Leer Mago Infinito (Novela) Capítulo 286 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Amy recordó haber leído sobre una perla muy especial. Se llamaba Perla de Alcántira y brillaba con una luz oscura y profunda. Provenía de una almeja gigante que vivía solo en la parte más profunda y oscura del océano, la Fosa de Alcántira.
El agua allí no tenía luz y la presión era tan fuerte que aplastaría a una persona. Los pescadores comunes jamás podrían ir allí. Solo equipos especiales enviados por los reinos, con poderosos magos para protegerlos, podrían aspirar a conseguir una de estas perlas.
La concha de la almeja era tan fuerte que soportaba la presión de las profundidades marinas, ¡y la perla que contenía era incluso más dura que un diamante! Era una de las cosas más duras del mundo. Al ser una esfera perfecta, también era increíblemente útil para las máquinas.
No mucha gente compraría una por diversión, ¡pero una sola Perla de Alcántira valía 200 millones de oro! Era tan valiosa que los reinos a veces la usaban como moneda para comerciar entre sí.
Así que esta es una Perla Alcantara… pensó Amy para sí misma.
Sabía que aún existían armas antiguas y poderosas de antaño, ya que estaban hechas de un metal especial de roca espacial. Pero incluso esas viejas máquinas tenían piezas que se desgastaban. Lo único lo suficientemente resistente como para reemplazarlas era una Perla de Alcántira. A 200 millones de oro por una sola pieza diminuta, era una locura pensar cuánto dinero gastaban los reinos.
"Ja. Esto lo resuelve", pensó Amy.
El hombre frente a ella, el príncipe Zion, la vio reflexionar en silencio y pensó que dudaba. Se sintió satisfecho. ¡Claro que no estaría segura! No solo le ofrecía un bonito collar; le ofrecía un tesoro usado por reyes.
"Ya veo que lo reconoces", dijo Zion. "La mayoría de los nobles proponen matrimonio con un diamante, para simbolizar un amor inquebrantable. Pero esto", dijo, levantando la perla, "es más difícil. Es una Perla de Alcántira. Solo los miembros de la familia real pueden regalarlas. ¿Qué dices? ¿Me prometes casarte conmigo?"
Zion sonrió orgullosa mientras se movía para ponerle el collar.
Para que quede claro, Zion no le dio esta perla a cualquier chica. Pero incluso para alguien tan especial como Amy, tirar 200 millones de oro era una locura. Sin embargo, ahora mismo no le importaba. Estaba planeando algo terrible. Pensó que, una vez muerta su amiga Shirone, no importaría lo que le diera a Amy.
"Me enamoré de ti en cuanto te vi", dijo Zion, dando su último y romántico discurso. "¿Aceptarás mi corazón?"
Amy lo miró fijamente, sin sentir nada. Para la mayoría de las chicas nobles, una propuesta de matrimonio del Primer Príncipe de Kazura con una Perla de Alcántira sería un sueño hecho realidad. Pero Amy solo estaba preocupada. Solo podía pensar: «Necesito volver a Shirone ahora mismo».
"Lo siento", dijo Amy con firmeza. "Gracias por la oferta, pero no puedo aceptar un regalo tan caro".
El rostro de Zion se contrajo de sorpresa e ira. Era la primera vez que una mujer le decía que no a una Perla de Alcántira. Aunque no les interesara, ¡la mayoría al menos lo pensaría!
Al ver que su don no funcionó, Zion decidió probar su carta más grande e importante.
—¿Qué te parece esto? —dijo Zion—. Ten a mi hijo. Podrías convertirte en una madre real.
La cara de Amy mostró que pensaba que eso era algo ridículo de decir.
Este niño todavía es un novato… pensó.
Sabía que muchos nobles se casaban por motivos políticos, pero la realeza actuaba como si su linaje fuera un regalo de los dioses. Y quizá lo fuera. Muchas mujeres harían fila para tener la oportunidad de tener un hijo de príncipe. Pero Amy no deseaba ser de la realeza. Para ella, sus palabras eran un insulto.
"Me voy", dijo Amy. "No tenemos nada más que hablar".
Ella se giró y caminó hacia la puerta sin esperar su respuesta.
—¡Tú…! —gritó Zion.
Su orgullo estaba profundamente herido. La agarró por la muñeca y la jaló hacia atrás con fuerza. Amy liberó su brazo, sintiendo escozor en la piel por el agarre.
