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Leer Liberen a la Bruja (Novela) Capítulo 647 online gratis en español

🏴 Grupo: Sin Traductor✍️ Traducción: Sin Traductor
Roland pasó todo su tiempo copiando los libros de texto después de que Tilly se despidiera. Primero empezó con los cursos básicos. Como acababa de tener la oportunidad de revisar los conocimientos olvidados hacía tiempo, naturalmente, tenía que aprovecharla y añadir la información que faltaba a los libros de texto redactados previamente basándose únicamente en su memoria. En segundo lugar, tenía que mejorar los diseños de los equipos actuales utilizados en la Ciudad Neverwinter. Roland sabía que aún había una gran diferencia entre una máquina aceptable y una buena. Un diseño más completo podría mejorar aún más la productividad y la eficacia de las máquinas de vapor y las máquinas herramienta. Basándose en el nuevo diseño, Anna había terminado por fin la primera turbina de vapor. Roland se apresuró a ir al patio trasero de North Slope poco después de enterarse de la noticia. Él y Anna se sentaron en la estación de trabajo, apreciando el encanto de este colosal aparato. En ese momento, Roland sintió que su relación con Anna era totalmente distinta a la que solía tener con otras chicas en el mundo moderno. La máquina medía casi seis metros de largo y estaba conectada a una caldera externa de precalentamiento y a otra de vapor. En líneas generales, parecía un enorme rodillo metálico envuelto por densos rodetes. Como su eje era accionado por vapor a alta presión cuando la máquina se calentaba con carbón, la nueva turbina era mucho más eficiente que las antiguas máquinas de vapor alternativas, y además producía muchos menos ruidos y vibraciones. Como fuente de energía de nueva generación, el primer modelo de la máquina turbina se utilizaría para ayudar a la exploración naval de Thunder. Por desgracia, a pesar de su versatilidad, Roland no tenía previsto construir una segunda turbina por el momento. Por un lado, la planta aún no tenía capacidad para fabricar una similar en poco tiempo. Por otro, Anna pronto tendría que centrarse en mejorar las máquinas herramienta. “¿Qué te parece?” Anna se dio la vuelta y se arrimó a Roland. “Soy buena, ¿verdad?”. A diferencia de la mayoría de las chicas, Anna no podía ser más feliz cada vez que convertía un diseño en papel en una realidad física. Cada vez que terminaba un proyecto importante, no ocultaba su alegría y satisfacción. Roland se daba cuenta de que Anna estaba contenta con la vida que llevaba. “Claro que sí, pero yo soy un poco mejor que tú”. Roland le limpió la suciedad de las mejillas con una sonrisa, dejando un rastro de vetas grises en su rostro. Cada vez que miraba sus claros ojos azules, se tragaba las palabras que se había preparado para decir, las palabras que había prometido a Ruiseñor transmitir a Anna. Aunque Roland había decidido confesarse, no se dio cuenta de lo difícil que era hasta que lo intentó de verdad. Ninguna justificación podía quitarle el peso de encima. Durante los últimos días, se había ocupado de preparar libros y esbozar diseños para olvidarse temporalmente de las posibles consecuencias de esta charla inevitable. Sin embargo, su indecisión también estaba perjudicando a las personas que le importaban, especialmente a Ruiseñor, que estaba ansioso por recibir una respuesta. Roland sabía que no podía seguir perdiendo el tiempo. Cuando las calderas se enfriaron poco a poco y la turbina de vapor se detuvo, Roland respiró hondo y susurró a Anna al oído. “Ven a mi habitación esta noche. Tenemos que hablar”. ... Roland se sentó frente a su escritorio cuando cayó la noche. Podía oír cómo su corazón latía frenéticamente en su pecho. [Nadie en esta época se preocupa por cuántas mujeres posee un noble como en el mundo moderno.] [Sólo estoy siguiendo mi corazón.] [Nadie pensará que es algo que rompe una norma social.] Roland dio vueltas rápidamente a una multitud de razones en su mente, pero las rechazó una a una. Sentía dos voces en su cabeza que debatían y luchaban entre sí. Quiso añadir al libro la última parte que faltaba, pero su pluma quedó suspendida en el aire, sin escribir ni una sola palabra. Su angustia terminó cuando Anna empujó la puerta. La