Leer MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 36 online gratis en español
🏴 Grupo: Heiss✍️ Traducción: Heiss
Puerto Leguízamo, 4:30 am.
El barco se ondulaba de un lado a otro; no había casi nadie despierto, salvo el capitán de la nave y algunos puestos de guardia.
En el frente, a unos 150 metros, se podían ver unas luces amarillas; era el puesto de control de la ruta de Puerto Leguízamo, controlado por un supuesto grupo policial del estado; en secreto, tenían unos dirigentes de tiempo parcial del distrito.
Combatientes de nivel IV en su mayoría y uno de nivel III.
Solo se aseguraban de mirar que su cargamento no tuviera nada de peculiar, como contrabando o algún tipo de droga ilícita. A ellos no les interesaba el dinero; contrario a lo que uno cree en una organización, el pertenecer a un distrito ya te hace ser alguien diferente. La carne de cañón usada por los distritos no era gente escogida al azar; tenían formas de hacerlos mantener fieles a su compromiso. Si se encontraba que saqueaban, pedían tarifas a los barcos o cualquier forma de extorsión que los hiciera colocar en el mapa, ya sea por noticias o por investigación policial, tendrían un castigo terrible.
Por lo mismo les daban sueldos acordes a lo que hacían y algunas bonificaciones para que su trabajo valiera la pena, no sin antes un entrenamiento riguroso de antiespionaje, esto para evitar que se robe algún tipo de información sobre los distritos.
A diferencia de otra organización donde se busca el empleo a través de una entrevista, aquí son observados desde antes, son examinados, desde su historial financiero hasta su círculo familiar; solo cuando cumple los requisitos se manda a evaluación por otra sección que dirige el distrito, llamada el Centro de Evaluación General. Este está dividido en diferentes módulos, donde ningún módulo puede saber de la existencia del otro; no se debe hablar de su módulo o puede ser reprendido.
Al mismo tiempo, para evitar que se encuentren dos evaluadores y conspiren para dejar entrar a alguien a una evaluación, suponiendo que manipularon a algún reclutador para dejar entrar a alguien o viceversa, los sistemas de evaluación son al azar, solo manejables desde un centro de análisis que también es independiente y que no está en el mismo lugar que los evaluadores ni los reclutadores.
Los mecanismos cambian entre los diferentes distritos, pero mantienen el mismo tipo de estrategia cautelosa; por lo tanto, ningún espía es capaz de entrar fácilmente.
Los sistemas de promoción varían según las capacidades y deseos de quien pide una evaluación de promoción. Para los de más alto perfil o quienes tienen derecho a más información, también tienen un protocolo, uno extremo en caso de traición.
Durante el tiempo que el barco se acercó a puerto fluvial, las luces de los reflectores se dirigieron a proa, pasando por el estribor hasta la popa; finalmente, el barco se detiene.
El guardia de nivel IV se acerca a supervisar los papeles de transporte marítimo; el barco era para turismo, por lo cual deberían solo tener las raciones necesarias y un poco más para el viaje.
2 niveles IV y el resto, oficiales comunes; se acercan al bote y hacen una requisa rápida. En el fondo, en uno de los puestos cerca del faro, se encuentra el único nivel III; para él esto es solo un trabajo más. Antes de ser trasladado a otro punto, solo tenía que esperar unos días hasta que llegaran los reemplazos.
“Uaaaah…esto es mucho trabajo, ¿a quién se le ocurre que es buena idea mantener estos horarios de trabajo?, si tan solo cambiaran la hora de salida….”
Él solo venía en los horarios establecidos de ruta; cambiaría cada semana con otro compañero de forma al azar para cuidar este punto; solo dejaba algunos niveles IV para que se quedaran a cuidar cuando él se iba.
En ese lapso, en el interior de las habitaciones, cada uno sostenía un arma en la cama, fingiendo estar dormidos; el único que no estaba en su habitación era Rudolf, que se encargaba de cuidarme en ese momento; él era la línea de defensa de Heiss en el momento en que todo se fuera al carajo.
Uno por uno fue entrando en las habitaciones para inspeccionar si había algo raro.
Se abrían las puertas y con una linterna se iluminaba el interior; se escaneaban los compartimentos en busca de cargamento oculto; no examinaban a las personas porque en sí no buscaban a nadie.
Así fueron a cada habitación; mientras pasaban, los chicos y chicas pudieron respirar con tranquilidad. La última habitación fue la de Heiss.
