Leer La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 627 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Muerte sin nombre (Neo Hargraves) Punto de vista
Apenas había salido el sol, pero la jungla del Silencio Rojo permanecía inalterable.
Siempre estaba oscuro, siempre envuelto en una niebla color óxido y en el silencio que daba nombre al lugar.
Bajo la bóveda de árboles nudosos y vides moribundas, el espacio se distorsionaba con el sonido del aire en movimiento.
El lugar acordado estaba tranquilo, al menos por ahora.
La Muerte Sin Nombre permanecía de pie con los brazos cruzados.
Zagreus esperó a su lado, con los brazos detrás de la espalda y los ojos cerrados, como si escuchara algo lejano.
Frente a ellos, dos figuras emergieron del borde del claro.
“Asmodea” dijo Sin Nombre.
Ella asintió con la cabeza, arrastrando su largo abrigo tras ella al caminar. "Hemos completado la tarea, príncipe."
Zagreus abrió los ojos. "Buen trabajo."
“No perdamos tiempo” dijo Sin Nombre. “¿Los teletransportadores funcionan correctamente?
“Son funcionales. Tres están situadas a lo largo del borde exterior. Dos más profundas. Una justo en el medio, cerca de la Puerta Sagrada” respondió Asmodea.
Sin nombre asintió brevemente. "Bien. Eso ayudará cuando las cosas empiecen."
Zagreus golpeó ligeramente su muñeca con un dedo, y una tenue runa palpitó en respuesta.
“¿Dónde está Barabatos?” preguntó Sin Nombre de repente, mientras escudriñaba el espacio Vacío a su alrededor. “Debería haberse unido a nosotros ya.
“Dijo que encontró rastros del posible escondite de la hormiga. Al parecer, la búsqueda en el lugar le llevó más tiempo del previsto. Pero volverá pronto” suspiró Zagreus.
Hubo una pausa.
Entonces Zagreus añadió: "Aun así, creo que deberíamos ocuparnos de Berserker antes de que regrese. Sería vergonzoso que los tres no pudiéramos con él".
Asmodea sonrió levemente, con la mirada fija en la niebla arremolinada que rodeaba los límites de la selva.
"La vergüenza es lo que menos nos preocupa. Al fin y al cabo, por débil que sea, Berserker sigue formando parte del Supremo del Vacío."
A partir de entonces, el tiempo transcurrió lentamente.
Dieciocho horas transcurrieron, marcadas por el silencio y los preparativos.
No hablaron mucho.
Cada uno de ellos meditó, ajustó su concentración o revisó la disposición espacial que rodeaba el claro.
La Muerte Sin Nombre permaneció sentada sobre una raíz rota.
Entonces la runa de cuenta regresiva en su mano llegó a cero.
El ambiente cambió.
El cielo, ya de color óxido, se retorció.
Los elementales del caos surgieron de la nada, danzando en finas líneas a través del espacio, haciendo temblar el claro.
La tierra crujió. Los árboles se doblaron.
Arriba, la niebla roja giraba en espiral como un tifón formándose a cámara lenta.
Luego desapareció.
Y en medio de ese silencio, apareció una figura.
Una figura humanoide se alzaba en el centro del claro.
Parecía esculpido en niebla roja, pero a diferencia de los anteriores, este tenía "peso".
Nadie se había percatado de su llegada. No hubo distorsiones espaciales.
“Llegó con un cadáver de algún sitio” murmuró Zagreus.
A diferencia de antes, cuando los cuerpos que usaba Berserker se creaban condensando niebla o poseyendo un monstruo, este cuerpo era diferente.
Muerte sin nombre se puso de pie.
Se enfrentó a la figura al otro lado del espacio envuelto en niebla.
Berserker sonrió. Su rostro, aún borroso como el humo tras un cristal, se inclinó mientras miraba más allá de Muerte Sin Nombre.
Zagreus y los demás no se movieron.
“¿Por qué se quedan ahí parados?” preguntó Berserker con voz baja, casi divertida.
"Les pedí que no interfirieran."
“¿Ah, sí?” Berserker soltó una risita. “¿Estás seguro de eso?
"Estoy en la cima de la Etapa 4, y tú estás en la Etapa 4, Grado 3, Nivel 5. No necesito la ayuda de nadie para derrotarte."
