Leer Liberen a la Bruja (Novela) Capítulo 1241 online gratis en español
🏴 Grupo: Sin Traductor✍️ Traducción: Sin Traductor
“¿Qué está pasando?”.
Roland intentó hablar o mover el cuerpo, pero estaba completamente paralizado. Varias imágenes pasaron fugazmente frente a él.
Numerosos puntos negros iban y venían alrededor del pozo como hormigas en movimiento. Lentamente, se elevó una plataforma. Sin embargo, en comparación con el pozo gigante, la plataforma era increíblemente pequeña, como un montículo de tierra.
Para sorpresa de Roland, había visto edificios del mismo material antes.
Los había visto en el mural del Templo de los Malditos.
Roland hizo zoom en la “pantalla” con su mente, y los ruidos se hicieron más fuertes. Los puntos negros se convirtieron en criaturas retorcidas, que eran exactamente el personaje principal del mural, el clan de la radiación.
De repente recordó que esto era exactamente lo que representaba el mural.
Una docena de miembros del clan de la radiación subieron a la plataforma mientras sostenían la Reliquia de Dios. Rodearon la plataforma, contrayendo y expandiendo sus cuerpos alternativamente, como si estuvieran celebrando una especie de ceremonia.
Debajo de la plataforma había miles de Hombres del Fuego, que fueron empujados al pozo insondable ante el Clan de la Radiación que celebraba.
Se insertó la última pieza de la Reliquia y el cristal transparente quedó completo. Emanó un resplandor deslumbrante y se dirigió hacia el pozo. Luego se hundió y desapareció de la vista.
Roland se dio cuenta de repente de que esto era probablemente lo que Lan llamaba la “Tierra sin fondo”.
Pero esto era solo el principio.
Los ojos de Roland se abrieron como platos al contemplar la siguiente escena.
Un haz de luz naranja brotó del pozo y se elevó hacia el aire. Esto era exactamente lo que las antiguas brujas habían descrito como el extraño fenómeno al entrar en el Mundo de los Sueños, pero el haz de luz era mucho más intenso. Una “Luna Sangrienta” colgaba en el Cielo justo en el lugar donde tuvo lugar la Erosión. Por un instante, el Celestial y la Tierra se conectaron, y Roland se dio cuenta de que las entradas a la llamada Tierra sin Fondo y la Erosión eran simplemente los dos extremos del rayo de luz.
El Clan de la Radiación se arremolinó hacia el pozo mientras las polillas voladoras se lanzaban al fuego.
Pero no cayeron en picado al abismo. En cambio, se alejaron como si algo las sostuviera y se elevaron hacia el cielo.
En un instante, aparecieron innumerables puntos negros alrededor del haz de luz.
¿Es esto... la mejora de una civilización?
Las nubes se precipitaron sobre los puntos negros y el haz de luz. Al ver cómo esos puntos negros entraban en un nuevo reino, Roland sintió que todo el proceso de mejora era extraordinario.
Sin embargo, un profundo suspiro interrumpió su línea de pensamiento. La voz resonó en su cabeza, tan clara que Roland estaba seguro de que no era una ilusión.
Entonces el tiempo se aceleró y los píxeles de la “pantalla” se hicieron más densos.
La imagen cambió drásticamente.
Roland vio algunas ciudades y pueblos diseminados alrededor del pozo. Al parecer, no todos los miembros del Clan de la Radiación estaban dispuestos a entrar en el nuevo mundo. Algunos preferían quedarse. Probablemente, temían al Cielo y a la aventura desconocida que les esperaba. Roland no lo sabía. Solo vio varios puntos negros desaparecer en el pasadizo que conectaba el Cielo y la Tierra, como aquellos legendarios y audaces aventureros que partieron en su viaje. Parecían, sin embargo, extremadamente solos, ya que la mayoría de los miembros de su clan ya se habían ido.
Ahora, el haz de luz se atenuó.
Al final, parpadeó y luego se desvaneció.
