Leer Mago Supremo (Novela) Capítulo 4040 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Capítulo 4035 Como guisantes en una vaina (Parte 2)
Lith permaneció de pie en medio de la multitud, sin decir nada para refutar sus calumnias ni explicar sus acciones.
«Les dejaré que digan lo que tengan que decir y me iré en cuanto la cosa se ponga violenta», pensó. «Les debo eso».
"Lith es inocente." Esas tres palabras absurdas silenciaron a la multitud como un repentino hechizo de silencio.
Rizel dio un paso al frente, necesitando la ayuda de Faluel para mantenerse en pie. No tenía ninguna herida visible en el cuerpo, pero se movía como un hombre que cargaba con el peso de Mogar sobre sus hombros.
"Meln Narchat no vino a Lutia por él. No trajo todo este caos y destrucción sobre nosotros para dañar a Lith. Meln Narchat vino por mí. Soy el único al que tienes que culpar."
"Todo esto es culpa mía." Rizel apretó los puños con fuerza, sosteniendo pequeños trozos de tela desgastada que eran todo lo que le quedaba de sus padres.
"¿Por qué haría eso?" Para sorpresa de todos, fue Lith quien hizo la pregunta.
Los lutianos seguían odiándolo con toda su alma, y les resultaba más plausible que el ataque a Lutia fuera simplemente otra de las artimañas del Rey Muerto para herir a su odiado hermano, pero asintieron en señal de acuerdo.
«Porque fui yo quien traicionó a Meln primero». Lágrimas cálidas corrían por el rostro de Rizel, pero su voz se mantuvo firme. «Soy la razón por la que tu familia repudió a tu hermano, Lith. ¿No es obvio?».
Antes de que Lith pudiera detenerlo, Rizel relató los sucesos del día en que accedió a ayudar a Orpal a darle una lección a su hermano menor. Rizel omitió los detalles de la paliza que le propinó Lith y pasó directamente a su confesión, primero a su padre y luego al jefe de la aldea.
—Ahora soy como Meln —Rizel soltó una risa desquiciada y sin alegría—. No tengo familia y todo el mundo me odia. Somos tal para cual.
La multitud se abalanzó sobre él con la velocidad y la violencia de una marea. Le escupieron, lo insultaron y lo golpearon, pero Rizel lo soportó todo sin intentar defenderse. Sentía demasiado dolor como para importarle y recibió la muerte con los brazos abiertos.
—¡Basta! —Faluel, sin embargo, opinaba diferente y lo protegió con una Barrera Espiritual—. ¿Cómo puedes culpar a este hombre por las acciones de un loco desquiciado? ¿Acaso no entiendes que estás haciendo exactamente lo que el Rey Muerto quiere?
La multitud se detuvo, pero no porque hubieran entrado en razón. Algo los había paralizado, impidiéndoles mover un solo dedo.
—Tiene razón —dijo Raagu, sacudiendo la cabeza—. Esto es culpa de Meln Narchat. Hoy atacó el Reino del Grifo y el Desierto Sangriento para llevar a cabo sus planes de conquista. Innumerables personas murieron en todo Garlen por su locura.
Les habló a los lucianos, pero también a sí misma.
"Aunque mates a ese tal Rizel, nada cambiará. Los muertos seguirán muertos, y el Rey Muerto volverá a Lutia de todas formas. No se detendrá hasta que todos nos postremos a sus pies o alguien lo derrote como al perro rabioso que es."
Raagu disipó su formación mágica, soltando a los lutianos. Estos la miraron a ella, a Lith y a Rizel con ojos llenos de dolor, necesitando desesperadamente a alguien a quien culpar por su desgracia.
El continente de Jiera, la ciudad en ruinas de Tle'ket, al mismo tiempo.
Aún era de noche en Lutia, pero el sol ya estaba alto en el cielo de Jiera. Orpal sintió cómo los poderes de la Noche se desvanecían a medida que la abundante luz reemplazaba la oscuridad que inundaba su cristal, pero no pudo evitar sonreír.
"La misión en Lutia fue un éxito total", dijo. "Maté a quienes quería matar, destruí todo lo que realmente importaba, y esos pomposos necios del Consejo Despertado no pudieron detenerme."
"Caramba, si no fuera por esos Dragones de Fuego, podría haberme tomado mi tiempo y haber matado a tres representantes del Consejo aquí y allá. Lo único malo es que no tengo ni idea de dónde encontrar a Lukah, pero eso es un inconveniente menor en el gran esquema de las cosas."