Hubo una pausa.
La sonrisa de Berserker se ensanchó.
“¿De verdad crees que eso me importa?” dijo, con un tono áspero en la voz. “Soy el Supremo del Vacío. Subir unos grados no significa nada para mí.
Sin Nombre asintió levemente, como si no le importara si Berserk podía hacer eso.
Una vena palpitaba en la frente de Berserker.
Pero no reaccionó con violencia.
En cambio, sonrió aún más.
“Has cambiado” dijo Berserker. “Después de entrar por la Puerta Sagrada... ya no tienes miedo.
“Fue cautela, no miedo. Nunca tuve miedo” respondió Sin Nombre. Miró más allá de Berserker. “¿Dónde está la hormiga?
No hubo respuesta.
Berserker se encogió de hombros, como si la pregunta no tuviera importancia.
Sus ojos brillaban débilmente entre la niebla.
Muerte Sin Nombre chasqueó la lengua, sabiendo que Berserker no respondería tan fácilmente. "Ya que vamos a pelear, acabemos con esto rápido."
Dio un paso adelante, trazando una sutil línea en el suelo con la punta del pie.
"Un ataque cada uno", dijo.
“¿Puedes repetirlo?” preguntó Berserker.
"Nos atacaremos una vez con todas nuestras fuerzas. Ganará quien cause más daño."
Zagreus frunció ligeramente el ceño. Asmodea no reaccionó.
Leonora se puso nerviosa.
Ella conocía la fuerza de los Supremos y quería advertir a Muerte Sin Nombre sobre ese enfoque tan temerario, pero no pudo evitar guardar silencio cuando su ballena espiritual la detuvo.
Berserker soltó una carcajada. "¿Hablas en serio?"
"Sí."
“No me subestimarás solo por mi aspecto, ¿verdad?” preguntó Berserker, extendiendo una mano. Elementales del caos giraban en espiral a su alrededor, finas líneas de corrupción que se abrían paso entre la niebla.
"Eres más débil, así que no quiero perder el tiempo. Eso es todo."
“De acuerdo. Iré primero entonces. No te importa, ¿verdad?” Berserker esbozó una sonrisa salvaje.
Sin nombre no respondió. Simplemente se quedó erguido, con las manos a los lados y la mirada fija.
El cielo se oscureció.
Berserker inspiró, lenta y bruscamente.
La niebla roja que se había desvanecido comenzó a elevarse de nuevo, esta vez con mayor rapidez.
Surgió de la selva, de los árboles, del suelo, del aire mismo. Se agitó y se comprimió, formando una tormenta de caos elemental condensado.
El tono rojo se intensificó, y hebras negras y moradas se entretejían a través de él como si el espacio mismo estuviera sangrando.
Las nubes no se apartaron. Se inclinaron hacia él.
Todo” arriba, abajo, alrededor” fue atraído hacia su puño cerrado.
Sin nombre no se movió.
Pero unos tenues y apenas visibles hilos blancos comenzaron a materializarse a su alrededor.
Entonces el mundo tembló.
Berserker atacó.
Una onda expansiva masiva resonó con fuerza.
La niebla roja estalló.
Destrozó el suelo de la selva, volteó secciones enteras del terreno y agrietó el cielo.
La fuerza elemental del caos irrumpió en el espacio como un maremoto, convirtiendo el aire en fuego y polvo.
Y entonces se despejó.
Berserker jadeaba, con el brazo extendido y una sonrisa salvaje en el rostro.
Pero la sonrisa se desvaneció al mirar hacia adelante.
La Muerte Sin Nombre seguía en pie.
Impasible.
Ni siquiera el polvo se había posado sobre sus hombros.
Miró a Berserker con una expresión tranquila, casi aburrida.
“¿Eso es todo?” preguntó, crujiéndose el cuello con un movimiento perezoso.
Su tono no era burlón. Tampoco arrogante. Era simplemente indiferencia sincera.
Berserker exhaló lentamente, riendo entre dientes. "Ni siquiera lo bloqueaste."
“No hacía falta” dijo Sin Nombre, asintiendo. Luego añadió”: Aprieta los dientes.
“Ya me imaginaba que dirías algo así” dijo Berserker entre risas.
