arrow_back

Leer Matrimonio depredador (Novela) Capítulo 229 online gratis en español

Cerdina no podía dormir. En plena noche, sentada en su habitación, vestida con un fino camisón, bebía vino. Mientras sus damas de compañía dormían, se sirvió ella misma una copa transparente llena de vino rojo como la sangre. Normalmente bebía despacio, saboreando el aroma del vino, pero esa noche lo bebió de un trago. Quería emborracharse, pero a pesar del alcohol, su mente estaba despejada. Cerdina se puso de pie y dejó el vaso sobre la mesa. Caminó hacia el otro extremo de la gran sala, descorrió las cortinas y abrió las ventanas, sentándose en el alféizar. En la noche tranquila y serena, contempló el palacio real con mirada fría. Tenía a Estia en la palma de su mano, pero no era suficiente. Su ambición no terminaba con un pequeño reino. La boda de Blain sería su oportunidad para comenzar a expandirse a otros países. Los derrocaría uno por uno hasta que todo el continente estuviera bajo sus pies… siempre y cuando Blain cumpliera con su papel. Pero Blain no se comportaba como ella esperaba. Lea, Lea, Lea… Cerdina repitió el nombre con nerviosismo. Si aquella muchacha era obediente, Blain se mantendría tranquilo. La boda sería un triunfo. Los bárbaros podrían resultar un poco molestos, pero al final no lograrían nada. Ahora soy un dios. Cerdina sonrió, disfrutando de la fresca brisa nocturna. Pero al cabo de un instante, frunció el ceño. —No recuerdo haber invitado a nadie —suspiró, y giró la cabeza con una leve sonrisa—. ¿Por qué ha venido el rey de Kurkan a visitarme a estas horas de la noche? Una figura alta apareció en la habitación a sus espaldas, y cuando las nubes se disiparon, la luz de la luna iluminó a un hombre que se había mimetizado con la oscuridad como si fuera una sombra. Su rostro inexpresivo era tan frío como el acero. Cerdina esperaba encontrarse con él antes de la boda, pero esta visita fue una sorpresa. Lucía igual que la primera vez que visitó Estia. La misma mirada arrogante. Cerdina se lamió los labios. «Que un hombre entre en la habitación de una mujer por la noche solo puede significar una cosa…» Lentamente, separó las piernas y su camisón se movió dejando al descubierto sus muslos. «Nunca he fantaseado con aparearme con bestias, pero como eres un rey, supongo que lo intentaré una vez.» Ishakan no dijo nada. Lentamente, se acercó a la sonriente Cerdina, y de repente sintió un dolor punzante en la mejilla y el sonido seco de una bofetada. “……!” Su cabeza se estrelló contra el marco de la ventana, y el ruido resonó en la silenciosa habitación. Sintió que le ardía la mejilla, pero ni siquiera tuvo tiempo de reaccionar antes de que Ishakan levantara la mano de nuevo y le golpeara la otra mejilla, tirándola al suelo. “¡Ahhh!!!” Cerdina no tuvo tiempo de experimentar aquel dolor antes de que surgiera otro: su enorme mano la agarró del cabello, la levantó y la sacudió con fuerza. Cerdina lo arañó con las uñas, pero fue inútil contra su piel dura. Pero tras ese terror inicial, Cerdina se recompuso. Actuaba como si fuera un ser humano normal, un insecto incapaz de hacer nada. Pero no lo era. Tardíamente, recordó su poder, y un humo negro la rodeó, dividiéndose en hilos que se precipitaron hacia Ishakan. – Publicado solo en Novel No pasó nada. El humo negro atravesó su cuerpo sin tocarlo. Se quedó boquiabierta. "Por qué…?" Ishakan solo esbozó una sonrisa retorcida. Estaba conmocionada. No se había sentido tan indefensa desde que se convirtió en hechicera. “……” Cerdina apretó los dientes. El humo negro se elevaba espeso, llenando toda la habitación, y fuertes ráfagas de viento la azotaban, derribando objetos. Pero mientras los objetos se hacían añicos y surcaban el aire, el hombre permanecía ileso. El viento amainó. El humo negro se dispersó. No podía creerlo. Cerdina lo miró con ojos temblorosos, y él la levantó sin esfuerzo por el cabello hasta que sus pies quedaron colgando y ella gritó de dolor, sintiendo que se le iba a arrancar el cuero cabelludo. Si forcejeaba, podría perder todo el cabello. Cerdina gritó de dolor, pero no se atrevió a moverse. —Escucha. —La bestia la miró fijamente con ojos dorados, y ella cerró la boca automáticamente—. Te he dejado en paz porque es necesario. Su advertencia fue fría y clara. “No me hagas enojar de nuevo.”
Matrimonio depredador (Novela)

Continúa leyendo

Matrimonio depredador (Novela)

Capítulo 230

Siguiente Capítulo ›

Matrimonio depredador (Novela) Capítulo 229

Estás leyendo el capítulo 229 de Matrimonio depredador (Novela), un novela. La princesa Leah escribió una nota de suicidio antes de su boda. Estaba segura de que moriría después de la noche nupcial: un final miserable para una princesa que había dedicado su vida al país y a la familia real.… Este capítulo tiene publicado el 6 de mayo de 2026. Matrimonio depredador (Novela) tiene 395 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.