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Leer MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 13 online gratis en español

🏴 Grupo: Heiss✍️ Traducción: Heiss
Una discusión entre ella y Cloe llegaba a su mente. En su vida con ellos y al servicio de Kalika nunca sintió la sensación de perder a alguien; siempre creyó que ella sería la primera en caer. A diferencia de sus compañeros, ella solo era buena en el uso de armas de distancia. Solo para reforzar su combate cuerpo a cuerpo, se le proporcionó un prototipo mejorado de una lanza de alta densidad, muy portable, pero difícil de fabricar y costear. Aun así, esto fue solo un regalo de parte de Cloe y Kalika, no algo pensado por ella misma. Un regalo de su mejor amiga y de la persona que la salvó; eso la hacía sentirse menos que los otros del grupo. Ninguno de los subordinados de Kalika tenía una vida sencilla, ni agradable de mencionar, pero entre ellos se conocían como la palma de sus manos. El derecho a morir primero era algo que le atemorizaba, no para ella misma, sino por los demás, que la dejaran sola, que otra vez estuviera abandonada. Ella creció entendiendo que estas personas estarían con ella hasta el momento en que fueran útiles; imaginaba lo mismo de ella. No le desagradaba el hecho de ser una herramienta de la señorita Kalika, porque ella vio algo en su ideal, un mundo a crear. La seguiría en su propósito hasta que pudiera ser útil. Y si morir estaba en sus planes, esperaba cumplirlo con tal de no ser la última en caer. “Soy una maldita egoísta”, se decía mientras llegaba a la zona de bombardeo “No hay un solo rastro además de los cadáveres incinerados, pero…no está aquí” Cuando Emily llegó al grupo por cuidado de Kalika, conoció a una chica un año mayor que ella, quien en ese momento tenía un problema crónico en su columna vertebral; nunca preguntó sobre el asunto, así como no hubiera querido que la molestaran a ella, tampoco deseaba ser una molestia recién llegada. Solo cuando se conocieron, se dio a la tarea de cuidarla antes que preguntarle. Ella no solo fue su amiga, era como una hermana mayor quien la recibió y cuidó cuando aún no se adaptaba al grupo, mostrando que no todos en el mundo eran como en su lugar de origen; una sonrisa que lamentaba su nacimiento, pero que no quería ver en la chica nueva. Ojos translúcidos con un azul suave, del color de quien pinta un cielo azul claro, y una sonrisa delicada y sincera; Cloe es una chica de 19 años que actualmente mantenía su sonrisa de niña y comportamientos de una, y que en lo profundo es capaz de entender mejor que nadie los sentimientos de otras personas. Por eso, cuando su sonrisa no era presente, es porque alguien hizo algo intolerable, o porque le desagrada algún comportamiento o actitud de una persona. Es expresiva con quienes son de fiar y puede ser extremadamente fría con quien intente poner en peligro a sus seres queridos. Es alguien inteligente emocional y racionalmente; solo su sonrisa y ojos caprichosos ocultan su manera retorcida de ser en el presente, a cambio de por quién era en el pasado. Emily fue la penúltima en llegar al grupo antes de que llegara Mia. Y eso hizo que fuera una de las protegidas de Cloe. Ahora su hermana mayor era la que necesitaba ayuda. Todas las misiones y peligros de antes fueron mayores que esta; ella no podía morir por la falta de escrúpulos de otros. “Sin importar que… ¡vive, por favor!”, un grito de súplica y veredicto hacia la oscura y densa selva fue una declaración; la encontraría sin importar qué. \*\*\* Mientras Emily buscaba en los escombros. Caleb desempeñaba un ataque en forma de pinza con Ethan. La diferencia radicaba en ataques rápidos y precisos, aprovechando el gran espacio y la poca visión. Cruzando y generando varios huecos; aplastando, atravesándoles, siguiendo derecho para luego girar y golpear desorientado al enemigo. Da la imagen de una escena de varios alfileres pasando por un panal de abejas. Cualquier ataque así a un convoy solo podría ser logrado en lugares con obstáculos que no solo reduzcan la velocidad del