La pantalla de ruido volvió a ocupar la visión de Roland, lo que marcó el final de la historia. Roland especuló que la paz se restablecería con el tiempo. La leyenda del camino Celestial se convertiría en parte de la historia del Clan de la Radiación, un registro escrito para referencia futura. Quizás, alguien más vendría a buscar el pozo y el método de actualización para llegar a Dios, pero esto sería algo muchos años después.
Cuando Roland pensó que este era el final, una “muralla imponente” apareció de repente en el horizonte.
Al principio, pensó que era una ilusión, ya que la “pantalla de ruido” le bloqueaba la visión. Sin embargo, cuando el “muro” se acercó gradualmente al pozo, finalmente vio lo que era.
Una enorme ola, más alta que la Cordillera Infranqueable, se abalanzó y sumergió instantáneamente los pequeños pueblos de abajo. La ola era tan alta que su cima casi alcanzaba las nubes en el cielo. Los rayos del sol se reflejaban en la ola y formaban un nuevo horizonte.
Roland podía imaginar lo desesperados que estaban los del Clan de la Radiación cuando vieron una escena tan horrible.
Pero el desastre no se detuvo ahí.
Después del tsunami, los volcanes a lo lejos entraron en erupción de repente. Las cenizas volaron en todas direcciones y atenuaron la luz del sol. Los rayos tronaron en el aire. Luego vino una fuerte lluvia y un duro invierno. El movimiento geográfico se volvió, sin precedentes, activo. Después de varias transformaciones desastrosas, el mundo había cambiado por completo.
La pantalla empezó a silbar de nuevo.
La imagen se distorsionó y los píxeles casi llenaron toda la “pantalla”.
Antes de que la escena desapareciera, Roland vio cómo se derretía el glaciar y una planta verde brotaba del suelo.
“Majestad...
“Majestad, ¿se encuentra bien?
Alguien sacudió a Roland y lo miró con aprensión.
Sus ojos se abrieron de golpe y los píxeles desaparecieron. Se encontró de nuevo en la zona del puerto.
“¿Todo... hecho?”, murmuró Roland mientras se estudiaba la palma de la mano.
Phyllis pensó que Roland se lo estaba preguntando, así que dijo: “Sí, los matamos a todos. Ninguno escapó. Sus núcleos mágicos también desaparecieron unos minutos después. Estabas aquí de pie, como si te hubieras quedado dormido. Majestad, ¿de verdad estás bien?”.
Roland no estaba seguro de si estaba bien o no. Todo lo que había visto hacía un momento no parecía una ilusión, porque podía recordarlos a todos. Eran más como recuerdos extra que salían de la nada. Además, se sentía extremadamente exhausto, como si hubiera vivido miles de años en solo unos minutos.
De alguna manera entendió ese suspiro.
Roland pensó en las palabras de Lan.
“La verdad es siempre lo que tú entiendes”.
¿Era esto... el final de la Batalla de la Voluntad Divina?
Roland respiró hondo y dijo: “Estoy bien. Solo he visto algunos fenómenos extraños”.
“¿Fenómenos extraños?”, repitió Phyllis mientras parpadeaba. “No es el momento de decir esto, Su Majestad. El haz de luz de hace un momento casi ilumina la mitad del puerto y debería haber llamado mucho la atención. Debemos irnos. De lo contrario, la Asociación se dará cuenta de nuestra presencia”.
“Entendido. Volvamos por donde hemos venido” asintió Roland.
Roland no estaba seguro de si aquellos eran los recuerdos del Apóstol o algo más, pero creía que algún día encontraría la respuesta a estas preguntas.
Y Roland creía que ese día llegaría pronto.

Continúa leyendo
Liberen a la Bruja (Novela)
Capítulo 1242
Liberen a la Bruja (Novela) Capítulo 1241
Estás leyendo el capítulo 1241 de Liberen a la Bruja (Novela), un novela. Cheng Yan transmigro sólo para terminar en un mundo como la Europa medieval, convirtiéndose en Roland, un Príncipe Real. Pero este mundo no parece ser el mismo que su mundo anterior, a pesar de algunas similitudes. ¿Las… Este capítulo tiene publicado el 13 de abril de 2025, Traducido por el grupo Sin Traductor. Liberen a la Bruja (Novela) tiene 1499 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.