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Leer Llámame la Madre de la Transmigración Rápida (Novela) Capítulo 38 online gratis en español

🏴 Grupo: SolcarJ✍️ Traducción: SolcarJ
Jiang Shan, que se había apresurado después de recibir la llamada, se quedó parado afuera de la puerta como un tonto. ¿Cuándo habló así su madre? Sus comentarios anteriores estaban claramente organizados y los asuntos se habían esbozado claramente. ¿Podría haberlo hecho tan bien como ella? No, si hubiera sido él, es posible que no hubiera sido capaz de esquivar a los reporteros. Si hubiera sido diferente, la situación habría sido peor, con los reporteros investigando cualquier pequeña inconsistencia u omisión. Jiang Shan todavía estaba pensando en esto cuando salió Li Su. Ella lo vio y resopló con frialdad. –Mira lo que has causado. ¿Por qué sigues aquí? ¿Tienes miedo de que los reporteros no te vean?–. Cuando terminó de hablar, salió. Jiang Shan la siguió rápidamente. Después de que regresaron a casa, Wei Yue'er los saludó con pánico. –Mamá, ¿estás bien? Li Su estaba enojada, pero cuando vio la expresión preocupada de Wei Yue'er, rápidamente consoló a su nuera. –Está bien. Estoy bien. He despedido a ese grupo de reporteros. No escribirán nada que no queramos. ¡No te preocupes! Por cierto, ¿dónde está Pequeña Luna? ¿Está asustada? –. Li Su miró a Jiang Shan nuevamente. Wei Yue'er negó con la cabeza. –Está bien. Se quedó dormida después de beber un poco de leche. Esposo, ¿cómo supieron los reporteros de estas cosas? ¿Te afectará a ti y a papá?. Jiang Shan se adelantó apresuradamente y dijo: –No te preocupes. La empresa ya ha hecho algunos preparativos y se ha puesto en contacto con varios medios de comunicación conocidos. Está bien. Wei Yue'er se sintió aliviada ahora. –Esposo, ¿qué está pasando con los reporteros? Jiang Shan parecía molesto. –Iba a hablar contigo ese día, pero me distraje con Pequeña Luna y se me olvidó. Permití que te asustaras por ellos. Lo siento, Yue'er. –¡Así que sabes que es tu culpa! ¡Lo arruinaste!– Li Su golpeó furiosamente a Jiang Shan varias veces. –¿Estás ciego? ¿Cómo te gustó alguien como Mei Li en primer lugar? Wei Yue'er, quien originalmente estaba preocupada, terminó riéndose de esto. Jiang Shan miró a Li Su, luego a Wei Yue'er. –Mamá, siento que no soy tu hijo, pero Yue'er sí lo es. ¿Cómo puedes preguntar si soy ciego? Si estoy ciego, ¿cómo podría haberte dado una buena nuera como Yue'er? Wei Yue'er fue felizmente persuadida. –Mamá, Jiang Shan no lo hizo a propósito. Puedes conocer a una persona por lo que te muestra; ¡No puedes conocer su corazón! No te enojes con él. Li Su miró a Jiang Shan. –¡Si no te hubiera dado a luz, te habría aplastado la cabeza hace mucho tiempo con tus tendencias de playboy! ¡No puedes hacer nada como esto!– Luego miró a Wei Yue'er. –Eres demasiado fácil de engatusar. Solo unas pocas palabras son suficientes para hacerte sonreír. Si yo no estuviera aquí, él te engañaría hasta la muerte. ¡Déjame decirte que tienes que ser un poco más llamativa para que tu hombre te mire! Necesitas disciplinarlo estrictamente. En el futuro, puede confiscar su tarjeta de salario o hacer que el departamento de finanzas ponga su salario en tu tarjeta. Si no tiene dinero, ¿cómo se supone que provoque a esas mujeres podridas? Wei Yue'er sonrió. –Mamá, le creo a Jiang Shan. Él no es ese tipo de persona–. Miró dulcemente a Jiang Shan y luego abrazó el brazo de Li Su. –Es un hombre grande, por lo que es inevitable que termine saliendo a socializar. ¿Cómo es posible que no tenga dinero? Además, no se atrevería a intentar nada contigo aquí. –¡¿Qué si me muero?!