contrincante, sino que también permitan el escape aleatorio, denegando los patrones sencillos. Esto es la selva y para cualquiera sería un problema caminar sin caerse, pero para Caleb e Ethan es común hacerlo, incluso si los últimos 3 meses estuvieron en tierras áridas, también sin contar el periodo previo en las otras misiones en territorio militar; las noches son igual de oscuras, era un sentimiento familiar. “¡Nos atacan, formación Falange!” Los hombres que estaban pendientes de algún movimiento en la maleza retrocedieron al momento de la orden, tomaron una distancia de 1 metro de los automóviles y flanquearon a sus 12, con dirección hacia fuera del convoy. Los otros hombres que sobraban subieron a las camionetas e incluso de los camiones flanquearon por el aire; otros en el suelo se arrodillaron apuntando hacia arriba, viendo cualquier movimiento hasta la copa de los árboles. Una formación conocida como la falange macedónica, con ciertos cambios, pero manteniendo su esencia. Formación que permite la defensa y la caza del enemigo. Quedaban 31 de los 40 hombres que llegaron; la velocidad les dio una gran sorpresa. En los pensamientos de ambos cazadores llegó la sensación de que sus víctimas no estaban dispuestas a ser cazadas, sino que cazarían antes de ser la presa, dar primero el golpe. Es como si la formación ya estuviera preparada para evitar ser atacados desde el principio. Si bien no todo estaba previsto como al inicio de la misión, este cambio era algo que podían manejar gracias a su flexibilidad; inclusive, había un ambiente un poco diferente, como si el convoy intentara soportar algo. La formación de defensa es para mayor cantidad de enemigos, y aunque ellos no supieran contra cuántos estaban peleando, era claro que esta estrategia de defensa era muy robusta. Como si ya supieran contra quién iban a luchar. Este camino era uno de los dos trayectos por los que se podía salir y entrar a la base. “Ethan, cambiamos de formación, atacaremos en formas de corte tangente mientras haces de distracción” “¡Okey!” Afirmaban mientras se comunicaban con los boquitoquis. El paso es sencillo: uno se encarga de aparecer en la línea de visión, dejando un perfil perfecto para que el enemigo dispare. Sin embargo, en ese momento, quien se expone tiene que aumentar de golpe su velocidad, mientras que el otro llega de tope y perfora la formación desde 90º de donde la carnada se expone, para evitar. Es una estrategia fatal y que solo depredadores sin inteligencia usarían. Pero para Caleb, que llevaba una escopeta pesada, y Ethan, que solo llevaba dos armas de mano, era indispensable que se acercaran, ya que los fusiles de asalto y las metralletas ligeras que cargaba el enemigo los dejaban con pocas opciones y más por la formación; incluso en el bosque ellos solo tendrían que acercarse para caer en la trampa. También se tendría en cuenta que una granada de mano podría hacer el trabajo más fácil para hacerlos dispersar, pero se exponen a que ellos se las devuelvan o que empiecen a usar el cargamento pesado que tienen guardado en sus camiones. “Sería más fácil hacerlos volar…” Lo que menos querían era que corrieran dispersándose en cantidad y se chocaran con ellos de cara; lo mejor es guardar tu ubicación, o terminarían dejándolos como coladores. Finalmente, empezaron luego de una señal de Caleb. “¡Que nadie abandone su puesto; traed los proyectiles incendiarios!” Uno de los hombres a cargo se dio cuenta de sus movimientos en las sombras, mientras Caleb y Ethan mantenían una velocidad en diferentes direcciones para que no averiguaran su distancia. Lo que les pareció raro a los dos es que ya los hayan notado, una estrategia que pocos verían en esta oscuridad. Empezó el ataque. “¡Aaaahhhhh!, ¡aaaahhh!…….