Leer La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 726 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"Pero..."
Su mirada se agudizó.
¿Y si creo millones de almas, cada una con un solo rasgo?
La idea era descabellada, pero no del todo inalcanzable.
Ya había utilizado su Elemento de Pesadilla para crear cosas anteriormente.
Crear sombras de su alma era algo que podía hacer con facilidad.
“Si le doy a cada copia un rasgo diferente y luego las conecto todas conmigo...” Los dedos de Neo tamborileaban sobre su brazo. “Podría hacerlas resonar juntas. El resultado se multiplicaría exponencialmente.”
Frunció ligeramente el ceño.
"Bueno, si los combino así, solo se fortalecería uno de los rasgos. Eso no es lo que quiero."
Neo tenía otro plan.
No iba a permitir que un rasgo se reforzara debido a la resonancia.
Su objetivo no era generar más energía a partir de la resonancia ni potenciar un único rasgo.
Quería plasmar esos rasgos con fuerza bruta.
“Resonancia pura” murmuró. “Si se combinan los efectos de todos los rasgos, el resultado será algo completamente distinto. Algo antinatural, como una abominación.
La palabra no le asustó.
En todo caso, le intrigó.
Pensó en una metáfora.
Era como cortar hojas de papel con formas de animales.
Una hoja se cortó con forma de gato, otra con forma de perro, otra con forma de tiburón y otra con forma de dinosaurio.
Individualmente, tenían forma.
Eran reconocibles.
Cada uno de estos 'papeles con forma' era un rasgo distintivo.
Pero, ¿y si los apilara todos juntos (los hiciera resonar) y los mirara desde arriba?
Nada.
Los cortes superpuestos se volverían incoherentes.
No se parecería a un gato, ni a un perro, ni a nada. Solo una extraña mezcla de formas sin sentido.
"Eso es lo que sucede cuando se resuena con fuerza la característica sin intentar generar la energía de resonancia ni fortalecer una sola característica", dijo Neo. "No se crearía nada comprensible".
¿Pero qué pasaría si usara unas tijeras para cortar la pila?
¿Y si eliminara todo lo que solo aparece una vez y dejara las formas que aparecen con mayor frecuencia?
“Si la mayoría de los animales tuvieran cola, entonces la cola se queda” murmuró. “Si solo uno o dos la tuvieran, entonces se la cortaría.
Era simple lógica.
Al eliminar lo raro y conservar lo común, obtendría algo nuevo. Algo consistente.
"Y cuando mire la pila después de eso... veré una quimera."
Un nuevo rasgo.
No nacida de una sola Runa de Origen, sino de los ecos de millones.
No preservaría la naturaleza única de los rasgos individuales, pero sí conservaría el denominador común.
Los ojos de Neo brillaron.
"Renuncio a la singularidad de mis rasgos a cambio de habilidades únicas... a cambio de un rasgo que me otorga un poder bruto enorme."
La nueva característica no sería complicada.
No le otorgaría ninguna habilidad nueva y sofisticada ni ningún truco ingenioso.
Pero como resonaba con la naturaleza compartida de millones de rasgos, cualquier efecto que produjera, por básico que fuera, sería abrumador y tremendo.
"Está bien."
Neo cerró los ojos.
Él extendió su Elemento de Pesadilla hacia afuera.
La energía emanaba de su cuerpo y se extendía por la árida llanura donde se encontraba.
El suelo se agrietó bajo el peso del elemento, y luego se abrió mientras surgían innumerables pesadillas.
Una a una, copias de su alma surgieron fugazmente.
No eran perfectos.
Carecían de su Existencia, y sin ella, jamás podrían convertirse en verdaderos seres.
Pero eso estaba bien.
No tenían por qué ser ciertas.
Simplemente necesitaban ser puntos de apoyo.
“Con una verdad a medias basta” susurró Neo.
Las copias se alineaban en la árida llanura como un vasto ejército, extendiéndose más allá de donde alcanzaba la vista.
Cada uno conservaba su forma y sus ojos, pero eran huecos e incompletos.
