arrow_back

Leer MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 11 online gratis en español

🏴 Grupo: Heiss✍️ Traducción: Heiss
¿Cómo fue la guerra?, fue una pregunta que le hice a mi abuelo cuando tenía 6 años. Su respuesta fue: “Las épocas son distintas, y aunque cuando empezó la guerra tenía menos edad que tú, te diré esto para que recuerdes el resto de tu vida, Ethan: no hay peor daño para el alma que ver morir a los que una vez más amaste” Por alguna razón, sus palabras no eran las que me transmitía cuando jugaba conmigo; eran ojos llenos de soledad y tristeza. Solo lo llegaría a entender a la edad de 9 años. Cuando sufrí de esa misma soledad y tristeza, dos años más tarde entendí algo que no había visto en la mirada de mi abuelo; esa tristeza y soledad estaban envueltas de impotencia. La ira que empezó no por otros, no por la situación a la que llegué, ira por los mismos sentimientos que llegó a tener mi abuelo; primero la desesperación, le sigue tristeza, después ira y finalmente impotencia. Los recuerdos de ese momento se entrelazarían para crear un bucle en mi cabeza, como si fuera un déjà vu. Los propios sentimientos que sintió mi abuelo ahora soy yo el que los siente; la impotencia de no tener la fuerza de defenderme, la fuerza que me faltó para defender a los que no la tenían. Fuerza para defender a quienes amaba. Todo hasta que ella me salvo. Mi vida se la debo y mi lealtad inquebrantable. Haré lo que sea para ayudarla a conseguir su objetivo, porque al igual que yo en ese momento cuando dispuso de ella para ayudarme, ahora la señorita Kalika necesita de nosotros. \*\*\* “Ya limpiamos la mitad del camino, capitán; si quiere, puede ir adelantándose a buscar al objetivo; Cloe y yo nos quedaremos y nos encargaremos de los que quedan” Las circunstancias eran prioritarias y Caleb lo sabía. “Está bien, chicas, pero en cuanto acaben, apresúrense para reunirnos. Emily, tú te encargarás de cubrir nuestra retirada y de avisarnos si llegan más refuerzos del oponente” “Sí capitán” “Vamos Ethan, apresurémonos” El tamaño de la base era más grande de lo que ellos habrían previsto; en diferentes zonas al lado de las construcciones había secciones semiocultas con pasadizos hacia lo que parecían ser sótanos. “Por algo le decían campamento fronterizo” En la búsqueda escucharon rumores de los locales sobre una base de narcotraficantes entre la frontera de las Amazonas y el Putumayo; el nombre de campamento fronterizo no se hizo solo por la localización; si se ve desde otro lado geográfico, es como una tumba donde entra o sale la muerte. Si alguien quisiera escapar, no tendría las mínimas posibilidades. Solo 2 caminos permiten la entrada y salida conectados por puentes; si se intenta salir por otro lado, solo le esperan pantanos y la densa selva oscura de las Amazonas. Preferible morir por una pistola que por una enfermedad o picadura de lo que sea que se encuentre afuera; e incluso si se lograba salir del pantano, solo le esperarían cordilleras de montañas con densa maleza y caminos fangosos y traicioneros a posibles caídas. Las lanchas ya eran vigiladas por los narcotraficantes, así que era suicidio intentar robar una. Además, para mala costumbre y algo que no vieron venir Ethan y Caleb, era la diferencia tan abismal de otras organizaciones criminales con las que se habían enfrentado antes contra esta; los narcotraficantes colombianos habían creado rutas de suministro subterráneas para resguardar el cargamento del ambiente exterior, manteniéndolo bajo tierra. Lo que les implicaba era entrar a territorio enemigo sin ninguna garantía de que no fueran emboscados y atrapados. Aunque era muy probable que agentes del gobierno supieran de los grandes laboratorios escondidos en el Amazonas, era muy probable que, para disminuir riesgos sobre una exposición, crearían estas construcciones bajo tierra para bajar sospechas. “Esto es más grande de lo que habíamos previsto, ¿cómo lo vamos a encontrar?, si estos túneles se extienden hasta afuera de la base, es probable que ya estén afuera con el niño” Es una isla con kilómetros de camino