Leer MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 22 online gratis en español
🏴 Grupo: Heiss✍️ Traducción: Heiss
“¡Coepite!” (Comiencen)
Valyn tenía consigo un fusil de asalto M4 con mira telescópica óptica, cargador de tambor, balas huecas y modificaciones extra que le permitían cambiar sus partes según requiriera el operario; bien podía franquear si él lo deseaba.
En esta distancia entre él y su objetivo, era esencial abarcar el mayor campo de tiro, no enfocarse en un solo punto de mira; tenía muy presente la velocidad alta de su objetivo y, aunque iba a perder, tenía que hacerlo convincente.
En un suspiro, Valyn había descargado todo su cargador en intentar darle algún tiro a su oponente.
El combate por ritual no era exactamente tradicional o, mejor dicho, tosco; lo importante era hacer cumplir los ritos, en especial la parte final donde se despedía de la sangre caída.
“¡Bang!”, la última bala de su cartucho se acabó y procedió a cambiarlo por otro.
Cada instructor tenía un escudo al frente hecho de una aleación de grafeno y titanio.
Su supervisión no podía flaquear ni aunque estuvieran expuestos. Incluso si Heiss era acusado de traición, era deber de Valyn si aceptaba o bien proponía el reto, aunque de no hacerlo podrían llamarlo desleal del principado.
Heiss esquivó el pronóstico irregular de sus tiros prediciendo el movimiento de sus manos y la contracción de los mismos; aprovechando las piedras del lugar, se pudo refugiar en los intervalos mientras corría.
Una vez disparada la última bala, tomo una barra con un trozo de concreto que tenía en la punta.
Poniendo su mano en el piso, disparó en parábola hacia la posición de Valyn; antes de llegar, aprovechando la energía potencial acumulada, dejó caer con la misma velocidad que llevaba el sólido de concreto amorfo encima de Valyn.
“¡THUD!”, “¡CRAACK!”, la piedra de concreto se estrelló contra el suelo, se agrietó y rompió, liberando la parte restante de la barra.
Como si no hubiera pasado nada, Valyn saca su arma después de haber esquivado y dispara casi a quemarropa.
Girando rápidamente ahora con la barra en la mano, Heiss evita el rango del arma al acercarse y moverlo solo con el brazo; después, aprovechando esa velocidad, mueve la barra horizontalmente para pegar en seco al cuerpo de su oponente.
Al prever este cambio, fuerza su abdomen y baja evitando el golpe.
Sin verse desconcertado por la evasiva, gira la barra con los dedos de la mano de manera magistral, luego agarra la barra con la intención de clavarla, avanza un paso y la lanza con el propósito de atravesarle el pecho y dejarlo inmóvil.
Viendo la barra cambiar de dirección, Valyn usa cada músculo de sus pies para saltar atrás, apenas consiguiéndolo por una fracción y rodando.
Mientras cae, con la mano derecha aún en el arma, dispara en la dirección donde se clavó la barra.
En un pensamiento, Heiss sostuvo con fuerza la barra que había clavado, puso sus manos en la parte superior, doblándose; utilizó sus brazos y piernas con fuerza, como si fuera una resortera, y disparó en el aire de manera un poco cómica.
Contrario a lo esperado, dio un giro elegante hacia adelante, haciendo caer una patada hacia el arma que intentaba apuntar hacia su nueva dirección.
Golpeando el arma, Valyn no pudo ejercer fuerza suficiente para no soltarla, haciendo que el arma cayera al suelo.
Con su fusil colgando de la correa sin poder usarlo, era como una trampa disfrazada.
Una trampa que le costó más caro aun cuando Heiss cayó y de un solo movimiento lanzó sus brazos a la correa del arma; con la fuerza puesta en ese mismo lugar, amarró a Valyn en su cuerda con una llave y lo abalanzó como si fuera un peluche.
“¡Thud!”, estrellándose contra la tierra se escuchó un golpe seco.
“¡Glack!”, luego un gemido mientras escupe algo de saliva de la boca.
Todos los presentes que miraban desde una distancia segura quedaron asombrados; no había pasado ni un minuto y ya había una gran concentración de ataque y golpes.
Pero en ese momento todos se fijaron en Heiss; para sorpresa de todos, había puesto una rodilla en el piso.
“Haaaa…haaaa”
Era de esperarse que su límite estuviera cerca; había pasado por mucho.
Hace varios años, el distrito 3 llevó un experimento con sus aprendices; la idea era ver qué tal era su fuerza si se les llevaba al límite y al mismo tiempo se les restringía la comida.
