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Leer La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 629 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Punto de vista de la Muerte sin Nombre Escaparon sin hacer ruido. En un instante habían desaparecido de las ruinas del Sitio, y al siguiente, se encontraban bajo un cielo salpicado de infinitas estrellas. El suelo bajo sus pies era una suave arena blanca que se extendía hasta el horizonte. A su alrededor, los restos destrozados de enormes pilares blancos yacían medio enterrados como los huesos de algún titán muerto hace mucho tiempo. Muerte sin nombre echó un vistazo a su alrededor. Su mirada recorrió las ruinas una vez, y luego dos veces. Frunció el ceño. Este lugar… me resultaba familiar. Entonces, una frase le vino a la mente. [Barrera celeste] Le tembló una ceja. No sabía por qué le había venido ese nombre, ni de dónde. Por mucho que intentó recuperar el recuerdo, se le escapó de las manos. Finalmente, dejó de intentar recordar y, en cambio, miró a su alrededor con más atención. “Este lugar…” murmuró. “Así que por eso Barbatos nunca lo encontró, ni siquiera después de buscarlo durante décadas. Sí. Este lugar es una prisión espacio-temporal. Pero esta no es mi base, por si acaso lo estás pensando. Tengo bastantes prisiones espacio-temporales en el sitio. “Me muevo a través de ellos cuando viajo, por eso mis movimientos no pueden ser detectados” dijo Berserker riendo a su lado. Sin nombre le dirigió una mirada pero no dijo nada. “Y si ya estás tan sorprendido” continuó Berserker con una media sonrisa”, deberías… Un sonido lo interrumpió. Grieta. Ambos se quedaron paralizados. Volvieron la cabeza al unísono. Sus miradas se fijaron en un punto específico en el aire, no muy lejos de donde estaban. Había aparecido una fina fractura que atravesaba diagonalmente el espacio mismo. La grieta palpitaba débilmente con luz blanca y lentamente comenzó a ensancharse. El rostro de Berserker cambió. "Qué…?" No podía creerlo. Muerte sin nombre entrecerró los ojos. Las prisiones espacio-temporales no existían ni en el espacio ni en el tiempo. Localizarlas, y mucho menos entrar en ellas por la fuerza, debería ser imposible. Por eso ninguno de los dos podía creer lo que había pasado. A través de la grieta que se abría cada vez más, una figura entró en la prisión. Barbatos. Su pie golpeó la arena blanca con un ruido sordo. En el momento del contacto, una fuerza abrumadora brotó de su cuerpo. La muerte y la sombra se desataron en un instante, manifestándose como ondas de choque entrelazadas con relámpagos rojos y negros. El aire se partió a su alrededor, la tierra tembló bajo su presencia. “Disculpen que entre así” dijo Barbatos con calma. Su tono era sereno, pero la amenaza subyacente era inconfundible. “Necesito que regresen. El príncipe aún desea hablar con ustedes. Sin Nombre y Berserker permanecían en alerta máxima. Ninguno de los dos se movió, pero sus auras comenzaron a ondular sutilmente. Las palabras de Barbatos no eran una petición. Eran una orden revestida de cortesía. Sin nombre apretó la mandíbula. ¡Maldita sea! ¿Podría ganar? Era fuerte, enormemente fuerte. Estaba tan seguro de sí mismo que afirmaba que solo los Benditos o Seres Queridos de Etapa 4 tenían alguna posibilidad contra él. Los Benditos y los Seres Queridos podían tomar prestada la fuerza de los Supremos, pero ni siquiera ellos podían garantizar la victoria contra la Muerte Sin Nombre. Pero Barbatos no era de Fase 4. Él estaba en la etapa 5. Y lo que es peor… Es el Segador de Rango 2... y el único que ha completado tres Pruebas de las Sombras. Completar incluso una sola Prueba de las Sombras era prácticamente imposible. Barbatos había completado tres. Era el único que lo había hecho. “Ganaré tiempo. Tú encuentra la manera de escapar” dijo Nameless telepáticamente a Berserker. “No. Quiero pelear con él” respondió Berserker, cuyo cuerpo ya se estremecía con el impulso de moverse. “Si no nos vamos ahora, jamás tendré la oportunidad de forjar mi Camino” replicó Sin Nombre con brusquedad. “Dime, ¿quieres pelear con él ahora o conmigo después, cuando haya terminado de forjar mi Camino? Se hizo el silencio. Entonces Berserker chasqueó la lengua con frustración. 