¡aahh!” En el primer ataque, pasó como un fino trazo de un lápiz sobre una hoja, despedazando a los primeros 3 hombres en la fila superior, pero siendo reemplazados por hombres de atrás. Esta estrategia no supone una formación fácil de mantener; requiere muchos peones para ser mantenida, además de ser peligrosa por si un flanco es totalmente perforado. Quedan 28 hombres. Luego pasó el siguiente ataque. “Pero que demon…!aaaaahhh!” Los gritos de 3 hombres más fueron arrastrados luego de 15 segundos del primer ataque. Pero lo que desconcertó al hombre a cargo fue el cambio de persona; ahora no fue el mismo que los distrajo a todos, fue el otro que atacó el que se mostró. Los disparos no se hacían esperar, pero, aunque ya hubieran visto el primer ataque y su forma de operación, la razón por la cual para ellos es difícil de confrontar es que ningún ataque tiene un patrón después del anterior; el ataque de quien corta la formación es totalmente al azar. Incluso después de llegar a los 21 hombres, se dio cuenta de que incluso evitar al distractor era un peligro; él solo o los dos podrían atacar por el mismo lado con su velocidad monstruosa. “Eso fue efectivo, quien dirigía que sería fácil tomar la vida de mis hombres”, habló mientras miraba quién lideraba, pero todo ya estaba dentro de sus cálculos. En ese momento, desde la parte superior de la camioneta, respiró hondo y luego dijo: “¡Veo que no son meros asesinos, así que les daré la bienvenida de mi parte, arrepiéntanse!” La persona a cargo, que tenía una hombrera de color gris con el número III en su hombrera, dio orden a los hombres que acababan de traer 4 carros con forma de armas de alto poder. Para Caleb e Ethan fue una señal de alerta, para alejarse, estando a 8 metros de distancia de ellos, pero corriendo a alta velocidad y luego frenando para distanciarse de ellos. Mostrando el dedo hacia el este, luego hacia arriba, el que los dirigía dio la señal con un tono y léxico característico de lo que se supone era una lengua muerta. “¡Ardeat!” (Palabra en latín que significa quemar o dejarlo arder.) En ese momento, los 4 aparatos que parecían armamento de carga mediana dispararon una potente flama que llegó fácilmente a los 50 metros de distancia. Todos en diferentes direcciones y moviendo los ángulos de disparo de acuerdo con su líder. En un abrir y cerrar de ojos, más de 2500 m² estaban en ardor; luego procedió a dar una orden. “¡A todos los ejecutores!, procedan a eliminar la amenaza; cualquiera que interfiera en la eliminación de #13 será identificado como cómplice” “No hagamos perder tiempo a los instructores y habrá camino hasta el complejo” Para suerte de Caleb y Ethan, alcanzaron a refugiarse atrás de un árbol lo suficientemente grande como para no dejar pasar el fuego. El alcance del lanzallamas era ridículo “Por poco no la contamos, capitán, pero ¿qué mierda está pasando aquí?” Ellos no estaban acostumbrados a tal interferencia e incoherencias; ¿quién carajos eran ellos, por qué tenían tal armamento y, sobre todo, acaso era el mismo Heiss a quien enumeraban como “#13”? La relación no era obvia, ya que con todo el armamento que llevaban, era probable que buscaran a otra persona, pero también estaba la duda de si se estaban metiendo en algo más oscuro de lo que mostraba en la superficie. Las palabras mencionadas por el hombre de máscara sobre el distrito resonaron en sus mentes. “No tenemos tiempo para perderlo en ellos; Emily aún no se comunica, lo cual significa que no ha encontrado a Cloe; debemos eliminarlos antes de eso” “Sí, ¿pero qué método usamos? Nunca vi estrategias tan arriesgadas y descabelladas” No sabría en realidad qué tan fuerte es el lanzallamas y si esa era toda la potencia que tenía, pero por ese motivo decidió jugársela. “El problema no son sus habilidades, su líder piensa, pero también se equivoca; aunque fue buena idea tener un lanzallamas, también lo hace propenso a no moverse mientras baja el fuego para que pasen los vehículos; atacaremos en ese momento” “¿En las llamas?, pero… ¿Acaso quieres que ataquemos su formación? ¿Quieres aprovechar que se desordenaron en la formación sacando esas máquinas? “¡exacto!” “Nada mal, capitán, están descuidados por su confianza, ¿quien no lo estaría? Esas cosas tienen una velocidad y potencia abrumadora” “Sí, esto es algo que deberíamos hablar con la señorita Kalika, algo grande pasa, por lo menos cómo es que un país tiene este