arrow_back

Leer La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 585 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Muerte Sin Nombre retiró a los Elementales del Vacío y la Energía Mundial. Se concentró en el retoño que acababa de crear. Se encontraba en el centro mismo de su Semilla de Existencia. A primera vista, el retoño parecía un tallo negro. Pero al observar con más detenimiento, el color cambió. El negro se volvió transparente. Luego parpadeó, convirtiéndose en ambas cosas. A veces alternaba rápidamente. A veces mantenía ambos estados a la vez, negándose a elegir. Tenía un aspecto diferente a cualquier otro elemento que hubiera visto. Era oscuridad, pero a la vez no lo era. Lo indagó con su intención. Y el retoño respondió. Algo en ello le resonó, y él resonó con ello. Existía entendimiento entre ellos. Y eso le permitió comprender la capacidad del retoño. "Está hecho." Sonrió y, sin dudarlo, aplastó los otros billones de retoños dentro de su Semilla de Existencia. El caos que se producía dentro de su Semilla de Existencia había desaparecido. Por encima del lugar, la Voluntad Universal lo observaba en silencio. Había presenciado todo lo que sucedía. Desde el momento en que Muerte Sin Nombre comenzó a crear los retoños deformes, hasta el segundo exacto en que soltó el Vacío. Habían esperado” esperado” que fracasara, pero, por desgracia, los Rompecielos eran unos bastardos de principio a fin. ¿Qué demonios había creado ese bastardo de la Muerte Sin Nombre? Lo que crecía dentro de la Semilla de Existencia de la Muerte Sin Nombre no podía clasificarse. No seguía los patrones de la evolución elemental, ni era un nuevo elemento nacido de una Divinidad. Y eso no tenía sentido. Para crear un nuevo elemento, era necesario crear una Divinidad. Divinidad real y completa. A partir de ahí, el Dios Divino forjaría un Concepto con la Divinidad, para luego moldearlo en una Semilla Elemental. Ese proceso tardaba fácilmente más de cien mil millones de años. Así fue como los Dioses Divinos progresaron y crearon nuevos Elementos. ¿Y qué hay de los dioses elementales? Modificar la Semilla Elemental y evolucionar el elemento existente por uno mismo era una tarea imposible. En la historia, nadie había completado la tarea por sí solo debido a su peligrosidad. El talento no importaba. Lo afortunado que fueras no importaba. Era sencillamente imposible hacerlo solo. Los Dioses Elementales contaron con la ayuda de los Supremos para lograr la evolución del elemento. Los Supremos les impondrían Pruebas, y al completarlas, los Dioses Supremos les ayudarían a modificar su Semilla Elemental según su Concepto. Repitiendo esto varias veces era como los dioses de la Etapa 4 ascendían a la Etapa 6. A partir de ahí, se fusionarían con el Elemento mismo y se convertirían en una Ley Universal para alcanzar la Etapa 7. Muerte sin nombre no había hecho nada de eso. Él no forjó la Divinidad. Él no solicitó una prueba para modificar la Semilla Elemental. El muy cabrón tomó un nuevo camino, un tercer camino. La Voluntad Universal no sabía si debía preguntar por qué el Supremo de las Sombras le había entregado su Tesoro Sagrado a una persona tan desquiciada, o si debía arrancarse los pelos de la frustración. La Voluntad Universal centró su atención en el análisis del retoño. Estaba viva, completamente estable y no mostraba signos de colapso. Su existencia no infringe ninguna Ley Universal. Este… Esto era similar a lo que ese bastardo de Ultris había hecho en el pasado. Creó los Rasgos, una habilidad que permitía a las personas subir de rango sin ascender a la divinidad. Pero dado que había creado Triat mientras estaba en otro universo, no se consideró una violación de una Ley Universal, al menos no de su propio universo. Sí que se enfrentó a la oposición de la Voluntad del otro Universo, pero era un Universo más débil, y Ultris simplemente la sometió con una fuerza abrumadora. Luego, regresó a su universo natal y decidió que era hora de formar una familia. Una familia enorme. Al menos el bastardo de Ultris tuvo la decencia de ir a otro universo y no joder las Leyes Universales en su universo de origen. ¿Pero este bastardo de la Muerte Sin Nombre? ¡Lo hizo aquí! ¡Justo cuando Universal Will lo estaba mirando! ¡Era como si el concepto de vergüenza no existiera para él! ¿Lo peor de todo? ¡Ese hijo de puta ni siquiera era un dios! La Voluntad Universal sintió el peso de lo que acababa de suceder. Ni siquiera sabía si debía llamar a lo que creó Muerte Sin Nombre un nuevo Elemento, o una evolución de la Oscuridad. A la Voluntad Universal no le gustó. Pero no pudo hacer nada. El problema era que el método para crear un nuevo elemento no se mencionaba en ninguna Ley Universal. Solo había dos caminos porque eran los únicos que había por delante. Nadie los eludió. Nadie era capaz de hacerlo. Nadie excepto este bastardo. El Universo lo escaneó todo de nuevo, buscando desesperadamente incluso una sola infracción, una sola excusa, para castigar a ese malhechor. Por desgracia, Muerte sin Nombre no había hecho nada malo. Simplemente había caminado por un sendero que no estaba bloqueado ni había sido descubierto por otros. Ninguna etiqueta se ajustaba a su logro. Ninguno de los caminos conocidos explicaba lo que había hecho. Y eso irritaba a la Voluntad Universal. La Voluntad Universal finalmente recordó por qué odiaba a estos Rompecielos. Eran los peores. No porque destruyeran cosas, sino porque las expusieron. Demostraron que lo imposible no era