Leer Mago Supremo (Novela) Capítulo 111 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Aunque podía verlo con Revigorización, un núcleo de maná no era un órgano físico. Estaba dentro del cuerpo humano, pero a la vez no lo era. Durante los años que pasó como sanador en la aldea de Lutia, había curado a innumerables personas con heridas estomacales, pero ninguna, por profunda que fuera, había afectado jamás un núcleo.
Lith tuvo que recurrir a su recién descubierta sensibilidad al maná, enviando un filamento de maná puro desde su núcleo al de la mujer. Al principio, no ocurrió nada; su núcleo parecía estable, conservando su color amarillo a pesar del torrente de energías alienígenas.
Pero unos segundos después, Lith pudo ver que la zona donde había adherido el tentáculo se debilitaba cada vez más. El amarillo se tornaba naranja, extendiéndose lentamente por todo el núcleo.
La mujer comenzó a gritar de dolor de repente; todas sus venas y arterias se hincharon, como si intentaran arrancarse la piel. El rojo de la sangre se tornó azul, al igual que el maná que invadía su cuerpo.
Cuando le llegó a la cabeza, empezó a sangrar el líquido cian por los ojos, la nariz y los oídos. Los gritos de agonía no mostraban rastro de su anterior desafío, solo desesperación.
Su voz pasó de chillona a ronca, hasta que dejó de sonar como una voz humana. Siguió gritando y gritando hasta quedarse sin aire en los pulmones, pero parecía incapaz de volver a respirar.
Lith se detuvo, dejándola un par de segundos para recuperarse y sentir el alivio temporal de la falta de dolor.
¿Listos para hablar ahora?
Sollozando de terror, la corpulenta mujer juró a los dioses que, si lograba sobrevivir, cambiaría su vida. Bastaría de intercambiar vidas por dinero; se redimiría.
“Me llamo Melia” dijo, intentando establecer una conexión, obligarlo a verla como una persona. Era un truco que le había funcionado innumerables veces, aunque nunca lo había intentado ella, sino Rodimas.
Ella siempre decía que todo hombre soñaba con ser el héroe de una mujer que sollozaba.
Y esta vez, era sincera; no solo intentaba apuñalarlo por la espalda en cuanto bajara la guardia.
“Me da igual” respondió con una mirada gélida”. ¿Quiénes sois? ¿Mercenarios? ¿Cazadores? ¿Asesinos?
"Mercenarios. Nos pagaron generosamente para venir aquí, matar a tantas bestias como fuera posible e inculpar a los estudiantes."
Las palabras de Melia confirmaron su teoría, pero no le provocaron ninguna visión ni aliviaron sus temores.
"¿Quién te envió aquí y por qué?"
"¡No lo sé, lo juro! Yo solo soy la fuerza bruta del equipo, Raghul es quien se encarga de nuestros contratistas, mientras que Rodimas es el cerebro de nuestras operaciones."
"¿Raghul?"
“Ese hombre” dijo ella, asintiendo con la cabeza en su dirección.
"Es todo lo que sé, por favor, déjenme ir."
Dejarlos con vida era impensable. Lo habían obligado a usar demasiado de su verdadero poder; eran una carga. Sin importar sus promesas, en cuanto estuvieran fuera de su alcance, lo venderían al mejor postor con una sonrisa en el rostro.
“Entonces ya no te necesito.” Con un gesto de la mano, Lith usó magia espiritual para girarle la cabeza 180 grados, rompiéndole el cuello y acabando con su sufrimiento.
“Ahora, señor Raghul, podemos hacerlo fácil o doloroso. Dígame lo que quiero saber y le daré una muerte tranquila. Resista y... bueno. Ya ha visto lo que sucede.” Lith le quitó la mordaza a Raghul, permitiéndole hablar.
“¿No habría sido mejor dejarla con vida? ¿Para darles esperanza?” objetó Solos. Realmente no le gustaba que Lith torturara a la gente. Cada vez que lo hacía, sentía que algo dentro de él moría.
¿Qué esperanza? Son profesionales, no unas niñas exploradoras. Saben perfectamente que no las dejaré vivir, porque eso es lo que ellas harían en mi lugar.
"Escucha, chico, lo siento, intentamos matarte." Su terror arruinó su rostro impasible, generalmente perfecto, haciéndolo sonar falso como un billete de tres dólares.
"No tienes que hacer esto. Todavía eres joven, no te conviertas en uno de nosotros."