antes de las dos salidas; podría haber túneles hacia cualquier lado. “Hay una posibilidad, pero…” Mientras Caleb inspeccionaba el túnel, se dio cuenta de que, mientras más se adentraban, los caminos llevaban a una zona amplia con grandes pilares que soportaban el peso de todo el complejo. Como a una zona en común. Dentro había grandes cargamentos de drogas, lo que en apariencia podrían parecer cargamentos de armas, contenedores de madera con diferentes etiquetas de envío hacia diferentes partes del país, unos incluso hacia el extranjero; esto era más grande de lo que ellos podían creer. Se miraron y ambos confirmaron lo que sus mentes llegaron a pensar. “Las drogas son más bien un negocio secundario; aquí hay armamento como para proveer a todas las personas de una capital, suficiente como para iniciar una guerra civil” Las problemáticas en Colombia en la última década llegaron a niveles alarmantes. Luego de la fragmentación total en la unión de los partidos entre el gobierno de 2032 al 2036, un presidente de izquierda no pudo domar las partes de su propio equipo y opositoras conservadoras, provocando que el siguiente presidente en ser electo fuera un mero títere de los grupos ya consolidados, lo que desestabilizó las opiniones en el país y recreó los surgimientos de grupos al margen de la ley, conocidas muy bien por el mundo, y siendo una vergüenza para la memoria de los colombianos, las llamadas guerrillas. FARC, M19 y ELN; el estado inactivo o mantenido de ellas hasta el momento de las reelecciones en 2036 provocó un levantamiento de estas a gran escala. La población estaba inconforme y, cuando el Estado no paga cuentas al pueblo, son momentos en los que ellos se unen. En el 2042, con la tragedia ocurrida en Francia, estos grupos decidieron unirse en uno solo, con la idea fresca de los nuevos revolucionarios; las eras de las nuevas tecnologías y pensamientos ayudaron a la creación de una nueva fuerza guerrillera llamada MRCU (Movimiento Revolucionario Colombiano Unificado.) El pueblo los llamaba los demonios a la vanguardia. “No sé qué está pasando en este país, capitán, pero esto es algo que definitivamente hará un escándalo. ¿Qué deberíamos hacer?” Puede que no se vea a simple vista, pero las implicaciones políticas internacionales pueden verse como oportunidades, como también pueden traer desastres. Si eres alguien que crea una base de poder con base en una economía, puedes estar segura de que el Estado estará a tu merced; un país sin poder para proteger las materias primas que necesita su pueblo será un eslabón de quienes se apoderaron de esas fuentes. Sin embargo, ¿qué sucede cuando un estado está próximo a una guerra? “Lo más prudente sería sacar a la señorita Kalika del país; en cuanto empiece la guerra, probablemente haya presión internacional para que el pueblo reciba ayuda, eso claro si hubiera pasado hace unos pocos años, pero con la presión internacional como está actualmente…” Se da por entendido que ciertos países aliados de Estados Unidos y países cercanos latinos ayudarían en el progreso de una estabilización. Pero los cambios radicales en las presidencias y la desestabilización de la economía generarán que quienes intenten ayudar puedan caer en una mina de corrupción y quedar envueltos en controversia. Puede que se vea sencillo enviar ayuda humanitaria, pero dependiendo de a quién llegue, puede ser visto como una colaboración al actual gobierno corrupto, o a la resurgente Demonios a la Vanguardia. “..Podríamos perder a un gran aliado en términos de materias primas” La futura guerra que se generará en la familia Tanaka necesitará reservas de alimentos para las unidades y grandes cantidades de combustible; un posible asedio a las bases primarias en Filipinas fue algo que le llegó a la mente a Caleb. “Si se empieza una guerra civil, perderemos gran parte de la ayuda para sostenernos en la guerra, y con el inicio de las charlas por el incentivo de desarme de armas nucleares y los tratados para libre circulación armada, es probable que la guerra con la rama principal sea cuestión de desgaste” Las personas entendieron