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Leer Mago Infinito (Novela) Capítulo 214 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
¡Bum! ¡Bum! ¡Bum! ¡Bum! La luz brotó de Ataraxia. Shirone no pudo controlar la intensidad. A medida que la distancia aumentaba, la luz se expandía, llenando de brillo el Gran Campo de Batalla. Baalv agitó sus docenas de extremidades mientras se arrastraba por el suelo, pero pronto fue arrastrado por la luz y desapareció. Los objetos que se encontraban en el camino de la luz fueron barridos. Era como si incluso el espacio mismo fuera empujado. ¡¡¡Whoooooosh!!! En el borde del campo de batalla, la enorme barrera de la cúpula del Gran Campo de Batalla explotó y dos rayos de luz de tamaño inimaginable dividieron el cielo. "Uf... Uf..." Shirone se arrodilló, jadeando. Al ver la escena ante él, sus piernas cedieron. La mitad del Gran Campo de Batalla había sido destruida. Ni siquiera él podía creer el resultado de sus propias acciones. ¿En qué estaba pensando Ikael cuando grabó esto en su mente? Lo único que quedó en la visión de Shirone fue Kariel. Detrás de ella, el cielo era visible y el suelo estaba tallado en una enorme forma de Y. Sobre la cabeza de Kariel, un halo giraba a una velocidad increíble. Vida... Progreso de extracción... 99... Por ciento. Shirone rápidamente miró hacia atrás. Amy intentaba desesperadamente arrancarse el panel pegado a su frente. Pero por mucho que se rascara, incluso sacándose sangre, no mostraba señales de desprenderse. Justo cuando la desesperación estaba a punto de consumirla, sonó una voz. Transmisión cancelada. Vida... Extracción... Detenida. El panel incrustado en la frente de Amy se deslizó y se desintegró en partículas más pequeñas que el polvo. Shirone dejó escapar un suspiro de alivio y se giró hacia Kariel. El rostro del arcángel se contorsionó de furia. Aunque hubo un desfase en el anuncio, quedó claro que había recuperado sus fuerzas en cuanto Ataraxia se activó. Para Kariel, había sido una elección inevitable. Incluso si hubiera continuado con la Extracción de Vida, el resultado habría sido el mismo. El poder de amplificación de Ataraxia era inalcanzable mientras su espíritu era consumido por la Extracción de Vida. Kariel extendió sus enormes alas doradas y se elevó por el aire. Kariel: "¿Lo entiendes ahora, humano insensato? Esto es la Extracción de Vida. ¡Incluso yo, un arcángel, debo abandonarlo todo y concentrarme por completo en crear vida!" Kariel miró hacia abajo al devastado Gran Campo de Batalla. Esto fue solo un hechizo lanzado por un simple mocoso. Y, aun así, tenía un poder destructivo enorme. ¿Por qué debería darse tal poder a los humanos? Los humanos no podían controlarse. Incluso los más virtuosos sucumbían a la tentación del poder. Ese niño intentaría convertirse en rey. Gobernaría el mundo con el poder de un ángel y disfrutaría de todo tipo de placeres. " Eso podría no ser tan malo." Quizás sería mejor devolverlo tal como está. Entonces la guerra final no sería necesaria y el mundo humano se autodestruiría. Pero eso no era posible. Ikael no podía ignorar lo que ella pensaba. Entonces, ¿por qué? ¿De verdad se había vuelto loca? ¿Cómo podría ella, en su sano juicio, pensar en pasar el poder judicial de un ángel a un humano? ¿ Tanto cree en él? ¿En ese chico? ¿Qué había visto Ikael en ese humano? Por supuesto, ella reconoció su talento. Nadie sin talento podría ejercer el poder judicial de un ángel. Pero eso solo no era suficiente. Claramente había algo que ella desconocía. Si era así, debía capturarlo ya. Si lo dejaba ir, un arma poderosa que podría amenazar el cielo caería en manos humanas. Kariel: "No me pidas más misericordia." Kariel declaró la guerra, pero Shirone y su grupo no tuvieron tiempo para escuchar, estaban ocupados pensando cómo escapar. Arin trajo a Canis y Amy protegió a Peope. Tess corrió a buscar a