armamento; deberemos salir de esto lo más rápido posible” Para los dos que son conscientes y experimentados en guerras en el extranjero, es imperativo saber por qué un país de segunda tenía tales problemas y peligros potenciales al mismo tiempo; algo estaba debajo de las miradas de todos. La tragedia en Francia podría ser solo la punta de algo mucho más grande. “Según veo, es lo que ambos creemos que son; aun así, son un poco diferentes a lo que vimos en Kazajistán….eso significaría que este país tiene esas monstruosidades andando por ahí como si nada” “La verdad sería difícil de creer incluso si ellos, este país tienen…..” “……un distrito” Sus voces se hicieron pesadas; alistaban sus armas para su siguiente ataque. No tenían equipo letal, pero con sus propias fuerzas era más que suficiente. Pese a la idea de encontrar un distrito en este país, les hizo un eco en sus mentes, parecido al estrés postraumático que tuvieron los soldados después de la Primera Guerra Mundial, traumas que hicieron desvanecer su cabeza en la sangre y de montones de cuerpos; finalmente, solo oscuridad. No es para menos sus actitudes, ya que habían estado en un estrés constante en esos 3 meses en Kazajistán y lo que ocurrió en el año y medio previo. “Nunca estuvimos lo suficientemente cerca de llegar con alguno de sus directivos o ejecutivos” “Recuerdo que tengo algunas marcas de sus trampas en el costado y rastros de metralla en mi cuerpo; nada más me da irritación y miedo que tener que enfrentarme a ellos” “¿Acaso preferirías enfrentar la ira de la señorita Kalika?” “No diga eso, capitán, esas bromas ni se dicen, …la última vez sentí que me quedaría atrapado en ese foso y que no podría salir” “Jajaja” La sonrisa y algunas carcajadas salieron de Caleb, con cierta ironía, como si molestara a su hermano menor. “Pero sí entiendo cómo te sientes; además, si es lo que creemos, van a venir más por su objetivo; no somos suficientes ni entendemos cómo son ellos con respecto al distrito de Kazajistán; será mejor acabar e irnos” Luego de asentir a sus palabras, Ethan preparó una cadena que traía de su bolsa y lo mismo hizo Caleb. Y luego empezaron a avanzar, cada uno en direcciones diferentes a cierto radio, como las manecillas del reloj, pero cada uno en un carril perfectamente sincronizado, mientras empezaban a girar sus cadenas a mucha velocidad, como si estuvieran a punto de ser lanzadas. En la parte final de la cadena había una pequeña bola de acero de refuerzo; cuando los ejecutores se dieron cuenta, fue demasiado tarde. Las bolas fueron lanzadas al mismo tiempo hacia los lanzallamas, destrozándolos en un instante y siendo clavados en los vehículos al mismo tiempo; a una alta velocidad, los dos corrieron en las 2 direcciones, lo que generó que ellos quedaran encerrados por las cadenas de acero reforzado. Algunos entre las cadenas y los vehículos, y otros en el centro, al igual que su líder. “¡Ya!” Caleb dio la señal por boquitoqui y Ethan soltó la cadena corriendo a toda velocidad y saltando por los aires con la ayuda de uno de los vehículos que estaba más apartado del centro. Desde el aire, como si fuera una danza, disparo con frialdad hacia quienes eran en su momento presas. Mientras los atados con la cadena intentaban liberarse, los que lograron evadir las cadenas fueron masacrados por los tiros de pistola de Ethan y las balas pesadas de la escopeta de Caleb. A los que aún seguían con cadenas se les lanzó varias bolas negras que, en cuanto los tocaron, explotaron haciéndolos pedazos. “Bom”, “Bom”,”Bom” Presas a las cuales no les tendría ni la más mínima clemencia. Luego vino el ataque de Caleb, quien disparó a quemarropa con su escopeta a los guardaespaldas del líder, empujándolos luego con fuerza bruta. Solo dejaron a su líder con vida para sacar algo de información. “¡kahhh!” Un golpe certero fue recibido de parte de Ethan; aunque se había resistido a ser atrapado, no fue tan problemático sabiendo que era más débil que ellos; finalmente cedió. Aunque algo no era normal en la situación y Caleb lo presintió. “No estoy de humor, así que dinos