que el conflicto no era efímero y que era innegable que siempre habría más masacres y destrucción; el mundo había caído en un falso paso sin retorno luego de lo ocurrido en París, “Le Vide Rouge”. Ciudadanos de todo el mundo entraron en caos y las redes se desbordaron de teorías conspirativas y casos de verdades reveladas a medias. Cuando el mundo pide protección y no se les puede dar, lo mejor que se puede hacer sin el peligro de que los ciudadanos tomen las armas es promulgar reformas de Estado, leyes, unas que todos los países pensarían en implementar para dar libre maniobra al uso del conflicto como solución. Aunque, claro, esto llevaría ciertos requisitos y amonestaciones. La solución llamó al mundo a dejar a sus países aliados y pasó a ser asunto meramente de sus propios gobiernos; las razones de una inclusión de nuevos miembros a un conflicto fueron descritas y advertidas en el pacto del fuego frío, del cual está en proceso desde hace un año. “Ningún país podrá intervenir en las acciones de esta república luego de entrar en conflicto; si la señorita Kalika llegara a un acuerdo para los beneficios de exportación y estallara una guerra civil por un golpe de Estado, provocaría una de las más grandes caídas de nuestra estrategia” “No podremos irnos sin más; luego de sacar al chico, volvemos y quemamos todo”. Este era el mejor desarrollo para acciones futuras. “Sí capitán” Los pasadizos eran extensos, y lo que más sorprendió fue la infraestructura del lugar; podría soportar ser bombardeada y no caería. Mientras se adentraban, a los 2 les llegó la sospecha de que alguien los observaba. “¡Sé que están observando! La verdad, no me hubiera tomado la molestia de dejarlos con vida, ¡pero ya que estamos con un poco de prisa, les proponemos un trato!” Ethan tomó la iniciativa y decidió que perder más tiempo sería contraproducente. Caleb, por otro lado, solo cerró los ojos y tomó un respiro como símbolo de paciencia, una que nadie quisiera ver perturbada. “Ustedes tienen a alguien a quien buscamos; si nos lo entregan, dejaremos que se vayan sin más; aunque lo que le pase a su cargamento de armas ya no es asunto suyo, así que se tendrán que ir sin refutar” Ni una palabra o sonido pasó durante 1 minuto, bastante tiempo, eso hasta que alguien habló desde el fondo. “¡Son solo dos, ¿por qué deberíamos entregárselo?, además, ¿cómo sabemos que no nos matarán cuando se lo entreguemos?!” Se escuchó la voz fuerte de un hombre. “¡Bueno si no lo traen, creo que tal vez sí los deba asesinar!” La impaciencia de Ethan se mostró en un rostro irritado, pupilas mostrando ira y desagrado. Caleb, por otra parte, levantó la mano para que se calmara y luego tomó una postura como de querer hablar con calma. “Nosotros dos ya nos dimos cuenta de que tienen a dos personas apuntando hacia nosotros, y probablemente esa fe no es tan ciega como para hacerlo, así que solo dénoslo, salga usted con sus hombres y luego se podrán retirar mientras apuntan si lo creen necesario” La razón prevaleció y parecía que Caleb podría tener al muchacho más rápido de lo esperado. “….De acuerdo”, no había razón para que hicieran caso cuando llevaban la mano en el mango de la sartén, pero Caleb sabía que ellos sabían que una batalla en ese espacio sería suicida. Una bala mal dirigida o que rebotara podría hacer que cualquier explosivo hiciera reacción en cadena y mandara al lugar al infierno. La voz parecía de alguien bastante con experiencia o por lo menos con paciencia; era raro para ser alguien que dirigía un montón de matones. Las apariencias de Ethan y Caleb podrían ser signos de una trampa, o de alguien bien formado. Salieron 2 personas, cada una con máscaras negras sosteniendo a una persona entre sus brazos, o más bien podría decirse que lo estaban cargando mientras él arrastraba los pies. Una tercera persona apareció en las sombras y se quedó atrás con el arma ajustada por si algo salía mal. Delgado, pálido, con vestimentas negras, igual al descrito por la señorita Kalika, pelo negro y…. Los 2 cerraron los puños al mirar a las 2 personas que traían el cuerpo. “¡Qué es esto, está muerto!” La impaciencia se mostró en los ojos de Caleb y Ethan; furioso, decidió preguntarles, manteniéndose en control para no asesinarlos. “….