imposible. Entraron en caminos preestablecidos, derribaron todas las suposiciones y se marcharon como si no hubieran hecho nada especial. Fue como invitar a un huésped a tu casa, solo para verlo arrancar las tablas del suelo, reacomodar las paredes y convencer a tu propia casa de que así estaba mejor. La Voluntad Universal quería gritar. Pero no podía. Porque aún no tenía motivos para castigarlo. No se había infringido ninguna ley. Y eso significaba que no había justificación para la interferencia. Tal vez, solo tal vez, si volviera a hacer algo, los Eternos intervendrían. Hasta entonces, la Voluntad Universal solo podía observar y esperar que las consecuencias de la acción de Muerte Sin Nombre no fueran demasiado graves. Refunfuñando para sí misma, la Voluntad Universal desvió su atención hacia otra parte y se marchó. Muerte sin nombre mantuvo su atención fija en el retoño. El retoño flotaba en el centro de su Semilla de Existencia. Cambiaba constantemente: negra un instante, y al siguiente completamente transparente. A veces eran ambas cosas a la vez. A veces alternaban tan rápidamente que parecía un borrón entre las formas. Siguió observando hasta que sintió un suave pulso recorrer su cuerpo. Una notificación apareció en su visión. [Se ha obtenido el título 'Elemental Supremo'.] Ignoró la notificación y se dirigió hacia el cadáver del monstruo que había matado antes. Entonces, simple y claramente, pronunció dos palabras. "Devóralo." El retoño respondió. Una oleada de oscuridad en constante cambio emanó de su interior. Parecía niebla, pero era más densa y parecía tener vida. Lo envolvió y lo engulló por completo. No solo la carne, sino todo. El linaje, el Núcleo, los rasgos, el alma, el Mundo, e incluso el concepto mismo de su ser: su Existencia. Y luego se lo entregó todo a la Muerte Sin Nombre. Esta vez no había locura en la oscuridad. Su Conciencia no apareció dentro de la mente de Muerte Sin Nombre. Simplemente se fusionó con él y actuó como alimento para su Conciencia. Pero más allá de eso, algo más entró en él. Algo que no había reconocido hasta ahora. Existencia. Finalmente pudo comprenderlo. Era la Intención enterrada en lo profundo de la capa central de la Semilla de la Existencia. La intención se formuló a partir de una autodefinición fundamental del ser. La Muerte sin Nombre lo inhaló y lo devoró. Por un instante, todo quedó en silencio. Luego exhaló. La energía no estalló con furia. Su cuerpo no cambió. Su alma no se expandió. Su núcleo permaneció igual. Pero dentro de la Semilla de la Existencia, su propia existencia se hizo más pesada. Entonces llegó la onda expansiva. Una onda de fuerza invisible se propagó hacia afuera. El terreno a su alrededor se hizo añicos. El espacio se distorsionó. Durante decenas de miles de kilómetros, el mundo retrocedió. Y cuando todo terminó, la presión de su existencia había alcanzado cotas insospechadas. Etapa 4. Muerte Sin Nombre permaneció en silencio durante unos segundos antes de levantar la mano. La energía se reunió de nuevo. Recurrió al concepto del Núcleo de las Sombras y lo utilizó para crear el núcleo del monstruo que se encontraba arriba, en la palma de su mano. La sostuvo y pronunció dos palabras. "El mundo." La realidad cambió. El espacio a su alrededor no solo cambió. Se transformó por completo. El entorno se doblegó y se moldeó hasta convertirse en algo distinto. Creó el mundo de los monstruos como si fuera suyo propio. Anuló la realidad y aplicó el concepto de dilatación del tiempo al nuevo mundo. Aquí, tenía control absoluto sobre los Elementales del Tiempo. Podía sentir cómo el tiempo se ralentizaba a su antojo, o aceleraba con la misma facilidad. Todo el tiempo del lugar se doblegaba a sus órdenes. Ese era el poder de un Dios. Caminó unos pasos a través del mundo alterado, observando cómo se mantenía. No había señales de derrumbe ni de degradación. La estructura era estable y el control, absoluto. Tras unos minutos, recuperó el Mundo y lo reintegró a 'su' Núcleo. El mundo se replegó sobre sí mismo y desapareció. No destruyó el núcleo que había usado para invocarlo. Lo envió dentro de su cuerpo y alma, permitiéndole existir allí junto a su núcleo original. Crearlo y desplegarlo desde cero durante la batalla llevaría demasiado tiempo. Pero ahora, siempre estaba disponible. Listo para ser desplegado. A solo una orden de distancia. Una vez terminado todo, quiso comprobar los rasgos, elementos y técnicas que había recibido del monstruo, pero algo más requería su atención. Abrió los mensajes que le había enviado el Códice Universal. [Se ha obtenido el título 'Elemental Supremo'.] Muerte Sin Nombre se quedó mirando la notificación durante unos segundos antes de abrir la boca. "Muéstrame los efectos del título de Supremo Elemental." El sistema respondió de inmediato.
La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela)

Continúa leyendo

La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela)

Capítulo 586

Siguiente Capítulo ›

La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 585

Estás leyendo el capítulo 585 de La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela), un novela. Un personaje sin nombre que nunca apareció en la novela. Un extra. Neo se convirtió en ese personaje extra.... Transmigrar a la novela y obtener el linaje de Hades, el dios de la muerte, se suponía que era lo mejor que… Este capítulo tiene publicado el 20 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) tiene 839 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.