El resultado fue el desmayo del 60% de los aprendices, muerte del 25% de los concursantes, participantes aún conscientes 10% y un 5% que dio resultados sorprendentes ante la adaptación del sentimiento de inanición y fatiga; logrando mantenerse físicamente bien gracias a las respiraciones continuas que mantenían en funcionamiento su organismo, reduciendo el metabolismo, pero que de alguna forma mantenían su energía. Era un estado de reposo donde se mantenían con energía, pero que al mismo tiempo la ahorraban.
De esta forma se llegó a la idea de poder llevar al cuerpo a su mejor estado manteniendo los mínimos recursos posibles.
Ahora bien, eso estaba a punto de terminarse para Heiss.
Su cuerpo había pasado por hambre durante el tiempo que estuvo aquí; fue torturado, golpeado y privado del descanso de un buen sueño.
En las últimas 24 horas había sido electrocutado y drogado con el fin de lograr obtener su información.
Peleó contra los traficantes en su escape y para obtener los recursos de la camioneta; luego, el sometimiento de Lykos, que lo hizo gastar energía y, finalmente, este encuentro, lo llevaron a gastar aún más recursos de reserva.
Sus músculos se tensaban cada 3 segundos y su coloración era pálida, casi como la de un fantasma; un poco más y empezaría a temblar o convulsionar por sus heridas o perder el conocimiento por el cansancio.
“Pff”, escupiendo babas en el suelo, forzó su mirada a donde había derrumbado a Valyn.
Mirándose entre sí, Valyn sonrió.
“Veo que no saliste ileso en el escape de los traficantes, te has suavizado; yo no hubiera dejado que llegara tan lejos y perder efectividad”
Se levantó lentamente, luego cogió su fusil y lo lanzó lejos de su dirección; preparó sus manos en son de combate.
Personalidad #4: “…Ja, hablando de suavizarse”
No obstante, ocurrió lo que Heiss estaba esperando desde el inicio: Valyn comenzó a respirar más fuerte; absorbía aire por la nariz y luego aún más por la boca, luego lo suspiraba; más veces pasaron hasta que sus exhalaciones se volvieron lentas, como si controlara el aire que salía de su cuerpo de manera precisa para dar su mejor condición a cada uno de sus músculos.
Personalidad #4: “Veo que esta es la última lucha”
Posicionado en forma de combate con las manos en la parte de arriba con sus puños semicerrados, inclinando su centro de gravedad hacia atrás y poniéndose de lado.
Según los recuerdos de Heiss, Valyn practicaba el Krav Maga a su propia manera; no se basaba solo en atacar los puntos débiles del enemigo. Con su forma de éxtasis podría detectar los puntos débiles del enemigo mientras se mueve para hacer un pronóstico y atacar de la mejor manera.
En pocas palabras, era casi como tener un pronóstico de la batalla; no se comparaba con la vista que tenían mis hermanos, pero era muy buena.
Tomando bocanadas de aire para intentar mantener el ritmo de la pelea, me dispongo a poner mi puño hacia adelante, el otro cerca a mi cintura, listo para el ataque.
“¡Crack!”, el suelo sonó mientras pisadas fuertes lo golpeaban.
Valyn se lanzó, metiéndose bajo la vista de su oponente, al frente inferior del puño de Heiss; movió su costado y su brazo se movió para asestar un puñetazo contra sus costillas
El pensamiento breve fue de ‘rápido’, reconociendo a su oponente.
Moviendo el mismo codo de su brazo extendido, bloqueó y desvió con fuerza el golpe que iba a una parte crítica.
Los dos lo supieron en ese momento; estaban en las mismas condiciones de campo.
Lo siguiente fueron golpes de puños lanzados al abdomen, cabeza, muslos, brazos, costilla, cuello y cualquier parte que pudiera causar un retroceso significativo de su oponente.
Patadas altas, bajas y medias. Los golpes en las rodilleras de cada uno sonaban en sus choques de evitar que el otro consiguiera hacer su ataque; era una batalla de previsión por el que ganara una sola ventaja del enfrentamiento. Cualquier golpe que se perdiera podría hacer la diferencia tan grande como correr la distancia de 1 a 10 a una de 1 a 15 metros.
Como un rayo, los golpes de ambos se intercambiaron y apenas fueron vistos por los espectadores que estaban atrás de la cámara; por mucho que hubieran aumentado las cámaras, aún les costaba tomar esa velocidad a menos que fueran especiales para eso. El lugar estaba medianamente iluminado y dificultaba la vista desde lejos, por lo cual podrían ver la batalla, pero algunas partes quedarían borrosas por su velocidad.
Finalmente, se empezó a ver una disparidad con respecto a la inclinación de los golpes asestados y bloqueados; la defensa de Heiss retrocedía lentamente.
Sumado a esto, Valyn cambió de estrategia en un momento y, empujando a Heiss hacia atrás, sacó un tipo de lata, quitó el seguro que lo mantenía y lo dejó caer entre los dos.
