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Leer MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 55 online gratis en español

🏴 Grupo: Heiss✍️ Traducción: Heiss
5 horas antes de la reunión. ‘Como tenía pensado, nada de esto será sencillo’ Fue el pensamiento que pasó por su mente. Ser un genio no la eximía de tener que pasar momentos tensos o incómodos; es más, esos momentos venían con mayor frecuencia de lo normal, solo que ella no era la que la pasaba mal. 2 chicas estaban sentadas en un mismo café, como una vez hace un tiempo. Kalika sostenía una taza de té verde, mientras que Ana de Avirama tomaba un café espresso que analizaba con cierto disgusto. “¿Qué pasa?, desde hace un rato miras mal el café; si no te gusta, podemos cambiar por otro” La chica de ojos dorados color miel le devolvió la mirada y luego se fijó en la multitud de alrededor. “¿Sabes?” “….” Kalika esperó a que terminara la frase al mismo tiempo que enfocaba su mirada alrededor, donde ella examinaba con desilusión. “Este país….pequeño y grande a la vez, somos unos de los más grandes exportadores de café en el mundo, muy biodiversos en bastantes áreas, y aun así no somos capaces de diferenciar un buen café de uno de mala calidad de gama comercial” Kalika se fijó en el café que sostenía Ana, entendiendo lo que significaban esas palabras. “Bueno, entre más dichosos y afortunados son las personas, más despreocupados y perdidos de la realidad están” Era simple: los que tienen y viven del confort diario se olvidan de lo afortunados que son, y los que no tienen, lo recalcan hasta hacerse de una forma autodenigratoria de su propia tierra, cultura y especie. Sí, especie, somos humanos, pero el color, la altura, el peso, la contextura, el cabello, el dinero, etc. Esos factores parecieran determinar qué tipo de animal élite nos volvemos. Todos quieren ser un león, pero nadie quiere ser la cucaracha; curiosamente, hay algunos a los que no les importa ser la comida del león con tal de no ser la cucaracha; incluso prefieren arriesgarse a que el león los atrape que a denigrarse a algo peor. Si es que podemos decir que una es mejor que la otra. ¿Cuál es la diferencia?, a mi parecer, la cucaracha, aunque fea y despreciable, es más resistente y libre que el cerdo dichoso; sin preocupación ajena, no espera ser comido. “Así es, si tuviera que decir, es esa falta de realidad la que nos ha dejado en este estado tan deplorable como país” “No hay mucho que puedas hacer; después de todo, aún eres una adolescente” Ana no objetó; aunque tenía más poder que muchos, seguía sin ser suficiente para marcar la diferencia, mucho menos para poder hacer un cambio tan grande en ese país lleno de favoritismos, corrupción y desvergüenza. “Aun así, cosas como un café….. Si bien hay tiendas y fincas que entregan un buen producto hoy en día, la gente seguirá prefiriendo lo popular sobre la calidad, la reputación sobre lo desconocido, la apariencia sobre el respeto propio. Mucho peor es que no tienen criterio para saber qué es bueno o malo, porque no lo saben, no les importa o simplemente es lo que aparentan lo que importa” Cuestionó Ana, dándole vueltas al líquido que quedaba, viendo el sobrenadante como una profecía, como cuando los abuelos hacían que bebieras el chocolate y te leían lo que significaba el dibujo residual al fondo del pocillo del chocolate. “Somos de costumbres y principios, o eso se supone que debíamos ser, orgullosos por ser privilegiados…. ¿No es así como quieres destruir todo, Kalika?” Ya no se molestaba en devolverme la mirada, solo aguardaba a lo que tenía que decir esta vez. Y, por suerte, ya había tenido tiempo suficiente de pensar en una respuesta. “Sí, mi objetivo era destruir; me justificaba en la idea de construir, pero solo era una excusa para mantenerme en los principios que creía, solo para no sentir que caería en la forma más baja que podía sentir el ser humano, el rencor” En este punto estoy segura de mi decisión; cuando se trate de elegir entre quiénes quiero y en una venganza estúpida….así la llama él…..en ese instante la defenderé; la lealtad de quienes me han seguido. “….Si es ese el caso, ¿dejarás a Heiss?, ¿lo utilizarás?, ¿o se ayudarán?” Ana tenía