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Leer Memorama: La Vida en el Barandal (Novela) Capítulo 1 online gratis en español
🏴 Grupo: luzzypilgrimm✍️ Traducción: luzzypilgrimm
Definitivamente morí, pero esto es muy diferente a lo que tenía pensado que sucedería, verán.
Luego de lamentarme por mi estúpida muerte, aquella sensación fría y silenciosa empezó a transformarse. No era un calor infernal ni el fuego de ningún castigo eterno: era un calor cómodo, envolvente.
Todo seguía oscuro, pero mi piel lo sentía. Después vinieron algunos murmullos, parecía algún tipo de intercambio de palabras en una lengua que no entendía, no podía ser inglés porque mis notas en dicha materia se verían deshonradas.
En ese momento pensé de todo. La primera idea fue que había sobrevivido. Que alguien me había llevado a un hospital y que la anestesia me tenía todavía dormido. Tal vez eran los médicos... ¡Tal vez eran mis padres!
Traté de "abrir" mis ojos, pero aún todo seguía en negro, traté de moverme, pero mi cuerpo no respondía. No sentía mis manos, ni mis pies. Solo calor, y voces cada vez más claras, aunque... no entendía ni una palabra. El idioma era extraño, áspero, musical y ajeno. Eso me hizo detenerme.
Y fue cuando entonces, la oscuridad empezó a desvanecerse, todo había empezado a aclararse, hasta que por fin era reconocible para mí y honestamente, mi única reacción fue el pavor, el miedo, una triste melancolía asquerosa y el profundo vacío en el estómago generado por la angustia.
En vez de encontrarme en un cuarto de hospital con mis padres felices de verme con vida, estaba en un escenario completamente distinto.
Una habitación sencilla, hecha de tablones de madera bien pulida, unida con clavos gruesos y reforzada con barro en las rendijas. El techo bajo estaba sostenido por vigas oscuras, ennegrecidas por el humo, y en una esquina había una chimenea encendida donde ardía un pequeño fuego que crepitaba, llenando la estancia de calor.
El aire olía a leña quemada, pan recién hecho y a hierbas que colgaban en racimos del techo, secándose para la cocina o la medicina. Había una ventana cuadrada con marcos de madera, cubierta con una cortina simple de lino, por donde se filtraba una luz pálida. Cerca de la cama en la que estaba acostado, había una mesa robusta con un cuenco de madera, una jarra de barro, una vela consumiéndose lentamente y... ¿¡Un hombre!?, ¿¡Quién es este tipo!?
Este hombre cargaba con una expresión de realización increíble, no lo entendía, ¿Qué le hacía tan feliz al ver a un desconocido en su... hogar?, ¡No sabía en dónde estaba!.
Además de que este tipo no tenía cara de que sonreía mucho, parecía estar vestido como, no sé, si estuviera vestido como si hubiera regresado de un festival de recreación histórica, con una espada tan realista que... bueno, parecía real de verdad.
El hombre, al notar la manera en la que lo estaba viendo, cambió su expresión a una más de "preocupación", y dirigió su mirada atrás de mí, además de que empezó a "¿Hablar?", tal parecía que eso hacía, parecía vocalizar con fluidez un idioma que no era comprensible para mí, ni siquiera se acercaba a algo que haya oído antes, parecía una mezcla de... ehm ¡A eso me refiero!, ¡No sé qué carajos es!
Con la seguridad que transmitía al "hablar", supuse que estaba entablando una conversación con alguien y bueno, la verdad no me emocionaba mucho el hecho de que hablara con alguien un idioma que yo no entendiera, tal vez planeaban matarme y vender mis preciados órganos...
Inmediatamente, como la persona madura que soy, solo pude hacer una cosa... Llorar.
Al empezar mi llanto, me di cuenta de que no parecía venir de una voz grave y de alguien adulto como lo es la mía, parecía más el llanto de un estresante e insoportable bebé...
Posteriormente a eso, sentí como algo me rodeó, eran unos brazos de piel bastante pálida, con unas manos muy finas, en sus pequeñas muñecas había unas pulseras de cuero.
Y mientras estos brazos me terminaban de rodear, me di cuenta de algo de lo que no me había percatado bien, ya no soy tan grande, soy demasiado pequeño, como si acaso me hubiera encogido... Algo... Algo no andaba bien...
Entre lágrimas y más preocupado que antes, volteé a ver quién era esta persona, y me di con la sorpresa más grande del mundo; había una chica con unas orejas puntiagudas, como las de un elfo, con una sonrisa de satisfacción, completamente sonrojada.
