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Leer Llámame la Madre de la Transmigración Rápida (Novela) Capítulo 40 online gratis en español

🏴 Grupo: SolcarJ✍️ Traducción: SolcarJ
Jiang Shan rápidamente se secó las lágrimas. –Mamá, ¿volvamos? ¡Yue'er y Pequeña Luna nos están esperando!– Después de hablar, tomó cariñosamente el brazo de Li Su y se fue. Li Su reaccionó. –¿Me estabas siguiendo? ¡Niño Shan, eres valiente! ¡Vas al cielo!– Ella torció una de las orejas de Jiang Shan. Aunque Jiang Shan normalmente tenía la apariencia de un élite confiado, ahora era solo un hijo. –Aiyah, mamá. Estás malinterpretando. No vine solo para seguirte. Estaba preocupado por ti. ¡En realidad! Duele, mamá. Déjame ir. ¡Duele! Li Su lo dejó ir. Jiang Shan pensó en la forma en que Wei Yue'er era para Li Su y tomó el brazo de Li Su, un poco avergonzado. –Mamá, en el futuro, nuestra familia tendrá una buena vida, ¿de acuerdo? Li Su estaba un poco sorprendida y un poco conmovida, tal vez porque este sentimiento provenía de su hijo. Aunque Jiang Shan era filial, la madre y el hijo no tenían una relación cercana. Sin embargo, Wei Yue'er a menudo la tomaba del brazo para actuar con coquetería. –¡Bien!– Li Su palmeó el brazo de Jiang Shan. Ninguno de los dos mencionó a Mei Li. Tenían un entendimiento tácito: actuar como si esta1 persona nunca hubiera aparecido en sus vidas. Li Su y Jiang Shan regresaron a casa. Tan pronto como abrieron la puerta, escucharon llorar a Pequeña Luna. Jiang Shan y Li Su estaban angustiados. ¿Cuánto tiempo había estado llorando Pequeña Luna? Su voz ya estaba un poco ronca. –¿Qué pasa? ¿Qué le pasa a Pequeña Luna? ¿Por qué lloras tanto?–. Li Su preguntó ansiosamente mientras se cambiaba los zapatos. Jiang Shan ni siquiera se cambió los zapatos. Se apresuró a entrar. Wei Yue'er salió de la habitación sosteniendo a Pequeña Luna cuando escuchó sus voces. –¡Mamá, esposo, estás de vuelta! Jiang Shan rápidamente tomó a Pequeña Luna de Wei Yue'er y comenzó a persuadir a su hija. Wei Yue'er estaba afligida, llorando. Pequeña Luna siempre se había portado bien y rara vez lloraba así. Wei Yue'er estaba un poco abrumada. –No sé lo que está mal. Ha estado llorando desde esta mañana. Estuve en el hospital y el médico dijo que estaba bien. La traje de regreso y le di un poco de leche y la dejé dormir por un rato. Cuando se despertó, comenzó a llorar de nuevo. No sé qué hacer. Li Su miró la apariencia agraviada de Wei Yue'er y no supo si debería reír o llorar. Vio a Pequeña Luna, que ahora estaba en los brazos de Jiang Shan, dejar de llorar gradualmente. –Vale, vale, no llores. Pequeña Luna simplemente extraña a su papá. Mira– Li Su dijo con una sonrisa mientras se sentaba junto a Wei Yue'er. Wei Yue'er miró hacia arriba y vio que Pequeña Luna realmente había dejado de llorar. Ella se afligió aún más y lloró tristemente. –¡Mamá!– Wei Yue'er lloró y cayó en los brazos de Li Su. ¿No era ella la madre de Pequeña Luna? Ni siquiera sabía por qué su hija había estado llorando. ¡¿Por qué su hija estaba tan unida a su marido?! Li Su no pudo evitar el llanto de Wei Yue'er y simplemente la abrazó. Jiang Shan abrazó a Pequeña Luna y se sentó impotente. Sostuvo suavemente a Wei Yue'er. –Está bien, no llores. La próxima vez no los dejaré tanto tiempo. No importa a dónde vayamos, nuestra familia estará unida. Wei Yue'er lloró con más fuerza después de escuchar eso, pero esta vez fueron lágrimas de alegría. La Madre Wei, que acababa de salir a contestar el teléfono, ahora estaba parada en la puerta del balcón llorando. El tiempo voló y cinco años pasaron en un instante. Al final, Jiang Shan confió en sus propios esfuerzos para comprar un lugar para Li Su en esta ciudad. Era un lugar pequeño, de 80 m2 , pero suficiente para una persona. Li Su también se mudó cuando Pequeña Luna estaba en el jardín de infantes, hace dos años, y vivió una vida libre y sencilla. Un día, Li Su se levantó temprano en la mañana y se preguntó qué debería hacer. ¿Debería jugar mahjong o ir a bailar? De repente, alguien golpeó la puerta. Tan pronto como Li Su abrió la puerta, Pequeña Luna arrastró una maleta rosa de Hello Kitty y se despidió del conductor. Li Su puso los ojos en blanco. Parece que ella no estaría jugando mahjong o bailando. –¿Qué pasa, Pequeña Luna? ¿Estás huyendo de casa otra vez? ¿Quién era esta vez, tu madre o tu hermano?