todo el derecho a recriminar la actitud egoísta de Kalika; no todo el mundo cambia en cuestión de unas semanas. Había gente terca por lo que creía; no obstante, Kalika es lo que podíamos llamar alguien muy voluble. “Sabes la respuesta, haré lo que sea necesario para ayudar a quienes quiero, incluso si me tengo que sacrificar para que todo salga bien; de nada sirve estar muertos” En un principio hubiera elegido sacrificar a mis subordinados…no, familiares, eso es lo que son; en un principio los dejaría sacrificarse, pensando en que serían felices de servirme de algún modo. Ahora solo espero poder reunirme y comer con ellos en los próximos meses; inevitablemente, la derrota hace que te plantees qué es lo importante. Gracias a perder en aquella pelea…. Incluso antes, ya había perdido humillantemente contra el abuelo, solo que esta pelea me ratificó lo inútil que era. Una cosa es perder contra alguien que tiene años de experiencia y un poder descomunal; no obstante, esa diferencia había hecho que me volviera descuidada y soberbia. ¿Cuándo había sido la última vez que perdí contra alguien de mi edad?, la respuesta es nunca, o no hasta este momento. Y si de algo sirvió que perdiera contra Heiss, podría ser que ayudó a esta estúpida ciega a abrir los ojos. Esta venganza se estaba llevando todo mi enfoque y tiempo, y si bien era importante, no era algo que debiera dejarme descuidada a mí y a mi actual e incluso futura familia. Los distritos eran el tercer oponente que iba a venir a aplastar todo sin que me diera cuenta. Iba a recibir un nocaut de un oponente al que ni siquiera conocía, por eso estaba aquí con Ana, para saber quién es en verdad Heiss, su conexión con el distrito y cómo debería manejarme ante este nuevo “socio”. Claramente, es imprudente intentar escanear a la mejor amiga de quien investigas; pero por alguna razón siento que puede darme una pista de lo que debo hacer. “De haber sido la anterior tú, habrías apostado hasta tus subordinados con el fin de conseguir una venganza sin sentido. Veo que la amenaza de los distritos ya te ha puesto en perspectiva” Ana había dejado de jugar con su taza, solo tanteando a quien en un momento le dijo que era su igual, su copia en el mundo. “Sí, es probable que fuera así” Kalika no lo refutó, simplemente entendía que ahora ya no tenía la baraja ganadora, solo una incompleta, al borde de una trampa que la derrotaría sin que se hubiera dado cuenta. “Supongo que quieres información de los distritos” Ya entendía por qué la había llamado a encontrarnos; no era difícil adivinarlo. “No puedo enfrentar a alguien a quien no solo no comprendo, tampoco conozco” “Es lo mínimo que necesitas para enfrentarte a alguien; no obstante, eso lo pudiste consultar con Heiss, así que, ¿cómo puedo ayudarte?” “¿Me ayudarías?” “¿Ayudar es una palabra muy fuerte, no crees?” Una fina vena se mostraba en la mano de Kalika. ‘¿Acaso se burla a propósito? Bueno, todo el mundo siempre pide algo a cambio’ “¿Qué es lo que quieres?” “Nada” “¡Cric!”, la madera de la silla en la que estaba Kalika crujió ligeramente. ‘¡Esta niña me saca de quicio!’ fue un pensamiento breve y fugaz, pero no era que la detestara, no, simplemente le estresaba no poder entender sus intenciones; en cambio, ella sí había podido dejarla en jaque en algunas ocasiones. Sin embargo, antes de que pudiera seguir pensando mal, fueron interrumpidos sus pensamientos intrusivos. “Nada por mi…., solo quiero que ayudes a Heiss, nada más. Eso también te concierne, por lo tanto, no es un mal trato” Una pregunta cruzó por la cabeza de Kalika. “¿Acaso Heiss te…?” Sin dejarla terminar, Ana se levantó y le grito. “¿De qué hablas? Somos prácticamente hermanos, ¡es mi amigo, mi mejor amigo!” Las dudas aparecieron en la cara de Kalika, lo que hizo que Ana se sonrojara más, con ello su irritación. Sin dejar que la situación se saliera de control, aparte de hacerla enojar, Kalika mantuvo la calma; la instó a que se calmara y se sentara. “¡….tu!” Pero eso no significaba que en el silencio no volaran intenciones; claramente se reía de la actitud tierna de Ana. “Por cierto” Interrumpió Kalika, sin dejarla pensar demasiado. “Sabes que te han estado viendo, ¿no?, probablemente te