Leer Me Convertí En El Discípulo Más Joven Del Dios Marcial (Novela) Capítulo 34 online gratis en español
🏴 Grupo: Segador✍️ Traducción: Segador
Luke Badniker, el líder de los Caballeros de Sangre de Hierro y hermano del Señor de Sangre de Hierro, era un hombre de moderación.
La moderación lo definió en todos los aspectos de su vida: su sueño, comidas, pasatiempos e incluso deseos. Incluso las personas más devotas y moderadas eventualmente flaquearían, pero Luke mantuvo su control.
Pero este no siempre fue el caso. Luke no había nacido así, ni nadie lo había obligado a hacerlo. Fue una elección, impulsada por su naturaleza moderada. Creía que era el camino más seguro hacia la fuerza que buscaba.
El alto autocontrol también significaba una profunda paciencia. Por eso había esperado hasta ahora para intervenir, a pesar de saber antes sobre el disturbio fuera del auditorio.
Luke se acercó y miró a Héctor. "¿Qué están haciendo?"
El cuerpo de Héctor tembló bajo su mirada.
"Héctor Badniker", gritó, su tono dominante.
"Sí", respondió Héctor, su voz apenas por encima de un susurro.
"Necesito confirmación. ¿Tuviste permiso para desenvainar la espada en la casa principal?" Luke cuestionó.
"No", admitió Héctor.
"Entonces, ¿Fue esto una emergencia lo suficientemente grave como para justificar romper las reglas?", presionó.
"No", murmuró Héctor de nuevo.
"Entonces, ¿Por qué pusiste tu mano en el mango de tu espada?" Exigió Luke.
"Lo siento", murmuró Héctor.
"Esto no se trata de disculpas", dijo Luke, su tono cortante. "Estoy preguntando por la razón. ¿Planeabas desenvainar tu espada contra Luan?"
Héctor bajó la cabeza, pero la expresión de Luke siguió siendo severa. "¿Crees que estás por encima de las reglas de la familia? ¿Has llegado a una posición en la que puedes ignorarlas?"
"No quise decir..."
"Entiende esto", dijo Luke, su voz bajó a un tono bajo y de advertencia. "Solo una persona está por encima de las leyes de la familia. No te confundas con el cabeza de familia".
El rostro de Héctor ardía de vergüenza. Su mayor humillación no fue la reprimenda de Luke, sino la comprensión de que sus acciones le habían faltado el respeto al Señor de Sangre de Hierro.
Luke suspiró para sus adentros. Había hablado con dureza deliberadamente, con la esperanza de evitar que la situación se agravara. Si los ancianos se enteraban de esto, lo convertirían en una prueba prolongada.
"Fingiré que no vi lo que acaba de suceder. Regresa", instruyó Luke.
"¿Qué?" Exclamó Héctor.
Luke no respondió.
"Entiendo" Héctor hizo una reverencia y se fue, pero no antes de lanzarle una mirada a Luan.
Luan, sin embargo, lo ignoró, con el rostro en blanco.
"Luan Badniker", gritó Luke.
"Sí", respondió Luan.
Luke se quedó en silencio, impresionado por el comportamiento tranquilo de Luan.
La imagen de Luan golpeando a Héctor en la parte posterior de la cabeza se repitió en su mente. Tenía mucho que decir, pero las primeras palabras que se le escaparon fueron una pregunta. "¿Por qué lo hiciste?"
Los ojos de Luan finalmente se encontraron con los suyos. "No sé de qué estás hablando".
"¿Por qué golpeaste a Héctor?" Luke cuestionó.
"Se lo merecía", respondió Luan sin dudarlo.
Los ojos de Luke brillaron ante la contundente respuesta. "¿Se lo merecía?"
"Abofeteó la cara de mi subordinado frente a mí", explicó Luan, su tono firme.
Luke miró a Arjan, el mayordomo que estaba cerca. Su rostro no tenía marcas, pero sus labios estaban ligeramente desgarrados.
Luan dijo con desdén: "Héctor... Mi hermano se pasó de la raya, así que le pagué. Eso es todo".
"¿Es por eso que golpeaste a tu hermano en la parte posterior de la cabeza y le abofeteaste en las mejillas?"
Luan fijó su mirada en Luke. Un escalofrío recorrió la columna vertebral de Luke, aunque no podía explicar por qué.
"¿Es importante el hecho de que él es mi hermano?" Luan preguntó con indiferencia.
"¿Qué quieres decir?"
"No importa quién sea, si se atreven a dañar lo que es mío, no lo dejaré pasar. Las deudas siempre deben pagarse tres veces", dijo Luan, con voz fría.
Ya sea bueno o malo, agregó Luan para sus adentros.
Luke lo estudió atentamente, de la misma manera que había escudriñado a Héctor. "Hablas en grande, pero ¿Realmente tienes derecho a decir eso? ¿Qué habría pasado si no hubiera intervenido? Héctor tenía la mano en su espada y estaba lleno de intenciones asesinas. Sí, rompió las reglas y habría sido castigado en casa. En cuanto a ti, si tuvieras suerte, quedarías lisiado. Entre ustedes dos, ¿Quién habría sufrido la mayor pérdida?"