– Li Su dijo. –¡Oye, oye, no digas tal cosa! ¡Cómo pudiste morir! Mamá, debes vivir hasta los cien años–, se rió Wei Yue'er. Li Su la miró y sonrió impotente. –La fortuna favorece a los tontos. Parece que me preocupé por ti por nada. Li Su miró a Jiang Shan. Estaba mirando a Wei Yue'er con una sonrisa. La ternura y el amor en sus ojos era evidente para todos. Wei Yue'er finalmente pudo ver que sus esfuerzos valieron la pena. Li Su miró hacia otro lado y se sintió un poco aliviada. Su hijo barato tenía este tipo de defectos, como ser infiel, chovinista, tener un complejo de inferioridad y superioridad y un poco descuidado. Esas personas se extraviaban fácilmente. Sin embargo, siempre que alguien observe desde el margen y los guíe a tiempo, es posible que no se desvíen. –Está bien, sé que ustedes dos son una familia. Mientras ambos sean buenos, entonces está bien–. Li Su sonrió y puso la mano de Wei Yue'er sobre la de Jiang Shan. Jiang Shan miró a Wei Yue'er suavemente y luego le dijo a Li Su: –Mamá, sé lo que te preocupa, pero puedes estar segura de que esas cosas no sucederán. Soy muy feliz ahora y no dejaré que nada ni nadie arruine mi felicidad. –Sí, si vuelves a vivir con nosotros, seremos más felices juntos como familia–, dijo Wei Yue'er de repente. –¿Qué?– Li Su miró a Wei Yue'er. Wei Yue'er sonrió y sentó a Li Su en el sofá. –Mamá, es así. Estoy inactiva en casa todos los días y es un poco aburrido. También lo pensé. Si me quedo en casa y no trabajo, estaré fuera de contacto con la sociedad. Entonces, pensé que cuando Pequeña Luna crezca, volveré y trabajaré en la compañía. No me preocuparía dejar a Pequeña Luna en casa con la señora. Entonces, mamá, deberías volver y vivir con nosotros. Viviremos arriba y tú puedes vivir abajo, así no nos molestaremos demasiado. Mamá, vuelve. ¿No sería bueno tener una familia armoniosa? Jiang Shan también miró a Li Su expectante. –Sí, mamá, mira. Ahora que su hijo tiene una hija, hay más cosas en las que tendré que gastar dinero. También tendré que ahorrar para la dote de Pequeña Luna. Así que el asunto de comprarte una casa… ¡Puedes volver y vivir con nosotros!– Jiang Shan fingió deliberadamente ser lamentable. De hecho, desde que nació Pequeña Luna, Li Su había salido temprano y regresado tarde por el bien de su nieta. No veía telenovelas y dejó de bailar, y no tenía barbacoa ni cerveza. Después de que las ancianas se enteraron de que tenía una nieta, fueron lo suficientemente consideradas como para no molestarla. La vida actual de Li Su no se vería afectada si regresara. Li Su reflexionó sobre el asunto por un minuto, pero terminó aceptando. –¡Bien! Entonces me mudaré de nuevo contigo. Wei Yue'er vitoreó. –¡Genial! ¡Esposo, puedes ayudar a mamá a mudarse! –Está bien, iré a preguntarle a alguien–. Jiang Shan sonrió y se puso de pie. –¿Qué es la prisa? ¡Todavía tengo alquiler por dos meses!– Li Su sonrió. –Oh, déjalo ser. ¿No son sólo dos meses de alquiler? Eso no es nada.– Wei Yue'er empujó a Jiang Shan para que se moviera más rápido. Al ver esto, Li Su sonrió impotente, pero estaba satisfecha. Era bueno que su hijo y su nuera fueran filiales, pero ella perdió un poco de libertad. Por desgracia, no había otra manera. Para completar la tarea, tuvo que sacrificar parte de su libertad para mantener feliz a la familia. La confusión causada por Mei Li fue reemplazada rápidamente por otras noticias, que no afectaron la vida de Li Su. Jiang Shan y Wei Yue'er también tuvieron una conversación franca. Jiang Shan le contó a Wei Yue'er sobre Mei Li en detalle, de principio a fin. Solo entonces Wei Yue'er supo cuánto la había protegido su suegra. Wei Yue'er se conmovió mucho y se volvió más filial. –Mamá, ¿crees que este vestido se ve bien? ¡Ven y pruébalo! Li Su se acercó con Pequeña Luna en sus brazos y vio una pila de bolsas de compras en el sofá. Wei Yue'er estaba emocionada sosteniendo un abrigo mientras le sonreía dulcemente. –¿Por qué me compraste más ropa? Tengo suficiente para usar. Solo cómpralos para ti y Pequeña Luna–. Li Su sonrió. Después de que Pequeña Luna cumpliera 5 