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Leer Mago Infinito (Novela) Capítulo 273 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En cuanto se liberó de los tentáculos viscosos, Amy negó con la cabeza y sus ojos volvieron a brillar de un rojo intenso. El poder era tan fuerte que la hizo sentir mal, pero superó el dolor y entró en la Zona Espiritual. Una bola de fuego mágica apareció en su mano. Con un movimiento del brazo, la lanzó contra la extraña puerta carnosa mientras saltaba a través de ella. La puerta, hecha de material orgánico retorcido, explotó en pedazos. Cuando Zion se dio cuenta de que lo habían engañado, ¡Amy ya había atravesado la segunda puerta! —¡Oh, tú…! —gritó Zion frustrado. Se volvió furioso hacia Armand, el de la espada puntiaguda. "¿Qué has estado haciendo? ¡La dejaste escapar!", gritó. Esto demostró que Zion aún era nuevo en el uso de una espada como esta. Armand podía copiar la mente de su usuario para volverse inteligente, pero en realidad era solo una espada que convivía con su amo. No podía tomar decisiones por sí sola. Entonces, cuando Zion le gritó a Armand, en realidad sólo se estaba gritando a sí mismo por ser descuidado. "Tengo que perseguirla. ¡Vamos!", ordenó Zion. Como si escuchara sus palabras, numerosos tentáculos gruesos brotaron del Armamento de Diamante y se clavaron en las paredes. Usando los tentáculos como cuerdas de un columpio, Zion se impulsó y se lanzó hacia adelante por el pasillo. Mientras tanto, Reina se detuvo de repente. Inclinó la cabeza, escuchando atentamente. Su poder especial, el Sonido del Silencio, captó una enorme vibración proveniente de las profundidades del subsuelo. El sonido era débil al atravesar los gruesos muros del castillo. Pero el hecho de que pudiera oírlo significaba que algo increíblemente poderoso acababa de ocurrir allá abajo. «¡La lucha es clandestina!», se dio cuenta Reina. Inmediatamente echó a correr escaleras abajo. Una pelea de espadas normal no podría sacudir un edificio entero de esa manera. Era evidente que Shirone se había visto obligado a usar su magia. En cuanto entró en el pasillo del sótano, oyó el frenético sonido de alguien corriendo hacia ella. Reina se apretujó contra la pared, ocultándose entre las sombras. Vio una figura corriendo en la oscuridad. ¡Era Amy! —¡Amy! —gritó Reina, interponiéndose en su camino. —¡Ay! ¡Me asustaste! ¿Reina? —exclamó Amy, derrapando hasta detenerse. "¿Qué? ¿Por qué estás aquí?", preguntó Reina, confundida. ¡Tenemos que correr, ya! Amy no tuvo tiempo de explicarse. Agarró a Reina del brazo y ambas empezaron a correr por el pasillo. Reina usó su propio poder para igualar la velocidad de Amy. ¡Bang! ¡Bang! Los sonidos de algo pesado estrellándose contra las paredes resonaron detrás de ellos. Reina apagó su Sonido del Silencio por un momento. Escuchar vibraciones tan poderosas en ese estado era tan fuerte que resultaba doloroso. "¿Qué pasa? ¿Te persigue un monstruo?", preguntó Reina preocupada. Amy dejó escapar un suspiro de cansancio. Quería explicar las locuras que habían sucedido, pero encontrar a Shirone era lo más importante ahora mismo. —Te lo contaré todo más tarde. ¿Dónde está Shirone? —preguntó Amy. —Por aquí. Oí un ruido que venía de allá —dijo Reina, señalando. Las dos chicas corrieron por un pasillo a la izquierda y encontraron un gran almacén al final. Un letrero colgado del techo decía "Almacén de Alimentos". Al entrar, vieron que la habitación era un completo desastre. Allí se había librado una feroz batalla. El polvo de la harina derramada llenaba el aire como humo. Verduras picadas estaban esparcidas por todas partes, cubiertas de polvo blanco. Amy se sintió un poco aliviada al saber que no era el almacén de carne. "¿Dónde está Shirone?" preguntó Amy, mirando nerviosamente a su alrededor. Cuando Amy comenzó a avanzar, Reina de repente estiró los brazos para detenerla. —Es peligroso. No te muevas —advirtió Reina. Confundida, Amy miró hacia donde Reina observaba. A través del aire polvoriento, vio innumerables telarañas plateadas extendidas por toda la habitación. —¡Esto es…! —jadeó Amy. Miró hacia atrás y vio más telarañas. Todo el lugar parecía espeluznante y olvidado, como una tumba sellada durante cien años. "¿Por qué hay telarañas gigantes en un lugar como este?" susurró Amy. —Ten cuidado. Hay algo aquí —dijo Reina en voz baja. Reina comenzó a moverse lentamente a través