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Leer La Muerte del Destino (Novela) Capítulo 10 online gratis en español

🏴 Grupo: Alejey✍️ Traducción: Alejey
Cuando abrió la puerta de su residencia, todo parecía en orden: muebles básicos, una gran cama… Nada fuera de lugar, salvo por una mujer acostada que, al parecer, estaba durmiendo. Al verla, Jun Xie frunció el ceño. No sabía si se trataba de otro discípulo que había equivocado su habitación, pero, pensándolo bien, esa posibilidad era imposible. Cometer un error así podría costarle la estadía en la Secta Pico Celestial. —Debe ser alguien importante… —susurró para sí mismo. Su mirada recorrió la curvilínea figura de la chica. Luego observó su rostro y notó que era hermosa, aunque también le parecía familiar. —Se parece a esa chica arrogante… —pensó Jun Xie. La imagen de Qing Ming, con su mirada altiva e indiferente, apareció en su mente. Sin embargo, no hizo nada. No quería ofender a una joven cuyo nivel de cultivo no podía determinar. Simplemente se sentó en un mueble sin apartar la vista de la chica. No fue hasta después de unas horas, cuando la luna salió y las aves dejaron de cantar, que la misteriosa joven comenzó a despertar. Se movía de un lado a otro, y, con los ojos entreabiertos, se incorporó, observando su alrededor. Entonces, su mirada cayó sobre Jun Xie, quien la observaba fijamente desde su asiento. Su expresión era tranquila, aunque llevaba la indiferencia que caracterizaba a muchos cultivadores. En ese instante, pareció reaccionar, soltó un pequeño pero lindo grito y saltó de la cama. —¡¿Q-qué haces aquí?! —exclamó, señalándolo con su dedo índice. Jun Xie, al ver su comportamiento, se burló para sus adentros y sacó una ficha con un número impreso. —Esta es mi habitación. Acabo de ser aceptado como discípulo exterior y, como te vi durmiendo tan plácidamente, decidí no interrumpir tu sueño —dijo con calma, extendiéndole la ficha. La chica comenzó a calmarse y su expresión volvió a la normalidad: un rostro bendecido por la belleza, con pocas emociones visibles en la superficie. —Entiendo… Fue mi error. No pensé que esta habitación sería asignada a un discípulo —respondió con naturalidad. Luego, dejó la ficha sobre la cama y comenzó a salir de la residencia. Jun Xie simplemente la observó marcharse sin apartar la mirada. Justo antes de cruzar la puerta, la chica se giró repentinamente y lo miró con una expresión neutral. —Pervertido —dijo con firmeza antes de abandonar el lugar. —¿Eh…? Jun Xie no pudo evitar soltar ese sonido. Sentía que había sido incriminado por algo que no había hecho. Nunca en su vida alguien le había dicho esa palabra. —Si fuera un pervertido, estaría en este momento auto complaciéndome al ver tu figura… —murmuró con un bufido. Suspiró y comenzó a quitarse la ropa andrajosa que llevaba encima, para vestirse con las túnicas blancas que le había entregado el anciano de la tesorería. Las prendas estaban hechas a medida, sin incomodidad alguna. Se sentían acogedoras. Luego de vestirse, se tiró en la cama y disfrutó del calor dejado por la misteriosa chica. Después de unos momentos, su expresión volvió a la tranquilidad. —Si no me equivoco, pronto deberían repartir los recursos de cultivo a los discípulos… Lo malo es que la cantidad que se recibe es solo una vez al mes —pensó en voz baja. Jun Xie sabía esto gracias a las memorias del anterior dueño de su cuerpo. Este conocimiento había sido mencionado por Jun Xia. —Indudablemente, esto provocará robos descarados y enfrentamientos para quedarse con los recursos de los demás… En su mente, visualizaba cómo se desarrollarían las cosas. O eres la presa o decides ser el depredador. —He… Prefiero ser el cazador —susurró con una sonrisa en su infantil rostro, maquinando sus planes a futuro. Por ahora, simplemente cerró los ojos y se dejó llevar por el sueño. Al día siguiente, Jun Xie se levantó muy temprano, cuando aún la neblina cubría el patio exterior. Desde hacía varias horas, se encontraba realizando su misión diaria. Cuando el sonido del sistema indicó que la tarea había sido completada, se tomó un descanso. Mientras miraba el horizonte, pudo ver que el sol comenzaba a salir. —Me pregunto si mi habitación tiene algún significado para esa chica… Jun Xie pensó en ello tras despertar. Según su criterio, probablemente ella fuera de otro patio. Si era así, no encontraba lógica en por qué había terminado durmiendo en una habitación del patio exterior. Además, si realmente fuera su primera vez en ese lugar, habría detectado incluso los ruidos más sutiles. Y ni hablar de los cultivadores, cuyos sentidos son más agudos que los de una persona común. —No es su primera vez aquí… —concluyó. Jun Xie estaba seguro de ello, pero no sabía el motivo ni qué era lo especial de su habitación. —No es bueno darle demasiadas vueltas al asunto. Lo averiguaré eventualmente… Después de descansar un buen rato, volvió a ponerse de pie. En ese momento, su cuerpo estaba descubierto, solo cubierto por la parte inferior. No tenía sentido ensuciar su uniforme tan pronto. Conseguir uno nuevo costaba puntos. —Suspiro de la Sombra… —susurró Jun Xie, cerrando los ojos. El conocimiento sobre cómo aplicar la técnica inundó su mente. Teoría y más teoría. Procesos y resultados. Su respiración se volvió pausada, y su cuerpo permaneció inmóvil como una estatua. Cuando la brisa rozó su rostro, desapareció repentinamente. Sorprendentemente, su posición había cambiado. De donde estaba antes, ahora se había desplazado varios pasos al frente. El resultado lo sorprendió y satisfizo. Si lograba dominar la técnica, podría dejar una réplica exacta de su figura, mientras se desplazaba con agilidad. Esto sería como dejar una sombra, la cual, aunque intentaras tocarla, no podrías diferenciarla. Gradualmente, debía mejorar y afinar la técnica. Por ahora, podía desplazarse, pero gastaba demasiado Qi espiritual y no podía elegir el destino exacto donde aparecer. Decidió seguir practicando, hasta agotar el Qi espiritual de su cuerpo. Debía controlar la cantidad utilizada en cada movimiento. Después de todo, la técnica dejaba en claro que su punto fuerte era que no requería un gran consumo de Qi espiritual por desplazamiento. Todo era cuestión de práctica.
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La Muerte del Destino (Novela) Capítulo 10

Estás leyendo el capítulo 10 de La Muerte del Destino (Novela), un novela. Luego de pasar a través de la agonía de la vida, Jun Xie tiene una segunda oportunidad de empezar de nuevo o eso cree él. En un mundo donde solo la fuerza es lo más importante, las personas débiles están destinadas a… Este capítulo tiene publicado el 7 de mayo de 2025, Traducido por el grupo Alejey. La Muerte del Destino (Novela) tiene 31 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.