Leer Mago Supremo (Novela) Capítulo 3957 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"Vamos a verificar si los cambios en nuestras fuerzas vitales son instantáneos o si hay un retraso entre nosotros", dijo Faluel. "Además, necesitamos comprobar si experimentas el mismo grado de alteraciones físicas que yo".
"Podría ser mayor porque tu fuerza vital es menor, o podría ser menor porque no eres una Hidra completa."
"Y puesto que ninguna Hidra jamás tuvo un Heraldo ni la oportunidad de convertirse en un Dragón, solo hay una manera de saberlo." Friya señaló el pequeño tanque conectado a las diversas matrices que extraían fuerza del géiser de maná que brotaba bajo sus pies.
—Correcto —asintió Ajatar—. ¿Quieres entrar ya o necesitas unos minutos para recomponerte?
—Necesito más que unos minutos. Necesito a Nalrond. No puedo decidir esto sola —dijo Friya, y los dos dragones menores intercambiaron una mirada preocupada—. ¿Qué?
—¿Es de fiar? —preguntó Ajatar—. Este laboratorio no es algo que hayamos compartido con nadie. Ni siquiera Fyrwal sabe de este lugar.
—Por supuesto, Nalrond es de fiar. Es una de las muchas razones por las que quiero casarme con él. Además, sabía lo de la torre, Solus y muchas otras cosas mucho antes que tú, Ajatar —gruñó Friya—. Y, ¿por qué no se lo dijiste a Fyrwal?
—La codicia del dragón —respondió Faluel—. La nuestra y la de todos los demás.
—¿Qué significa eso? —preguntó Friya.
"Hasta donde sabemos, Ajatar y yo somos los únicos que hemos descubierto la ventaja de los Drakes sobre los demás descendientes menores de Leegaain", explicó Faluel. "Las demás Hidras no lo saben, ni tampoco los demás Drakes".
"A Ajatar se le ha permitido participar en nuestra investigación porque yo intercedí por él. Todos los demás en su clan y en el mío siguen sin saber nada. En cuanto a mi madre, si le contara lo que hemos descubierto, le importaría un bledo tu embarazo y alcanzaría la categoría de dragón mientras yo me veo obligada a esperar a que des a luz."
"El resto de mi linaje haría lo mismo, ¡y no voy a dejar que nadie ponga sus sucias y escamosas manos sobre mi descubrimiento! ¡Yo invité a Ajatar! ¡Yo resolví todos los problemas de este procedimiento! ¡Es todo mío! ¡Mío! ¡Mío! ¡Mío!"
La indignación en la voz de su mentora le dejó claro a Friya que las Hidras estaban a la par con sus progenitores en lo que se refería a la codicia.
—Te refieres a los nuestros —Ajatar se aclaró la garganta—. Tuve un papel bastante importante de principio a fin. Como cuando compartí mis descubrimientos contigo.
"¡Dios mío, lo siento muchísimo!" El rostro de Faluel seguía rojo como un tomate, pero la vergüenza había reemplazado a la ira. "Me dejé llevar. Este logro es tanto tuyo como mío. Este es nuestro proyecto."
—Me alegra que eso quede claro —asintió el dragón—. Estoy de acuerdo con Faluel en todo. Me he esforzado muchísimo como para permitir que cualquier don nadie me robe mi premio. No le conté a nadie sobre este proyecto porque no confío en nadie.
—Qué triste —respondió Friya, provocando que los ojos de Ajatar se crisparan de fastidio—. ¿Puedo llamar a Nalrond ahora?
—Claro —dijo Faluel—. Haz que siga el mismo procedimiento que usaste para llegar hasta aquí.
—Y dile que traiga a Morok —dijo Ajatar cruzándose de brazos—. Ya que estamos involucrando a desconocidos, bien podría traer a alguien de mi confianza y presumir con él de mi éxito.
Agni y Tyrant llegaron unos minutos después y ambos fueron puestos al día mediante una conexión mental.
Sin embargo, sus reacciones no podrían haber sido más diferentes.
—¡Esta es una gran noticia, Maestro Ajatar! —Morok le dio un rápido choque de manos y un beso en la nuca, fallando por la lentitud—. Mereces ser el segundo dragón en alcanzar la categoría de dragón.
"¿La segunda?" El temblor en los ojos de Ajatar se intensificó.
