Leer Mago Supremo (Novela) Capítulo 2 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El acoso terminó, pero su vida social nunca dejó de ser miserable. ¿Cómo podría hacer amigos con una vida privada tan vergonzosa?
Tenía que ocultar constantemente los moretones con mangas largas y hacía meses que se le habían acabado las excusas para su melena negra. Sus compañeros y profesores simplemente fingían no saberlo, y él fingía creer que era tan buen mentiroso.
Fue doloroso, pero manejable. Aún tenía a su hermano pequeño con quien compartir ese dolor. Carl era todo lo que tenía: su familia, su amigo y su confianza. Era la palabra completa de Derek.
Pero al llegar a esa edad, empezó a enamorarse de las chicas de su escuela, y esos sentimientos no eran tan fáciles de reprimir. Una vez más, se sintió completamente indefenso.
No podía contarle a nadie sus problemas, no podía permitir que la gente se acercara a él; de lo contrario, tendría que buscar una explicación para no poder traer a ningún amigo a casa. Y mucho menos a la chica que le gustaba.
Derek estaba atormentado por pensamientos crueles, a menudo exigiendo a los cielos por qué lo que otros daban por sentado no era más que un sueño imposible para él.
Impulsada por las tormentas hormonales, la ira de Derek empezó a crecer sin parar. Empezó a tener problemas para dormir por las noches, pensando en todas esas parejas tan acarameladas.
Derek sabía que era diferente a ellos. Su defecto más grave no era la timidez ni el acné. Su problema no lo podía curar ningún médico, porque tenía nombre y apellido. Ezio Esposito, el inútil de su padre.
Derek empezó a idear un plan tras otro para deshacerse de él, incluso si eso implicaba matarlo. Por la noche, urdía planes elaborados y meticulosos que a menudo implicaban torturas prolongadas, haciendo sufrir a Ezio como Derek durante todos esos años.
Pero al amanecer, siempre se daba cuenta de que era un plan tonto. Más una ilusión que otra cosa.
Derek carecía de los medios y la crueldad necesarios para deshacerse de Ezio. Por mucho que lo odiara, Ezio seguía siendo su padre y él solo era un adolescente furioso.
¿Matar a Ezio? Claro. ¿Y entonces qué? ¿Vivir toda la vida cargado de culpa? ¿Huir de casa para evitar que lo arresten? ¿Y con qué dinero?
Matar a Ezio habría significado abandonar a Carl para siempre y destruir cualquier posibilidad de ser feliz en el futuro.
Así que, cada mañana, Derek se tragaba su plan junto con las gachas y seguía adelante. Su única perspectiva real era estudiar como un loco, conseguir una beca y salir de ese infierno lo antes posible.
El tiempo voló, y en un abrir y cerrar de ojos llegó el último verano antes del primer año de preparatoria de Derek. A pesar del calor, su corazón estaba helado.
Derek ya había alcanzado su máximo crecimiento. Eso, combinado con sus artes marciales y su entrenamiento muscular, le había dado un aspecto agresivo.
Ezio era consciente de eso, y siendo un cobarde había comenzado a evitar golpear a Derek tanto como fuera posible convirtiendo a Carl en el nuevo objetivo favorito.
Derek ya había intentado defender a su hermano, pero el único resultado fue que Ezio compró una porra en el Army Surplus local y fue golpeado con ella en lugar de con sus propias manos.
Salvó a Carl de eso a base de súplicas y llantos, y sólo porque el alboroto había alarmado a sus vecinos.
Así que, cada vez que Ezio hacía una de sus rabietas, Derek solo podía ver a su hermano siendo golpeado una y otra vez.
Entonces, una mañana, Ezio recibió su primer gran encargo en años. Así que se puso su mejor traje a pesar del calor y le pidió a Derek que le preparara el maletín y el portátil.
Ezio tenía mucha prisa; no podía permitirse que sus competidores le arrebataran esta ballena. ¡Podría haberle ganado una comisión a su carrera!
Derek corrió hacia la puerta, donde Ezio ya lo estaba esperando, y lo ayudó a ajustar la bolsa de la computadora portátil.
Ezio corrió hacia el ascensor, presionando el botón como un loco pero la luz permaneció roja.
Maldiciendo su maldito condominio, el administrador del edificio y su mala suerte, Ezio corrió hacia las escaleras.
Y fue entonces cuando Derek lo notó. Al girar la cabeza para seguir a su padre, Derek notó que la luz creaba reflejos extraños en el suelo del pasillo.
Ezio acababa de pasar frente a él cuando se dio cuenta de que el conserje acababa de lavar las escaleras pero se olvidó de poner el cartel de piso mojado.
Todo sucedió en un instante. Ezio dio una zancada larga y pesada, con todo su peso hacia abajo y hacia adelante, y entonces su pie resbaló.
Derek podría haberle advertido, incluso podría haber extendido un brazo para evitar la caída. Pero en lugar de eso, decidió quedarse quieto.
Ezio se desplomó por las escaleras, rebotó en el siguiente callejón y volvió a caer, estrellándose contra el suelo. Su cuerpo estaba hecho un desastre, con todas sus extremidades dobladas en ángulos antinaturales.
Como cualquier adolescente, Derek tenía su teléfono inteligente a mano, por lo que comenzó a hacer varias fotos para demostrar que el piso estaba mojado y no había ninguna señal de advertencia.
Su mente ya estaba planeando contratar al mejor abogado especializado en tiburones que pudiera y demandar a la empresa administradora del edificio responsable de su condominio.