rápidamente quién eres y cuál es tu propósito” Sin alguna respuesta de su boca, fue cuestión de 5 minutos y de varios huesos rotos y la cara destrozada que dispuso a hablar. \*\*\* “…Coff.ahh, soy el instructor de tercera clase, encargado de despejar la zona antes de que lleguen”, tosía sangre y aguantaba su agonizante dolor, mejor de lo que ellos esperaban. “¿Por qué vienen hacia aquí y quién va a llegar? No me mientas, ¿puedo ver cuándo una persona miente?” La cara de Ethan indicaba que estaba dispuesto a desollarlo vivo. La mirada del instructor se posó en los ojos de sus torturadores y con la sonrisa fría solo respondió sin muchas ganas de cooperación, pero con un ego alto intentando demostrar superioridad. “¿Ustedes creen que esto servirá de algo? Ellos ya vienen y no están a su altura; tal vez rivalicen con los instructores de primer nivel, pero contra los maestros y sus lacayos ustedes no son nada” Después de su respuesta, Ethan siguió golpeándolo; si seguía así, lo dejaría como una sandía aplastada. “¡clofff!..” Ya solo vomitaba sangre, ya no se quejaba. “Si quieren, les diré algo: ¡cof, cof!, debieron fijarse bien en cuántos de nosotros estábamos antes de atacar. ¡Jajajaaja!” La cara de Caleb se dirigió hacia los alrededores, donde vio una parte pequeña del bosque intacta. “¡Demonios!, tenemos que irnos” “¡Así es, creyeron que era el único instructor, par de idiotas! Había 10 instructores de IV nivel en el camión más alejado, jajajaja; ustedes cayeron redondito, creyeron que me dejaría capturar solo porque son buenos, pues les falta y ellos ya deben venir, jajaja, ¡mueran seres infe..!”. “¡Bang!”. Luego todo quedó en silencio; un tiro en la cabeza de parte de Caleb terminó con su estado de éxtasis. Y los 2 en un profundo silencio sintieron que otra vez caían en las mismas trampas que tuvieron que pasar en Kazajistán. No era una derrota, pero si eran 10, era imposible alcanzarlos ahora que habían perdido mucho tiempo con él y ya estaban exhaustos, en especial porque en la captura de ese instructor fue más difícil arrinconarlo que a los ejecutores que simplemente estaban entrenados en el asesinato desenfrenado, y no en un entrenamiento totalmente enfatizado en estrategia y habilidades físicas mayores, un ejército con entrenamientos más intensos que la mayoría, pero insuficientes contra monstruos como Caleb e Ethan. “Si la lógica es correcta, es posible que los niveles 2 sean un poco más fuertes; no sé qué tanto o a cuántos niveles III equivalen, no creo que haya mucho problema además del cansancio, pero espero que sus niveles no sean tan amplios como él dijo. Si es así, entonces es probable que esos de nivel I estén a nuestra altura” “Si es así, es posible que nos toque darlo todo, y, como tú dices, capitán, el problema es el desgaste” Los dos vieron el cuerpo y luego lo dejaron atrás. En el silencio, mientras volvían a buscar a Emily, sus pensamientos quedaron en las palabras de hace dos años de uno de sus compañeros. “La base de la fuerza de la señorita Kalika no es solamente su habilidad, ni sus estrategias o inteligencia; eso es complemento y yo diría que es el 70% de su fuerza en sí, pero entiendan algo, esa fuerza atemorizante no es posible con un simple cuerpo débil, entonces díganme: ¿cómo ustedes se harán más fuertes pensando que sus cuerpos y mente están en la cúspide? No sean arrogantes y presten más atención a lo que ella les enseña” Aquella vez, cada uno de los chicos presentes había escuchado al antiguo líder, antes de que Caleb tomara el mando y que su exlíder se fuera a una misión por órdenes de Kalika. Pensaron ingenuamente que cuando se refería a cuerpo, se refería netamente al apartado físico; en los años restantes se dieron cuenta a qué se referían sus palabras. Sabían que si usaban su carta bajo la manga estarían en peligro frente al enemigo, además de incapacitados por el sobresfuerzo. “Incluso luego de entrenar un año más con la señorita Kalika, no puedo pasar de los 8 minutos, como lo había dicho él”. Era un parámetro, pero para Ethan era bajo o no tan alto como quisiera. “Yo puedo