El príncipe de toda una nación, actuando así… pensó enojada.
Se frotó la muñeca y lo fulminó con la mirada. "¿Qué significa esto?", preguntó con la voz llena de ira.
Pero Sión era quien estaba realmente furioso. "¿Te atreves a rechazarme? ¡Solo eres un noble!"
Amy casi se rió. Su familia, la familia Carmis, era tan respetada que incluso la familia real de su propio reino los trataba con honor. Pero entonces recordó: no era un príncipe cualquiera. Era el hijo de la poderosa emperatriz Teraze.
—Me seguiste hasta aquí porque querías esto, ¿verdad? —se burló Zion—. ¿Sabes lo honrado que deberías sentirte de estar en mi habitación?
"Dije que no, muy claramente", respondió Amy.
—Mmm. Eres arrogante. No sabes cuál es tu lugar —dijo Zion, rechinando los dientes. Luego se calmó y sonrió con suficiencia—. Bien. Entonces, como tu príncipe, te lo ordeno. Sírveme esta noche.
—No —se negó Amy—. Aunque tú seas un príncipe, yo soy una noble de Tormia. No acato órdenes de la realeza extranjera.
¿Ah, sí? ¿Crees que estás por encima de mí? —preguntó Zion—. ¿Y qué te parece esto? Si no obedeces, iniciaré una guerra contra Tormia.
Amy lo miró como si hubiera perdido la cabeza.
"¿Crees que bromeo?", continuó Zion. "El reino de Kazura pronto será mío. Cuando sea rey, Tormia será el primer lugar que conquiste. Tu terquedad destruirá tu propia nación."
Esta no era una amenaza vacía. Si Sión se convertía en rey, su madre Teraze usaría todo su poder para ayudarlo a expandir su reino.
Cuando Amy bajó lentamente la cabeza, Zion pensó que finalmente se estaba rindiendo y sonrió.
Pero entonces—
Una voz fría y fuerte salió de sus labios: «Hazlo, si puedes».
"¿Qué?" jadeó Zion.
"Empieza una guerra si quieres", desafió Amy.
"¡Has perdido la cabeza!" gritó.
¡Que una chica noble se atreviera a hablarle con tanta rudeza a un príncipe era increíble! Pero comparado con su desafío, eso no era nada.
"¿Crees que estoy bromeando?", gruñó Zion. "Te arrepentirás de esto".
Amy no pudo evitar reír. "Estás delirando. ¿Tú, convertirte en rey? No te hagas ilusiones. Todo el mundo sabe que tu posición como Primer Príncipe ya es débil e inestable".
—¡Tú...! —gritó Zion, con los ojos encendidos de furia. Nunca lo habían insultado tanto en su vida.
Cambió de opinión. No la mataría de inmediato. Primero, quebrantaría su espíritu, lo justo para mantenerla con vida. Luego, cuando quemara su reino hasta los cimientos, la obligaría a mirar y llorar lágrimas de sangre.
—Dijiste esas palabras… ¿Te harás responsable de ellas? —preguntó con tono sombrío.
"¿Responsabilidad? No, no asumiré ninguna", dijo Amy, con sus ojos carmesí brillando de poder. "Pero incluso si una guerra estalla por mi culpa, lucharé por mi reino como una más. Estoy dispuesta a morir por él".
Zion se estremeció. Sintió una energía aterradora y peligrosa que provenía de Amy. Le heló la sangre. ¿Quién habría pensado que la guapa y ruborizada chica de la fiesta podría ser tan valiente?
Dicen que los magos son extraños y poderosos… pensó.
Amy se acercó, con los ojos encendidos. "¿Qué planeas? ¿Por qué me trajiste aquí?"
Estaba pensando mucho. Un príncipe como Zion no los habría engañado a ella y a los padres de Shirone solo para coquetear. Eso significaba que tenía asuntos serios con Shirone. ¿Pero qué?
De repente, Amy comprendió. Sus labios temblaron de miedo.
Zion no importaba. Lo importante era que todo el grupo de la Emperatriz Teraze planeaba terminar todo esta noche.
Tenía que encontrar a Shirone... ¡ahora mismo!
Concentró su mente y entró en un estado que los magos llaman la Zona Espiritual. Con sus sentidos agudizados, sintió la puerta tras ella. Se dio cuenta de que estaba cerrada por dentro. Su única opción era derribarla.