Inmediatamente empezó a sacar humo por todos lados como un torbellino.
Luego sacó otras 2 que las lanzó a los pies de Heiss; dándose cuenta de lo que planeaba, pateó las latas fuera del lugar; pese a todo, ya era tarde, el lugar tenía mucho humo.
Era un blanco perfecto; su única oportunidad era correr de aquí.
Él sabía que el escuadrón Fenrir tenía herramientas electrónicas avanzadas; lentes de contacto que podrían rastrear las firmas de calor harían posible ver al objetivo.
Intentando salir de la niebla, Heiss corre hacia el exterior, pero inmediatamente es contrarrestado y enviado al centro por una patada muy rápida; luego se levantó, pero otra patada fue dada en su parte trasera de la rodilla, haciendo que cayera.
Una docena de golpes vinieron de diferentes lugares; el aumento físico le proporcionó la manera de llegar desde todos lados, haciendo que su cuerpo tambaleara ante la ofensiva.
Intentando salir de la emboscada, Heiss saca un arma de su tobillo y empieza a disparar a su alrededor, a las sombras donde se moviesen y las fluctuaciones del movimiento del aire.
Todo era parcialmente visible a través de la cámara térmica con la que los monitoreaban.
En consecuencia, a los ataques de pistola, los ataques de Valyn se hicieron más irregulares. Para hacerlo salir del escondite, Heiss sacó 2 granadas y las lanzó en dos direcciones; con suerte ayudarían a darle a su oponente y, si no, ayudarían a esparcir el humo.
Contra todo, al mismo instante llegaron a los pies de Heiss 5 latas diferentes; con un pensamiento rápido, dio un giro de 360 grados y las pateó todas, pero eso era lo que quería Valyn. Las latas estallaron en el aire; luces y un sonido atronador se escucharon por todo el lugar.
‘Granadas aturdidoras’
“¡BOOM!”
Todo perdió sonido, solo quedaban las luces parciales de algunos reflectores puestos en el lugar; arrodillado de un pie otra vez, no pudo quedarse de pie después del ataque.
Mirando alrededor, sacó un cuchillo de un bolsillo de sus pantalones, pero antes de que pudiera utilizarlo para defenderse de más golpes, algo lo atravesó desde su espalda.
Era frío, incómodo, olía a hierro; mirando hacia delante de su pecho, lo vio, era la misma barra con la que había intentado atravesar a Valyn en el enfrentamiento.
El humo se empezó a hacer más claro, y vio al frente; era el chico de ojos amarillos, cara perfilada y cabello gris ceniza quien lo miraba. Estaba herido en una pierna y un brazo; además, su mano estaba parcialmente herida por metralla.
Viendo que no podía moverme, se acercó lentamente.
Sus ojos se encontraron.
Personalidad #4: “….Mejoraste desde la última vez”
“Si”
Sus ojos se pusieron rojos.
Valyn quería decirle que no era justo que terminara así, que no le gustó ver que se contuviera con él, que su amigo tuviera que reencontrarse con él de esta manera era triste, horrible, irritable, doloroso, que hizo todo lo posible para llegar a las expectativas que confió en él, en el momento en que cayó el principado y que observamos cómo quedaba todo en cenizas.
Pero no podía, porque estaban siendo grabados, y cualquier palabra podría poner en riesgo el plan que tuviera en sus manos, para liberarse de este destino, de este final.
Acercándose lentamente, se agachó, tomó el cuchillo que tenía en la mano.
Personalidad #4: “Gracias”
Una sonrisa satisfecha y ojos felices lo miraron mientras alistaba el cuchillo
‘Es momento’
“Crack”, un sonido bajo se escuchó de algo rompiéndose.
Luego un “Fsh” se escuchó, cortando el viento de manera tétrica.
Una salpicadura roja se estrelló contra el suelo; el cuchillo estaba manchado y goteaba.
Mirando a la cámara a lo lejos, levantó el cuchillo en señal de victoria.
“¡El Código #13 dio su vida en honor de los hermanos caídos, que este sacrificio sea de tributo a Dios, quien mira un mundo olvidado!”
“Que todos recuerden el nombre Codex Mortis, quien llevó el códice de los muertos”
En ese momento todos lo sabían.
Heiss había muerto.

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MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 22
Estás leyendo el capítulo 22 de MALDITAS PERSONALIDADES (Novela), un novela. En un mundo paralelo creado por un Dios que abandonó su mundo, estamos en el año 2044. Heiss y Kalika, nombres inventados con pasados traumáticos, sin padres de los que guarden buenos recuerdos y con supuestas nuevas… Este capítulo tiene publicado el 12 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Heiss. MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) tiene 55 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.