Leer Memorize (Novela) Capítulo 102 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Me tapé la boca apretando los labios contra los del otro. Y antes de que pudiera endurecer mi corazón, dos tormentas gigantescas chocaron sin tregua.
¡Kukukuku…!
Un sonido magnífico resonaba a mi alrededor. Lo miré; su rostro estaba relajado y sus brazos cruzados. En cambio, yo estaba tan preocupada que tragué saliva. Tenía curiosidad por saber si había ganado o perdido, pero mi orgullo no me permitía fingir curiosidad. Pasara lo que pasara, el Coloso de la Destrucción era mi mejor arma. Si no funcionaba, quizá no volvería a ver a Lilith. Intensifiqué mi ataque con magia. Podía ver que la lluvia de meteoritos era abrumadora.
Y….
“¡Jajajajajaja!”
Grité de dolor. Cada vez que me alcanzaba el disparo, mis entrañas se estremecían con el tremendo impacto. ¿Por qué? ¿Cómo?, pensaba, pero apenas podía sostenerme. He visto mi magia dominar a los humanos, así que pensé que podría aguantar un poco más… eso creía.
“¡Kuek!”
Levanté la cabeza y me pregunté qué había sucedido.
La escena en la que la lluvia de meteoritos y las espadas chocaban como una intensa lluvia fue espectacular. Sin embargo, no era el momento de apreciarla.
La cifra abrumadora era completamente falsa. Mis meteoritos explotaron al instante al alcanzar las espadas y luego desaparecieron. Sin embargo, la espada de fuego (Espadas de Fuego) resistió la explosión y avanzó hacia mí, ocupando el espacio a mi alrededor. No, no lo ocuparon. Más bien, tomaron las posiciones de mis meteoritos.
En ese instante, la sangre brotó de mí. Al mismo tiempo, todo mi cuerpo comenzó a debilitarse. No sé cómo lo hizo. ¡Pero ¿por qué ahora…?!
Ya estaba planeando cómo curarme las heridas de inmediato; eso era lo que quería hacer. Pero el ataque, que se adelantó a mi plan, me desestabilizó por completo. En medio de mi crisis nerviosa, me asaltó un pensamiento que jamás creí posible. Y el resultado me sumió en una profunda oscuridad.
¡Hwarrrrrrrr…!
Las espadas, tan puras y literalmente ardientes, estaban expulsando mi magia y amenazaban con aniquilarme rápidamente. En cuanto mi fuerza se agotara, mi cuerpo sería aplastado y solo quedarían cenizas. Necesitaba urgentemente aumentar mi poder mágico considerablemente. No estaba dispuesto a admitir que estaba a punto de ser derrotado por los humanos.
Sentía la magia recorrer mi cuerpo y la concentré en mis manos. Sin embargo, mi corazón seguía pidiéndome que huyera. Esto era un cuento de hadas oscuro. Si tenía suerte, tal vez podría salvar mi vida. Aun así, mi orgullo seguía presente. Sabía que moriría si lo hacía, pero jamás había abusado del poder de un asmodiano hasta ese momento.
Pero a medida que los meteoritos desaparecían, los puntos se llenaban de espadas llameantes, y mi orgullo comenzaba a desvanecerse.
En ese instante vi las espadas llameantes que avanzaban sin cesar. Sentí que todo a mi alrededor se había apagado. Era como si estuviera en medio de la tormenta, y tenía la nuca helada. No podía ser, esto había terminado. ¿Acaso el coloso había consumido todo mi poder mágico?
"Adiós."
Finalmente oí la fría voz humana y muchas más espadas se abalanzaron sobre mí. Mi autoestima, que quería mantenerse firme hasta el final, se desvaneció; solo me quedaba poner un pie frente a la muerte. La espada se lanzó hacia mí para destrozar mi cuerpo, y en ese instante cerré los ojos y la oscuridad que aún me habitaba se disipó.
……
………
…………..
“Huk, Huk.”
Al abrir los ojos, vi que el techo aún no se había derrumbado. Al mismo tiempo, el piso de arriba retumbó. En cuanto sentí el primer impacto, instintivamente quise escapar. Podía moverme entre los pisos, pero solo dentro del instituto; no podía salir de allí, estaba atrapado en la oscuridad.
“¡Kulruk…!”
Una vez más, un chorro de sangre brotó de mi boca. Quería descansar. Sin embargo, algunas espadas ya estaban clavadas en mi cuerpo. Sentía un dolor abrasador, pero me levanté al pensar que los humanos podrían acercarse de nuevo. Claramente, había un lugar secreto en algún sitio de la primera planta del instituto…
Suk, seuk.
Casi me arrastro con el pie. Alcancé a ver la meta cuando la puerta se abrió de par en par. No fue tarea fácil. En realidad, vine aquí para ocuparme de los que estaban aquí antes que yo. Podía entrar en esa habitación secreta sin que nadie me viera, podía llegar a esa puerta que ya estaba construida antes de mi llegada. Obviamente, debía estar aquí.