Preparó un hechizo de Bola de Fuego en su mano, esperando su oportunidad. En cuanto el rostro de Zion se transformó en una expresión salvaje, ¡actuó! Se dio la vuelta y corrió hacia la puerta.
—¡Armand! —gritó Sión.
Su espada demoníaca, Armand, voló por los aires hasta sus manos. Sin siquiera mirar, ¡se la lanzó directamente a Amy!
Amy giró en el aire, esquivando a duras penas la espada que se hundía en la puerta de madera. Si no hubiera estado usando sus sentidos de la Zona Espiritual, estaría muerta.
«De verdad está intentando matarme», pensó. «Está bien, acabemos con esto».
Pero Zion solo parecía presumido. Lógicamente, ahora que estaba atrapada, debería estar preocupado. Pero no lo estaba. Pronto comprendió por qué.
Era la espada, Armand.
Una energía siniestra y maligna, como nunca antes había sentido, emanaba de la espada clavada en la puerta. Sentía como si algo asqueroso y horrible se aferrara a ella. La sensación era tan repugnante que resultaba aterradora.
"¿Crees que puedes salir ileso?", rió Zion. "No soy un debilucho en mi propio reino".
"La familia Carmis es poderosa, es cierto", admitió Zion. "Pero una vez que Shirone muere, todo termina".
Sabía que matar a alguien era la forma más fácil de ganar una pelea. No era que el muerto fuera importante, sino porque un muerto no puede hablar ni defenderse. Sin Shirone, gente como Zion podía inventar cualquier historia.
Tengo que salir. Pase lo que pase, se dijo Amy.
Se mordió el labio con tanta fuerza que sangró. El sabor metálico de su propia sangre la ayudó a concentrarse y a combatir el aura aterradora de la espada demoníaca.
¡Cuenta hasta tres y luego muévete!, planeó.
Pero justo cuando ella se estaba preparando, Sión gritó: "¡Armand, regresa!"
La espada voló de vuelta a su mano. Amy frunció el ceño, observándolo atentamente. ¿Por qué la sacaría después de usarla para impedirle el escape? No tenía sentido. Estaba segura de ser mejor luchadora que él.
Sus siguientes palabras lo dejaron todo claro.
"Qué lástima", dijo Zion. "Podrías haber tenido la noche más emocionante de tu vida. Pero, gracias a tu estúpido y noble orgullo, morirás sin conocer jamás el amor".
—No dejaré que me mates —replicó Amy—. Pero si muero y me convierto en un fantasma, te perseguiré primero. Si me ves en tus sueños, sabrás que hay otra vida.
El rostro de Zion se contorsionó de rabia. Decidió que hablar era inútil. Lo único que entendía un mago era la fuerza. Pensar en el terrible destino de Amy lo tranquilizó. Levantó a Armand y cantó:
"Armadura de diamante."
¡CLANK!
¡La espada empezó a partirse como las patas de una araña! La empuñadura y la hoja se separaron. Una fibra gruesa, roja y carnosa, como la esencia misma de la vida, rezumaba como un aceite espeso.
La maldad era aún más intensa que antes. La espada, centrada en una gema roja, ahora parecía una araña gigante de metal.
Lo que ocurrió después fue aún peor.
¡Las docenas de miembros divididos en cuchillas se abalanzaron sobre Zion y comenzaron a tragarlo por completo, comenzando por su cabeza!
La verdadera pelea estaba a punto de comenzar.
Amy frunció el ceño con disgusto, pero en un abrir y cerrar de ojos, el asqueroso espectáculo cambió a una forma que parecía más bien una armadura.
La parte que era la empuñadura se convirtió en un casco que cubría el rostro de Zion. La hoja se extendía sobre su cabeza y luego se curvaba por su espalda, adhiriéndose a sus músculos para formar un esqueleto de metal.
De ese esqueleto, se extendió más metal, formando piezas de armadura. El metal que le llegaba a las muñecas se transformó en guanteletes gigantes. La parte que le bajaba por las piernas se transformó en botas metálicas puntiagudas.
Una vez que la armadura cubrió sus órganos importantes, las fibras rojas y carnosas envolvieron todas sus articulaciones, sellando la armadura a su cuerpo perfectamente.
Finalmente, una enorme cantidad de fibra se filtró desde el cuello de la armadura y se transformó en una larga y ondeante capa roja.