Él murió el día de hoy en la mañana”, una voz con bajo placer y entusiasmo salió de uno de los sujetos. “Trató de hacer un escape en horas de la madrugada y nosotros decidimos detenerlo; una vez que lo recapturamos, fue a una sala aparte donde los superiores lo castigaron hasta dejarlo en este estado” La cara del sujeto estaba completamente destrozada, tenía hinchazones leves en ciertas partes del cuerpo; probablemente murió en menos de 10 minutos antes de que esas marcas crecieran. Pero, por otro lado, los golpes parecían enfocados en ciertas partes de la cara y el abdomen, ya que los golpes destrozaron la piel de su rostro, y en el pecho parecía tener algunas contusiones pulmonares. El estado era desastroso; solo daría conclusiones a que lo mataron en un arranque de ira; debió haber muerto intentando respirar y con mucho dolor. “¿De qué está hablando? La coloración y estado demuestran que estaba vivo hace unos pocos minutos, ¡ustedes lo asesinaron!” “Si nosotros lo asesinamos o no, es cuestión nuestra; ustedes aceptaron tomarlo, no dijeron en qué estado. Tanto como ustedes estamos buscando a este sujeto por lo que tenía que decir, y simplemente fue descartado por los superiores; no somos responsables de lo que hayan hecho con él” Ethan se aproximó al sujeto que se acercaba y del que salía la explicación y que, igual que los otros, traía una máscara. “¡¡Silencio!!, no quiero oír más excusas de basuras como ustedes” Ethan mostraba una altura de 1,75 m comparada con los 1,80 m del nuevo extraño, que también mantenía una máscara. Se acercó lo suficiente como para demostrar hostilidad. “Nos vamos, Ethan, de nada sirve un conflicto innecesario, debemos llevar el reporte lo antes posible; no sabemos en cuánto volverán los que atacaron la base, es mejor retirarnos” “si no les molesta, ¿puedo hacerles una pregunta?” El subordinado de Caleb sacó una de las pistolas que llevaba y apuntó a la frente del hombre, quien esperaba la respuesta. Los otros hombres con máscara que esperaban en los extremos apuntaron con sus ametralladoras ligeras a la reacción. “Alto” - “Bajen esas armas” Los 2 al mando dieron órdenes a sus hombres de parar inmediatamente, voces suaves pero contundentes. Voces parecidas en razón, pero de diferente motivo, diferente líder. “Como te mencionamos, no tenemos mucho tiempo, así que sé breve con tu pregunta” El aura emitida por los líderes y sus formas de hablar mostraban diferencia evidente de experiencia y madurez. “Gracias” “Hace unos momentos usted dijo que unos hombres vendrían, ¿a qué se refiere con exactitud con “esos hombres”?” “Antes de entrar a este complejo, unos hombres con trajes oscuros atacaron primero; luego llegamos nosotros a buscar al chico” “….” Una duda se mostró en la cara que incluso traspasaba su mascara. “Ustedes venían a llevárselo con vida, así que si no lo iban a asesinar…” Expresiones de irritación, tensión y preocupación se mostraron en la cara del hombre con la máscara. “¡Ustedes no son de los distritos!”, es lo que dijo con sorpresa Rudolf tras meditarlo. Pero retornó la calma como si ya lo hubiera escuchado de antemano. La mirada de ambos se cernió sobre su cara, donde se hizo contacto con los ojos cansados del supuesto líder de estos narcos. Una sed de sangre se desplegó al escuchar esas palabras; Ethan y Caleb quedaron pasmados ante la mención de los distritos. El detonante fue obvio, y las declaraciones de quién o qué querían ver muerto eran sencillas; la venganza era algo visto por muchos en el campo donde trabajaba, pero esta sed de sangre fue nueva para Rudolf. Sabía que ellos no estaban cerca al nivel de Heiss, pero fácilmente los superaban al resto de ellos en destreza; sus posturas, músculos, caminado demostraban lo fuertes que eran. Lo que Rudolf intuía se hizo realidad: algo grande pasaba y ellos solo podrían verse como carne de cañón. Para él era fácil determinar el nivel de quien veía, eso claro con ciertas excepciones de