"¡Maldición!"
Llevo diez minutos buscando por el suelo y aún no lo encuentro. Me dolía el corazón. Esa gente vendrá, tengo que encontrarlo rápido, rápido. Había una presencia extraña en el suelo. Bajé corriendo las escaleras porque creí haberlo encontrado.
Chik, hurik.
“………….”
El sonido de algo que aún ardía. Quizás eran las secuelas. No tengo que preocuparme por eso por ahora…
“Hu~uh.”
“……..”
“Jamás pensé que el noble conde de Asmodiano tendría que huir, y nunca imaginé que estaría barriendo el suelo. ¿Está limpiando?”
Le oí decir algo. Quizá ya lo sabía. Sin embargo, sentí la necesidad imperiosa de luchar contra ello y consolarme. Pero, ante todo, siempre sentí la necesidad de evitarlo.
“Ahora, parece que ni siquiera eres bueno en eso.”
Giré lentamente la cabeza, y allí estaba él, fumando el tabaco tranquilamente.
*
Me reí al ver al tipo en el suelo. Al principio intenté usar mi poder más tarde, pero mi plan fracasó.
“De verdad que no pensé que te escaparías después de lo que pasó. ¿Te gustan los cuentos de hadas oscuros? Ahora mismo estás haciendo un buen trabajo huyendo.”
“Humano… ¿Por qué… cómo…?”
Belpegor respiraba con dificultad, sufriendo. Escupí el tabaco que tenía en la boca y me agaché. Al acercarme, Belpegor me vio y retrocedió un paso, apoyándose en las piernas. De repente, su torso se puso rígido y empezó a arrugarse. La situación me excitó muchísimo.
“Ma…. Makom Skuramp entonces…”
“¡Whoosh!”
Cuando vi que iba a invocar una espada, corrí como un rayo y le di una patada en la mano. La espada negra salió disparada muy lejos. Entonces Belpegor alzó la vista con gesto adusto.
Me acerqué un poco y luego nuestras cabezas quedaron muy cerca la una de la otra.
"Orar."
“Kuek.”
“De todos modos, ahora no puedes hacer nada. Solo reza por tu vida. Quizás así lo logres.”
"Mátame."
Miré al tipo que tenía delante, que hablaba con firmeza, y abrí un poco más los ojos. Belpegor ya había perdido la esperanza cuando habló.
“Reconozco que tienes una gran fuerza. Sin embargo, sigues siendo un insecto comparado con esa gente… Me vengaré. Tú también tendrás un final similar.”
“¿Quién? ¿Aquel a quien tanto deseas conocer, Lilith? ¿O Astrot? ¿Satanás? ¿Baal? ¿Asmodus? ¿Lucifer?”
“Kuk… No sé cómo sabes los nombres de los monstruos que viven en el Velo. Pero… ¡keuk!”
Mientras aún hablaba, me senté y lo lastimé. Le di un puñetazo en la boca. Al final del golpe, sentí como si algo se hubiera roto, y al mismo tiempo, pedazos de diente roto salieron disparados.
“Da igual. Ya estarían muertos en manos de los humanos.”
¡Tú! ¡No te creas tan moralista! ¡No hagas bromas! ¡Todavía no han entrado en el mundo humano!
“Ni siquiera sabes hablar bien y no puedo hablarte así. ¡Oye, tonto! No creas que los que te siguen son tan geniales. Te lo digo porque una vez los maté a todos.”
Belpegor me miró fijamente, con los ojos temblorosos. Los asmodianos eran capaces de mentir con suma facilidad, y también de discernir si alguien decía la verdad o mentía. Por supuesto, era imposible mentir o engañar a un asmodiano.
“Arrebato velos… (¡No puedo creerlo!)”
Pero él seguía negando con la cabeza. Es decir, era la primera vez que los Asmodianos mencionados morían. Pero lo que dije era cierto. Belpegor, que juzgaba mis palabras, negaba con la cabeza, intuyendo la verdad en ellas.
Lo miré y entonces él me vio y abrió la boca.
“No es mentira. Estabas bajo el dominio del demonio Lilith, ¿verdad? Fue una época maravillosa cuando la maté. Además, era una de las pocas demonias… Lo disfruté muchísimo. Su cuerpo era impresionante.”
Pude ver cómo se le llenaban los ojos de lágrimas a Belpegor al mencionar a Lilith. Era cierto que seguían con vida en la segunda ronda. Pero en la primera, yo los había matado a todos. Ante esto, Belpegor pareció comprender la verdad y quiso hablar, pero solo le salió un sonido. Lo miré y hablé con voz inexpresiva.
“¿Sabes lo que se siente? Estar desnuda frente a los humanos, frotarse las manos y suplicar: ‘Por favor, perdóname’. Me suplicó por su vida con tanta tristeza. Y todos los demás se estaban muriendo.”
“¡Huahhh!”
“Ella era sin duda una creación mágica. Pero no estaba bien aceptar a toda la gente… estaba bien.”
“¡¡¡Huahhh!!!! ¡¡¡Huahhh!!!”