Rian, pero Ymir todavía lo estaba vigilando. No podían descansar para siempre. Shirone estaba preparando algo, así que tuvieron que ganar tiempo con Canis. En ese momento la gente miró hacia afuera y gritó. Gente: "¡E-eso!" Rian se giró y vio a Ymir, el Rey de los Gigantes, abalanzándose sobre ellos con los ojos encendidos de rabia. Era evidente que su objetivo era Shirone, quien lo había humillado. Arrastrando su cuerpo destrozado, Rian atacó a Ymir con todas sus fuerzas, haciendo que el gigante se tambaleara hacia un lado. Rian rodó por el suelo, agarró su mandoble y le bloqueó el paso a Shirone. '¿ Qué pasa? ¿Por qué?' Se había lanzado a la lucha sin dudarlo, pero no esperaba que Ymir se viera obligado a retroceder. Sentía que su fuerza se había debilitado en comparación con antes. Ymir se sacudió las rodillas y se puso de pie. Ymir: "Esta es la tercera vez. Pero no será tan divertido como antes". Rian: "Soy la espada de Shirone. No podrás superarme hasta que esté muerto." Gracias a la telepatía de Arin, ahora podían entenderse. Pero Ymir solo frunció el ceño, decepcionado. Ymir: "Te equivocas. La fuerza no existe para proteger algo. La esencia del poder es la destrucción. Si no puedes entender eso, nunca me detendrás." Ymir se movía como el viento. Su fuerza bruta había disminuido, pero su agilidad parecía haber aumentado. Una lluvia de golpes cayó sobre el cuerpo de Rian. Rian, ya destrozado sin remedio, ni siquiera pudo contraatacar. Pero estaba satisfecho. Mientras él viviera, Ymir no podría alcanzar a Shirone. ' Espera. Sólo un poco más y podré morir en paz.' Los ojos de Ymir se enrojecieron. Por mucho que golpeara a Rian, el chico no caía. Incluso después de destruirlo todo, Rian se mantuvo en pie como si aún le quedara algo. Tess: "¡Rian! ¡Rian! ¡Para, idiota!" Tess gritó, con su cara empapada en lágrimas. Tess: "¡Por favor, deja de golpearlo! ¡Se va a morir!" Los ataques de Ymir no cesaban. No se trataba del frenesí habitual de una batalla; era algo mucho más demencial. El choque de la vida contra la vida resonó en su propia piel. Esto fue divertido. Este humano fue realmente entretenido. Ymir: "¡Magnífico! ¡Destruirte es mi propósito!" El cuerpo de Rian hizo un sonido desgarrador mientras se sacudía. Tess cerró los ojos. Pero aún podía verlo. Podía sentir a Rian muriendo con todos sus sentidos. Ella le gritó a Kariel entre lágrimas. Tess: "¡Bien! ¡Daré a luz! Daré a luz a tantos Nefilim como quieras, así que, por favor, ¡para!" Kariel permaneció impasible. Kariel: "Se espera que nazcan Nefilim. Y Ymir no está bajo mi control". Progreso de extracción de vida: 96%. Ymir detuvo sus ataques y recuperó el aliento. Esto fue impactante. ¿De qué estaba hecho este humano? Estaba muerto. No, debería estar muerto. No había ninguna señal de vida en la forma en que permanecía de pie, incapaz siquiera de levantar la guardia. Aún así, todavía sostenía su gran espada. ¿Cómo? Ymir le había destrozado todos los músculos del brazo derecho a Rian. Era imposible sostener el hierro solo con la fuerza de los ligamentos. *No, solo es un cadáver. Está congelado en el lugar. Ymir, que había estado mirando indiferente la mirada asesina de Tess, dirigió su atención a Rian, que estaba arrodillado en el suelo. El rostro de Rian, inclinado hacia el techo, ya no parecía el de una persona viva. Su mano derecha no era más que hueso, pero aún así sostenía su gran espada. Éste era el poder aterrador de la Trascendencia Divina, donde la mente y el cuerpo se habían vuelto uno. Ymir habló, su voz tranquila pero burlona. Ymir: "Una victoria, un empate, una derrota. ¿Lo consideramos un empate por hoy?" Rian permaneció en silencio, su cuerpo temblaba pero se mantenía firme. Ymir rió entre dientes oscuramente. Ymir: "Je, eres tan débil. Si estuvieras luchando contra mi verdadero yo, ni siquiera tus huesos quedarían". Ymir recogió su brazo derecho amputado. Se