Para Amy, todo sucedió tan rápido que parecía una transformación mágica.
Sión, con el rostro ahora oculto tras un casco en forma de cruz, bajó los brazos y apretó los puños.
¡CLIN! ¡CLIN!
¡De repente, dos espadas de treinta centímetros de largo brotaron de la parte superior de sus guanteletes!
Amy tragó saliva. Salvo el brillo de sus ojos tras la visera, todo el cuerpo de Zion estaba cubierto por la espada demoníaca. Era como si las fibras rojas hubieran cubierto primero su cuerpo y luego la armadura se hubiera superpuesto.
¿Cómo es esto posible?, se preguntó.
Esto rompió todas las reglas de la magia y la ciencia. El peso de todo ese metal debía ser mucho mayor que el de la espada original. ¿Y qué eran esas fibras rojas?
Se dio cuenta de que si músculos fuertes y flexibles protegían las articulaciones, la armadura sería superresistente y le permitiría moverse con rapidez. Por eso, Zion, incluso con la pesada armadura, se movía con más velocidad y agilidad que antes.
Zion sonrió detrás de su casco, viendo lo confundida que estaba Amy.
Mmm, claro. ¿Cuándo una niña como ella habría visto algo así?, pensó.
Su objeto de clase S, la [Forma de Vida de Metal Plateado], poseía poderes asombrosos. Podía realizar dos funciones principales. La primera era [Control de Precisión], que le permitía controlar la espada con la mente. La segunda era [Armamento de Diamante], que le permitía fusionarse con la espada para convertirse en una armadura irrompible.
En ese momento, estaba usando el [Modo Armamento Diamante]. En este modo, la espada actuaba como un ser vivo y lo protegía por completo. Además, al estar conectada con el cerebro de Zion, ¡incluso podía pensar por sí misma!
"¿Creías que era un príncipe estúpido que vivía a costa del famoso nombre de mi madre?", se burló Zion.
Dio un paso adelante.
¡CLANK! El sonido de sus botas de acero raspando el suelo era aterrador. Amy, instintivamente, presionó su espalda contra la puerta sellada.
"Claro, podrías haber pensado eso", dijo Zion. "¿Pero qué importa? Ante el gran nombre de Teraze, todo lo demás no es nada. Tu familia, tu talento... no quiero nada de eso. Porque yo..."
Zion extendió su palma blindada hacia Amy.
"...soy miembro de la gran familia real."
El guante rojo y fibroso se retorció como una serpiente viva. Entonces, un zarcillo afilado salió disparado del centro de su palma, ¡dirigiéndose directamente al corazón de Amy!
Incluso en su pánico, Amy vio cómo la punta del zarcillo se endurecía hasta convertirse en una cuchilla al volar. Saltó a un lado justo a tiempo.
¡BANG! El zarcillo se clavó profundamente en la puerta. Al mismo tiempo, la parte conectada a la palma de Zion se rompió, como si estuviera destinada a dispararse como una bala.
Amy se quedó mirando horrorizada. Donde el zarcillo había golpeado la puerta, fibras rojas como raíces comenzaron a extenderse, sellándola por completo, haciéndola aún más fuerte que antes.
Mordiéndose el labio, Amy supo que ninguna fuerza ordinaria sería suficiente para romper esas fibras extrañas y duras.
—¿Cuándo vas a usar ese hechizo de fuego que tienes en la mano? —preguntó Zion, acercándose lentamente.
La presión que emanaba de él ahora era completamente diferente a la de antes. Era como si el aura maligna de la espada se hubiera convertido en parte de él, haciéndolo mucho más peligroso.
"Por otra parte", se burló, "no creíste realmente que una pequeña bola de fuego funcionaría en mí, ¿verdad?"
Zion levantó una de las largas espadas de su guantelete. El metal liso y brillante reflejaba el rostro preocupado de Amy, que la miraba fijamente. Estaba listo para atacar.

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Estás leyendo el capítulo 286 de Mago Infinito (Novela), un novela. ¡Esta es la historia de un niño que sueña con alcanzar la infinidad como ser humano! Encontrado abandonado en un establo, Shirone es hijo de un cazador y un campesino de pura cepa. A pesar de las dificultades, es un… Este capítulo tiene publicado el 12 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mago Infinito (Novela) tiene 279 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.