de las redes, diciéndole a Amy que se quedara atrás. En ese momento, una voz débil y quejumbrosa llegó desde el otro lado de la habitación, detrás de una pila de sacos. "...Golpéalo." Tanto Reina como Amy reconocieron la voz de inmediato y corrieron hacia el sonido. Allí, vieron una escena aterradora. ¡Shirone estaba atrapado, colgando boca abajo en una telaraña gigante! Tenía la ropa rasgada y desgarrada, y tenía muchos cortes sangrantes por todo el cuerpo. A Amy se le llenaron los ojos de lágrimas. "¡Shirone!" "Huye..." Shirone se esforzó por hablar. "Este tipo... es increíblemente fuerte..." —¡Espera! ¡Te salvaré ahora mismo! —gritó Amy. Corrió hacia adelante sin pensar. La idea de estar cerca de la gigantesca red la asustaba, pero ver a su amiga Shirone atrapada en ella fue una conmoción aterradora. Miró la telaraña, sin saber cómo liberarlo. Al no encontrar la manera, agarró las hebras con las manos e intentó desgarrarlas. Un dolor agudo y frío le recorrió las palmas. Al retirar las manos, vio que tenían cortes profundos. "¿Qué clase de telaraña es ésta?" gritó. —¡Amy! ¡Huye! —gritó Shirone con todas sus fuerzas. En ese preciso instante, Reina rodeó la cintura de Amy con sus brazos y la jaló hacia atrás, lanzándose al suelo. Un silbido agudo pasó justo donde había estado la cabeza de Amy, un sonido que solo el agudo oído de Reina podría haber detectado. Amy, ahora en el suelo, miró a Reina, sin comprender qué había pasado. Pero Reina tenía la mirada fija en un rincón oscuro de la habitación. "Je, eres bastante bueno", dijo una voz extraña. Un hombre muy espeluznante, llamado Xenoger, cayó del techo, colgando boca abajo justo al lado de Shirone. Amy y Reina quedaron impactadas por su grotesca apariencia. En la penumbra, ¡vieron que sus ojos tenían varias pupilas! "Cuando una cuerda se mueve, vibra", dijo Xenoger, impresionado. "Si tienes la capacidad de oír esa vibración, sin duda no te pueden matar con un simple ataque. Sí, muy bien." Amy dio un paso al frente, con la voz temblorosa de ira. "¿Qué le has hecho a Shirone? ¡Déjalo ir ahora mismo!" Xenoger giró la cabeza para mirar a Shirone, que estaba colgado a su lado. "¿Ah, esto? Lo atrapé, claro", dijo con una risita desagradable. "Se nota al tocarlo, pero mi telaraña es muy afilada. Si se resiste, le cortaré todo el cuerpo. Por eso no puede ni mover un dedo". —¡Tú…! —empezó a gritar Amy, pero Xenoger la interrumpió. "Bueno, tengo una pregunta divertida", dijo. "¿Cuándo aparecieron todos esos cortes en el cuerpo de Shirone? ¿Fue 1) antes de que lo atraparan en la red o 2) después de que lo atraparan?" Amy no entendía por qué esto era importante en ese momento. Pero al pensar en sus palabras, su rostro se enrojeció de furia. Si la respuesta era la número dos, significaba que este monstruo había lastimado a Shirone mientras estaba indefenso. Decidió que nunca lo perdonaría. "¡Eres horrible!" gritó Amy. Xenoger parecía disfrutar de su ira. Herir a las presas atrapadas era, de hecho, su juego favorito. Por desgracia para él, la respuesta correcta era la número uno. La capacidad de Shirone para detectar al asesino había sido asombrosa, incluso para Xenoger. Le tomó diez minutos de persecución antes de que Shirone finalmente quedara atrapada en la red. De repente, una nueva voz llegó desde la entrada del almacén. "¿Qué? ¿Aún no has terminado aquí?" Amy se giró, con el corazón encogido. ¡Era Zion! Sus tentáculos colgaban como las patas de un pulpo, y él permanecía allí, arrogante, con las manos a la espalda, mirándolos. Amy y Reina inmediatamente se pusieron espalda con espalda, listas para pelear. Shirone fue capturada, y ahora su ruta de escape estaba bloqueada. Todo iba mal. Pero Zion ni siquiera les prestó mucha atención a las dos chicas. Estaba más interesado en Shirone, quien estaba atrapada en la red. Zion aterrizó en el suelo. Xenoger le hizo una reverencia. ¿Estás aquí, Príncipe? Estaba a punto de terminar el trabajo. "¿Terminar? Ya pasó mucho del tiempo que prometiste. ¿Cómo pasó esto?", preguntó Zion, molesto. "Mis disculpas", dijo Xenoger sin poner excusas. Zion agitó la mano con impaciencia. "Bueno, terminemos con esto de una vez. Corta la cabeza de Shirone". Xenoger volvió a inclinarse de inmediato y comenzó a trepar por la red hacia Shirone. Pero entonces se detuvo y miró a su alrededor. "¿Aún falta alguien?" preguntó. Estaba hablando de Arrio. Pero a Zion