han seguido desde antes” Ana contempló sin importancia y sacudió la mano haciendo señas de que no le importaba. “Son un montón de entrometidos; los planes van bien, pero no significa que no me mantengan vigilada. Si no hubiera sido porque planeé esto con tiempo, ya no tendría manera de moverme en estos momentos. Claro que andar con una de las herederas más poderosas de la familia con mayor influencia en Japón no ayuda; sin embargo, gracias a tu fachada de negocios en este país, ha ayudado a que no se sospeche, sino que antes prevalezca mi imagen de ayudar a la empresa de mi padre” Un ojo me titiló cuando escuché esas palabras. “¿Eso no me daría problemas cuando tú desaparezcas?” “No debes preocuparte, no podrían hacer nada contra ti y menos cuando la guerra llegue; quedarán muy reducidos de poder. Además, no es que a ti te importe mucho, ¿cierto?” ‘¡Esta desgraciada!’ Claramente era una Kalika 2.0, con la diferencia de que ella era más atrevida y descarada; casi sentía que lo hacía a propósito. “Dejando de lado mis intenciones o las tuyas. De Heiss te enterarás de todo lo que tiene que ver con los rangos asociados con el distrito, tácticas, religión, poder, todo lo que han recolectado por años. No obstante, tendré que darte una perspectiva propia, una aproximación” Al fin a lo que había venido; no había forma de que no le preocupara también, ya que si escapaba, no había forma de que pudiera sobrevivir a la persecución de los distritos, o eso pensé desde una perspectiva demasiado simplista. “Si tuviera que ser franca….no es suicidio, es querer ir al propio infierno. Es como peor que querer bajar al inframundo como lo hizo Orfeo; aquí no hay sacrificio por nadie a quien amas, debes hacerlo por algo más importante que solo tú y alguien a quien aprecias. Ni siquiera Odiseo tendría tantos problemas como los que tú y tus subordinados se acabaron de meter” Las manos y pies de Kalika se tensaron cuando escuchó lo que dijo, porque en ningún momento Ana había titubeado, lo había dicho con sinceridad y con una expresión que decía: ‘En serio estás en problemas’ “Lo dices como si no estuviéramos en el mismo barco” Ana no se inmutó, y en vez de eso tomó un poco de la galleta de avena que le habían traído y se lo puso en su boca hasta que se deshizo. “Lo estamos, y a la vez no. Sí, sigo al barco líder, pero yo tengo otra función” La expresión de duda de Kalika se hizo evidente. Y en una forma de iluminarla, Ana le dio una idea. “Las misiones que Heiss implementó, ya le dijo a su equipo que tenían que hacer; si bien me preocupo por no saber nada de él en este largo mes, sabía que tenía que convencerte” En este punto ya empezaba a entenderlo; no solo era que se uniera al equipo por voluntad, era que Heiss en verdad la necesitaba para que el plan que diseñó pudiera tener éxito. “No es tanto como piensas, aunque tampoco estás tan alejada” La enfrió antes de que tuviera siquiera una luz de ventaja con la que negociar; incluso en este punto ya sabía que negociar con Heiss era imposible, pero no sería mala idea poder recalcárselo en el futuro que ella lo ayudó cuando lo necesitaba. “Heiss hizo los planes con el fin de que pudieran tener éxito; eso sí, tú estás o no en la ecuación” La mirada de Kalika y su quijada se tensaron ante esas palabras; nadie le había dicho que no era imprescindible. “Empero” Su cara se elevó para ver sus ojos. “Eso no significa que estén libres de enormes sacrificios” Los ojos de Kalika se abrieron de par en par. “Sí, son esos chicos, son piezas que van al matadero” No entendía cómo podía decir esas palabras con tanta facilidad cuando ella le había criticado, refutado y hasta gritado por la forma en que iba a utilizar a Heiss y sus subordinados; eran unas palabras muy hipócritas. “Tak tak tak” Los dedos tamborileaban en la mesa, resaltando las lindas uñas sin pintar de la chica mona; cualquiera estaría encantado con tener 5 minutos con esa belleza, claro que no en esta situación en particular; habrían huido luego de escuchar las siguientes palabras. “Ellos lo saben, saben que van al matadero; Heiss se los dijo en el campamento, al menos una parte pequeña antes de escapar, otra en los momentos libres e incluso cuando quedó en coma; en