Sin nombre dio un paso adelante, retirando el brazo con un movimiento despreocupado.
No hubo ningún estallido de poder. No utilizó ninguna técnica ni ningún concepto. Ni siquiera se molestó en potenciar sus habilidades físicas con Energía Mundial.
Simplemente dio un puñetazo.
Y la mitad superior del cuerpo de Berserker dejó de existir.
En un instante estaba allí. Al siguiente, había desaparecido.
El impacto generó ondas expansivas mucho mayores que el ataque de Berserker.
Muerte Sin Nombre miró su puño, girándolo lentamente.
“Mmm” murmuró. “No fue tan satisfactorio como pensaba. Quizás me sentiría mejor si pudiera golpear tu cuerpo de verdad.
Una voz resonó desde la niebla.
"Venga, venga. Eso es pura avaricia."
El cuerpo de Berserker se regeneró lentamente.
Su torso se reformó a partir de hebras rojas y negras que se entrelazaban como músculos entretejiéndose.
“¿Todavía quieres continuar?” preguntó Sin Nombre.
Su tono no cambió, pero la frialdad de su mirada dejó claro que no estaba jugando.
"No vas a ganar. Y si te cuesta aceptar la derrota, puedo demostrarte que eres más débil destruyendo esta nave por completo."
Berserker agitó la mano con desgana.
"No hace falta. Has ganado esta batalla."
Una voz provino de un lado.
“Ya que la batalla ha terminado, es hora de que me dejen hacer mi trabajo” dijo Zagreus poniéndose de pie.
Asmodea entrecerró los ojos.
Ella levantó la mano y usó [la Verdad] para decir:
"Barrera."
La palabra tenía poder.
Una cúpula formada instantáneamente, transparente e incolora, pero innegable en presencia.
El espacio a su alrededor se estremeció, y la selva que se extendía más allá se desvaneció en el silencio.
La barrera selló el espacio.
Zagreus dio un paso al frente.
"Tengo preguntas. Y no te irás a ninguna parte hasta que las respondas."
Berserker lo miró con una sonrisa divertida.” No eres muy listo, ¿verdad?
Zagreus entrecerró los ojos, percibiendo la seguridad en el tono de Berserker.
"Piénsalo. Si este lugar es tu Prueba de las Sombras, ¿qué tan difícil crees que será? Las Pruebas de las Sombras son terriblemente difíciles. Siempre incluyen un enemigo que no deberías poder vencer. Algo imposible. Una pesadilla imposible de superar."
Zagreus frunció el ceño.
Ya estaban luchando contra Berserker. Era fuerte, sin duda. Pero estaba lejos de ser una pesadilla imposible.
Zagreus dio otro paso.
Sus pensamientos daban vueltas.
…Algo no cuadraba en este juicio.
¿Quién era el enemigo? ¿Qué fue exactamente lo difícil de este juicio?
Solo dos seres podrían hacer que esta Prueba de las Sombras fuera increíblemente difícil si se convertían en enemigos de Zagreus.
Barbatos o Muerte sin nombre.
Barbatos era súbdito de Zagreus. Jamás se opondría a Zagreus. Eso dejaba…
'No puede ser posible.'
'Eso no podría suceder de ninguna manera.'
Sin embargo, una duda apareció en la mente de Zagreus.
Sus pies se detuvieron por sí solos.
Vio a Berserker sonriendo con locura.
Un sentimiento de temor se apoderó de su corazón.
Lentamente se volvió hacia la Muerte Sin Nombre.
“Lo siento” dijo Muerte sin nombre en voz baja.
Zagreus entendió lo que quería decir. Pero no quiso entenderlo.
No quería creer que esto estuviera sucediendo.
¿De qué estás hablando...?
“No puedo permitirte que completes tu Prueba de las Sombras” respondió Sin Nombre. “Voy a pedirte que dejes ir a Berserker.

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La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela)
Capítulo 628
La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 627
Estás leyendo el capítulo 627 de La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela), un novela. Un personaje sin nombre que nunca apareció en la novela. Un extra. Neo se convirtió en ese personaje extra.... Transmigrar a la novela y obtener el linaje de Hades, el dios de la muerte, se suponía que era lo mejor que… Este capítulo tiene publicado el 20 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) tiene 839 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.