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Leer Mago Infinito (Novela) Capítulo 19 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Llegó la primavera. Entre el florecimiento de flores que rodeaba la cabaña de Vincent, Shirone esperaba el día de su inscripción. La escuela de magia era un triunfo familiar, así que Vincent no se lo contó a nadie; se negaba a dejar que los chismes perjudicaran a su hijo. Shirone estaba agradecido. Su padre incluso había rechazado la oferta de la familia Ozent de una casa en la ciudad, todo para protegerlo del escrutinio de la nobleza. El tiempo voló y pronto llegó el día. Mientras el mayordomo Temuran esperaba junto al carruaje, Shirone se despidió de sus padres. "Padre, volveré pronto. Te escribiré a menudo." "¡Ese es mi chico! ¡Trabaja duro! ¡Ahora, un beso!" "¡Uf!" Shirone retrocedió. A los diecisiete años, era demasiado mayor para besos en la mejilla. "No más besos..." "¡Tch! ¡Entonces te besaré!" "Nngh—" El cuello de Shirone se contrajo cuando los gruesos labios de Vincent se acercaron, solo para que su padre le diera un cálido beso en la frente y lo acercara. "Shirone, estoy orgulloso de ti." "Padre..." Shirone le devolvió el abrazo con fuerza. Su amor lo fortaleció contra los temores de una escuela noble. "Volveré." Tras su habitual despedida, se marchó. Temuran hizo una reverencia. "Vámonos. Te acompañaré a la escuela." "Gracias." El silencio llenó el carruaje. Aunque sus roles se habían invertido en dos años, Shirone no había olvidado cómo Temuran lo había defendido de las maquinaciones del mayordomo Louis. En las puertas de la escuela, Temuran lo acompañó a la salida con gran formalidad; los nobles miraban por todas partes. Yo pagaré la matrícula y los materiales. Concéntrate solo en tus estudios. Shirone hizo una reverencia. "Gracias, mayordomo". "Simplemente estoy cumpliendo con mi deber." "Pero nunca te he agradecido como es debido. Tu amabilidad me trajo hasta aquí. No lo olvidaré." Un plebeyo sigue siendo un plebeyo, por muy alto que llegue. Los nobles son insuperables. —El rostro de Temuran era severo—. Sin embargo, oportunidades como esta son escasas. Muchos nobles te despreciarán. Aguanta. Si perseveras... hay un fin. Sabias palabras de un huérfano convertido en mayordomo. La verdad era simple: persevera y llegarás a la meta. "Me convertiré en mago. Lo juro." Temuran sonrió, la primera en dos años. "Entonces sígueme. Estás inscrito como invitado de la familia Ozent bajo la categoría de 'admisiones especiales'. Te presentaré." Los mismos guardias de hacía cinco años estaban en las puertas. No importaba si habían sido ellos quienes lo habían ahuyentado; su papel no había cambiado. "Explique su negocio." "Este es Shirone, recién inscrito. Aquí está su carta de admisión y el certificado de la familia Ozent." El guardia palideció al ver los documentos. Cualquiera que cruzara ese umbral no era un plebeyo común. Es un honor servirle. Soy Marco, el portero. Nos volveremos a ver. El trato día y noche dejó a Shirone incómodo, pero ya no era un niño. "Asimismo." Temuran se volvió hacia él. «Me despido. Contáctame si necesitas algo». Con los documentos en la mano, Shirone dio un paso adelante como estudiante. "Lealtad." Cuando devolvió el saludo y cruzó el umbral, su corazón amenazó con estallar. Escuela de Magia Alpheas. ¿Qué aprendería aquí, en la cuna de los genios? ¿A quién conocería? Los imponentes edificios parecían darle la bienvenida como gigantes. La escala de la escuela La escuela se extendía por 75.425 kilómetros cuadrados, una montaña entera. Veintidós edificios (incluyendo dormitorios) y cuarenta campos de entrenamiento cubrían el campus. Con 420 estudiantes y 32 profesores, era sin duda la mejor institución del reino. Dentro de la sala de admisiones, estudiantes radiantes se movían con ajetreo. Mientras esperaba, Shirone