Su sonrisa transmitía una cálida sensación, pero para mí fue incómoda, y terrorífica. Porque en ese instante, con sus brazos rodeándome y mi llanto saliendo de una voz que no reconocía, lo entendí: no estaba encogido, o había perdido partes de mi cuerpo en mi último altercado.
Había vuelto a nacer, o quiero suponer eso, ya que no sería nada normal que una chica con unas orejas de elfo postizas tuviese entre brazos mi pequeño cuerpo.
Solo había algo que no había intentado, y que podría cambiarlo medianamente todo; No he intentado hablar, solo me he limitado a ver con una cara de muerto a mi alrededor y llorar, así que intenté vocalizar algo.
"Brawh, ¡Bahhh!"
Qué mierda ha sido eso.
Mi teoría había sido acertada, no podía ni siquiera hablar mi idioma natal, solo podía balbucear sonidos extraños, llevándome al mismo lugar, no hay otra conclusión.
He renacido.
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Todo esto está mal, de seguro estoy soñando, mi vida terminó de la manera más estúpida posible, mis padres deben estar...
...
Preocupados por mí... Supongo-.
Me sentía raro, indefenso... ¿Acaso esto es lo que sucede al final de la vida de todos? ¿Acaso... es algún tipo de castigo traerme a una nueva vida con todos tus recuerdos intactos?
La puerta de la habitación se abrió.
El hombre que había mencionado anteriormente entró a la habitación, no sé por qué se había ido, pero volvió, y empezó a hablar con esta chica elfo, y bueno, hagámonos todos los sorprendidos cuando vuelva a decir que no entendí nada, pero esta vez, volteó a mirarme con su cara con cicatrices que sin duda alguna no son hechas con algún tipo de maquillaje, frunciendo el ceño, rápidamente su expresión cambió a una de confusión, como si estuviera pensando en algo, de repente, su expresión volvió a alterarse, pero esta vez soltó la única palabra que creo que pude "entender" desde que había llegado a este mundo.
"Zack".
Del mundo del que provengo, "Zack" es un nombre, a no ser que aquí signifique otra cosa, parecía que estaban eligiendo mi nombre, y Zack no sonaba tan mal la verdad.
Ahora, creo que puedo comprender otra cosa, estas dos personas eran mis nuevos padres, la verdad se veían muy felices de haberme concebido, supongo que es bonito... Pero... Quería a mi mamá y a mi papá...
No pude evitar empezar a llorar de nuevo, pero no como lo había hecho antes, fue algo más calmado, más melancólico, pero definitivamente desmotivador y desesperanzador.
No sé si entienden lo confuso que era todo para mí, que todo haya ocurrido así de repente.
En ese momento pues, mi "madre" me acercó a su pecho y me abrazó con fuerza, pude apreciar la confusión en su rostro y en la de mi "padre", supongo que ningún bebé recién nacido lloraría así de tranquilo, no puedo ignorar el hecho de que sentí ese calor maternal que sentía con mi mamita, pero... No era ella...
Levanté mi cara de su pecho y miré su rostro.
Y ella estaba, ¿Llorando?, ¿Por qué ella lloraría?...
Nuevamente empezó a decir algo que no pude entender, pero esta vez le di toda mi atención, era realmente bella, mi madre era muy hermosa, tenía unos ojos verdes y un cabello plateado con un toque azulado muy largo y cautivador, una nariz fina y unas pestañas muy bellas.
Si yo era su hijo, y el del otro fortachón, quiere decir que iba a crecer sano, fuerte y apuesto.
La tranquilidad se hizo presente y volví a refugiar mi pequeño llanto en su pecho, hasta que finalmente me quedé dormido.
"Eh... ¿Dónde... dónde estoy?, esto no parece al lugar donde estaba, tipo, si me acabo de quedar dormido, debería despertar en donde me había quedado dormido por última vez... ¿No?, pero todo está oscuro como cuando... Un momento...".
Realmente no podía estar pasando, parecía que había vuelto al limbo donde acabé cuando fallecí, acaso, ¿Acababa de volver a morir?, pensé que por eso mis "padres" parecían tan preocupados.
De repente, escuché como algún tipo de carga empezaba a generarse, lista para ser descargada en poco tiempo.
"Bzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz"
"¡ZZZZZZZZZZZZZZAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAPPPPPPPPPPPP!"
¡¿QUÉ MIERDAAAAAAAAAAAAAAA?!