Tras su falsa empatía, Raghul solo pretendía ganar tiempo, con la esperanza de encontrar una salida a aquel aprieto. Pero descubrió que tenía las manos bloqueadas; ni siquiera podía sentir la piedra mágica que escondía en su bota para casos de emergencia.
Su única esperanza era encontrar una grieta en la moralidad del chico y explotarla para escapar.
“Demasiado tarde para eso” dijo Lith, ignorando sus divagaciones. Colocó la mano sobre el núcleo de Raghul y le infundió maná con fuerza. Raghul tenía un núcleo cian, igual que Lith, así que, aunque fuera incapaz de controlarlo, la energía del núcleo podía repeler los torpes ataques de Lith.
“¿Entonces solo puedo invadir libremente núcleos más débiles? Es una lástima que no tenga tiempo. Habría sido interesante descubrir qué le sucede a alguien una vez que degrade su núcleo, tal vez incluso por debajo del nivel rojo.
Despojar a alguien de su magia podría ser una amenaza formidable, por no mencionar que me permitiría mantener prisioneros sin tener que temer ningún truco de su parte.
Tomando nota mental para experimentar con eso en el futuro, Lith dejó de malgastar su maná puro, añadiéndole magia oscura. Las defensas de Raghul se derrumbaron como un castillo de arena ante un tsunami, y la oscuridad se extendió rápidamente por todo el núcleo.
Al igual que en el caso de Melia, sus venas estaban hinchadas, pero de color negro. El sufrimiento de Melia no era nada comparado con el de Raghul; la entropía pura devoraba cada una de sus células.
Cuando Raghul empezó a sangrar sangre negra por todos sus orificios, Lith dejó de enviar energía, pero el dolor no cesó.
“¿Qué demonios...?” Lith estaba estupefacto. Intentando comprender lo que ocurría, volvió a tocar a Raghul, usando Revitalización.
Entonces pudo ver que, incluso sin su mando, la oscuridad seguía devastando el núcleo de maná, que ahora estaba lleno de grietas, al borde de colapsar sobre sí mismo.
“Parece que la magia oscura es demasiado poderosa como para inyectársela directamente. Necesito un enfoque más sutil con la mujer, o toda la información se perderá.
“Lith, el núcleo es negro” dijo Solus con tono preocupado.
"¿Y si crearas una abominación?"
Lith se negaba a creer que realizar tal hazaña accidentalmente pudiera ser tan fácil, pero, siendo precavido, siguió vigilando el estado de Raghul mientras ignoraba los gemidos y sollozos de Rodimas.
Tras apenas unos segundos, el núcleo negro se desmoronó y el cuerpo de Raghul quedó inerte, sin vida. Lith suspiró aliviado. Los humanos no parecían ser rival para él, pero las Abominaciones estaban en otra liga.
Estaba harto de ese día, solo quería entender cuál era la fuente de la inquietud que sentía, resolver esa maldita visión y luego dormir una semana entera.
Lith acababa de volverse hacia Rodimas, reflexionando sobre qué elemento usar en ella, cuando un ruido repentino llamó su atención.
El cuerpo de Raghul volvía a temblar, retorciéndose como si tuviera una convulsión.
Al usar Revigorización de nuevo, Lith pudo ver que sangre negra y roja se acumulaba donde había estado el núcleo de maná, formando uno nuevo, rebosante de energías oscuras.
El núcleo sanguíneo estaba succionando todos los fluidos restantes del cuerpo, haciendo que Raghul palideciera como un fantasma, con los ojos brillando con una luz roja, como si una antorcha ardiera detrás de ellos.
Lith vio cómo sus caninos se convertían en colmillos, y sus manos y pies se desprendían del suelo pétreo, que ahora era solo barro blando. Retrocedió de inmediato, conjurando una barrera de viento para interceptar todos los proyectiles de roca que volaban hacia él.
“¿Qué demonios es un núcleo de sangre?” Solus casi entró en pánico.
“La mala noticia es que creo que acabo de crear un vampiro. La buena noticia es que al menos no brilla bajo la luz del sol como una bola de discoteca” respondió Lith.

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Estás leyendo el capítulo 111 de Mago Supremo (Novela), un novela. Derek McCoy era un hombre que desde su juventud tuvo que enfrentarse a muchas adversidades. A menudo obligado a conformarse con sobrevivir en lugar de vivir, finalmente había encontrado su lugar en el mundo, hasta que… Este capítulo tiene publicado el 25 de noviembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Mago Supremo (Novela) tiene 4104 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.