Luan permaneció en silencio.
"Te faltó moderación y casi mueres por eso", continuó Luke, su tono firme. "Eso no es coraje, Luan Badniker. Es una imprudencia".
"Bueno, no estás del todo equivocado", admitió Luan.
"¿Quieres decir que no estoy completamente en lo cierto?" Preguntó Luke.
Luan asintió en silencio antes de continuar: "¿Mi subordinado se habría quedado parado y visto cómo Héctor sacaba su espada?"
"¿Qué?"
"En esa situación, Arjan y yo teníamos justificación. Tomé represalias porque Héctor golpeó a Arjan. Si Héctor, habiendo perdido toda razón, hubiera cargado con su espada desenvainada, Arjan se habría unido a la lucha", explicó Luan.
Siguió el silencio.
"Hablaste de pérdidas antes, ¿no?" La voz de Luan era tranquila pero firme. "Si hubiera soportado el insulto, habría perdido a este subordinado".
"Estás delirando. Ni siquiera Héctor mataría a alguien aquí", reprendió Luke. "¿No le acaba de abofetear la mejilla?"
"Permítanme darle la vuelta a la pregunta. Supongamos que sufrieras una gran humillación mientras protegías a tu maestro, pero que él se quedara allí, sonriendo mansamente como un cobarde. ¿Todavía podrías jurar verdadera lealtad a un hombre así?"
Luke se quedó en silencio, aunque una pequeña ola de inquietud se agitó dentro de él, una sensación rara.
"Hmm" Luan exhaló, su tono ligero pero decidido. "Bueno, en cualquier caso, entiendo tus preocupaciones. Tendré más cuidado a partir de ahora".
Luke casi se echa a reír esta vez. El tono de Luan, como si evitara su orgullo, le pareció absurdo.
¿Quién es el que da la conferencia aquí?
Mientras negaba con la cabeza para sus adentros, Luan dijo: "Si no tienes nada más que decir, ¿Puedo irme?"
Luke asintió, sin tener ninguna razón para retenerlo más. "Sí. Adelante".
Luan asintió a cambio y se fue.
Por un momento, Luke se quedó allí, mirando la figura que se retiraba y murmurando: "Luan Badniker..."
Había sentido algo inusual cuando el Señor de Sangre de Hierro convocó a Luan directamente, pero conocerlo en persona resultó más sorprendente de lo esperado.
¿Siempre ha sido así?
Luke no lo sabía. No tenía recuerdos de Luan, aunque a menudo había oído hablar de sus notorias hazañas. Aún así, Luke creía en juzgar a las personas cara a cara. Si este fuera su primer encuentro, y calificara a Luan basándose solo en las primeras impresiones, el niño ganaría al menos nueve de diez.
Si tengo la oportunidad, me gustaría escuchar la opinión de mi hermano, pensó.
Lo que más le gustaba era el coraje de Luan y la forma en que gobernaba a sus subordinados.
¿Por qué solo lo notaba ahora?
Luke había asumido que había identificado a todos los niños con potencial. Naturalmente, no sacaría conclusiones precipitadas, pero si era posible, quería mantener a Luan cerca y observarlo como un aprendiz de caballero de los Caballeros de Sangre de Hierro.
"Ugh", murmuró, sacudiendo la cabeza.
Era demasiado pronto para pensar de esa manera.
Luke quería hablar más con Luan y conocerlo mejor, pero se contuvo. Para un hombre cuyo lema era el autocontrol, esto no fue difícil.
\*\*\*
Mi espalda hormigueaba incómodamente, probablemente porque Luke me estaba mirando. La sensación de hormigueo en la parte posterior de mi cuello solo disminuyó después de entrar en la mansión. Finalmente, dejé escapar un suspiro.
"¿Por qué hiciste eso?" Arjan preguntó abruptamente.
"Ya lo expliqué frente a Sir Luke antes", le expliqué.
"Dijiste que casi pierdes a alguien. Esa no puede ser la razón. No soy tu subordinado", replicó Arjan.
"Ah, así es."
"No es algo que deba tomarse a la ligera" dijo Arjan con firmeza. "¿No conoces la posición del joven maestro Héctor en la familia? Si te guarda rencor por esto y decide tomar represalias..."
"Entonces, esta vez, supongo que no terminará con una bofetada en la parte posterior de mi cabeza o un golpe en la mejilla", murmuré, mirando a Arjan, quien me miró con los ojos muy abiertos.
"No me malinterpreten. No lo hice por ti. Simplemente no podía quedarme de brazos cruzados y no hacer nada. Me habría dejado disgustado conmigo mismo. Sé lo que he hecho y entiendo tus preocupaciones. También tengo una idea aproximada de las consecuencias que esto podría causar".
