arrow_back

Leer MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 7 online gratis en español

🏴 Grupo: Heiss✍️ Traducción: Heiss
El nombre que me dio mi madre al nacer fue Alexander, un nombre no tan raro ni tan común de mi tierra natal en Cuba. Como un pobre engendro nacido de la pobreza, terminé como uno de los mayores torturadores y expertos de mi campo; es algo que ni yo mismo reconozco. Entré a hacer pequeños trabajos en el comercio cuando tenía 11 años, 5 años después de que mi padre fuera asesinado en un altercado con dinero de por medio; cualquier excusa no tendría efecto en esos momentos, él nos dejó por simple codicia. Nadie de mi familia le pidió que se arriesgara y fuera como un idiota por algo tan efímero como el dinero; lo único que queríamos mi madre y mis hermanos era una vida tranquila; sin importar las situaciones precarias en las que estuviéramos, éramos felices tan solo con que estuviéramos unidos. No nos importaba si apostaba o bebía; él fue siempre lo mejor con nosotros, pero esa actitud egoísta le costó más que nuestra paciencia. La que sintió más el golpe fue mi madre, quien, a pesar de la noticia, lo único que pudo hacer en ese momento fue mirarme y derramar una lágrima después de abrazarnos a mí y a mis 3 hermanos. Ella lo hizo como una promesa ante el mundo, ante sus hijos y ante el Dios a quien le orábamos cada noche. Sus sentimientos llegaron tan alto que se ganó el respeto de sus vecinos y personas de gran respeto con dinero de toda Cuba, que la admiraban por las ganas de sacar a sus hijos adelante, y en especial por la sonrisa que daba al mundo. Sus actos de esfuerzo fueron tan grandes que podía pedir diferentes trabajos sin paga solo para que le dieran la oportunidad de postularse a cargos oficiales con el fin de recaudar más para nosotros. Pero el mundo no ayuda a todas las personas por igual; mi madre ya sufría primeras etapas del cáncer desde antes de la muerte de mi padre, y la sobrecarga en sus esfuerzos le dio un paso más hacia el abismo. Nada de esto me llevaría a cometer crímenes; al igual que su sonrisa que mostraba en las mañanas al darme el desayuno, me volví una persona que quería y aspiraba a ser como ella. Pero el mundo no quiere el bien para nadie, no en el mundo en que yo nací. \*\*\* Una de las noches en las que jugábamos en la sala con mis hermanos mientras mi madre tejía ropa para nosotros, se realizaba un toque de queda para los barrios marginados y con mayor índice de robos y violencia. Las reglas eran simples: nadie sale después de las 7 pm y antes de las 6 am. El ejército decidió tomar medidas extremas ante una ola de violencia desatada en el 2018; cualquiera que saliera estaba en riesgo de ser ejecutado inmediatamente como forma de limpieza ante grupos marginales. Error que costaría no solo la vida de mi familia, sino la de varios. El problema no se originó porque el ejército decidiera entrar a las casas; la mayoría respetó esos límites. El problema que se inició en esas redadas, donde esos grupos marginales decidían que, como no podían ganar en un enfrentamiento cara a cara, se esconderían en sus asentamientos. La pregunta que cualquiera con inteligencia se diría es: ¿qué pasa si no todos respetan las reglas y deciden entrar a hacer limpieza contra estos insurgentes? Cualquier plaga de cucarachas se dispersaría hacia los lugares más cercanos en busca de escondites. Eso pasó con mi familia: un grupo de 5 personas entró y mataron a todos en la sala. Degollaron y apuñalaron a mi madre y hermanos; el destino era igual para mí. Me atravesaron con una navaja. De nada sirvieron los gritos que entre lágrimas y sangre decía mi madre; ella murió de la única manera en la que no se imaginó criándonos. Mis 2 hermanos mayores y uno menor se intentaron contener al igual que yo, pero fuimos sometidos y uno por uno eliminados. El último de todos fui yo; recibí un puñal en el estómago. Los gritos que mi madre hizo dieron un fruto de esperanza: ante mí, un chico de tan solo 5 años al que lo único que le quedaba era una familia masacrada. Los gritos de mi cabeza no podían demostrar todas las emociones que podía sentir en ese momento; solo podía pensar en la muerte de estas personas. Mi salvación fue la notificación al ejército sobre un posible conflicto en mi casa. En el momento en que llegaron, se desplegó un caos que en mis recuerdos no vendría a tener, pues me desmayé por la pérdida de sangre. Cuando desperté, estaba en una unidad de cuidados intensivos en un hospital de la capital. Pregunté por mi familia; nadie fue capaz de responder. Solo un oficial que me rescató pudo decirme las malas noticias, no sin antes decirme que no pudieron atrapar a todos los implicados del ejército en lo ocurrido. Uno de los partícipes había escapado. No hay forma de ser tan ineptos en esta vida. Lo siguiente que pasaría sería conseguir una familia adoptiva, eso o un orfanato. Pero en mis planes ya no estaba convertirme en la persona con vida normal, honrada y respetada que mi madre hubiera querido. El camino de sangre y escarmiento era la nueva meta. Y eso no terminó cuando maté al responsable de matar a mi familia; también me encargué uno por uno de los involucrados en la redada que desacataron la orden, dándoles la única oportunidad de pedir perdón por todos sus pecados justo antes de morir. \*\*\* Mi camino se desvió tanto que logré convertirme en un monstruo incapaz de saciar la venganza por el dolor de la pérdida de mi familia. Todo eso fue hasta el momento donde encontré a mi segunda familia, a mi segundo hogar, a mi segunda oportunidad. Todo eso fue hasta hace un año. Ahora estoy enfrente de quien en un futuro se convertirá en todo lo que yo necesite en mi infancia y al yo de ahora, un chico de 17 años, delgado y pálido, con un color de cabello totalmente negro y ojos grises. Y con un complejo cambio de personalidades que en el fondo ayudó a sentirme como cuando mis hermanos y yo estábamos en casa, seguros y con la sonrisa de mi madre. Un vacío que tomaría las miserias vividas de mi pasado, perdonando lo hecho y dándome una última oportunidad. La oportunidad de vivir con una sonrisa igual a la que mi madre daba cuando nos cuidaba a mí y a mis hermanos. Ya no se trataba de resiliencia; esto era más allá de la venganza. Aquí comienza mi redención.
MALDITAS PERSONALIDADES (Novela)

Continúa leyendo

MALDITAS PERSONALIDADES (Novela)

Capítulo 8

Siguiente Capítulo ›

MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 7

Estás leyendo el capítulo 7 de MALDITAS PERSONALIDADES (Novela), un novela. En un mundo paralelo creado por un Dios que abandonó su mundo, estamos en el año 2044. Heiss y Kalika, nombres inventados con pasados traumáticos, sin padres de los que guarden buenos recuerdos y con supuestas nuevas… Este capítulo tiene publicado el 6 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Heiss. MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) tiene 55 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.