meses, Wei Yue'er volvió a trabajar. Li Su y la señora cuidaban de Pequeña Luna en casa. Pequeña Luna era una niña adorable. Era fácil sonreír todos los días. Solo que le gustaba salir a la calle en lugar de quedarse en casa. La llevaron al jardín de abajo para que pudiera disfrutar un rato de las flores y las plantas. Entonces, Li Su ahora sale a menudo con Pequeña Luna. Adivinó cuándo Jiang Shan y Wei Yue'er regresaron del trabajo y se aseguró de regresar a tiempo. Jiang Shan se cambió de ropa y se lavó las manos. Luego tomó a Pequeña Luna. El padre y la hija jugaron un rato, con Pequeña Luna riéndose. –Ya lo compré todo. Mamá, ven y echa un vistazo y pruébalo, ¿de acuerdo? –. Wei Yue'er dijo mientras tiraba de Li Su. Wei Yue'er ayudó a Li Su a quitarse el abrigo para que pudiera probarse la ropa nueva. –El tamaño es correcto. Mamá, te ves muy bien. También puedes probar estos zapatos. Mamá, te compré dos pulseras. Una es de oro y la otra es de jade. ¿Te gustan?– Wei Yue'er sostenía dos cajas de joyas y parpadeó a Li Su con ojos grandes. –¿Por qué compraste esas cosas? ¡Que desperdicio!– Li Su gimió mientras recogía los dos brazaletes para mirarlos. –¡Este brazalete de oro es demasiado pesado! Se caerá fácilmente. ¡Y esta pulsera de jade es tan cara! no lo quiero ¿Puedo devolverlo? –. Li Su miró la etiqueta e inmediatamente la volvió a colocar. Jiang Shan abrazó a Pequeña Luna y se sentó en el sofá. –Mamá, esta es la sinceridad de Yue'er. ¡Deberías aceptarlo! ¿No se acerca tu cumpleaños? Este es un regalo de cumpleaños que Yue'er y yo compramos para ti. No sé lo que te gusta, así que compramos estas pulseras. Compré el de oro y Yue'er compró el de jade. –Aiyah, soy muy vieja. ¿A quién le importa un cumpleaños ahora? Entiendo tu sinceridad, así que aceptaré la ropa y los zapatos. Puedes recuperar el resto–, dijo Li Su. Ella ya había pasado la edad de ser hermosa. Si usara un brazalete de oro tan grueso cuando saliera, tendría miedo de que la robaran. –No puedes devolverlo. ¡Mamá, solo acéptalo!– Jiang Shan persuadió. Miró a Pequeña Luna en sus brazos. –¡Si no lo quieres, entonces guárdalo como dote para Pequeña Luna en el futuro! Los ojos de Li Su se iluminaron. –Es una buena idea. He visto a muchas personas en la televisión hacer esto. Compran joyas todos los años y las conservan como dote de su hija. Es muy significativo. Wei Yue'er miró con una cara seria. –Mamá, a Pequeña Luna, Jiang Shan y yo se los compraremos en el futuro. Jiang Shan y yo te estamos honrando. ¡No tienes permitido dárselo a otros! Li Su miró a Wei Yue'er y sonrió impotente. –Está bien, no se lo daré a otros. Se lo daré a Pequeña Luna cuando muera. –¡Mamá! Estás diciendo tonterías otra vez. ¡Vas a vivir hasta los cien años y tienes que ver a Pequeña Luna casarse! –. Wei Yue'er dijo, disgustada. –No digas tonterías. ¡Mi hija no se casará!–. Jiang Shan dijo de repente, muy en serio. –Eso es una tontería. ¿Quién dijo que Pequeña Luna no se casará? –Pequeña Luna me prometió que no se casará cuando crezca. Papá se la quedará para siempre, ¿verdad? Pequeña Luna, dile a la abuela y a la madre que no te casarás, ¿de acuerdo? Las risas llenaron la habitación, lo cual fue de particular importancia en la tranquila noche.
Llámame la Madre de la Transmigración Rápida (Novela)

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Estás leyendo el capítulo 38 de Llámame la Madre de la Transmigración Rápida (Novela), un novela. Li Su, que era infértil y estaba divorciada, se encontró accidentalmente con un sistema. Viajó por mundo tras mundo y finalmente cumplió su deseo de ser madre. Pero, ¿por qué los niños que el sistema le asignó eran tan… Este capítulo tiene publicado el 5 de septiembre de 2023, Traducido por el grupo SolcarJ. Llámame la Madre de la Transmigración Rápida (Novela) tiene 55 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.