monstruos como Heiss; quienes pueden manejar su tensión muscular de una manera tan grotesca eran de no ser humanos, por eso Rudolf solo determinó la fuerza que pudo o se dejó ser observada ante él. En su perspectiva, él creía que era más fuerte que Peter, por la conservación de su cuerpo y por su buena visión para ver a las personas como son, pero sabía que en cuestiones de versatilidad se quedaba atrás. Y las personas al frente de él lo eran en esos aspectos y más. “¡Cómo sabes que los distritos vienen por este chico!”, una fuerte voz provino de Ethan, mostrando irritación palpable. “Capitán, ¿me escucha aquí?...!!!!” “¡¡Retumbar!!” Un estruendo atronador retumbó en lo que parece fue la superficie; el ruido solo hizo posible escuchar una parte de lo dicho en el boquitoqui antes de que el lugar sonara como si fuera bombardeado por varios cañones al mismo tiempo. “Nos retiramos” “…Esto no se acaba, nos dirás todo cuando acabe esto”, entre frase entrecortada, el chico de cabello negro rojizo se dio la vuelta. “Si nos volvemos a ver, dejaré que lo intentes. ¡¡Crack!!, váyanse antes de que este lugar caiga, aún tenemos asuntos aquí” La caída de cargas sobre el lugar aumentó, haciendo que el lugar tambalee, no sin antes ver que cada uno de ellos se retiraba deprisa como si esperaran un conflicto inminente en la superficie. Personalidad #4: “No han pensado ser actores, jaja, los contrato formalmente para mis actos, jaja…” La risa irónica y sus muestras faciales y físicas que se asemejaban a un cirquero hecho y derecho le dieron la impresión a Rudolf de: ‘Este loco..’ Acercándose al hombre con máscara que cuidaba su retaguardia, Rudolf preguntó. “Oye, Heiss… tú los escuchaste, ellos no venían a matarte, ¿quiénes eran?” Personalidad #4: “Si me preguntas por ellos, la verdad es que no tengo idea, no recibí tarjeta de presentación, qué descarados, pero debo decir que no traían equipamiento conocido ni tampoco eran de alguna facción que conociera; si no, hubiéramos seguido con lo acordado” Alejándose de Rudolf y dejándolo con el número 3, se acercó a los números 1 y 2. Personalidad #4: “Oigan 1 y 2” Los dos chicos bajo las máscaras que estuvieron a punto de hacer un escándalo se prepararon para una arremetida por el error de que casi disparan, además de levantar armas. Las experiencias anteriores con los mandos de los narcos les dio la mala costumbre de disculparse por todo cuando cometían errores, creyendo que casi arruinaban el plan de escape. “lo senti…”x2 Se inclinaron buscando piedad de su nuevo amo. Personalidad #4: “Bien hecho, chicos” Un abrazo inesperado llegó al lado de unas cálidas pero firmes palabras. Personalidad #4: “Yo no soy su amo, ni su nuevo superior, ¿lo hablamos, no?” “¡….!”, Silencio por parte de los dos, asombro por el comportamiento, pero con un ligero calor agradable, como el de un hermano mayor protegiendo a sus queridos hermanos pequeños. Personalidad #4: “Se los diré otra vez. Mis ojos no se equivocan; si están aquí solo para salir, llámenme como cualquiera de los líderes que servían antes. Pero si van a acompañarme como Rudolf, para experimentar la verdadera realidad, entonces piensen en mí como alguien que se preocupa más por sus vidas que por la misión” Personalidad #4: “Muertos y sin sentido propio no me sirven” Palabras así podrían sentirse muy fuertes para cualquiera, pero para los chicos que siempre fueron despreciados, golpeados, humillados y hechos bajar sus cabezas hasta tocar el propio barro, mirados con desdén y pisoteados por otros; este acto fue… “Oe, chicos, ¿cómo están? Me aburrí de esperar con Rudolf y vine a ver qu…., eh!, ¿chicos, por qué lloran?, ¿acaso los castigaron?” Acabo llegando y viendo una escena un tanto peculiar o dramática, ya que ellos no llorarían si no fuera para salvar su pellejo. “Si es así, discúlpelos, mi señor, ellos solo son jóvenes, no saben nada de este mundo así…” “¡Cállate!”x2 Tanto 1 como 2 le gritaron con muestras de querer despellejarlo como a un pollo. “Somos de mayores que tu y ….” La discusión aparcó a los 3, quienes unos esperaban salvar su orgullo mientras otro