lo metió a Rian en la boca, y se disolvió en un líquido negro que fluyó por su garganta. Ymir: "Llévenselo. Y cuídenlo. Si sobrevive, podría salvar a la humanidad. Si eso sucede, será una guerra interesante." Mientras Ymir arrojaba a Rian, quien se deslizaba por el suelo, Tess lo atrapó rápidamente. Las lágrimas brotaron de sus ojos cuando vio su brazo, ahora reducido a hueso, pero sabía que tenían que volver a casa para tratarlo. Un dron voló y colocó un guante en el brazo de Tess. Ella miró a Ymir una última vez antes de darse la vuelta y correr hacia Arin. Ymir, cuyas piernas comenzaban a derretirse, sonrió cálidamente. Esperaba que Rian sobreviviera. La humanidad necesitaba fortalecerse. Lo suficiente como para resucitar al Rey de los Gigantes. Su destino era destruir a los humanos más fuertes. Ymir pensó para sí mismo: Ymir: «Llegará el día en que volvamos a pelear. Hasta entonces, dormiré». Ymir se disolvió en un líquido negro. Ya no quedaba ninguna "parte" de él en el cielo. Dormiría eternamente en el hielo que nunca se derretía, esperando la guerra final que un día llegaría. La voz de Arin resonó en la mente de Shirone. Arin: "¡Shirone, estoy lista!" Shirone quería escapar de inmediato, pero la Meta Puerta solo se activaría durante 30 segundos. Calcular el tiempo de su escape determinaría su vida o muerte. Shirone sabía que era imposible que todos escaparan mientras Kariel estuviera en perfectas condiciones. La única manera era que al menos una persona se quedara y ganara tiempo para que los demás huyeran. Shirone respondió con firmeza. Shirone: "Arin. Abre la Meta Puerta ahora. Y sal de aquí pase lo que pase." Arin protestó con voz temblorosa. Arin: "¿Y tú qué?" Shirone: "Contendré a Kariel. Si puedo retrasarla un segundo, será suficiente para que escapes." Arin: "¡Pero Shirone! ¡Ninguno de nosotros puede hacer algo así...!" Shirone: "Por favor. Asegúrate de que Amy llegue a casa sana y salva." Le pedía que lo mantuviera en secreto. Si Amy descubría que Shirone se quedaba, no se iría. Arin no podía negarse a la petición de Shirone. Alguien tenía que sobrevivir, incluso si eso significaba que alguien más tuviera que sacrificarse. Al igual que Canis, al igual que Rian, Shirone había tomado la decisión de salvar a aquellos que le importaban. Arin finalmente cedió, su voz cargada de emoción. Arin: "Está bien, Shirone. Dame la señal cuando estés lista." Shirone se preparó mentalmente. ¿Qué sería de él? Sus amigos no volverían al cielo para salvar a alguien cuyo destino era desconocido. Si muriera inmediatamente, estaría bien. Pero si Kariel lo capturaba, podría ser sometido a todo tipo de experimentos. Él estaba asustado. Él se quedaría solo después de que todos los demás se hubieran ido. Shirone pensó para sí mismo, mientras el arrepentimiento llenaba su corazón. Shirone: Lo siento, director. Tenía razón. Una sonrisa amarga se dibujó en los labios de Shirone. Pero pronto, su mirada se volvió aguda al mirar fijamente a Kariel. Tenía que cargar. Tardó un segundo en abrir la Meta Puerta y entrar. Solo necesitaba distraer a Kariel durante ese segundo. Para entonces, Arin ya les habría explicado el plan a los demás. Jamás se les ocurriría que se quedaría. Shirone respiró profundamente. Llegó el momento de decir adiós. Shirone gritó en su mente. Shirone: "¡Arin! ¡Ahora!" Cuando Arin abrió la Puerta Meta, Shirone atacó a Kariel. Amy se dio la vuelta en estado de shock. Amy: ¿Por qué? ¿Shirone? Este no era el plan que habían discutido. Habían acordado lanzarse simultáneamente y dejar el resultado al azar, ¿no? Al ver la expresión triste de Arin, Amy comprendió al instante lo que sucedía. Las lágrimas le corrían por el rostro mientras extendía la mano. Amy: "¡No! ¡Shiro...!" Arin agarró a Amy por la cintura y saltó al portal de la Meta Puerta. Tess, sosteniendo a Canis y Rian, también saltó al portal, cerrando los ojos con