Arjan permaneció en silencio.
"No te preocupes. Lo he pensado bien", agregué.
El Dios Marcial, que había estado escuchando en silencio, intervino de repente.
—Mensajero, ¿Realmente tienes un plan?
"No" No podía tener uno, pero tampoco podía admitir que la cagué al golpear a Héctor.
—Ja.
"No me arrepiento. A la larga, esta fue la elección correcta".
—¿Qué quieres decir, Mensajero?
"Significa que actuar como Badniker es lo que más importa en casa".
En la casa principal de los Badnikers, los ojos y los oídos estaban por todas partes. Si demostraba que no podía proteger a mi gente, el Consejo de Ancianos, el cabeza de familia y los superiores se enterarían rápidamente. Significaba perder credibilidad.
"Arjan, ¿Cómo estuvo?" Pregunté.
"¿Cómo fue qué?"
"¿Cómo te sentiste cuando golpeé a Héctor en la parte posterior de la cabeza y le abofeteé? ¿Bueno o malo?"
Arjan vaciló.
"Dímelo honestamente. Nadie está escuchando aquí", le aseguré.
"Creo que me sentí un poco aliviada", admitió.
Me reí. "Entonces es bueno. ¿Qué pasa con tu cara? ¿Te duele?"
"Solo una ligera lágrima en mi boca, eso es todo".
"Tu monóculo parece roto" comenté.
"Está bien. No era esencial en primer lugar", reveló Arjan.
La miré sorprendido. ¿Era el monóculo solo un artículo de moda?
Después de una breve vacilación, Arjan inclinó la cabeza. "Gracias, joven maestro Luan".
"Basta de eso. Es vergonzoso", dije, restándole importancia.
"Aún así, ten cuidado. El joven maestro Héctor no dejará pasar esto" advirtió Arjan.
"Estoy seguro de que no lo hará".
No tenía intención de evitar una confrontación con él.
Por alguna razón, no fue Héctor, con quien acababa de tener un encontronazo, quien más me inquietó. Fue el otro tipo, el de la rama García, el que me había estado observando antes con esos ojos siniestros.
¿Cómo se llamaba de nuevo?
\*\*\*
La mesa se rompió en pedazos como si estuviera hecha de madera podrida, pero incluso eso no fue suficiente para sofocar la ira de Hariba.
Destruyó todos los muebles de la habitación, su ira ardía más con cada golpe. Sin embargo, no importaba cuánto destrozara, la imagen de ese insolente chico rubio platino se negaba a abandonar su mente, junto con la chica de cabello plateado a la que el mocoso se había acercado sin saber quién era.
En medio de los escombros de lo que alguna vez fue una habitación ordenada, Hariba estaba jadeando, con el rostro sin emociones. Finalmente, rompió el silencio.
"Padre", murmuró, su voz baja y tensa.
No hubo respuesta inmediata, pero Hariba continuó, su tono endurecido, "¿No te lo dije? Necesitamos estar seguros. Absolutamente seguros".
"¿Seguros? ¿Así que realmente estás sugiriendo que lo matemos?", respondió Reagan, de pie en la puerta. "Cualquiera que sea el caso, hoy fue el control final. El mañana es lo real. Luan Badniker no estará presente mañana".
Las cejas de Hariba se torcieron. "¿Cómo es eso posible? Dijiste que no deberíamos matar".
"El asesinato no es la única opción", regañó Reagan en un tono severo. "Hijo, ¿Por qué no entiendes que el asesinato es una de las peores opciones en un plan?"
Hariba se quedó en silencio.
"Lo importante es que no asiste a la ceremonia de bendición. No tenemos que hacerlo nosotros mismos. Por ejemplo, no importa si elige no participar".
"¿Qué quieres decir?"
Los ojos de Reagan bajaron. "Lo descubrirás muy pronto".
Con eso, Reagan dejó su asiento.
Hariba miró fijamente a la puerta, sumido en sus pensamientos. Una conclusión cristalizó en su mente: no puedo confiarle mi destino.
Una vez que su respiración se estabilizó, Hariba sacó una botella de vidrio llena de líquido rojo. Vaciló, mirándolo fijamente, y finalmente lo abrió.

Continúa leyendo
Me Convertí En El Discípulo Más Joven Del Dios Marcial (Novela)
Capítulo 35
Me Convertí En El Discípulo Más Joven Del Dios Marcial (Novela) Capítulo 34
Estás leyendo el capítulo 34 de Me Convertí En El Discípulo Más Joven Del Dios Marcial (Novela), un novela. Luan Badniker, el hijo menor de una de las Grandes Familias. Sin embargo... ¿Su número de bendiciones fue cero? El fracaso del Señor de Sangre de Hierro. El perdedor de los Badnikers. Buscó un lugar para morir para… Este capítulo tiene publicado el 2 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Segador. Me Convertí En El Discípulo Más Joven Del Dios Marcial (Novela) tiene 204 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.