Neo los señaló, y los rasgos comenzaron a fluir.
Millones de runas se desprendieron de su cuerpo y se dispersaron en las copias.
Cada alma vacía recibió una. Un único rasgo, grabado a fuego en su núcleo.
Cuando la última runa abandonó su mano, Neo apretó el puño.
"Ahora... Resonancia."
La llanura tembló.
Las copias temblaron al surgir una chispa de poder entre ellas.
Comenzó a formarse una red de resonancia, millones de hilos que conectaban cada alma con las demás.
Los rasgos chocaban y resonaban como un rugido discordante que resonaba por la tierra árida.
Neo eliminó el ruido y forzó el control sobre la resonancia.
"Elimina todo lo que sea único", se recordó a sí mismo. "Conserva solo lo que se repite".
Uno a uno, los efectos de los rasgos desaparecieron.
Habilidades excepcionales, mutaciones extrañas, peculiaridades únicas. Todo ello estaba sellado.
Los rasgos prestados fueron reducidos a su forma más simple.
Neo apretó los dientes.
Su cuerpo tembló bajo la fuerza descomunal.
“Sigue cortando” murmuró. “No pares hasta que solo quede el denominador común.
La resonancia chilló aún más fuerte.
Una tormenta de fuerzas contradictorias azotó la llanura.
El terreno árido se abría en vastas fisuras que se extendían hacia el infinito.
El horizonte se resquebrajó como el cristal.
Entonces, de repente, la tormenta se desvaneció.
Cada copia de su alma quedó congelada.
Millones de rasgos zumbaban.
Neo retrocedió tambaleándose mientras el punto pulsaba.
Era como si compartiera un mismo latido con todas las almas que había creado, sintiendo sus rasgos característicos.
Como si una carga gigantesca (un nuevo rasgo) fuera llevada por todas sus almas juntas.
La nueva característica estaba casi terminada.
La luz se expandió en una violenta onda.
La tierra árida temblaba como si estuviera viva.
La tierra se abrió en dos, y abismos engulleron todo lo que se veía.
El cielo se desgarró. Fragmentos de oscuridad se esparcieron como cristales rotos.
La llanura interminable se desmoronó como si el mundo mismo hubiera llegado a su límite.
Neo permanecía en el centro, con cada nervio de su cuerpo a flor de piel.
Se obligó a mantenerse erguido, a mantener la convergencia estable.
“¡Vamos!” siseó. “¡Termínalo!
La luz pulsó por última vez y luego se hundió en su pecho.
...
Punto de vista de Bael
Bael se recostó en su trono, apoyando la barbilla con una mano mientras el salón permanecía en silencio.
El universo de bolsillo” un pequeño vórtice giratorio suspendido en el centro de la cámara” había permanecido estable desde que Neo entró en él.
Pulsaba débilmente como una estrella contenida en un cristal, su flujo bajo su control.
Por eso, el repentino escalofrío que lo recorrió le hizo fruncir el ceño.
El vórtice se retorció.
Su ritmo tranquilo se rompió.
Bael se enderezó.
Sus ojos se entrecerraron mientras las grietas se extendían por su superficie como cristales rotos.
Un leve siseo de energía escapando llenó la sala antes de que todo estallara con un crujido ensordecedor.
La onda expansiva recorrió la cámara con tal potencia que la piedra bajo el trono crujió.
Bael levantó la mano al instante, tejiendo una barrera que envolvió la explosión antes de que pudiera alcanzar los confines de la habitación.
La energía se condensó como una tormenta furiosa forzada a entrar en una botella, tensándose pero sin llegar a romper su agarre.
Ni siquiera con su fuerza podía negar el peso que había detrás.
Cuando la explosión amainó, el humo quedó denso en el aire.
Poco a poco, se fue aclarando.
De los restos colapsados del vórtice, emergió una figura.
La mirada de Bael se agudizó.
Neo.
Pero algo era diferente.
Bael lo sintió en el momento en que Neo dio un paso al frente.