fuerza. Tess pensó para sí misma, con el corazón pesado. Tess: 'Shirone, por favor... déjanos verte de nuevo.' Shirone echó la cabeza hacia atrás, conteniendo las lágrimas. Su expresión era una mezcla de alegría y tristeza. Fue un alivio que Kariel no les prestara atención a sus amigos. Quizás lo había estado buscando desde el principio. Si era así, era mejor así. Si eso significaba salvar a sus amigos, estaba dispuesto a ser capturado. La voz de Peope de repente resonó en la mente de Shirone. Gente: "No lo hagas, Shirone." Un repentino mensaje telepático le hizo girar la cabeza. Peope volaba a su lado, sonriendo. Shirone respondió confundida. Shirone: "Gente, ¿por qué siguen aquí?" Los pensamientos de la gente se infiltraron rápidamente en su mente. Gente: "Los humanos son criaturas muy extrañas. Eligen su propia vida. Y por eso, están dispuestos incluso a aceptar la muerte." Shirone: "¿De qué estás hablando de repente?" Shirone se sintió incómodo. Algo estaba sucediendo que no entendía. Era totalmente posible. Quizás la razón por la que Arin había aceptado el plan era... Shirone pensó para sí mismo, mientras el pánico aumentaba. Shirone: 'No, no puede ser. No debería ser.' Esta pequeña hada los había ayudado. Aunque la hubieran dejado sola en el cielo, la razón por la que él no se sentía desesperado era porque Peope seguiría a su lado. Peope continuó, con voz suave pero decidida. Gente: "La aniquilación da miedo. Pero al verte, pensé: humanos capaces de dar la vida por sus seres queridos. Me parece realmente admirable". Shirone: "Gente, no". Gente: "Vuelve con tus amigos. Y..." Las lágrimas brotaron de los ojos de Peope. Gente: "Te amo, Shirone". La gente cortó el vínculo telepático y se abalanzó sobre Kariel. Shirone se quedó mirando fijamente mientras se alejaba volando. Un instante después, sus piernas dejaron de moverse contra su voluntad y su cuerpo giró hacia la Puerta Meta. Shirone: "¡Uf! ¡Hip!" Shirone corrió hacia la Puerta Meta. Las lágrimas le nublaron la vista y no pudo ver nada. El mundo parecía desdibujarse, como sumergido en el agua. Ante esta oportunidad milagrosa, se sintió profundamente débil. Podría regresar. Regresar a su mundo original y reunirse con todos. Shirone pensó para sí mismo, con el corazón doliendo. Shirone: «Mamá, papá, vuelvo a casa. Sin duda volveré...» Shirone se detuvo en seco. Emociones contradictorias luchaban en su interior, pero el pensamiento que afloró en su mente fue una promesa que le había hecho a Peope. Shirone: "Si me capturan, ¿vendrás a salvarme? Es decir... si somos amigos." Gente: "Por supuesto." Shirone: "Por supuesto... Gente." Shirone apretó los puños, conteniendo las lágrimas. Entonces, con lo que le quedaba de fuerza mental, activó la teletransportación. Sus palabras de amor resonaron en su mente como una alucinación auditiva. Para un hada de un año, el amor era un concepto muy amplio. No se trataba del amor entre un hombre y una mujer, ni del amor entre amigos o padres, sino de un amor único. Peope era un hada con un alma pura y clara. Dejar atrás a un amigo así y regresar a casa fue un dolor más difícil de soportar que la muerte. Shirone gritó en su mente. Shirone: ¡Gente! ¡Por favor! ¡Esperen! La gente, ante la muerte, estaba aterrorizada. ¿Era aniquilación? Todo era aterrador y desconocido. Con cada momento que pasaba, se desplegaba un mundo desconocido y sus emociones oscilaban entre extremos. ¿Había tomado la decisión correcta? ¿Fueron sinceras las palabras que le dijo a Arin? La gente pensó para sí misma, con voz temblorosa. Peope: "Soy Peope. Si alguien tiene que quedarse, que se vayan todos los demás. Yo detendré a Kariel". Arin: "Pero... ¿qué pasa contigo?" Gente: "De todas formas, no puedo irme del cielo. Además, esto es algo que yo, como hada de la espiral, debo hacer". La gente forzó una sonrisa. Gente: "Está bien. Soy el Hada Espiral. Por mucho que me