durar 10, pero con las mismas probabilidades de caer al piso como trapo desechable, e incluso si no duráramos todo ese tiempo, es probable que tengamos secuelas en las siguientes horas” Caleb por su parte, le preocupaban más las consecuencias derivadas de pasar sus límites. “En verdad, hubiera querido que él nos hubiera dado la estrategia para mejorar antes de irse; la señorita Kalika solo nos explicó una parte, diciendo que el resto sería cuestión nuestra el aprenderlo” “Tú sabes, al igual que yo, que darnos todo después de salvarnos fue suficiente para ser considerados afortunados; teníamos que esforzarnos” Para ellos ya era suficiente que los hubieran salvado, alimentado y entrenado; parte de su entrenamiento sería darse cuenta de que las bases dadas por su salvadora eran la clave para sacar su mayor potencial; el problema es que siguen sin encontrar la manera más efectiva de alcanzarlos. “Sí, ellos son personas que nacieron para romper el muro que mantiene indiferentes al resto de la humanidad; son la esperanza de las generaciones futuras” “espero pronto estar a sus alturas….” Mientras Caleb hablaba, de repente se detuvo como si sintiera algo. “¿Pasa algo, capitán?” Un silencio cortante paró su oración. “¿Escuchaste algo?” “Mmm no…¡¡!!” De repente se escuchó una voz saliendo de los árboles quemados “¡Vaya, vaya, tienen buenos instintos, señores, pensar que me alcanzarían a detectar!” Los 2 voltearon y se pusieron en alerta; era un chico de unos 17 a 19 años. Luego de esa persona le siguieron 12 hombres más, 8 con hombreras amarillas con el número II y 4 con el número I. El ruido de los árboles quemándose no les permitió escuchar que se acercaban refuerzos; además, la idea de que ellos estuvieran tan cerca era ilógica en su forma. ‘¿Qué carajos hacen aquí?’ es lo que los dos pensaron. Es como si vinieran en oleadas, como si supieran que los primeros caerían y que vendrían más con sus respaldos. “Esto es ridículo” Sus quejas eran justificables; quien tiene tanto poder en el mundo, las sospechas se ajustaban. “¿Ridículo? Ridículo es que ustedes 2 hayan acabado con una de las 2 avanzadas tan fácilmente” Los dos quedaron en shock por sus palabras: “¿Una de las avanzadas, acaso hay otra?” “Desde él debe venir la otra avanzada, pero como el mayor problema empezó aquí, decidimos venir con un poco más de anticipación. La gracia era rodearlo a él y dejarlo sin opciones; ahora tengo prisa para que no pueda escapar por alguna de las ciénegas cercanas… ¡haaa! En verdad lo arruinaron todo” Con un suspiro exagerado se quejó. Su mayor preocupación ya no era el enemigo al frente; era que Emily y Cloe, que seguían en el complejo, si había otro escuadrón, es probable que ya estén luchando contra ellas y, si Cloe está herida, es probable que la carga extra caiga sobre Emily. “Bueno, no importa, en cuanto lleguen los maestros a tiempo, ese monstruo no escapara” En frente de ellos tenían un aura amenazante, como si alguna cosa los observara, como si fuera un animal salvaje. Los que le acompañaban no eran tampoco para despreciar. “¿Bueno, empezamos?” “Lykos, recuerda que el maestro te dijo que no fueras a hacer nada impulsivo y que solo te enfocaras en el #13” “¡Cállate!, nadie te preguntó; si te molesta, ve con el resto y busca a ese desgraciado, yo me quiero quedar con ellos 2” “¡No!, yo recibí órdenes claras, usted tiene que ir y desgastar a ese bastardo para que los maestros puedan rematarlo sin problemas” “A quién le importa, ellos deberían ser capaces solos; si no son capaces solos, entonces ¿de qué sirve que estén a cargo?” Una pequeña confrontación se disputaba, mientras Caleb e Ethan pensaban en cómo salir de la mejor manera; o los 2 escapaban o uno se quedaba como distracción. A ninguno le gustó la idea de dejar al otro a pelear, pero tampoco sabían si podrían escapar fácil de ese lugar. La cuestión era de una abertura. “Si quieres, le puedo decir a tu maestro que no obedeciste y que te quedaste peleando con unos buenos para nada” “A veces te falta ojo para las cosas, ellos son más fuertes que tú y de todas maneras los