no le importó. Arius era un Mago de Escamas que podía usar magia de Destellos, una especie de teletransportación de corta distancia. Incluso si estaba atrapado, podía aparecer en cualquier lugar en cualquier momento. "Aparecerá cuando quiera. Ahora, date prisa y separa la cabeza de Shirone de su cuerpo", ordenó Zion. "Está bien", dijo Xenoger. "¡Tienes que estar bromeando!", gritó Amy, adoptando una postura de combate. "¿Quién crees que dejaría que eso pasara?" Finalmente, Zion se giró para mirar a las chicas y dejó escapar un suspiro de fastidio. Los tentáculos sobre sus hombros se crisparon, alzándose como las garras de una bruja, listos para atacar. Incluso en su estado aturdido, Shirone reconoció la armadura alrededor del cuerpo de Zeon como la verdadera forma de Armand. Sabía que si esto continuaba, todos morirían. Forcejeó y gritó, sin importarle que las afiladas telarañas le cortaran la piel. "¡Huyan! ¡Tomen a Reina y a Amy y huyan!", suplicó. Amy no escuchó en absoluto. ¿Qué sentido tenía huir si Shirone moría? Su única opción era luchar contra Zion. Reina parecía haber decidido lo mismo. Adoptó una postura firme y miró fijamente a Zion. Amy y Reina se separaron y atacaron a Zion por ambos lados. De repente, las reacciones de los tentáculos de Armand se volvieron más lentas y menos precisas. Aunque Armand era un simbionte, todas sus acciones estaban controladas por los pensamientos de Zion. Debido a su escasa experiencia en combate, no podía enfrentarse a dos atacantes a la vez. Los tentáculos no sabían a quién atacar primero. Amy notó inmediatamente la debilidad de su oponente. «¡No nos tomas en serio! ¡Te lo haré pagar caro!», pensó. Zion apretó los dientes, frustrado. Los tentáculos de Armand bloqueaban la magia visible de Amy, pero le preocupaba Reina, que atacaba sin arma. —¡Maldita sea! ¡Estas chicas! —maldijo. Zion retrocedió hacia la puerta. Si quería ganar, al menos debería bloquearles la salida. ¡Pero eso era exactamente lo que Amy y Reina querían que hiciera! Reina recorrió un largo camino a través del almacén y saltó sobre una pila de sacos. "¡Aquí!" gritó. La mayoría de los luchadores habrían ignorado la voz de Reina, sabiendo que la magia de Amy era la mayor amenaza. Pero Zion, presa del pánico, se giró para mirar a Reina. ¡Esta era la oportunidad que Amy necesitaba! Lanzó un hechizo de Golpe de Fuego, apuntando directamente a la espalda desprotegida de Zion. «¡Lo tengo!», pensó Amy. Pero en ese preciso instante, una fuerza extraña y poderosa la agarró y la lanzó por los aires. Intentó detenerse, pero fue imposible. Mientras volaba, miró hacia Reina y comprendió lo que había sucedido. Una bola de hilo pegajoso, disparada como una bala de cañón, golpeó la pared cerca de Reina y explotó formando una telaraña gigante, sujetándola en lo alto de la pared. Justo cuando Amy se dio cuenta, su propia espalda se estrelló con fuerza contra la pared opuesta. ¡Pum! Un dolor agudo la recorrió. Miró hacia abajo y vio que también la sujetaba una telaraña pegajosa y viscosa. Aunque intentó soltarse, era demasiado fuerte. Reina y Amy lucharon con todas sus fuerzas, pero Xenoger no era un oponente del que pudieran escapar fácilmente. Xenoger infló su pecho como un globo y escupió más bolas de telaraña pegajosas de su boca. Una tras otra, las redes volaron por el aire y se pegaron a las dos niñas. "¡Ay!" gritó Amy. Con cada nueva capa de red, la fuerza que los sujetaba se hacía más fuerte. Después de que más de cinco capas los cubrieran, Amy quedó completamente inmóvil. Reina, en la otra pared, estaba atrapada con la misma fuerza. —Tch, eso tardó demasiado. ¿Estás bien, Príncipe? —preguntó Xenoger. Finalmente, Zion se relajó y entró de lleno en la habitación. Una sonrisa de suficiencia se dibujó en su rostro al observarlas a las tres —Shirone, Amy y Reina— atrapadas e indefensas, como moscas atrapadas en una telaraña.
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Estás leyendo el capítulo 273 de Mago Infinito (Novela), un novela. ¡Esta es la historia de un niño que sueña con alcanzar la infinidad como ser humano! Encontrado abandonado en un establo, Shirone es hijo de un cazador y un campesino de pura cepa. A pesar de las dificultades, es un… Este capítulo tiene publicado el 12 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mago Infinito (Novela) tiene 279 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.