la corriente. El oxígeno de sus pulmones se agotaba rápidamente. Chen Ge empezaba a sentirse incómodo, como si algo pesado le presionara el cuerpo. Quince, dieciséis... Cada vez que su corazón latía con fuerza, agotaba el oxígeno de sus pulmones. A medida que su corazón se ralentizaba, también lo hacía el tiempo; cada segundo parecía una eternidad. La incomodidad se intensificó. Sentía como si un par de manos le presionaran el cuello, apretándolo lentamente. Chen Ge abrió los ojos, pero bajo el agua no veía nada. Se sentía como si hubiera viajado a otro mundo y estuviera atrapado en él. Tres o cuatro segundos después, su rostro palideció de forma alarmante. ¿Cuánto tiempo ha pasado? Debería terminar pronto, ¿verdad? De repente, una violenta onda recorrió la superficie, y un sonido extraño rompió el pesado silencio. El sonido parecía provenir del pasillo exterior. Chen Ge no tenía ni idea de cómo logró oírlo con tanta claridad... quizás fue algo hecho a propósito para distraerlo. ¿Pasos? ¿Alguien camina fuera del pasillo? Su corazón, que se había ralentizado, empezó a acelerarse y su cuerpo se tensó involuntariamente. Probablemente sea el monstruo del espejo. ¡Ojalá las muñecas puedan contenerlo treinta segundos más para que termine la misión! Su mente se ralentizó y un zumbido resonó en sus oídos. Chen Ge no se encontraba muy bien, y los pasos en el pasillo solo lo empeoraban. Intentó concentrarse al máximo y continuó repitiendo los nombres de sus padres mientras volvía a contar sus latidos. Veintiocho, veintinueve... Chen Ge no pudo determinar si fue el agua lo que distorsionó el sonido, pero juró que los pasos habían comenzado a acelerarse, como si la otra parte estuviera tratando desesperadamente de entrar al baño. Segundos después, Chen Ge sintió como si una pesada roca le cayera encima del pecho. Los vasos sanguíneos de su cuello empezaron a estallar. Sus extremidades se debilitaban por el frío. Su mente se ralentizaba, y solo la determinación de Chen Ge lo impulsaba a resistir. ¡BANG! ¡BANG! ¡BANG! Algo se estrelló contra la puerta del baño sin previo aviso. Chen Ge sintió que le dolía el corazón; ¡la criatura que estaba afuera había perdido la paciencia! El oponente se rindió tras azotar la puerta un par de veces más. Quizás fue la muñeca tras la puerta la que salvó a Chen Ge de nuevo. El silencio volvió a la habitación. Todo volvió a la normalidad, o tan normal como podría haber sido dadas las circunstancias. Normalmente, Chen Ge podía contener la respiración fácilmente un minuto, pero los pasos en el pasillo y los portazos lo habían desestabilizado. El grado de agotamiento por oxígeno aumentaba cuando un animal estaba en apuros. Sabía que estaba llegando a su límite. El último resquicio de oxígeno en sus pulmones se había agotado. Cada segundo era un tormento. Treinta y nueve, cuarenta... Cuando contó hasta cuarenta, la mente de Chen Ge empezó a apagarse. Había perdido la capacidad de seguir contando. Si dejaba que la poca concentración que le quedaba flaqueara, Chen Ge estaba seguro de que se ahogaría. La sensación de asfixia borró sus pensamientos, y solo quedaron en su mente los recuerdos de su infancia con sus padres. Una vena latía débilmente en el cuello de Chen Ge, y las manos que sostenían las cuchillas comenzaron a relajarse. Sintió que se acercaba al borde de la muerte, y no fue hasta entonces que comprendió realmente el significado de esa frase en la descripción de la misión. “Puede permitirte trascender la línea entre los vivos y los muertos, dándote la oportunidad de ver a quienes lamentablemente han fallecido”. Lo que realmente significaba era que, cuando la noche se transformaba en día, aquellos que estaban al borde de la muerte podían mirar hacia el otro mundo. Chen Ge miraba fijamente la superficie del agua. Tenía las pupilas dilatadas y sentía como si se alejara de ella. Sin embargo, no veía nada ni a nadie más que oscuridad, una oscuridad tan silenciosa y, sin embargo, llena de desesperación. La sensación de que los pulmones eran apretados por una mano invisible era una sensación que no se podía describir con palabras. No, si me quedo aquí abajo por más tiempo, realmente moriré en esta bañera. Creía haber sobrevivido ya medio minuto, y las personas que Chen Ge quería ver no habían aparecido. Había perdido la esperanza, o mejor dicho, se alegraba de que sus padres no aparecieran; eso significaba que seguían vivos. Sus brazos tocaron la fría superficie del fondo de la bañera. Con el último vestigio de racionalidad, Chen Ge decidió que era hora de rendirse. Sus brazos aumentaron su fuerza para salir del agua cuando Chen Ge sintió que algo andaba mal. Algo le presionaba la cabeza, impidiéndole salir a la superficie. Sus pupilas dilatadas se concentraron en un punto mientras Chen Ge miraba hacia arriba, ¡pero no había nada! Las muñecas habían sellado la puerta y el área que rodeaba la bañera; el monstruo del espejo no debería haber podido entrar, entonces ¿quién estaba detrás de esto? A Chen Ge le empezaron a palpitar más las venas del cuello; su rostro estaba prácticamente sin vida. En el último instante, usó la última energía que le quedaba para agarrar el cuchillo y blandirlo sobre su cabeza. El prolongado período de privación de oxígeno había llevado su cuerpo y su espíritu al límite; como una cuerda tensa, podían romperse en cualquier momento. La cuchilla cortó la superficie, salpicando el agua por todas partes. Chen Ge sintió como si hubiera tocado algo y oyó un crujido seco junto a sus oídos antes de que la misteriosa fuerza sobre su cabeza desapareciera de repente. Sin ningún obstáculo, Chen Ge se sentó en la bañera inmediatamente, jadeando en busca de aire mientras salía a la superficie.
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Estás leyendo el capítulo 42 de Mi Casa de los Horrores (Novela), un novela. El coche fúnebre con ese extraño olor se detuvo lentamente ante la entrada. Se oía el sonido de guijarros rebotando en el techo. Se oían pasos en el pasillo y parecía que alguien estaba serrando en la habitación de al… Este capítulo tiene publicado el 25 de junio de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Mi Casa de los Horrores (Novela) tiene 985 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.