acalorada discusión en su cabeza se detuvo al instante. Roland dejó la pluma y fijó los ojos en la muchacha. El aspecto de Anna era normal. Iba vestida con un pijama demasiado grande. Un mechón de flequillo húmedo se le pegaba a la frente. Una leve y plácida sonrisa se dibujaba en sus ojos, y parecía tan serena como siempre. Roland recordaba de algún modo que, tras los Meses de los Demonios del primer año, Anna lo había esperado voluntariamente en la escalera. Nunca se quejó ni lloriqueó, sino que se limitó a contarle sus pensamientos y lo que quería explícitamente. Ahora era su turno. Roland la acercó al escritorio y le confesó lentamente lo que le había molestado todo este tiempo. Se hizo el silencio entre ellos. El silencio fue tan largo que Roland pensó que Anna se daría la vuelta bruscamente y abandonaría la habitación. Sin embargo, para su sorpresa, no percibió ningún cambio notable en su expresión cuando levantó lentamente la vista hacia ella. “¿Eso es todo?” Roland no acertó a responder con prontitud. “¿Qué?” “Me preguntaba cuándo me lo dirías”. Anna se sentó a su lado. “No quiero que lo escupas tan rápido, pero al mismo tiempo, me gustaría que me lo dijeras cuanto antes... Ahora por fin ya no tengo que preocuparme por este asunto”. Roland se quedó boquiabierto. “Lo has sabido desde el principio...”. Anna replicó tajante: “Me doy cuenta de que sientes algo por Ruiseñor. Cuanto más indeciso pareces, más demuestra que te importo. Pero también espero que puedas abrirte a mí antes, porque me gustaría compartir tu carga, sea cual sea.” Anna dejó escapar un suspiro ante estas palabras. “Nunca soñé que me ganaría el afecto de un miembro de la familia real. Pensé que me contentaría con estar contigo. Después de que me dijeras que algún día te casarías conmigo, cambié de opinión: Roland, no te compartiré con nadie”. “Lo siento. I...” “No necesitas disculparte, porque el amor no conoce el bien ni el mal. Además... Me alegro de que hayas elegido este momento para confesarme”. Anna hizo una pausa de un segundo y luego dijo: “Tú no eres un hombre de este mundo, ¿verdad?”. El corazón de Roland se detuvo con una extraña sacudida. “Nadie, sea noble o civil, se sentirá nunca indeciso o inquieto por este tipo de problemas, a menos que se haya criado en un mundo completamente distinto”. Anna continuó: “Del mismo modo, la gente de este mundo puede tratar con justicia a una bruja, pero nunca se hará amiga de ella. ¿Recuerdas nuestra apuesta? En el libro, escribí que eras una invitada de otro mundo, un mundo que no era el infierno ni un abismo, sino un lugar más agradable. Trajiste conocimientos de los que nunca habíamos oído hablar. Fue Dios quien te envió a mí”. En ese momento, Roland se dio cuenta de que no era necesario que siguiera ocultando su identidad. Respondió: “Tienes... toda la razón, excepto algunos pequeños detalles”. Anna soltó una risita. “También escribí que me hablarías de Ruiseñor en el libro. Parece que he acertado al menos en dos cosas”. Roland descubrió de repente que Anna no sólo era buena aprendiendo. También tenía una perspicacia aterradora. Antes de que Roland pudiera replicar, Anna le tomó la mano. Pronunció sus palabras lenta pero decididamente. “No puedo acceder a tu petición, al menos no ahora”. Roland se quedó boquiabierto. ¿Qué quería decir con “ahora no”? ¿Insinuaba Anna que algún día accedería? “Sé lo que te preocupa. No te preocupes. Hablaré con ella. Es hora de dormir”. Anna apretó el beso en la frente de Roland y dijo: “Buenas noches, Majestad”. Con un crujido, la puerta se cerró. La habitación volvió a quedar en silencio y tranquilidad. Roland tardó un buen rato en recuperarse del shock que le había causado la marcha de Anna. ...
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Estás leyendo el capítulo 647 de Liberen a la Bruja (Novela), un novela. Cheng Yan transmigro sólo para terminar en un mundo como la Europa medieval, convirtiéndose en Roland, un Príncipe Real. Pero este mundo no parece ser el mismo que su mundo anterior, a pesar de algunas similitudes. ¿Las… Este capítulo tiene publicado el 6 de abril de 2025, Traducido por el grupo Sin Traductor. Liberen a la Bruja (Novela) tiene 1499 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.