El aire tembló levemente, no por energía, no por una nueva habilidad, sino por algo más pesado.
Era un poder crudo, sin refinar, que emanaba de él como ondas de calor de un horno.
Bael arqueó una ceja.
“¿Qué hiciste?” Su voz resonó en el silencio.
Neo no respondió al principio.
Simplemente flexionó los dedos, abriendo y cerrando la mano como si estuviera probando el peso de su propia fuerza.
El silencio era abrumador.
Bael se reclinó ligeramente, estudiándolo.
“Te sientes fuerte” admitió. “No es como alguien que ha aprendido una habilidad peligrosa o dominado un nuevo elemento. No. Esto es diferente. Es como si tu cuerpo mismo hubiera cambiado... o mejor dicho, evolucionado.
Neo exhaló lentamente, girando los hombros.
El aura que emanaba de él hizo que incluso Bael frunciera el ceño.
¿Qué hiciste? He visto surgir a miles de monstruos y dioses, pero esto es diferente. Honestamente, siento que podrías matar a un dios de nivel 5, etapa 6, de un solo golpe. ¿Qué demonios hiciste, princesa?
Neo arqueó una ceja al oír el título, pero no lo discutió.
Abrió la palma de la mano una vez más y luego la cerró con fuerza.
Las venas recorrían su mano mientras la energía la recorría.
“Lo explicaré más tarde” dijo Neo finalmente. “Pero gracias por el universo de bolsillo.
Bael parpadeó cuando Neo dio un paso al frente y desapareció en un instante, y el aura opresiva se desvaneció del salón tan rápido como había llegado.
El salón volvió a quedar en silencio, pero Bael permaneció sentado en su trono, con la mano aún apoyada en la barbilla.
Murmuró entre dientes: "Este mocoso se vuelve más y más ridículo cada vez que lo veo".
...
Punto de vista de Neo
Neo reapareció lejos del salón, en una extensión de tierra árida que se extendía hasta el infinito.
Se dejó caer sobre una gran roca y se sentó con las piernas cruzadas, concentrándose en su interior.
Su pulso era constante, pero la fuerza que lo recorría parecía inagotable.
Inspiró lentamente.
"¿Qué demonios fue eso, Registro Celestial?"
Un leve zumbido resonó en su mente.
[Analizando...]
Esperó, mirando fijamente la palma de su mano.
[Análisis completado.]
[Padrino-]
"Neo."
[...]
Se hizo el silencio mientras el Registro Celestial 1 hacía una pausa, y luego lo intentaba de nuevo.
[Padrino-]
"Te borro si me vuelves a llamar así."
Neo frunció el ceño, frotándose la sien.
La respuesta fue inmediata.
[Maestro-]
"Vale, ¿de verdad quieres que te borre? De acuerdo. Adelante."
[¡Esperar!]
Las palabras aparecieron apresuradamente, casi presas del pánico.
[Todos los Registros Celestiales te llamarán Padrino o Maestro. Aunque me borres, esto no cambiará. Ahora, adelante, bórrame si quieres.]
"...¿Eh?"
Neo se quedó paralizado.
Había esperado que le suplicaran o que el Registro Celestial le diera una excusa para vivir.
En cambio, la maldita cosa aceptó la muerte mientras le recordaba con toda naturalidad que, de todos modos, no se libraría de ese nombre vergonzoso.
'...maldita sea.'
Suspiró.
"Solo dime qué pasó."
[Todos los rasgos aumentan la fuerza física de alguna manera, aunque sea mínimamente. La resonancia que creaste amplificó ese efecto.]
[Tu fuerza física actual es aproximadamente 9.117.598 veces mayor que antes de tu avance.]

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La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela)
Capítulo 727
La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 726
Estás leyendo el capítulo 726 de La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela), un novela. Un personaje sin nombre que nunca apareció en la novela. Un extra. Neo se convirtió en ese personaje extra.... Transmigrar a la novela y obtener el linaje de Hades, el dios de la muerte, se suponía que era lo mejor que… Este capítulo tiene publicado el 20 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) tiene 839 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.