“Clanck”, la puerta se abrió.
Al fondo había un hombre alto, de cabello castaño; la lámpara estaba prendida. A su lado estaba un balde con agua y un trapo húmedo en la cabeza de su compañero.
La linterna iluminó la cara de Rudolf, haciéndolo abrir los ojos perturbados.
“¿Qué pasa, quién es usted?”, preguntó Rudolf, pareciendo estar confundido por la situación.
“Tranquilo, quédese donde está, es una requisa del puerto fluvial de Leguizamo, solo estamos supervisando que todo esté en orden”
“..aah, ya veo, claro, adelante”, poniendo una cara de comprensión, Rudolf lo dejó entrar.
El sujeto inspeccionó el lugar, el balde, debajo de la cama; al notar que no había nada, se acercó a mirar al sujeto en la cama con la toalla.
“¿Está enfermo?”, pregunto al notar que Rudolf está ahí y no en su habitación, aparte del trapo húmedo.
“Sí, señor, es mi amigo, se enfermó en la excursión turística; creemos que solo se esforzó demasiado y por eso tiene fiebre”
“Ya veo”
Únicamente aceptó la respuesta; posteriormente, salió sin hacer ruido.
Rudolf pudo soplar aire lentamente de su boca; dejó el arma que sostenía con la cobija delgada que usaba.
“Que gran fastidio”, ocurrió después de saber que estaba solo y no había más guardias.
Sin embargo, unas palabras se escucharon de la persona en la cama.
“Así que somos amigos eh”
Mantenía su ojo abierto; su inigualable color gris había regresado desde que despertó de la fiebre; no obstante, solo mantenía uno abierto; eso lo ayudaba a no procesar más de lo que veía y mantener la mente fresca.
“Cállate”, sucedió inmediatamente al momento de escuchar esas palabras.
Heiss no dijo más y simplemente rio en voz baja.
\*\*\*
Hace aproximadamente 9 horas, en una cafetería pequeña en una zona de habitantes exclusiva de Medellín.
“Primero me pides verme, y luego me sacas para tomar un café, ¿por qué no eres directa y me dices qué quieres?”
La actitud de la joven era de exasperación; primero la habían hecho esperar en la recepción por una hora después de ser citada, y después la hace ir a una cafetería sin decirle una sola palabra en todo el trayecto.
Si no fuera porque Heiss era el tema principal de la conversación, no se dejaría tratar así.
“Tu nombre es…”
“Ana, Ana Avirama”, respondió sin dejarla seguir.
“Me citaste aquí por un tema con Heiss, así que sé directa y no me hagas perder el tiempo.
Ana fue directa: si no era algo de relevancia, se levantaría y se marcharía.
“No pareces muy preocupada después de que fue secuestrado; por un lado, no parece importante, pero por el otro estás aquí, ¿tienes confianza en que está con vida o miedo de que sepa algo?”
Los puños de Ana se apretaron ligeramente.
“Te puedo decir que está bien, yo creo que sabes que no hay de qué preocuparse; por otro lado….”
Se movió hacia el portafolio que tenía a su lado, luego sacó una carpeta y la abrió frente a ella.
“Constructoras de Sementó S.A.S, una de las empresas que maneja tu padre Obriel, una de tantas empresas de infraestructura que mantiene a su nombre. Me pregunto, ¿qué puede preocuparte tanto que sepa Heiss que te haya hecho venir y esperar tanto tiempo?. ¿Qué información podría ser tan importante para que ustedes dos se hayan reunido en la habitación de un hotel privado?”
El sarcasmo estaba impregnado en cada una de sus preguntas.
Inesperadamente, los ojos verde oscuro profundo de Kalika se oscurecieron un poco; esto no pasó desapercibido para Ana.
“Por ejemplo, la inesperada información de una guerra civil”
“…”, la mirada de Ana se hizo increíblemente fría, sus ojos dorados color miel no dejaron de mirarla en ningún segundo; seguidamente respondió.
“¿Y?”
“Sabes lo que quiero decir: una vez que empiece la guerra, los inversionistas extranjeros retirarán su apoyo, sus acciones caerán, el gobierno se desestabilizará, incluso colapsará. Para el momento en que el país se recupere, si es que se recupera, las empresas habrán caído en quiebra y desaparecido, solo reemplazadas por la reconstrucción de empresas extranjeras que tendrán la liquidez y el poder para reconstruir el país”
“…”, ninguna palabra salió de su boca, esperando que continuara.