'De acuerdo. Dame treinta segundos.' Sin nombre casi hizo una mueca. ¿Treinta segundos? Fue una petición absurda. A su nivel, un verdadero intercambio a máxima potencia podría implicar más de cuatrillones de ataques en un solo latido. Berserker bien podría haberle pedido que derrotara a Barbatos directamente. Pero no había otra manera. Sin nombre respiró hondo lentamente, luego dio un paso al frente y habló en voz alta. “Gracias por esperar mientras hablábamos” le dijo a Barbatos. Su tono era tranquilo, casi informal. No le cabía duda de que Barbatos sabía que se habían estado comunicando telepáticamente. El hecho de que no los hubiera interrumpido solo lo confirmaba. Barbatos asintió levemente. "Es lo menos que puedo hacer, teniendo en cuenta que entré en casa ajena sin ser invitada." “¿Ah, sí? Entonces permíteme hacerte una pregunta antes de que empecemos a pelear.” Sin nombre se detuvo a unos pasos, con los brazos sueltos a los costados. “¿Cómo entraste aquí? "Encontré las Prisiones Espacio-Temporales en este planeta hace unas semanas y comencé a investigarlas. Esa investigación es lo que retrasó mi regreso a tu batalla contra el Supremo del Vacío. Cuando finalmente llegué, supe que el Supremo del Vacío había usado una de las prisiones para escapar." Dio un paso al frente una vez. "Así que los seguí." Sin nombre no respondió de inmediato. La explicación no tenía sentido. Las prisiones espacio-temporales no existían ni en el espacio ni en el tiempo. Eran dimensiones plegadas, ocultas entre el universo material y un Vacío conceptual. ¿Cómo podría un Segador de Fase 5 encontrar uno, y mucho menos entrar a la fuerza? Pero claro, este era Barbatos. La Parca que había superado tres Pruebas de las Sombras y había sobrevivido. La lógica normal ya no se aplicaba a él. “Gracias por la respuesta” murmuró Sin Nombre. No es que sirviera de mucho. Si Barbatos podía entrar en un lugar sellado como ese, entonces ya no quedaba ningún lugar seguro. "Ahora, por favor, vuelva con el príncipe. Está... disgustado." "Me temo que no puedo hacer eso." Nueve orbes aparecieron detrás de la espalda de Muerte Sin Nombre. Revoloteaban en un lento círculo, brillando tenuemente. Hilos del tiempo se enroscaban a través de ellas. Cada orbe almacenaba un mundo comprimido. Sin nombre habló en voz baja. [El mundo] Los orbes pulsaron al desplegarse los Mundos del Tiempo. El aire se retorcía, doblando la realidad en bucles de causalidad. La arena blanca bajo sus pies se congeló en plena caída, atrapada en su lugar por la dilatación temporal. Sobre él, el cielo centelleaba, las estrellas parpadeaban erráticamente como si su luz se hubiera interrumpido. La Muerte Sin Nombre no dudó. Miles de técnicas activadas en sucesión, cada una multiplicando su velocidad por decenas. Su cuerpo se volvió borroso y luego desapareció. Desde lejos, parecería como si simplemente se hubiera teletransportado. Pero esto no fue un truco de luces. Había comprimido el tiempo alrededor de su cuerpo y se abalanzó hacia adelante, con la hoja describiendo un arco hacia el cuello de Barbatos. El filo de la Espada de la Verdadera Muerte relucía a la luz de las estrellas. Pero Barbatos no se movió ni bloqueó. En cambio, habló con calma. "Pido disculpas de antemano." Su voz atravesó el tiempo distorsionado. "Aún existe la posibilidad de que seas el Segundo Príncipe. Por eso no ataqué, incluso después de recibir la orden del