subestimas; mira quién necesita un correctivo” Las miradas de los dos chocaron, como si el odio y resentimiento estuvieran en el aire, como si uno despreciara al otro por su estatus y lugar. Para Caleb la decisión era primordial: o traer al resto de sus compañeros para que tuvieran una oportunidad o que los dos pelearan con probabilidades en contra. Aunque ellos no son cualquier cosa, saben identificar a alguien fuerte; el análisis de ambos era que podrían contra niveles I, pero tenían desconfianza sobre el que los sorprendió. Ropa negra (botas militares, dreal, blazer), camisa blanca y una extraña hombrera en su brazo izquierdo color plata. Todo sin ninguna protección, muy formal para lo que sería un combate en un lugar como este. La decisión fue tomada: uno se quedaría; el más rápido iría a sacar a las chicas de la zona. El que se quedara no tendría más opción que sacrificarse y aguantar para que los otros puedan huir. La probabilidad de que esa persona pudiera escapar después solo era baja, pero si era Caleb, no sería descabellado considerando su tenacidad. Además, si se comunicaban con las chicas, alertarían al enemigo de que hay más gente en la zona e irían a cazarlas. Si la otra avanzada no ha hecho ruido, debe significar que están escondidas o que aún no llegan al centro del complejo. La conclusión fue que uno debía huir para avisarles y que el otro se quedara y los distrajera el mayor tiempo para luego escapar, incluso si tenían que usar su carta de triunfo. La señal la dio en el momento en que la discusión llegó a su clímax. “Ve” Tenue, pero a la vez concisa. Ethan explotó en una velocidad aún mayor a la mostrada en el combate anterior; la distancia al centro del complejo era de 2.5 kilómetros. La primera idea era emboscarlos a una distancia lejana para que no llegaran al centro donde buscarían a Emily, pero ahora tendrá que correr esa distancia para salvarlas de la otra avanzada. Los dos sabían que ellas eran capaces de soportar esa oleada sin problema; incluso si Cloe estaba herida, es probable que ella pudiera hacerse cargo. Pero ¿y si había otra avanzada que cubría esa?, como con la que se acababan de encontrar; es un hecho decir que podrían morir. Pero entonces, las cosas que parecían mal se pusieron peores. La distancia entre los enemigos y Ethan era de unos 9 metros y cuando Ethan se alejó ya había unos 20 metros de distancia, recorriendo esa distancia en 1,5 segundos. Entonces Ethan se hizo la pregunta en ese momento, luego de girar su mirada a la derecha: “¿Cómo mier…? Esto es imposible”. Sus pensamientos se detuvieron luego de recibir una patada tan potente que lo mandara volando contra los árboles, rompiendo un árbol mediano que aún seguía ardiendo por la batalla anterior, haciendo un gran estruendo en su caída. La mirada de Caleb quedó perdida y atónita ante la gran velocidad del adversario. Ethan era el tercero más veloz de los 7 subordinados de Kalika y, aunque no hubiera usado toda su velocidad, sí sorprendió en gran medida cómo Lykos se movió. Era una diferencia entre 26 km/h y 47 km/h, teniendo en cuenta que tal vez ya se había dado cuenta de su intención corriendo prácticamente al mismo tiempo que Ethan. “si creen que pueden irse sin más, están equivocados” “¡Ethan!” El grito de Caleb mostró su preocupación; si no bloqueó la patada, era probable que hubiera quedado noqueado. “Ustedes ya son mis presas” El chico ahora exhibió su sed de sangre a su siguiente víctima. “¡Lykos!” Uno de los niveles I alzó su voz en forma de protesta. “Llévate a los niveles II y a otro nivel I y requisen el área en busca de #13; déjame a ellos a mí, solo déjame a dos instructores de nivel I por si acaso. ¡Ahora deja de fastidiar y ve a buscar al bastardo!, te alcanzo cuando acabe” Tenía gran temperamento, pero sabía tomar decisiones acertadas. “No me fastidies después si el maestro se enoja” “Ja, eso no pasara” Luego de que se fueran, solo quedaron con tres enemigos, pero Lykos ya era una amenaza suficiente de la que preocuparse. La velocidad y forma en que se movió en esos segundos fue impactante; la