“Eso a menos que se dé una escapatoria; no sé si Heiss tenga la influencia, pero estoy segura de que no tiene lo necesario para salvar las empresas de tu padre”
“Por lo tanto, deseo ayudarte; puedo hacer que mantengas todas tus empresas activas hasta el momento final de la guerra, si tú puedes mantener unas simples…”
Inesperadamente, una pequeña risa se escuchó de la chica que se tapaba la boca; eso hizo que Kalika dejara de hablar.
“¿He dicho algo gracioso, señorita Ana?”
“Jeje… lo, lo siento, no quería ser irrespetuoso, es solo que tú pareces no comprender mucho; me preocupé por nada”
El ceño de Kalika se frunció un poco; no fue que ella no esperara alguna rabieta, súplica, forma de disuasión o manipulación; puede conocer muy bien a las personas, pero esto es un problema cuando no las has conocido. La forma de amortiguarse es aprender todo de la otra persona y hacer diferentes predicciones de los diferentes escenarios; este no estaba en el suyo, en especial las siguientes palabras que escuchó.
“Señorita Kalika Tanaka, en verdad siempre quise conocer a una de las supuestas herederas de la familia Tanaka, montón de corruptos sin escrúpulos, jajaja, ¿de verdad crees que Heiss viene a salvar las empresas de mi padre?”
Lo siguiente que escucharía Kalika sembraría las dudas de los estándares de personas que conoció y manipuló a lo largo de los años para lograr sus metas.
“Soy igual que tú, tontica, yo también quiero la ruina de mi familia”
Los ojos de Kalika se abrieron al escuchar sus declaraciones, y por primera vez un color rojo carmesí se tornó en el iris de ella.
“….Veo que también tienes algo especial como Heiss; menos mal recibí una advertencia de él, de que posiblemente tú me visitarías. Verás, Kalika, tampoco me quedé de manos cruzadas para que me apuntaran con un arma, y lo veo, veo lo mismo que tú cuando estoy en el espejo: ira, deseo de venganza. Te irritas cuando te ves en el espejo, ¿no?”
“….”, ella no dijo nada.
“Es porque también tienes asco de no haber hecho algo en tu pasado, ¿cierto?”
Ana se pudo haber enfrentado a muchos enemigos, pero ninguno fue tan fuerte en su momento como Heiss. En un inicio tuvo que hacer algo contra otra empresa; al principio todo iba bien, hasta que los hombres enviados por ella fueron eliminados; luego fue visitada por el mismo ejecutor de sus hombres en persona.
Pasaron muchas cosas y, por mera suerte, ella pudo salir de esa situación con vida, porque no era el objetivo. Heiss solo tuvo que defender al hombre por contrato; no había nada de eliminar a su asesino.
Después de eso, Heiss la visitó con frecuencia; la razón no era ni lógica, solo respondía que era por comodidad, que ella lo hacía sentir en paz.
Muchos eventos pasaron hasta el momento en que los dos se convirtieron en amigos. En su tiempo, Heiss era muy tímido, casi no era sociable; tenía el presentimiento de que lo hacía como prueba, casi como si alguien lo obligara. Posteriormente, se hizo natural y ella dejó de prestarle atención, porque en el fondo ella empezó a creer que era el único que podía comprender algo del infierno en el que vivía.
Todo cambió de un día para otro hace aproximadamente un año; las salidas comenzaron a ser menos frecuentes y su personalidad pareció fragmentarse al punto que divagaba hablando, mirando hacia otros lados. Ana no preguntó su razón, su rostro lleno de tristeza que intentaba ocultar.
En todos esos años, Ana aprendió mucho de Heiss, incluso unos consejos de uno de sus amigos cercanos que antes solían visitarla; muchas de esas experiencias le sirvieron para poder luchar y defenderse.
Para Kalika no había muro impenetrable; sin embargo, por primera vez tuvo que retroceder en vez de avanzar. La única que podía estar en condiciones parecidas a Kalika era Ana.