cada punto que pudo les ayudó y dio pistas de que si querían irse, podían. Ninguno lo ha hecho” Kalika bajó la mirada a su falda, donde sus manos descansaban, o eso parecían en un inicio; ahora apretaban la falda. Ella asumió todo el tiempo que la seguirían y la verdad es que, si lo hubieran hecho, incluso si la muerte hubiera sido de las peores que hayan sentido en la vida, solo que nunca pensó en decirles que tenían otra opción. Nunca creyó necesario decirlo, porque asumía que ellos lo entendían. Caleb, Ethan, Cloe, Emily, Gabriel, Mia, Grace y…. “Querías saber cómo era Heiss; así es él, incluso si tiene que cargar con el sufrimiento de los demás, lo hará, con tal de que la mayoría no se vea afectada; no obliga a nadie” En ese momento, Ana se levantó. Sin entender qué hacía, Kalika preguntó: “¿A dónde vas?” Ana respondió “¿No es obvio?, tengo ganas de ver cómo está ese idiota” Sin decir nada, con una alegre sonrisa, con la única genuina de esa noche, se fue directo a la caja a pagar la cuenta. Viendo cómo se iba, Kalika se preparaba para irse cuando recordó algo y revisó su taza de té verde; se podía decir que tenía un efecto parecido al café o el chocolate. Su cara hizo una mueca, una mano se apretó contra el pecho y salieron palabras sencillas de su boca. “Haré lo mejor que pueda” Con eso se fue y acompañó a Ana de vuelta al hotel donde se verían todos. Una vez vaciada la mesa, la mesera recogió las tazas y platos y se los disponía a llevar cuando vio el dibujo en las tazas; en la del té solo veía lo que parecían ser olas, no le prestó atención, pero cuando vio el de la taza de café, se quedó paralizada con el miedo reflejado en el rostro; en ello se podía ver una persona con una línea que salía de su cuello dirigida al cielo, donde parecía que algo la manejaba, aunque no era claro qué, y en lo que se refería al piso, solo quedó resto de café, como si fuera tierra negra en un desolado desierto. Ese día la mesera pidió estar en la caja por una semana. \*\*\* Era el momento de la reunión y estaba un poco impaciente, no solo por el hecho de que quería que todos estuviéramos al tanto de la amenaza, sino porque en sí, sentía que se nos acababa el tiempo. Y lo que me tenía en otro foco eran mis personalidades; me tenía inquieto. El hecho de estar en silencio era reconfortante en un inicio; ahora sentía que algo malo podría pasar en cualquier momento. “Oye, jefe, ¿puedo hacerte una pregunta?” Normalmente no respondería o simplemente diría que no, pero esta vez tenía que dejar de sobrepensar las cosas y esperar a que iniciara la reunión; ahí podría contarles todo o al menos lo que pudieran soportar. “Dime” “Sé que vamos a una muerte directa, o al menos es algo que pensamos entre los chicos y Alexander” Se veía que algo también los afectaba. “Claro, hasta el momento no pude escuchar directo sus respuestas. ¿Han pensado en algo?, no tengo problema si desean salir de este embrollo; si fui duro antes, fue porque estábamos en una situación tensa; ahora ya debieron tener tiempo para pensar si en verdad desean estar al lado mío, más aún después de las misiones que les concedí” La mirada en él se puso muy feliz, como si sintiera que de alguna forma yo lo estuviera teniendo en cuenta; eso dio miedo. ‘¿En qué trato te tenían, Jesús?’ Dejando de considerar cuán dañada estaba la mente de mi subordinado más joven, me sorprendí al ver que los demás tenían también una sonrisa suave. ‘¿Qué les pasa?’ “Lo haremos” Fue lo único que respondieron, y así se mantuvieron en silencio. O al menos hasta que Jesús dijo una de sus preguntas estúpidas.
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MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 55

Estás leyendo el capítulo 55 de MALDITAS PERSONALIDADES (Novela), un novela. En un mundo paralelo creado por un Dios que abandonó su mundo, estamos en el año 2044. Heiss y Kalika, nombres inventados con pasados traumáticos, sin padres de los que guarden buenos recuerdos y con supuestas nuevas… Este capítulo tiene publicado el 5 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Heiss. MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) tiene 55 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.