arrow_back

Leer La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 665 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Punto de vista del Berserker Berserker rugió en cuanto apareció en el cielo del nuevo Cosmos. Su voz estaba llena de fuerza, rabia y emoción, todo ello entrelazado en un único bramido que resonó por todas partes. Innumerables presencias se agitaron. Algunos de ellos se estaban fortaleciendo rápidamente debido a la aparición del Camino de Neo. Ahora se acercaban rápidamente a Berserker. Debieron haberlo marcado como enemigo debido a su peligroso rugido que podía dañar la vida en el cosmos. Pero a Berserker no le importaba. Estaba furioso. “¡Maldito Hargraves!” gruñó, con la voz crepitante de energía inestable. Esos dos hermanos le habían irritado profundamente. Pero esta vez, alguien más lo había empeorado. ¡Y tú, maldita perra, te voy a matar la próxima vez que nos veamos! Su segundo rugido envió poderosas ondas expansivas en todas direcciones. Eran peligrosas ondas que podían arrasar montañas y resquebrajar la propia atmósfera. Y en este Cosmos” uno que apenas recientemente había comenzado a nutrir seres fuertes” tal poder podría causar una destrucción incalculable. Sin embargo, las ondas de choque... "Detener." Se ralentizaron, se suavizaron y desaparecieron como polvo barrido por una mano invisible. Berserker giró la cabeza hacia la fuente de la voz. Allí estaba Hades. Cabello largo y negro. Ojos carmesí. Dos cuernos curvados. Doce grandes alas. Hades aún no había atacado, pero sus alas dejaban una cosa clara: estaba listo para luchar si Berserker les causaba problemas. Los dos se miraron fijamente en silencio. Hades permaneció en silencio durante un largo rato. Justo cuando Berserker estaba a punto de atacar, Hades finalmente preguntó: "...¿Cómo está?". Berserker comprendió sus palabras de inmediato. No necesitaba aclaraciones para saber a quién se refería Hades. Hades debió de saber que algo importante le había ocurrido a Neo. La apertura del Cosmos fue la prueba. En otro estado de ánimo, Berserker podría haber hecho una broma. Podría haberse reído o haber dicho algo vago. Pero ahora no. Ahora, quería hacer daño a alguien. Entonces dijo lo peor que se le ocurrió. ¿Desde cuándo te importa? No es tu hijo. Solo era un arma fallida. ¿Por qué fingir lo contrario ahora? La expresión de Hades se endureció. Fue un cambio sutil, pero Berserker lo notó. Eso era lo que él quería. “Ah, espera, ¿te preocupa que haya recuperado los recuerdos de su primera vida? ¿Es por eso que preguntas por él?” insistió Berserker, sonriendo levemente. Hubo un destello en los ojos de Hades. Su aura comenzó a elevarse. El aire a su alrededor comenzó a retorcerse y a gemir bajo el peso de su poder. Justo cuando la tensión estaba a punto de estallar, una voz suave interrumpió. "Hermano." Ambos hombres se volvieron inmediatamente. ... Punto de vista de Neo Neo miró fijamente al hombre que tenía delante. Parecía humano. Al menos, en apariencia. Pero Neo no podía estar seguro de si el hombre era realmente un humano de la Tierra, un humano de otro planeta o alguien que solo parecía humano. “Oh, si no es Kevin” dijo Bael con naturalidad, esbozando una leve sonrisa en su rostro. El Segador de Primera Clase dirigió su mirada hacia Neo. "Te veías tan tenso que me quedé atrás. ¿Pero solo era ese mocoso?" Kevin, el blanco de las burlas, no respondió. Se quedó en silencio, mirándolos a ambos con una expresión tranquila e indescifrable. Neo no apartó la mirada. Reconoció a Kevin. Kevin, el apóstol. El mismo hombre que había mencionado Yaleth. Aquella con la que debía reunirse, aquella que podría haberle ayudado a enfrentarse a los Eternos. La mano de Bael se cernía cerca de la empuñadura de su espada, aún enfundada pero lista. “Kevin” repitió, con un tono aún ligero, pero con un matiz punzante. Kevin lo miró. La sonrisa de Bael no desapareció, pero la atmósfera a su alrededor cambió. Su aura comenzó a elevarse de forma constante, expandiéndose hacia afuera como la calma que precede a la tormenta. Neo entrecerró los ojos. Lo intuyó inmediatamente. 'Eso no es una Fase 5. No... una normal al menos.' 'Parece que Bael se estaba conteniendo en la última pelea.' Solo ahora entendí por qué Bael se había ofrecido voluntario para quedarse atrás. El primer Segador tenía sus propios secretos y ases bajo la manga. "Escuché algo interesante del Primogénito de la Muerte." Inclinó ligeramente la cabeza, sin dejar de sonreír. "¿Es cierto que tu pueblo torturó al Segundo Príncipe?" Las palabras resonaban pesadamente en el aire. La tensión creció instantáneamente, enroscándose en el silencio como un arco tensado. Neo desconocía la fuerza de Kevin, pero no tenía duda de que Bael podía estallar en violencia en cualquier momento. Ambos eran peligrosos. Y la pregunta que Bael le hizo no era algo que fuera a dejar pasar fácilmente. Kevin no respondió de inmediato. En cambio, miró a Neo y luego volvió a mirar a Bael. "Yo no estuve involucrado en hacerle daño", dijo Kevin rotundamente. "Pero tú sabías que estaba sucediendo, ¿verdad?" "No tenía motivos para salvarlo." Kevin no alzó la voz. No liberó su aura ni cambió de postura. Simplemente respondió, sin mostrar ninguna emoción. Bael tampoco se movió. Pero sus dedos tamborilearon ligeramente sobre la vaina, como un hombre que lucha contra el impulso de desenvainar su espada. Neo observó atentamente a ambos hombres. Entonces Kevin levantó la mano lentamente. Tanto Neo como Bael notaron su reacción. Estaban listos para pelear, pero Kevin no atacó. En cambio, activó un hechizo extraño y desconocido. Fragmentos de polvo comenzaron a elevarse del suelo agrietado del planeta Voraka. Flotaron hacia arriba, atraídas por alguna fuerza invisible, y se reunieron sobre la palma de la mano de Kevin. Los fragmentos se comprimieron formando una esfera gris opaca. Kevin cerró los dedos a su alrededor y lo aplastó sin esfuerzo. El polvo desapareció. “Si vais a esconder a Ashes, hacedlo bien” dijo Kevin, y volvió a mirarlos. “Estarán aquí en cinco segundos. Dejad que yo hable. No los provoquéis. Neo frunció el ceño. "¿Quién viene?" Antes de que Kevin pudiera responder, una voz habló desde cerca. "Ya veo. Así que sabías que íbamos a venir." No era la voz de Kevin. No era la de Bael. Era alguien nuevo. Neo se giró hacia un lado y dejó de respirar por un segundo. Allí se alzaba una figura humanoide. Su cuerpo tenía un extraño brillo cristalino, como el vidrio liso y pulido. Su cabeza tenía forma de lágrima de cristal. Y dentro de cada ojo, incrustada en las pupilas, había una serpiente Ouroboros, que giraba sin cesar.
La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela)

Continúa leyendo

La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela)

Capítulo 666

Siguiente Capítulo ›

La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 665

Estás leyendo el capítulo 665 de La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela), un novela. Un personaje sin nombre que nunca apareció en la novela. Un extra. Neo se convirtió en ese personaje extra.... Transmigrar a la novela y obtener el linaje de Hades, el dios de la muerte, se suponía que era lo mejor que… Este capítulo tiene publicado el 20 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) tiene 839 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.