El dolor me atravesó el cráneo. El mundo se encendió.
"¿Eso fue... una descarga eléctrica...?, maldita sea... esto debe ser una broma pesada de mis sueños o qué put-."
"No ha funcionado, aumenten la potencia".
¿Qué...?
"ZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAPPPPPPPPPPPPP"
¿¡PERO QUÉ MIERDA ESTÁ SUCEDIENDO!?
"Esperen... egh... esto no se ve como antes, he entendido lo que ha dicho, y todo tiene un aspecto diferente..." —pensé con mi mente sumergida en la confusión—
"Hay muchas luces fuertes, muchas luces... ¿Son luces neón?..."
Intenté moverme desesperadamente, a diferencia de mi anterior experiencia, pude sentir mi propio cuerpo, sentía el peso de mis largos brazos, de mis piernas, sentía la libertad de un cuerpo entero, pero se sentía demasiado pesado, como si estuviese sumergido en el agua.
Poco a poco, mi visión se fue aclarando, mientras una voz recitaba con entusiasmo notorio, pero sereno.
"Despertaste, Zero".
¿Zero...?.
Hay algo que me inquieta, estoy... ¿En algún tipo de tubo gigante de criogenización?, aún no me puedo mover del todo... ¡Maldita sea!
"Jefe, ha funcionado, fue un éxito".
"Juhm, es... perfecto".
"Blaine, libéralo".
"¿Está seguro, señor? No hemos confirmado si es hostil. Probablemente lo primero que haría sería intentar matarnos a todos...".
"¿Y por qué lo haría? Le hemos dado vida, le hemos dado poder. Somos sus creadores. Sería de muy mal gusto que intentase hacer eso".
"Ah, y ¿por qué debe no hacerlo?".
"¿De qué mierda están hablando?, ¿mis creadores?, ¿tengo poder?, algo está muy mal aquí... y debo descubrir qué es—".
La puerta de aquella botella en donde estaba encerrado se abrió repentinamente.
Fui arrojado hacia afuera, todo el agua se regó por la habitación.
"Bienvenido a StarRush City, Unit Z-0; Zero". —Dijo el hombre frente a mí—.
Qué clase de nombre es ese para una ciudad...
Cabe recalcar que ya cuando esto ocurrió, mi visión se sentía muy rara, además de ver en una "calidad" increíble, se sentía muy raro, ya cuando salí de esa botella gigante, me sentía liviano, mis brazos se sentían huecos.
En la sala había dos personas, a mi izquierda se encontraba un hombre con un cabello marrón, con unos lentes redondos, muy formal, con una bata de laboratorio, sosteniendo un panel con un montón de botones.
Y frente a mí, se encontraba la segunda persona, la cual era más llamativa que la anterior, aún más alta, un cabello puntiagudo, de un color... ¿fucsia?. Parado y observándome con una cara de interés y... lo que parecía ser obsesión, tenía unas rayas que atravesaban sus ojos de arriba hacia abajo, curvándose un poco más abajo de los ojos.
"¿Quién... quiénes son ustedes...?" —Dije—.
Las dos personas en la habitación se miraron entre ellos con una cara de incertidumbre.
"Eh... Blaine...?".
"Eh... yo tampoco sé, señor...".
"Oye, Zero, si entiendes lo que digo... ¿No?".
A este punto ya supuse que yo era Zero, además de que, obvio que sí, acabo de preguntarte quién eres, estúpido...
"Claro que sí, te he preguntado, ¿Quién eres?, ¿Dónde estoy...?".
La cara de estos individuos expresaba una mezcla de preguntas, curiosidad, y me atrevo a decir que angustia, como si algo hubiera fallado.
"Como sea, si me están liberando debería, no sé, quitarme todos estos tubos a los que estoy conecta—".
"¡¡ZZZZZZZZZZZZZZAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAPPPPPPPPPPPPPPP!!".
¡¿Qué mierda?! ¡¿Esto otra, otra vez?!
"¿¡Qué mierda les pasa!?" —Exclamé—.
"Ja, ahora sí te entendemos, estabas como... Descompuesto...".
Pero... ¿Qué?... ¿No se supone que hablan el mismo idioma que yo?, entonces, ¿Por qué los entiendo?
"Como sea, ahora sí me entienden...".
"En todo caso, ¿Cómo hicieron para poder hacer que hablara su idioma...?".
...
"Ja, qué cosas, debo presentarme entonces".
"Mi nombre es Alan Neyrith, soy la cabeza de esta empresa, Astroerith Industries, y fui el encargado de darte vida".