"Bueno, sí. Leegaain lo hizo primero. Que haya sucedido hace mucho tiempo no cambia el marcador, lo que te convierte en segundo." El razonamiento de Morok fue tan acertado como hiriente para el orgullo de Drake.
—Esto es temerario, peligroso y estúpido —gruñó Nalrond—. Y no solo una vez, sino tres. Una vez por cada vida que pones en riesgo.
—Lo sé —asintió Friya—. Por eso quería informarte personalmente y hablar contigo antes de hacer nada.
"¿Qué sentido tiene discutir si ya has tomado una decisión?" Nalrond movió las manos detrás de la espalda para ocultar la tensión en sus nudillos.
"Todavía no he aceptado nada. Puedo hacerte cambiar de opinión, o cambiar la tuya", dijo Friya.
"De acuerdo." Nalrond respiró hondo para calmarse. "Entiendo el razonamiento de Faluel, y sabía que algo así podía pasar mucho antes de que empezáramos a salir. Mi objeción es simple."
"¿Por qué ahora? ¿Por qué no puedes hacerlo dentro de ocho meses? Entiendo que te pido un gran sacrificio, Faluel, pero tu especie ha esperado milenios para convertirse en dragones. ¿Qué daño hay en esperar un poco más?"
«Dios mío, apenas estoy en el lugar de Kamila y ya me duele», pensó, encontrando absurdo tener que involucrar a una tercera persona en una decisión que determinaría el futuro de su relación.
Los ojos de la Hidra y de Friya brillaron con maná prismático durante un rato antes de que respondieran.
«Genial. Ahora yo también tendré la conversación secreta», pensó Nalrond.
—Esperar no es problema —respondió Friya—. Si por nosotros fuera, no haríamos nada hasta que nacieran los gemelos.
'Y aquí llega el "nosotros". Esto sigue mejorando'. Agni gritó internamente.
"Sin embargo, la decisión no está en nuestras manos, Nalrond. Sabes que Gernoff podría atacar a mi madre en cualquier momento. Que Meln nos persigue a mí y a mis padres. Ya intentó matar a mi madre y a Quylla una vez."
"Sabes que es solo cuestión de tiempo antes de que Meln o uno de sus matones me dispare."
Agni apretó los dientes pero asintió para que ella continuara.
"No voy a pasar los próximos ocho meses escondido en un agujero profundo, y Faluel tampoco. Si alguien nos ataca, a mis padres o a mis hermanos, no me sentaré a llorar en un rincón, esperando que alguien más los salve."
"Faluel y yo vamos a pelear, y podríamos salir lastimados. Si eso sucede, debemos estar preparados para lo peor."
Nalrond no dijo nada, frotándose la barbilla mientras se devanaba los sesos buscando una alternativa.
"Dame un minuto. Necesito pensar." Empezó a pasearse por los bordes del laboratorio, tranquilizándose con cada paso que daba.
Analizó la situación y los problemas que conllevaba la condición de Friya como Heraldo desde diferentes perspectivas, pero no encontró ninguna solución.
«Ni siquiera puedo decirle que se mude al desierto hasta que dé a luz», pensó. «Eso protegería a Friya, no a Faluel. Peor aún, Faluel no puede renunciar a sus deberes como señora regional durante tanto tiempo sin perder su estatus».
«Ella tiene que liderar la Mano del Destino cuando le toque, y esas misiones son peligrosas. Si resulta herida en acto de servicio, Friya y los bebés sufrirán sin importar la distancia ni la seguridad de su escondite».
—Tienes razón. No hay otra solución. —Nalrond volvió a colocarse frente a las dos mujeres, tomando las manos de Friya entre las suyas—. Solo te pido que tengas cuidado, Solus.
"¿Solus?", repitió Faluel con confusión.
"Lith, Solus, Kamila." Señaló a Friya, a la Hidra y a sí mismo.

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Estás leyendo el capítulo 3957 de Mago Supremo (Novela), un novela. Derek McCoy era un hombre que desde su juventud tuvo que enfrentarse a muchas adversidades. A menudo obligado a conformarse con sobrevivir en lugar de vivir, finalmente había encontrado su lugar en el mundo, hasta que… Este capítulo tiene publicado el 8 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mago Supremo (Novela) tiene 4054 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.