–. Li Su tomó la maleta y la mano de su nieta. Entraron en la casa. –Hmph. Eran mamá, papá y el hermano menor–, dijo Pequeña Luna en voz alta. Li Su se sentó en el sofá con su nieta y le sirvió un vaso de leche. Ella se lo entregó. –¿Cómo te provocaron? Dile a la abuela. La abuela descargará su ira por ti. –El hermano menor siempre está llorando, así que mamá tiene que cuidarlo. Mamá no me ha dicho que me quiere en tres días. En cuanto a papá... Fui a la empresa a buscar a papá, pero vi a papá hablando con una hermosa hermana mayor y me ignoró. Ya no me aman. ¡Estoy enojada!– Después de que Pequeña Luna terminó de hablar, sostuvo el vaso y comenzó a beber su leche. Li Su frunció el ceño y luego se relajó. ¿Se estaba metiendo su hijo en problemas afuera otra vez? ¡No, su informante no se lo había dicho! A lo largo de los años, Jiang Shan llegó a casa a tiempo todos los días durante la primera mitad del año. Nunca pasaba la noche afuera. No había nada que la pequeña acosadora, Pequeña Luna, no supiera. Jiang Shan no debería haber tenido una oportunidad. Li Su sonrió. –Mamá no quiso decir eso. Tu hermano menor todavía es joven y necesita que alguien lo cuide. Tu madre olvidó decirte que te amaba porque está tratando con él. Nuestra Pequeña Luna es tan linda. ¿Quién no amaría a nuestra Pequeña Luna? ¡Tú! Mira, tu hermano menor ni siquiera ha ido al jardín de infantes. Que lamentable. ¿Pequeña Luna se preocupará por su hermano menor? Pequeña Luna siempre había estado muy orgullosa de ir al jardín de infantes. Siempre había sentido que era una lástima que su hermano menor nunca hubiera asistido al jardín de infantes. Ella asintió. –La abuela tiene razón. No me preocuparé por mi hermano menor. –En cuanto a tu papá, hm… Es demasiado. ¿Qué tal si castigas a tu padre no dándole la cena esta noche?–. Li Su sonrió. Ella no creía que Jiang Shan actuaría de manera irresponsable frente a Pequeña Luna. ¡Fue imposible! Pequeña Luna dejó la taza y sacudió la cabeza. –No, papá ha trabajado muy duro. ¿Cómo no voy a darle comida? –¿Pequeña Luna ama tanto a papá? Entonces, ¿qué hacemos? ¿Cómo castigamos a papá?–. Li Su preguntó con una sonrisa. Pequeña Luna inclinó la cabeza, pensando mucho. No podía pensar en nada. –¿Qué tal esto? A tu padre le gusta más comer verduras. Durante la cena, Pequeña Luna debe comer todas las verduras y no darle ninguna a tu papá–. Pequeña Luna era un poco quisquillosa con la comida y no le gustaba comer verduras. Jiang Shan fingió que le gustaban las verduras y se apresuraba a comerlas con Pequeña Luna cada vez para convencerla de que comiera más verduras. Por lo tanto, Pequeña Luna siempre pensó que la comida favorita de su padre eran las verduras. Los ojos de Pequeña Luna se iluminaron. –¡Bien! –Todo bien. Ve a enjuagarte la boca primero. La abuela lavará las tazas y luego te llevará al supermercado. Nuestra Pequeña Luna ha sido agraviada, por lo que la abuela debe compensarlo–. Sus dos nietos eran tesoros y necesitaba cuidar sus corazones. –¡Gracias, abuela! ¡La abuela es la mejor!– Pequeña Luna sonrió ampliamente. –No solo abuela. ¡Tu madre, tu padre, tu abuela y tu abuelo aman a Pequeña Luna!–. Li Su tocó las coletas de Pequeña Luna. –¿Tu padre te peinó hoy? –Hmph, ellos también aman al hermano menor. Sólo la abuela es diferente. ¡La abuela me ama más!