afecte, seguiré adelante". Nunca volvería a ver a Igrin, quien finalmente había reconocido su valor, pero estaba satisfecha de haberlo comprendido al final de su vida. El arte de los cuentos no fue lo grandioso. Lo verdaderamente grandioso fue la disposición humana a sacrificarse por él. Fue un alivio que Shirone viviera. Kariel se burló, y su voz destilaba desdén. Kariel: "Eres una pequeña hada descarada". Kariel resopló y extendió la mano. Con su poder, podría aniquilar a un hada en un instante. La gente, presentiendo la muerte, frunció los labios. Finalmente, rompió a llorar. Pero ella no se rindió. Extendió ambas manos y destinó toda su fuerza a un ataque en espiral. Shirone gritó, su voz desesperada. Shirone: "¡Gente! ¡Deténganse!" Ante el inesperado sonido de la voz de Shirone, Peope se giró. En ese instante, Kariel pasó rozándola. La esbelta mano del ángel se acercó al cuello de Shirone. Kariel pensó para sí mismo, con los ojos brillando con malicia. Kariel: 'No fallaré. ¡Eres mía!' Lo estudiaría. Sin importar la crueldad de los métodos, diseccionaría el mecanismo de la Ataraxia y lo haría suyo. ¡Kaaang! En ese momento, una gran espada púrpura se clavó entre los dedos de Kariel. Un hombre de cabello negro apareció frente a Shirone. Era Ashur, la Mara Triangular bajo Ikael. Kariel gruñó, su voz llena de rabia. Kariel: "Ashur... ¿Vas a interponerte en mi camino también?" Ashur respondió con calma y voz firme. Ashur: "Un mensaje de Lady Ikael". La ira brilló en los ojos de Kariel. ¿Cómo se atrevía una simple Mara Triangular a entregarle un mensaje? ¿Acaso creían que Ikael gobernaba el cielo? Claro, hubo un tiempo en que respetó a Ikael. Pero ella cometió un acto imperdonable. Kariel se burló, y su voz destilaba desprecio. Kariel: "¿Una desgracia para el cielo se atreve a enviarme un mensaje?" Ashur respondió con tono cortante. Ashur: "Elige tus palabras con cuidado". Kariel: "No está mal. Un noble ángel que ascendió al rango de Arcángel, sembrando la semilla de un simple humano..." Ashur lo interrumpió, alzando la voz con enojo. Ashur: "¡Ka-ri-el!" Los ojos de Ashur se abrieron como los de un demonio. Ashur: "Dije que era un mensaje de Lady Ikael". Kariel se quedó en silencio. Era el mensaje de Ikael. Ashur: "Si le haces daño a este muchacho, nunca más te tratará con buena voluntad". La nariz de Kariel se crispó. No podía entender su psicología en absoluto. Ikael se había vuelto fea. Había caído. Pero él seguía pensando en ella como Ikael. Era su último arrepentimiento por el ángel que una vez había admirado. Y ahora, ella lo había apuñalado por la espalda. ¿Por qué un ángel que había ascendido al rango de Arcángel llegaría a tales extremos por un simple humano? Kariel no tuvo más remedio que mantener su orgullo en silencio. Ashur se volvió hacia Shirone y le dijo con voz firme. Ashur: "Vayan. La gente estará a salvo. Lo juro por el nombre de Lady Ikael". Shirone, quien había agotado toda su energía mental mediante la teletransportación, no podía moverse. Pero al oír las palabras de Ashur, una leve sonrisa se dibujó en su rostro. Podía confiar en Ikael. Ella era quien le había dado todo. La gente gritó, su voz llena de amor y determinación. Gente: "Adiós, Shirone." Peope, activando su poder espiral, envió a Shirone volando hacia la Puerta Meta. Y esas fueron las últimas palabras que Shirone escuchó en el cielo.
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Estás leyendo el capítulo 214 de Mago Infinito (Novela), un novela. ¡Esta es la historia de un niño que sueña con alcanzar la infinidad como ser humano! Encontrado abandonado en un establo, Shirone es hijo de un cazador y un campesino de pura cepa. A pesar de las dificultades, es un… Este capítulo tiene publicado el 12 de mayo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mago Infinito (Novela) tiene 279 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.