“Tengo informantes por muchos países; debo decir que sacar algo sin que tus conexiones se metieran fue un suplicio. Pero hay, en el fondo, lo encontré, indicios de conexiones sospechosas en el sudeste asiático, hacia donde te mueves cuando nadie ve, una manera de lograr control sin que tu familia te vea, impresionante; debo decir que no lo lograría sin ayuda de Heiss. Créeme, él también tiene curiosidad sobre la persona que lo ayudó en el hotel y mandó una fuerza especial para ayudarlo; eso fue nada menos que espectacular. Por eso uso sus propios contactos para poder encontrar algo de ti, y para mala suerte soy muy buena atando cabos, en especial sabiendo que las elecciones de heredero serán el otro año, ¿o no, señorita Kalika?”
Kalika no era de mostrar emociones, pero por primera vez sintió el afán de eliminar a un peligroso enemigo; era como una serpiente que se acercó silenciosamente sin que ella se diera cuenta.
“….Debo decir que hiciste bien tu tarea, aunque quisiera preguntar: ¿Cómo hiciste para llegar a tal conjetura? Unos simples indicios de conexiones no deberían decirte nada y más aún porque todo lo hago de forma anónima”
Llegó a sospechar de un soplón, pero eso era imposible, ya que prácticamente nadie sabía sobre el golpe que planeaba hacer. Esas conexiones eran un apoyo para cuando tomara el poder en su familia y algunos en momentos de la pelea, pero ninguno sabía nada, solo sus 2 hermanos, los inquisidores de Elend y unas conexiones europeas puestas estratégicamente, pero a ninguna le serviría traicionarla; podría ser un peligro incluso para ellos mismos el revelar algo.
“Bueno, eso es simple, la información que tienen los distritos de todos no es tan ligera como ustedes piensan. Ellos son como ratas que tienen ojos en todo rincón del mundo, y Heiss tiene ojos en toda Asia. Como dices, no fue sencillo ver las señales; todo eran números y datos al azar, pero también soy consciente de que tu hermana está aquí mismo en Colombia y ella transporta diferentes tipos de armamentos militares”
“….”, su cara cambió ligeramente ante esas palabras.
“Veo que te diste cuenta; esos movimientos de armas dejan huella, incluso si son ilegales. Muchos de esos materiales sí son cuantificados al exportarse y vaya que sí necesitas bastante para el armamento que solicitas; hay otros factores, pero son más de patrones algorítmicos que me permitieron darme cuenta de cada parte peculiar”
Sus palabras la dejaron en shock; nunca había visto a nadie tener un análisis dimensional tan grande; era nada menos que un genio. Sabía que sin los datos recopilados por las personas del distrito y las huellas dejadas por su hermana no sería posible rastrear algo hasta ella. Nada más lejos de la realidad: Ana era como una computadora que analizaba cualquier dato que se le atravesara, y esas microhuellas la habían delatado.
“Además, hay un factor más, y esto es público: sé que tú y dos de tus hermanos son adoptados, minúsculo, pero con más sentido, ya que no hay ni la más mínima información en la tierra sobre tus padres biológicos; es como si hubieras venido de la calle. La cosa es que tú fuiste adoptada a los 3 años; supongo que el lugar de adopción no tendrá registros sobre ti porque nunca estuviste en adopción….fuiste raptada de tus padres muertos o tal vez comprada o quién sabe qué cosa baja hizo la familia Tanaka”
“¡TAP!”, en ese punto las manos de Kalika estaban encima de la mesa, intentando aguantar la ira que se notaba en sus ojos carmesí.
Ana no le prestó atención y continua.
“…Sé que pudieron crear un falso registro de adopción, porque el distrito tiene datos de niños adoptados ilegalmente de la supuesta organización; estos detalles sí fueron difíciles de conseguir sin alertar al distrito que revisaban sus bases de datos…. Otro favor de Heiss. En todo caso, fue más divertido ver cómo creías que yo quería salvar a mi familia. Heiss no me estaba ayudando a salvarlo; yo lo estaba ayudando a él”
La ira estaba presente, pero la retuvo al analizar que aún no sabía qué era lo que quería la chica de ella, o qué planeaba hacer en todo caso.
“¿Ayudarlo con qué?”, preguntó Kalika al notar que se había equivocado creyendo lo contrario.
“Ya voy para allá, déjame terminar, continuando…”, una leve sonrisa se le dibujó en los labios.