precisión de frenar con la pierna a esa velocidad y asestar tal golpe no era cualquier cosa. Era un enemigo formidable. Caleb se iba a alistar para pelear contra él, pero cambió de idea y decidió darle la espalda al enemigo e ir contra los niveles I que esperaban en la otra dirección. “Jaja, ¿te atreves a ignórame?” Lykos aceleró para ir contra Caleb; sus ojos azules mostraban una sed de sangre que desbordaba, quería ver al enemigo hecho pedazos. “Yo no me distraería si fuera tú”, sus palabras chocaron en la mente de Lykos. Luego recibió de vuelta lo que había propinado. “¡¿A quién miras, bastardo?!” Una velocidad de choque aún mayor y un giro terminando en una patada asestada en el rostro lo dirigieron de vuelta hacia el bosque, rompiendo varias ramas y destrozando la vegetación mientras rodaba. “Perdona la demora, capitán, no me esperaba eso. Pero ya no será igual, iré por todo” “Está bien, pero intenta no desgastarte tanto; en cuanto acabe con ellos, te ayudaré”. “No será necesario, capitán, destrozaré a esta basura. ¿Qué esperas que no sales, bastardo? Sé que aún no es suficiente para romper ese rostro de mierda” Su brazo estaba bien, temblaba un poco a perspectiva de Caleb, pero no era algo que le fuera a impedir pelear. Unos pasos lentos se escucharon saliendo de la oscuridad; se retiró el blazer y se soltó los botones de la camisa para mejorar su comodidad. Entre risas salió, con la mano en la cabeza tocando su cabello negro, mientras miraba con sus ojos azul oscuro hacia su enemigo, mientras estiraba sus articulaciones luego de rectificar su estado. Una mirada fría se posó en Ethan. “No creí ver a otras personas fuera de los distritos que pudieran acceder a la zona; en verdad, el mundo es bastante grande y hermoso como para tener a pesadillas desagradables como ustedes” Ethan notó el cambio; su aura ahora era más fría, se sentía presión solo al respirar; estaba a su mismo nivel o tal vez más. “Ja, seremos desagradables, pero seremos mejores que ustedes, los distritos” Las risas empezaron a salir de la boca de Lykos, una risa genuina que decía que no era necesario esconder nada más. “¿Mejores? Ustedes son solo gemas sin pulir, no están al nivel de los aprendices de cada distrito. Ni siquiera su dominio en la zona está terminado, ¿cómo creen que podrán contra los más fuertes” Su comprensión del estado de Ethan hizo que lo incomodara; esa velocidad y forma de moverse, además de la concentración, hizo que lo delataran. ‘Pero… ¿Cómo supo que no había dominado completamente la zona?’ Esa persona le causaba más preguntas e incomodidad mientras más hablaba. Era como si ya lo hubiera visto antes, y eso le ponía los pelos de punta. “Porque no simplemente abandonan; el códice que están intentando proteger debe ser eliminado. Si se rinden, los dejaremos irse y no los eliminaremos. Como ya saben, no tengo tiempo que perder y, si me concentro en aniquilarlos, no llegaré en buen estado a la siguiente pelea” Sus instintos asesinos no se habían ido, pero las palabras del anterior nivel I se quedaron en su cabeza; ya enfrentarse a un códice dependía de muchos recursos y, si no estaba para enfrentarlo, sería suspendido, sin contar las otras implicaciones que llevaba desobedecer. “No entiendo de qué estás hablando” Ninguno de los dos entendió a qué se refería con “proteger”. “Si esa es su opción, entonces serán eliminados” Su respuesta fue entendida de la manera incorrecta y daría comienzo a una batalla por desgaste.
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MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 13

Estás leyendo el capítulo 13 de MALDITAS PERSONALIDADES (Novela), un novela. En un mundo paralelo creado por un Dios que abandonó su mundo, estamos en el año 2044. Heiss y Kalika, nombres inventados con pasados traumáticos, sin padres de los que guarden buenos recuerdos y con supuestas nuevas… Este capítulo tiene publicado el 8 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Heiss. MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) tiene 55 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.