– Pequeña Luna dijo frenéticamente. Li Su sonrió. Esta niña todavía recordaba cuando Yue'er había dado a luz a su segundo hijo. ¡Jiang Shan había ido a ver a Yue'er, y Wei Ding Shan y la Madre Wei fueron a ver al niño que acababa de nacer! Li Su había sido la única que mantuvo a Pequeña Luna en ese momento. –Niña tonta, todos te amamos. Te amamos más. Es solo que tu hermano menor es joven y necesita el cuidado y la atención de todos. Cuando tu hermano pequeño crezca, él te protegerá y te cuidará–, dijo Li Su mientras tocaba la cara de Pequeña Luna. Pequeña Luna hizo un puchero y dejó de hablar. De hecho, también sabía que sus padres la amaban, ¡pero todavía no estaba feliz de ver a todos alrededor de su hermano menor! ¡Papa malo! Sabía que ella no era feliz, pero él mismo no la engatusó. ¡Solo habló con los demás! –¡Está bien, ve a enjuagarte la boca! En este momento, la puerta principal se abrió. Jiang Shan entró, jadeando. –Mamá, ¿está Pequeña Luna contigo?– Tan pronto como terminó de hablar, vio a Pequeña Luna junto a Li Su e inmediatamente se sintió aliviado. –¡Papá!– Tan pronto como Pequeña Luna vio a su papá, se alegró y olvidó que acababa de quejarse de él. Ella se apresuró. Jiang Shan abrazó a Pequeña Luna. –Eres demasiado valiente. ¡¿Por qué te escapaste?! Papá estaba ocupado en ese momento y realmente no te vio. ¿Cómo pudiste huir sin decir nada? ¡Has matado de miedo a papá! No hagas esto la próxima vez, ¿de acuerdo? Jiang Shan había estado aterrorizado. Cuando Pequeña Luna llegó a la empresa, estaba explicando las cosas a sus subordinados. Después de que terminó de hablar, alguien le había dicho que Pequeña Luna acababa de llegar y no sabían por qué se había escapado. Jiang Shan sabía que Pequeña Luna estaba un poco molesto desde que Yue'er dio a luz a un hijo. Pequeña Luna había pensado que los adultos no la amaban. Nunca le había gustado que hablara con otras mujeres, así que debió haberlo entendido mal. Aunque sabía que Pequeña Luna había estado acompañada por un conductor y que el único lugar al que Pequeña Luna iría cuando se escapara de casa sería el de Wei o el de su madre, Jiang Shan todavía estaba preocupado. Se había marchado apresuradamente de la empresa y había salido a buscar a Pequeña Luna. Pequeña Luna vio que su padre se veía muy preocupado, así que puso sus brazos alrededor del cuello de su padre y sonrió. Cuando Jiang Shan vio su expresión, supo que Pequeña Luna no había prestado atención a sus palabras. Aun así, no podía soportar decir nada. Solo podía quejarse con Li Su. –Mamá, ya estás acostumbrada. Se ha vuelto más valiente y se escapa de casa a cada paso. ¡Tienes que cuidarla! –¿Yo? Esa es tu chica. ¡Si lo intentas, puedes manejarlo tú mismo!– Li Su dijo enojada. –¿No te da vergüenza decir que estoy acostumbrada? ¿Quién está acostumbrado a que ella sea así? Jiang Shan abrazó a Pequeña Luna y sonrió. –Bueno, mamá, llevaré a Pequeña Luna a la empresa. Para la cena, la suegra dijo que compró cangrejos peludos y que comiéramos juntos. No lo olvides. Te recogeré más tarde. Li Su se palmeó la frente. –Si no lo hubieras mencionado, lo habría olvidado. Hoy es el cumpleaños de tu suegra. Jiang Shan tomó a Pequeña Luna y se fue. Li Su miró la hora. ¡Shen luego fue a ver a Yue'er y Yang Yang! Antes de entrar, Li Su escuchó un grito ensordecedor. Yang Yang era muy ruidoso. ¡Pequeña Luna se portaba mucho mejor cuando era más joven! Cuando entró Li Su, Wei Yue'er la saludó con una sonrisa irónica. –¡Mamá! – ¿Por qué estás perdiendo peso otra vez? ¿Yang Yang está causando problemas?