"Y tú... Oh, tú...".
"Eres el deseado y anhelado resultado de un proyecto que ha fallado por generaciones enteras, pero ahora ha sido un total éxito, un autómata con alma propia, libre albedrío, y...".
Tomó algo de aire.
"Diseñado para matar".
¿Dijo matar...?
De verdad estaba sorprendido, primero, no parecía ser un reencarnado como anteriormente había sucedido, tenía un cuerpo medianamente adulto, parecía la complexión atlética que tuve en mi primera vida.
Segundo, creía haber recordado que mencionó que era un autómata, aunque para este punto yo me describiría más como un Cyborg, de eso no podían tener menos dudas.
Muchas partes de mi cuerpo se sentían vacías, quizá funcionando como espacios pequeños de donde podría sacar algún tipo de arma como usualmente suelen llevar los Cyborgs/autómatas en las historias de ciencia ficción que solía leer.
Por encima de mis brazos había una línea que iba desde encima de mis hombros hasta el final de mis dedos del medio, como algún tipo de compartimento listo para abrirse en algún momento.
Y tercero pero no menos importante, no parecía estar en ninguno de los otros dos mundos anteriores en los que he estado; la oscuridad había sido reemplazada por un brillo constante, luces de colores, frías, sin alma.
A través del enorme ventanal lo vi.
Una ciudad interminable, bañada por luces que no eran estrellas, cubierta de un oxido vomitivo.
Tubos de neón, reflejos de metal, estructuras flotantes que cortaban el cielo que no tenía un hermoso color natural.
No había amanecer, solo un zumbido eléctrico que mantenía el mundo despierto.
Donde antes había madera y piedra, ahora había cristal y acero.
Todo parecía perfecto, pulcro, inhumano.
Y aún así... Vivo.
La voz de Alan irrumpió en mis pensamientos nuevamente.
"Oye, oye, no es para tanto, no pongas esa cara, solo matarás a quienes... Ehm".
Alan estaba buscando darle un objetivo claro a la creación de un robot asesino con una cara de confusión e incertidumbre.
"Matar a quienes debas matar".
Era algo arrogante, no buscaba explicarme exactamente a quiénes debía matar, no parecía tener interés en explicarme esa parte.
"Te comento, Zero".
Con mucha calma, Alan empezó a caminar hacia mí, lo único que se escuchaba en el cuarto era el retumbar de sus pesadas botas.
"Gracias a tu creación, la cual es un avance tecnológico muy grande a gran escala, serás estudiado, necesitamos entenderte, estudiamos mucho para lograr tu creación, pero ahora nos toca estudiarte a ti como resultado" —Dijo mientras se paraba frente a mí con un orgullo y una soberbia desbordante—.
Alan procedió a agacharse, para dejar su rostro en una posición que lo dejase frente al mío.
Finalmente, con orgullo citó—: "Así que pórtate bien, ¿Quieres?".
Finalmente, Alan se marchó de la habitación, quedando en ella el tipo quien según se llamaba Blaine, uno de los científicos encargados de mi creación.
Posteriormente a eso, escuché como uno de los botones del panel de control que tenía Blaine fue pulsado, los tubos a los que mi cuerpo estaba conectado se encargaron de jalarme hacia atrás de nuevo a esa botella incómoda.
"¿Cuál es el motivo de estudiarme?" —pregunté con curiosidad, esperando a ver si mi voz llegaba más allá de aquel tubo en donde estaba encerrado—.
"Queremos entender cómo fuiste posible, es cierto que hicimos estudios por décadas enteras para crearte, generaciones enteras diría yo, pero aún hay cosas que debemos entender para...".
La puerta principal se abrió de nuevo.
"Oh, Doctora Unova".
"Buenas noches, Blaine".
En la habitación había entrado una chica de una apariencia joven, le pongo unos 24 años, un cabello suelto, largo, muy cuidado.
Su rostro era bastante fino, conformado por una nariz bastante fina, una boca pequeña, y usando unos lentes los cuales ayudaban a proteger sus bellísimos ojos de café.
A diferencia de Alan y al igual que Blaine, ella no poseía aquellas líneas que iban de arriba hacia abajo en su rostro.
Mientras se acercaba a mi posición y con una cara que fusionaba la incertidumbre y la sorpresa dijo—: "Con que este es el resultado, ¿eh?".
"El esfuerzo ha valido la pena, Doctora, puede hablar, sentir, pensar... ¡Todo eso por sí mismo!" —Dijo Blaine derramando una emoción fatuamente exagerada—.