«¿Cómo puede estar tan orgulloso de devastar una ciudad indefensa y matar hormigas?», pensó Jorl, asegurándose de que su rostro no mostrara nada del rencor que sentía por su supuesto líder. «Lo entendería si hubiera conquistado la ciudad de Valeron, ¿pero Lutia?».
«No había muro ni protección alguna. Era como si un adulto intimidara a un niño. En cuanto a sus víctimas, asesinar a dos granjeros a sangre fría difícilmente puede considerarse una hazaña digna de elogio, ni siquiera para una supuesta Bestia Divina».
"Disculpe, jefe, pero ¿qué es este lugar? ¿Qué le pasó a Talgor?", preguntó un Upyr confundido.
"Esta es nuestra nueva fortaleza." En circunstancias normales, Orpal habría reprendido severamente a su súbdito por su estupidez, pero estaba de muy buen humor para eso. "Al lanzar un ataque a gran escala, siempre hay que considerar la posibilidad de que algunos de nosotros seamos hechos prisioneros."
"No podía arriesgarme a que alguno de tus compañeros Upyrs revelara nuestra posición, y el Consejo Despertado envió a su ejército para matarnos a todos. Por eso las Piedras del Hogar nos condujeron a la mitad de la nada, y no le conté a nadie sobre este lugar excepto a Salanoth."
"Él y Uragar se encargaron de trasladar todo a una nueva ubicación mientras estábamos en la misión. Después de escapar, traje solo a aquellos que llegaron al punto de encuentro a tiempo con mi torre mágica, asegurándome de que nadie pudiera seguirnos."
"Buena jugada, jefe." El Upyr en realidad quería maldecir a Orpal por su falta de confianza y por haber dejado a solo los dioses a cuántos de sus camaradas habían quedado varados en Garlen.
Sin embargo, sabía que enfurecer al Rey Muerto no le reportaría nada en el mejor de los casos y la muerte en el peor.
—Lo sé, pero gracias por darte cuenta —dijo Orpal con una sonrisa—. Ahora bien, ¿cuál es el estado de las otras unidades, Erion? ¿Cuánto sangre le sacamos a ese gordo repugnante?
"Si te refieres a Zogar Vastor, no tengo ni idea." Jormungandr no había participado en las incursiones para no delatar su identidad y mantener su acceso privilegiado al canal del Consejo Despertado.
El Rey Muerto le había encomendado a Erion la tarea de vigilar las distintas unidades Upyr de diez hombres y advertirles cuando las tropas del Consejo se acercaran a su posición. Además, era responsable de contabilizar las bajas y los Upyr desaparecidos en combate.
—¿Qué quieres decir con que no tienes ni idea? —Orpal frunció el ceño, confundido—. ¿Y qué hay de los informes del Consejo, las noticias de la red de comunicación y las actualizaciones del ejército? Y lo que es más importante, ¿qué pasa con nuestras tropas que regresan?
"Ese es el problema. Nadie regresó vivo de Essagor." La respuesta de Erion hizo que los ojos de Orpal se abrieran de par en par y Jorl sonriera con sorna. "No hay informe del Consejo porque ningún Despertado intervino en el lugar."
"Para cuando llegaron los señores locales, la situación ya estaba resuelta."
"Podría entenderlo si algo así le sucediera a Verlam. Todas las capitales regionales son fortalezas repletas de tropas de élite, y ahí es donde vive el viejo cascarrabias. ¿Pero una región entera?"
"¿Cómo es posible que ni un solo Upyr haya sobrevivido a Essagor?", gruñó el Rey Muerto, con el buen humor ya desaparecido y olvidado.
—No tengo respuesta para eso —dijo Erion encogiéndose de hombros—. Sin embargo, todos los informes del ejército y el enlace mencionan una sombra negra. Según los testigos, descendió del cielo, mató a nuestros Upyrs y desapareció antes de que nadie pudiera ver nada.

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Estás leyendo el capítulo 4040 de Mago Supremo (Novela), un novela. Derek McCoy era un hombre que desde su juventud tuvo que enfrentarse a muchas adversidades. A menudo obligado a conformarse con sobrevivir en lugar de vivir, finalmente había encontrado su lugar en el mundo, hasta que… Este capítulo tiene publicado el 16 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mago Supremo (Novela) tiene 4054 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.