– Li Su preguntó, angustiada. –Mm, ¡Yang Yang es demasiado ruidoso! Acabo de ir al baño y él lloró así–. Wei Yue'er estaba muy indefensa. No tuvo tiempo de limpiarse las manos. Ella abrazó a Yang Yang, de lo contrario, gritaría hasta el techo. Li Su se acercó para tomar a Yang Yang. Pero, tan pronto como ella alejó a Yang Yang de Wei Yue'er, lloró más fuerte. Después de intentarlo varias veces, Li Su no tuvo más remedio que rendirse. Wei Yue'er también quería llorar. –No sé qué le pasa a este niño. Está bien conmigo, pero cuando otros lo abrazan, llora. ¡Hace tres días que no hablo apropiadamente con Pequeña Luna! Tal vez fue porque Pequeña Luna se portaba tan bien que Wei Yue'er había pensado que todos los niños se portaban bien, por lo que decidió tener un segundo hijo. ¡No había esperado dar a luz a un demonio muy pegajoso! Pequeña Luna era tan buena cuando era niña. Cualquiera podía abrazarla y rara vez lloraba. Casi no tenía que ser madre. Ahora, Yang Yang solo se pegó a ella. ¡Tiene que darse prisa al ir al baño, de lo contrario él llorará! ¡Es tan difícil para ella! ¡Estaba llorando por dentro! Li Su y la Madre Wu parecían impotentes después de escuchar la noticia. Si hubiera otros métodos, ayudarían a Wei Yue'er. Pero, Yang Yang solo se quedó con Wei Yue'er. –Los dos niños son realmente interesantes. A Pequeña Luna le gusta más papá y a Yang Yang le gusta más mamá. Cada persona recibe uno–, dijo Madre Wei con una sonrisa impotente. En este momento, Yang Yang yacía en los brazos de su madre tan silencioso como un ángel. No podía entender la cantidad de problemas que acababa de causar. Wei Yue'er había olvidado la infelicidad que sentía hace un momento. Ahora estaba llena de alegría mientras miraba a su precioso amado. Li Su y Madre Wei se miraron y sonrieron impotentes. En la empresa, Jiang Shan estaba trabajando en documentos. De vez en cuando miraba a Pequeña Luna, que estaba escribiendo y dibujando en la mesa de al lado. De repente, recibió una llamada de Wei Ding Shan, pidiéndole que fuera a la oficina. Jiang Shan pensó que esto era un poco extraño. Colgó el teléfono y fue a la oficina de Wei Ding Shan, llevando a Pequeña Luna. Wei Ding Shan tenía una expresión seria, pero después de ver a Pequeña Luna, se suavizó. –Pequeña Luna está aquí. ¿Por qué no dijiste algo antes? Ven a jugar con el abuelo. El abuelo tiene muchos juguetes aquí. ¡Ven, el abuelo te llevará! Pequeña Luna a menudo venía aquí a jugar, así que saltó al área de atrás para jugar. –Papá, ¿qué pasa?– Jiang Shan preguntó con el ceño fruncido. –Hay dos cosas que creo que debes saber–, dijo Wei Ding Shan con un suspiro. –¿Qué pasa, papá?– Jiang Shan se puso nervioso. –Lo primero es que... Mei Li está muerta–. Wei Ding Shan miró fijamente a Jiang Shan. –¿Muerta? ¿Cómo?– Jiang Shan se sorprendió. ¿No había sido sentenciada a 15 años? ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Cómo estaba muerta? –No tengo muy claro los detalles. Parece que la prisión en la que estaba tuvo un incendio. En el pánico que siguió, la empujaron y se cayó. Se golpeó la sien y murió en el acto–, dijo Wei Ding Shan. –Sus padres no se presentaron. Se negaron a recoger su cuerpo. El abogado Yang fue notificado y me lo dijo. Arreglé que la enterraran en un cementerio cercano. Jiang Shan se quedó en silencio por un momento antes de decir: –Eso es genial. Papá, ya le he pagado lo que le debía. No tenías necesidad de hacer lo que hiciste. Se hizo por buena voluntad. Wei Ding Shan asintió. –No quería contarte sobre esto, pero temía que me culparas si te enterabas en el futuro. En realidad, no importa si me culpas. Tenía miedo de que te enojaras con Yue'er. Jiang Shan, tú y yo deberíamos entender mis sentimientos como padres. ¡Mientras Yue'er sea feliz, haré cualquier cosa! Si hay retribución, entonces lo manejaré. –¡¿Papá, de qué estás hablando?! No hiciste nada malo aquí. Si estuviera en tu lugar, habría hecho lo mismo por Pequeña Luna. ¡No, hubiera sido más despiadado! No hiciste nada malo–, dijo Jiang Shan con firmeza. Wei Ding Shan estaba muy satisfecho con la actitud de Jiang Shan. –En realidad, mi retribución llegó. –¡Papá!