inclinaba la cabeza en son de desconcierto. Mientras Rudolf se acercaba a Heiss con una expresión rígida en su cara, un poco de inquietud se reflejaba. “¿Qué es lo que hace?” Personalidad #4: “Mmm, ¿de qué hablas?” “Si no te importan, está bien, pero ¿por qué mentirles de esa manera?” Personalidad #4: “Definitivamente tienes buenos ojos, pero te equivocas un poco en la interpretación. En mi caso se me hace difícil ya sentir alguna emoción de este tipo, por eso la falta de verdad en mis expresiones, pero no significa que no recuerde cómo se sintió alguna vez y que no lo diga en serio”. “…” La mirada de Rudolf se fijó en los ojos de Heiss, intentando detectar la más mínima vacilación a ver si decía alguna mentira. Ninguna lo era. Personalidad #4: “A la persona de este cuerpo ya no le queda nada; espero que, si ellos llegaran a sobrevivir a esto, se tengan a ellos por lo menos” “Aun si es verdad lo que dijiste, ¿en verdad valemos ser salvados y no eliminados?” El cambio requerido para que Rudolf “evolucionara” se estaba presentando lentamente en sus acciones, habla, perspicacia y visión. Si en verdad le servía de algo, era algo que no le molestaba pensar. A pesar de todo, eso se aplica a él porque fue quien más lo torturó, maltrató y vio cambiar en el lapso de esta única semana con él. Pero no entendía por qué también los salvó a ellos; no es que no les agradara; en todo el tiempo que estuvo con los narcos, nunca sobrepasó los límites de alguno, ni se acercó y más bien se diría que fue el único que no los trató como basuras. Pero ellos no tenían lo que se diría algo especial; aunque su visión era buena, aún no entendía si fue porque Heiss vio en ellos algo que él no vio o fue porque en verdad les hizo empatía. El hecho de pensar en empatía hizo que Rudolf reflexionara si en verdad esta persona podía tener sentimientos o si solo fingía. Podía decirse que él era perspicaz para saber cuándo alguien decía la verdad, incluso solo escuchando su voz; y aunque podía determinar si decía o no la verdad, no sabía cómo se sentía, qué pensaba o si era posible saber algo más de él con tan solo verlo. Su cambio de facetas era un misterio, sus ojos grises plata que en un momento cambiaban de un color a otro, y que sus expresiones variaban tanto que era difícil determinar si hablabas con una, dos o varias personas. Inclusive no sabría si en verdad lo estaba leyendo por su excelente visión o era algo que él dejaba ver. Personalidad #4: “…..” Una mirada fría recorrió el cuerpo de Rudolf, dejándole una sensación amarga, como si fuera evaluado. Personalidad #4: “Yo lo creo” Cierta inquietud permaneció en su mirada. Personalidad #4: “Si estás en duda sobre los chicos, sobre tu trato hacia mí; debería decir que también lo encuentro desagradable, no soy masoquista, pero sé ver a las personas por su valor… y….talvez más” La última parte fue dicha con una voz baja, como un comentario que es más para él mismo. Personalidad #4: “No negaré que hay muchas cosas que me desagradan de ti, pero esos son defectos menores comparados con las aptitudes que puedes tener. Si te preocupó tu trato hacia mí por cómo me maltrataste, pues… mmmmm, ¡ah, ya sé!” Personalidad #4: “¡Podría servir!” Ahora parecía el mismo maníaco, pero en una escena de niño queriendo jugar algo nuevo. Personalidad #4: “¿Qué te parece que yo te quite las uñas ahora? Debo decir que soy bastante bueno en quitarlas; ¡la práctica de años me hizo excelente, ¡jajaja!” La cara de Rudolf quedó pálida ante la declaración; sin saber si era broma o verdad, no podía identificar la verdad detrás de la máscara de sarcasmo e ironía; otra vez le hacía sentirse incómodo sobre su extraña existencia. “Ahora que sabemos que no solo el distrito viene por usted, ¿cómo procedemos, mi señor” 3 se acerca con mirada en alto, pero mostrando nerviosismo; al parecer ellos notaron lo mismo. ‘Menos mal les dije que esperaran’: un pensamiento había salido de #4. Personalidad #4: “Primero, nada de mi señor, divertido al inicio, pero puede ser un problema. Solo dime, Heiss, y con respecto al plan, seguirá exactamente igual” “¿Pero