“Tuviste un buen razonamiento, Kalika, en especial porque en esta carpeta tienen en cuenta mis movimientos bancarios y de la empresa, como si tratara de ajustar los presupuestos de la compañía y bajar los costos al mínimo, también vendiendo los proyectos exclusivos a valores astronómicos, porque con esa liquidez salvará a la empresa en un futuro, una tapadera, si se pudiera decir. Asumiste erróneamente que se lo conté a mi padre; no obstante, es todo lo contrario, solo hablaría con algunos socios para que aprobaran las ventas de los proyectos a cambio de unos dividendos. Cuando todo cayera, yo sería la única que tendría la liquidez; simplemente desaparezco con todos los fondos y dejo que las compañías de mierda de mi padre caigan por sí solas”
“Si hay algo que detesto es la suciedad pútrida en la que está metido este país, y mi padre está en el centro de muchos de esos proyectos. No quiero ser un héroe ni nada de ese estilo porque sé que la solución no está en la justicia corrupta de este país, solo está en lo que yo y solo yo puedo hacer, porque confío solamente en mí para hacerlo. ¡Por eso me harto de gente como tú que trata de sacar un provecho de la más mínima información solo porque creen que pueden tenerlo!”
“…”, no podía negar ni refutar alguna de esas declaraciones porque eran ciertas; quería cartas de triunfo para poder confrontar a Heiss.
“Lo quieres a él, ¿no?”
“…”
“¡RESPONDE!”, un grito furioso salió de la voz de Ana.
La poca gente que había en la cafetería volteó a verlos, impactada y asustada por la conmoción.
“Sí”, fue su respuesta.
Las manos de Ana se apretaron contra la mesa; después de 30 segundos se relajaron.
“Preguntaste por qué lo ayudé; lo ayudé a que lo atraparan…..ayude a Heiss a ser capturado por los narcotraficantes, con el fin de que fuera eliminado y ser libre, por eso….”
La mirada arrepentida de Kalika estaba contra la mesa; no podía levantarla porque se dio cuenta de que había ofendido a alguien que también quería ser libre. Ana, Heiss, los dos querían ser libres.
Sus pensamientos estaban confusos, tenía opiniones encontradas sobre lo que debería hacer, porque para llegar a su meta debía hacer lo que fuera necesario, pero era esa frase la que le disgustaba más, porque era ella quien también quería ser libre, y si no le importaban los demás, no significaba que le gustaría quitarles la libertad a otras personas, no de manera que ellos estuvieran conscientes.
Por eso le afectaron tanto las lágrimas que estaban cayendo de la cara de Ana, porque le estaba arrebatando la libertad a ella y a Heiss con su propio egoísmo, con su amenaza a ella, con sus ganas de tener a Heiss para su plan.
Su mirada estuvo mirando la mesa por 20 segundos hasta que unas palabras fluyeron de los labios de Ana.
“Por eso lo ayudaba……y por algo más”
Los ojos de Kalika, de un color azul prístino, la miraron; era un leve atisbo de vergüenza y tristeza.
‘¿Acaso me desvié como persona por pensar solo en mí misma?’
Alejo esas palabras y escucho a Ana.
“No quiero a alguien tan egoísta cerca de Heiss, pero después de hablar por teléfono se negó a que me fuera sin decirte lo siguiente”
“Reproducción del mensaje: ‘En unos días nos reuniremos los 2; aquí yo sabré para qué me quieres y tú sabrás para qué yo te necesito. Si estás dispuesta a hacer algo para cooperar, entonces demuéstralo. Ana te pasará una carpeta; quiero que recolectes toda la información de la persona que está en ese archivo, desde su pasado hasta lo que está haciendo ahora. Si en verdad me quieres, debes demostrar que eres de confianza; así solo podrás tenerme al frente de ti; si no, despídete de una posible alianza entre los 2’, fin del mensaje”
Kalika no tuvo que pensarlo mucho, asintió levemente y tomó la carpeta.
“¿A quién debo buscar?”
Los párpados de Ana se cerraron; después pasó su mano sobre sus ojos, intentando limpiar las lágrimas.
“Su nombre es Jouska”

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Capítulo 37
MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 36
Estás leyendo el capítulo 36 de MALDITAS PERSONALIDADES (Novela), un novela. En un mundo paralelo creado por un Dios que abandonó su mundo, estamos en el año 2044. Heiss y Kalika, nombres inventados con pasados traumáticos, sin padres de los que guarden buenos recuerdos y con supuestas nuevas… Este capítulo tiene publicado el 27 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Heiss. MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) tiene 55 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.