– Jiang Shan dijo con ansiedad. –Esta es la segunda cosa que quería decirte. Toma, échale un vistazo a este documento.– Wei Ding Shan entregó un documento. Jiang Shan lo miró y se levantó abruptamente. –¡Cáncer de hígado! ¡¿Cómo?! Wei Ding Shan sonrió con indiferencia. –No hagas un escándalo. Tu suegra y Wei Yue no lo saben. Solo te lo he dicho. Planeo entregarte la compañía a ti, Jiang Shan. No te pido nada más que trates bien a mi hija. –¡Papá!– Jiang Shan tenía sentimientos encontrados. –¡Papá! –Papá, ¿qué pasa?– Pequeña Luna de repente salió corriendo, con los ojos muy abiertos. Ella los miró, ignorante. El corazón de Jiang Shan que había estado acelerado de repente se calmó. Se acercó y abrazó a Pequeña Luna. Luego dijo con seriedad: –Papá, te prometo que trataré bien a Yue'er y cuidaré bien a nuestros hijos. ¡Seré filial contigo y suegra! ¡Lo prometo! Wei Ding Shan sonrió con satisfacción. La noticia de que Wei Ding Shan tenía cáncer de hígado solo se ocultó a Wei Yue'er. Estaba demasiado ocupada lidiando con Yang Yang, ese pequeño demonio. Madre Wei acompañó a Wei Ding Shan a buscar tratamiento médico. Li Su reflexionó y luego volvió a entrar para ayudarlos a cuidar a Pequeña Luna. Ayudó a transportar a Pequeña Luna hacia y desde la escuela y ayudó a Wei Yue'er a salir. Jiang Shan estaba ocupado lidiando con los asuntos de la empresa. Afortunadamente, el cáncer de hígado de Wei Ding Shan se descubrió temprano. Después de la cirugía, había mejorado mucho. Sin embargo, su cuerpo aún estaba en malas condiciones y necesitaba tiempo para recuperarse. Jiang Shan se quedó para tratar con la empresa. Wei Yue'er finalmente se enteró de la condición de Wei Ding Shan y se culpó a sí misma. Ella lloró con tristeza y Jiang Shan la abrazó, angustiado. –Está bien. ¿Papá no está bien ahora? ¡No llores! –¿En serio, papá está bien? Deja de llorar, eres mamá. ¿Por qué sigues llorando tanto? Cuando Pequeña Luna y Yang Yang miren hacia atrás, se reirán de ti–. Wei Ding Shan miró la culpa de su hija y no pudo evitar llorar. Tan pronto como Wei Ding Shan terminó de hablar, Yang Yang estalló en gritos ensordecedores en los brazos de Li Su. Mientras lloraba, lanzó sus manos en dirección a Wei Yue'er. A Li Su le resultó difícil sostenerlo, así que se lo entregó a Wei Yue'er. Yang Yang puso sus brazos alrededor del cuello de Wei Yue'er y se estiró para besarla en toda su cara mientras gritaba 'madre'. Wei Yue'er aceptó los besos de su hijo y su tristeza desapareció. Jiang Shan miró a Yang Yang, disgustado. –¡Sucio! ¡Esta es mi esposa! ¡Puedes besar a tu propia esposa! Pequeña Luna se apresuró mientras murmuraba y gritó: –¡Papá! –¡Ay! ¡Es Pequeña Luna de papá! ¿Extrañaste a papá?– Jiang Shan abrazó a Pequeña Luna. Para no quedarse atrás, Pequeña Luna besó la cara de Jiang Shan. Li Su, Madre Wei y Wei Ding Shan los observaron y se rieron alegremente. Li Su sonrió feliz. Miró hacia atrás a los últimos años con calma. Jiang Shan fue leal a su familia, filial a sus padres, ama a sus hijos y no muestra signos de ennegrecimiento. Li Su se dio cuenta de que su tarea se había completado, pero no tenía idea de cuándo moriría en esta vida. Sin embargo, ella no se preocupó por eso. La vida era hermosa. ¡Era hora de disfrutarlo!
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Estás leyendo el capítulo 40 de Llámame la Madre de la Transmigración Rápida (Novela), un novela. Li Su, que era infértil y estaba divorciada, se encontró accidentalmente con un sistema. Viajó por mundo tras mundo y finalmente cumplió su deseo de ser madre. Pero, ¿por qué los niños que el sistema le asignó eran tan… Este capítulo tiene publicado el 5 de septiembre de 2023, Traducido por el grupo SolcarJ. Llámame la Madre de la Transmigración Rápida (Novela) tiene 55 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.