Una vez llegó a mi posición, se quedó observándome a través del cristal que me mantenía encerrado y dijo:
"¿Era necesario hacerlo tan apuesto?".
¿Perdón?.
Eso me tomó por sorpresa, sentía que estaban pasando tantas cosas a la vez que no había apreciado en el reflejo del cristal en donde estaba encerrado, y sí, tenía un rostro muy apuesto, un cabello largo que para ser sintético estaba muy bien, unos ojos afilados y una boca creada para... besar, o eso pienso... Ah, y también tenía las líneas que tenía Alan en su rostro.
Volviendo al punto.
"¿¡Pero qué dice, Doctora?!, ¡Eso es muy raro...!".
No pude evitar levantar una ceja por la impresión del comentario.
La doctora simplemente soltó una sonrisa dulce, y se dio la vuelta dirigiéndose al ventanal gigante frente a mi cápsula.
"Solo espero que esta sea la solución definitiva a los problemas de la ciudad".
"¿Puedes dejarlo salir?" —Dijo mientras volteó gentilmente bajando la cabeza de una forma dócil—.
"Eh, Doctora, el señor Alan no está aquí en dado caso de que se vuelva hostil y la ataque" —Dijo Blaine con cierta desconfianza—.
"Estaré bien, confía en mí, ¿O acaso crees que no puedo defenderme?" —Dijo con un tono algo bromista, pero manteniendo su seriedad—.
"Si usted lo dice...".
Blaine procedió a abrirme de nuevo la puerta de la cápsula botella en donde estaba encerrado, pero esta vez no me di ningún golpe, ¡No iba a golpearme dos veces de la misma manera!
Además de abrirme la puerta, procedió a dejar que los tubos que dificultaban mi movimiento más allá de algunos pasos frente a la cápsula botella se desprendieran de mis brazos.
Con una perspicacia, la doctora se acercó a mí, mirándome de arriba hacia abajo, no puedo evitar decir que me sentía incómodamente excitado, o eso hubiera sentido si hubiera podido sentir algo.
"Qué cuerpo tan atlético para ser un Cyborg" —Dijo mientras ponía una de sus manos en mi pecho—.
"Dime tu nombre".
"Creo, creo recordar que soy Unit Z-0, Zero" —Dije algo confundido—.
Con un tono burlesco dijo—: "No hace falta que digas tu número de serial, eres Zero y ya".
"Soy la Doctora Alejandra Unova, pero puedes decirme Ale".
Pude apreciar a lo lejos una cara de sorpresa de parte de Blaine, como si lo que ha dicho Ale fuese algo del otro mundo (es gracioso que diga eso cuando he estado ya en tres mundos diferentes).
"Un gusto, Ale".
"Parece ser muy educado para haber sido creado hace unas horas" —Dijo con una sonrisa—.
Ale sonrió gentilmente, dio media vuelta y salió de la habitación.
Blaine volvió a dejarme dentro de la asquerosa cápsula agobiante que ya me había provocado una irritación, con aquellos tubos conectados a mí.
Finalmente, pude apreciar como el sol empezaba a asomarse, y Blaine se encargó de inducirme en un estado de sueño.
Esto a través de un líquido que parecía ser agua, el cual estaba rellenando la cápsula, empapándome completamente de él, y poco a poco, mi visión se fue nublando, todos los sonidos metálicos se hacían lejanos, hasta que simplemente no quedó nada, todo era oscuro otra vez.
Honestamente, no sabía qué estaba pasando, me sentía angustiado de haber vuelto a este limbo frío, asqueroso, agobiante y asfixiante, simplemente me estaba ahogando.
Honestamente quería descansar, sea lo que fuera eso, no era divertido de ninguna manera.
Quizá debí haber vivido mejor mi vida.
¬ - ¬

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Memorama: La Vida en el Barandal (Novela)
Capítulo 2
Memorama: La Vida en el Barandal (Novela) Capítulo 1
Estás leyendo el capítulo 1 de Memorama: La Vida en el Barandal (Novela), un novela. El Núcleo del deseo, un ente que existe desde el principio de los Tiempos que no piensa ni siente, se encarga de darle el descanso a aquellas Almas que mueren después de vivir una vida plena o simplemente mueren, pero… Este capítulo tiene publicado el 28 de octubre de 2026, Traducido por el grupo luzzypilgrimm. Memorama: La Vida en el Barandal (Novela) tiene 12 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.