Solo entonces bajó con cuidado las escaleras para confirmar la muerte de Ezio. Estaba allí, incapaz de gemir ni de pedir ayuda, pero sus ojos estaban fijos en Derek, implorando ayuda.
Derek le sonrió y dijo: "¿De verdad crees que soy tan estúpido como para no aprender nada de ti? Como me enseñaste más de una vez, nunca delegues. Si quieres que algo salga bien, hazlo tú mismo. Tienes el teléfono en el bolsillo; sácalo y llama al 911. Soy un hijo fracasado, no quiero arruinarte esto, papi".
Los ojos de Ezio estaban llenos de conmoción y odio, pero eso solo duró un instante. Su cabeza se quedó inerte, con la mirada vacía.
Una carcajada intentó salir, pero Derek la contuvo. En lugar de eso, empezó a gritar pidiendo ayuda, imitando su mejor imitación de hijo aterrorizado.
Como siempre, la madre de Derek estaba demasiado obsesionada con sus problemas, su dolor, sus sentimientos como para molestarse en buscar al abogado, dejando todo en manos de Derek, ya que Ezio ya no estaba.
Tres pájaros de un tiro. Tras una investigación exhaustiva, contactó y contrató al mejor abogado especializado en tiburones que pudieron costear, para que Derek fuera su cliente en lugar de su madre.
Le contó todo sobre el incidente de su padre, el abuso y la necesidad de lograr que el dinero se dividiera entre los tres, madre e hijos.
Tanto Derek como Carl se mantuvieron firmes en ese punto: querían que el abogado iniciara el proceso de emancipación. Con el dinero de la indemnización y la herencia, tenían suficiente para ser autosuficientes hasta que Derek pudiera mantenerlos a ambos.
Lo que siguió fue la época más feliz de su vida. Primero, obtuvieron la herencia y, poco después, se emanciparon y se mudaron de casa de su madre.
Ni siquiera un mes después, recibieron una generosa oferta de liquidación del administrador del edificio. La usaron para saldar la deuda y planificar el futuro.
Durante los años siguientes, el acoso dejó de ser un problema. Derek y Carl eran ahora artistas marciales y se apoyaban mutuamente. Por fin podían experimentar la amistad y la novia; su pesadilla doméstica había terminado.
Sin embargo, sufrieron muchas decepciones porque muchos de esos supuestos amigos resultaron ser personas que querían usar su casa sin padres como casa de fiestas.
También les costaba entender qué significaba ser un adolescente normal. Mientras que sus compañeros parecían solo interesados en divertirse y faltar a clases, ellos se centraban en estudiar y ahorrar todo lo posible.
Derek y Carl pasaban las vacaciones trabajando a tiempo parcial para frenar el agotamiento de sus ahorros. No eran pobres, pero tampoco ricos.
Sabían que debían ahorrar lo máximo posible por si volvían a tener dificultades. Pero en general, vivían bien.
Derek consiguió una beca y obtuvo una licenciatura en química, seguida poco después por una maestría en bioquímica. A Carl también le iba bien: ya había obtenido su título de ingeniería, estaba listo para estudiar su maestría y ya tenía prometida.
A pesar de estar muy feliz por su hermano pequeño, eso era una verdadera espina clavada para Derek. Siempre había sido el más inepto socialmente de los dos y nunca logró tener una relación estable, ni siquiera en la universidad.
Derek no tenía ningún problema en hablar con las chicas; el problema siempre residía en su quisquillosidad y, por lo tanto, en su incapacidad para confiar. Había estado enamorado muchas veces, pero nunca se había enamorado.
Al principio, culpó a su mala suerte, encontrando siempre chicas superficiales o idiotas. Tras encontrar más de una buena chica, culpó a su oscuro pasado.
Pero al ver la feliz relación de Carl, solo podía culparse a sí mismo. Si bien Carl había sufrido casi lo mismo, salió de allí mucho más fuerte y puro que Derek.
Derek tenía demasiado miedo de volver a resultar herido como para permitir que cualquier relación creciera más allá de cierto nivel, y ese era un enemigo al que no podía simplemente derrotar.
Derek aceptó el primer trabajo decentemente remunerado que consiguió, trabajando en el turno de noche de una gran empresa química, en el departamento de preguntas y respuestas.
Carl le había dicho, como regalo de graduación, que estaba dispuesto a proponerle matrimonio a su prometida en cuanto terminara su maestría. Por lo tanto, Derek necesitaba dinero, ya que solo tenía dos años para ahorrar lo suficiente y darle a su hermano pequeño una boda digna.
A Derek no le gustaba su trabajo actual, pero era una forma de empezar su carrera profesional y completar su currículum. Además, estaba bien remunerado, y decidió usar el seguro de la empresa para buscar asesoramiento psicológico.
Sabía que tenía problemas y quería resolverlos. Derek consultó a varios médicos antes de encontrar a alguien con quien pudiera trabajar, y después de varios meses sintió que finalmente estaba empezando a progresar.
Pero, por desgracia, esa felicidad no estaba destinada a durar.

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Estás leyendo el capítulo 2 de Mago Supremo (Novela), un novela. Derek McCoy era un hombre que desde su juventud tuvo que enfrentarse a muchas adversidades. A menudo obligado a conformarse con sobrevivir en lugar de vivir, finalmente había encontrado su lugar en el mundo, hasta que… Este capítulo tiene publicado el 25 de junio de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Mago Supremo (Novela) tiene 4054 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.