estudiaba el currículo en las paredes. Altamente sistemático. La escuela utilizó un sistema de "Clase Diez": Clases 10 a 8: Nivel principiante. Clases 7 a 4: Nivel avanzado. Clases 3 a 1: Nivel de graduación (solo 10 de 30 estudiantes se gradúan anualmente). ¿Solo diez? Con los exámenes anuales, veinte talentos reprobaban cada año. "Así que eres Shirone." Se giró para ver a Alpheas, igual que hacía cinco años. Inclinándose, Shirone recordó que este era el hombre que había hecho realidad su sueño. "Hola. Soy Shirone." "Nos conocimos, ¿verdad? ¿Te acuerdas?" ¿Cómo pudo olvidarlo? "Sí. Gracias por ese día." —Bien. Hablamos luego. Por ahora, sígueme. Tienes un examen de admisión. "¡¿Una prueba?!" Shirone entró en pánico. ¡Aún no había descubierto nada! Tranquilo. Es solo para la clasificación de la clase. ¿Puedes entrar a la Zona Espiritual? "Sí." "Hooh." Abrir la Zona solo era raro, pero Alpheas se mantenía cauteloso. Había retrasado la entrada de Shirone para evitarle vergüenza: la mayoría de los participantes eran menores de diez años, y ninguno mayor de catorce. Con diecisiete años, Shirone era un caso aparte. Tendré que enseñarle desde cero. Una pena. Si hubiera empezado antes... Alpheas lo condujo más allá del salón de pruebas (todavía lleno de niños más pequeños) hacia las aulas. La mandíbula de Shirone cayó. Incluso las aulas de nivel principiante desafiaban la realidad. Una niña flotaba a cuatro pisos de altura, debatiendo a través de una ventana. Otra leía tres libros simultáneamente en el aire. Alpheas sonrió con asombro. Este es otro mundo. En séptimo grado, los alumnos eran mayores. Nada de trucos, solo una concentración impecable. ¿Energía de convección atmosférica bajo cero? ¿Por qué no condensar un refrigerante? —Pero eso carece de reversibilidad. ¿Qué pasa si invertimos la dirección de la energía mientras giramos el eje del tiempo...? La confianza de Shirone flaqueó. Entendía los temas, pero no los detalles. Una puerta estalló al salir una chica tambaleándose, tapándose los oídos con las manos. Los estudiantes apenas levantaron la vista; era claramente algo rutinario. —¡Director! ¡Hola! —Salió corriendo. "Jojo. ¿Problemas?" Experimento de amplificación de sonido. El circuito de salida falló. ¡De vuelta a la mesa de dibujo! Equilibrar la entrada y la salida. Igualar el flujo eléctrico. "¡Lo tengo!" Se ajustó las gafas y volvió corriendo al interior. Al echar un vistazo, Shirone vio a niños debatiendo sobre intrincados círculos mágicos. He entrado en otro universo. Se dio cuenta de lo pequeño que había sido su mundo. Aquí, todos eran como él. Una tabla de clasificación mostraba las clasificaciones de nivel avanzado. El primer puesto de la clase 4 decía: "Karmis Amy". ¿La familia Karmis? Gracias a sus conexiones en Ozent, Shirone conocía el nombre: la casa noble de mayor rango de Ciudad Creas. Impresionante. Abrumado pero electrizado, ansiaba el desafío. ¡Oye, Amy! ¡Vamos! Shirone se giró. Amy—¡la estudiante número uno! Su pulso se aceleró cuando vio a una linda pelirroja abrazando una pila de libros. "¿Eh?" Por alguna razón, su corazón latía más rápido. Trauma. La emoción la golpeó antes que el recuerdo. Solo después de un largo instante recordó quién era esa chica. El niño que conoció en los callejones hacía cinco años.
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Mago Infinito (Novela) Capítulo 19

Estás leyendo el capítulo 19 de Mago Infinito (Novela), un novela. ¡Esta es la historia de un niño que sueña con alcanzar la infinidad como ser humano! Encontrado abandonado en un establo, Shirone es hijo de un cazador y un campesino de pura cepa. A pesar de las dificultades, es un… Este capítulo tiene publicado el 21 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Mago Infinito (Novela) tiene 279 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.