Primer Príncipe." El cabello de Muerte Sin Nombre se erizó hacia atrás. ¿Cómo hablaba Barbatos con tanta claridad? Su cuerpo debería haberse congelado en el tiempo, o al menos haberse ralentizado hasta casi detenerse. Sin Nombre había doblegado el tiempo a su alrededor de forma tan agresiva que su alma y su cuerpo se estaban desgarrando, a pesar de que estaba utilizando innumerables técnicas de defensa. Y, sin embargo, la voz de Barbatos se impuso con facilidad a través de todo ello. “…sin embargo”, continuó Barbatos, “si deseas luchar, prepárate para morir”. Los instintos de la Muerte sin nombre gritaban. Se avecinaba un ataque peligroso. Sus extremidades se ralentizaron. El aire se volvió pesado. Era como si se hubiera adentrado en un pantano. Cada movimiento arrastraba consigo el peso de cadenas de hierro. Muerte sin nombre apretó la mandíbula e intentó acelerar el ritmo de su espada. Pero justo cuando… Su mente se quedó en blanco. Sin dolor. Sin sonido. Solo oscuridad. Y luego- "¡Despertar!" Una voz atravesó la niebla. Muerte sin nombre jadeó, tomando una bocanada de aire entrecortada. Su pecho se agitaba. Estaba de rodillas, el mundo le daba vueltas. “¿Cuánto tiempo piensas quedarte ahí parado?” gritó Berserker a su lado con tono cortante. “¡Reacciona! La mano de Muerte sin Nombre se alzó rápidamente hasta su cuello. Un sudor frío le recorría la espalda. Se quedó mirando sus dedos temblorosos. 'Me mataron…' No cabía duda. No fue una sensación cercana a la muerte, ni una visión del futuro. Su cuerpo recordaba haber sido cortado en dos de un solo movimiento, aunque su mente no recordara que hubiera ocurrido nada parecido. Solo seguía vivo gracias a su capacidad de revivir. “¿Qué clase de ataque fue ese…?”, murmuró. Dirigió su mirada hacia Barbatos. La Parca se encontraba ahora a pocos pasos de distancia, sosteniendo una enorme guadaña negra en una mano. La hoja brilló levemente, exudando la muerte en el aire. "Por favor, no subestimen la Etapa 5. La diferencia entre la Etapa 4 y la 5 no radica solo en la potencia bruta o la velocidad. Es algo completamente distinto." "No hay por qué avergonzarse de perder." “En lugar de asustarse, por favor, considérenlo una lección”, dijo Barbatos. “Este es el poder de una Fase 5”. La Muerte Sin Nombre no dijo nada. No había nada que decir. Barbatos alzó su guadaña y la bajó. El cielo tembló. Una cúpula negra y roja surgió del suelo como una tormenta. La muerte y las sombras surgieron en todas direcciones, seguidas de una onda expansiva de presión. La arena blanca estalló en el aire, cegando la vista y entumeciendo los sentidos. Incluso Berserker se tambaleó, alzando el brazo para protegerse. Barbatos exhaló. Él esperaba que Muerte Sin Nombre muriera fácilmente de nuevo. Pero... '¿Qué?' Barbatos no sintió ninguna muerte extraña que debería haber aparecido después de la muerte de Muerte Sin Nombre. ¿Sobrevivió? Eso no debería ser posible. Su ataque era algo que solo la Fase 5 podía contrarrestar o bloquear. ¡Tos! ¡Tos! La figura de la Muerte Sin Nombre se hizo visible entre el polvo. "Gracias... por la lección..." Había perdido la mano y la piel de todo su cuerpo se había desgarrado. Su alma estaba a un paso de quebrarse. Pero… "Detuviste mi ataque."
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La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 629

Estás leyendo el capítulo 629 de La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela), un novela. Un personaje sin nombre que nunca apareció en la novela. Un extra. Neo se convirtió en ese personaje extra.... Transmigrar a la novela y obtener el linaje de Hades, el dios de la muerte, se suponía que era lo mejor que… Este capítulo tiene publicado el 20 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) tiene 839 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.