acaso no tendremos más peligro que nos descubran de esta manera?” Personalidad #4: “Si el distrito no encuentra mi cuerpo, no me dejará en paz; lo primero que quiero es que piensen que estoy muerto o que eso sea lo último que vean. Y lo primero es quitar el rastreador que tengo puesto” “Lo segundo, les preguntaré a ustedes, ¿cómo se entra a una fortaleza impenetrable?, si tuvieran que entrar a un lugar con pocas probabilidades, ¿qué es lo que harían?” Un cambio repentino aparecía. “Es muy general y abstracta la pregunta” “…Seria en el punto más débil del lugar” 2 dio la primera idea que se le vino a la mente Personalidad #4: “Cerca y posible, pero también imposible” Los demás quedaron con cara de estar más confundidos. Personalidad #4: “Para un lugar con una bóveda donde hay probabilidades de entrar, puedes usar eso u otras artimañas; sin embargo, la cosa es diferente para un lugar impenetrable” Personalidad #4: “La mejor forma es…..entrar con quien tenga la autoridad de dejarlos entrar” Dio una pausa para saber si podían dar una respuesta; al ver la negativa de ellos, decidió responder” “Pero eso no tiene sentido, porque nos dejarían entrar” Personalidad #4: “En un lugar plausible de entrar, podrás usar engaños bajos y estrategias que se acoplen; en lo impenetrable, lo único posible es poder entrar por quien sí permita hacerlo. Las prisiones están hechas para retener gente, pero no para evitar de mejor forma que gente extraña entre.” Personalidad #4: “Además, que es impenetrable; cuando algo se describe de esa manera, todos evaluamos que era así o porque algunos lo evaluaron de esa manera; nada es impenetrable hasta que se demuestre lo contrario. Así que, con la misma lógica, ¿cómo saldrían ustedes?” “…¡Ah!, el caballo de Troya a la inversa” Personalidad #4: “¡Exacto!” “¿Quieres pedir que nos dejen salir?, y ¿cómo piensas engañarlos para que eso funcione? Pensé que los engañaríamos de una forma cuando nos resumiste el plan antes de venir, y en ese plan parte era dejar todo hecho añicos” Personalidad #4: “Jajaja, ¿quién dijo algo de pedir? Nos dejarán salir; lo importante es que nos dejen entrar, porque les tocará, porque pensarán que es lo normal y necesario, y al final no les quedará de otra; además, ellos ya entraron a este lugar” Personalidad #4: “… Sería tonto no pensar que me vendieron en un inicio y luego apuñalaron la espalda de quien vendieron. Si mi razonamiento no falla, Jouska sería el traidor que vendió a los narcos al distrito fingiendo un acuerdo con ellos mismos para apresarme” Las expresiones de todos se pusieron rígidas frente a la sonrisa maquiavélica. Pero luego cambió con las siguientes palabras. Personalidad #4: “Lo descubriremos más adelante; es momento de liberarnos de estas cadenas. Si quieren vivir, es ahora, pongan su alma en esta lucha, y tal vez… tal vez pueda quedarme con ustedes” Cambió la mirada del arma que tenía en manos a las caras de ellos que lo observaban, poniendo una sonrisa ante sus palabras, intentando ahogar su significado. Sensaciones de aflicción quedaron en las mentes de los 4; parte de su tristeza quedó en los corazones. La misma pregunta retornó en los 4: ‘¿cuántos?’. Sería una referencia a la cantidad de amigos que ha perdido; esa era la mirada y sonrisa que les transmitió el momento que se los volteó a mirar. Y otra pregunta que se hacían al mismo tiempo era si algunos de ellos serían los siguientes en esa cadena.
MALDITAS PERSONALIDADES (Novela)

Continúa leyendo

MALDITAS PERSONALIDADES (Novela)

Capítulo 12

Siguiente Capítulo ›

MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) Capítulo 11

Estás leyendo el capítulo 11 de MALDITAS PERSONALIDADES (Novela), un novela. En un mundo paralelo creado por un Dios que abandonó su mundo, estamos en el año 2044. Heiss y Kalika, nombres inventados con pasados traumáticos, sin padres de los que guarden buenos recuerdos y con supuestas nuevas… Este capítulo tiene publicado el 6 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Heiss. MALDITAS PERSONALIDADES (Novela) tiene 55 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.