Gritó y me empujó la cabeza. Le pellizqué las mejillas y retiré las manos. ¡Chak! Movió la cabeza con un sonido seco. Levanté a Belpegor por el pelo.
El rostro del hombre no reflejaba tanta locura, pero yo no estaba menos loco que él. Era una conversación entre dos locos. Tiré de su cabeza y luego la empujé con fuerza contra el suelo.
¡Kung!
“¿Por qué? ¿Por qué te enojas? ¡Esos se parecen mucho a ti!”
“… ¿qué… por qué demonios me odias tanto…?”
La voz del hombre no era clara, pero entendí perfectamente lo que decía. Y con mucha tristeza en el rostro, le levanté la cabeza y hablé.
¿De verdad tienes que preguntar? ¿En serio?
“¿Qué quieres hacer con…?”
¡Kung!
Le volví a empujar la cabeza hacia abajo. Gritó «kuk». Gritó y se retorció con todo el cuerpo. Hablaba con un alma llena de tristeza; jamás había olvidado aquellos días.
Lo recuerdo perfectamente. Todo empezó porque tú lo iniciaste. Sí. Desde ese día, quise matarte como una loca. Sí. Hubo algunos que me miraron y se rieron entonces.
¡Kung!
“Pero después de que la tocaras, y después de saber que estaba embarazada del hijo de un asmodiano, decidió renunciar a su vida. Esa niña brillante y llena de energía renunció a su propia vida.”
¡Kung!
“Me impulsaba la venganza y te perseguí. Mi hermano intentó detenerme, pero nunca se atrevió a mirarme a los ojos… Ese fue mi primer objetivo personal… Pero… caí en tu trampa. Me tenías prisionero.”
¡Thud!
“No podía soportar los insultos que tenía que afrontar. Me atrapasteis porque era un imbécil. Pero no os preocupasteis por mí. Llamasteis a más hombres a vuestro lado, a todos los asmodianos que conocíais, pero todos se centraron en mi hermano, que vino a rescatarme.”
¡Thud!
Sí. Mi hermano murió en la batalla. Mientras tanto, no pude salvarlo. Se lanzó al combate para salvar a sus compañeros y, al final, logró salvarme a mí también, pero perdió la vida.
¡Thud!
“¡Kyahh…!”
Me detuve un instante y levanté a Belpegor por el pelo. Parecía que su rostro estaba tan desfigurado que era irreconocible. Le escupí en la cara, y luego otra vez.
“Pero mi dolor nunca terminó ahí. Lograste escapar después de su muerte… Cuando lo conocí era como un Asmodiano. Y, y, y ella…”.
Cuando pensé en Han Soo-Young, las emociones que había reprimido, las que nunca le había mostrado a nadie, estallaron de golpe. Ira, dolor, tristeza, frustración, desesperación. Todos los sentimientos negativos.
“Aguanté hasta el final. Y sinceramente lo espero. Pero nunca conseguí lo que quería. Escuchando a los ángeles, me di cuenta de que estaba cayendo en tu trampa. ¿Sabes? Con qué clase de corazón aproveché la oportunidad. Y cuando la tuve, lo único que quedó fueron un par de cicatrices.”
Ese tipo ya había perdido la esperanza. Tenía la cara cubierta de sangre, y esos cuernos largos que antes le daban tanta confianza, ya no los veía. Pero aun así seguía vivo. Le di una y otra vez en la nariz.
“Al verlos, mantén a esas personas presentes. ¿Sabes esa sensación que tuve que reprimir, la culpa con la que había estado luchando?”
“Keuk…. Keuk…”
—Lo sé. ¿Eh? Fue por tu culpa. Si no hubieras sido por ti…
¡Thud!
“¡Tú, tú, tú, tú, tú, tú, tú, tú, tú! ¡Hijo de puta!”
¡Pum! ¡Pum! ¡Pum! ¡Pum! ¡Pum! ¡Pum! ¡Pum! ¡Pum! ¡Pum!
“Ku… Kurk……”
Le arranqué el cuerno. Esta vez respiraba con dificultad. Sin embargo, sentía que me aferraba a algo, así que volví a tirar del tipo por el pelo. Hablé con voz seca.
“¡Gracias a Dios! Me alegra encontrarte aquí, podría matarte sin duda, y agradezco este momento. Así que acabemos con esto. Tú y mi miserable fama de entonces.”
Belpegor no pudo responder. Y yo tampoco quería que lo hiciera. Así que me levanté y le pisé la cara.

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Memorize (Novela)
Capítulo 103
Memorize (Novela) Capítulo 102
Estás leyendo el capítulo 102 de Memorize (Novela), un novela. Un hombre que lo había perdido todo. Un poder todopoderoso, el \[Código Cero\] sostenido en su mano. Jugador Kim Su Hyun, ¿realmente deseas revertir el tiempo de Hall Plain? “Quiero regresar 10 años. A ese período… Este capítulo tiene publicado el 2 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Memorize (Novela) tiene 135 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.