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Leer La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 537 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El Vacío resopló cuando la Oscuridad se retiró. Se volvió hacia Neo. Todos fueron borrados de la existencia por “ellos”. Habló el Vacío. Los Eternos. "¿Eternos...? ¿Quiénes son?" Ni idea. Vacío se encogió de hombros. Los encontramos justo cuando lanzaron un ataque importante contra el Tártaro. Pero pronto nos olvidaremos de ellos. Parece que prefieren mantener su presencia en secreto. “¿Qué?” Neo frunció el ceño. “Acabas de actuar como si hablarme de los Eternos fuera algo que pudiera ponerme en peligro, ¿y ahora dices que no sabes quiénes son los Eternos? ¿Me estás jodiendo? La Muerte actuó así porque los Eternos pueden borrarte, y lo harán, si te conviertes en una molestia. Para ser honesto… Los elementales del Vacío rodearon a Neo y se detuvieron ante sus ojos. Ninguno de nosotros recuerda cómo murió Hades. Por eso la Muerte teme que algo te suceda si te enfrentas a los Eternos. "¿Qué tiene que ver la muerte de papá con…?" Neo dejó de hablar. Comprendió lo que Vacío acababa de decir. ¿No sabían cómo murió Hades? ¿Era posible que los elementales desconocieran algo? Se suponía que estaban en todas partes. Entonces, le llegó a Neo. Los Eternos parecían ser capaces de borrar la existencia de las personas. No matarlos, ni hacer que la gente se olvide de ellos. Literalmente podrían alterarlo todo para hacer como si alguien nunca hubiera existido. Lo mismo se había hecho con Olivia y Tártaro. Hades era fuerte. Increíblemente fuerte. Por eso ni siquiera los Eternos pudieron borrar su existencia por completo. Pero como nadie sabe cómo murió, está claro que tuvieron algo que ver con su muerte y con su maldición. Vacío soltó una risita. Y no solo la mujer del agua y el hombre del árbol fueron borrados de su existencia. Todos aquellos cuyo destino se vio afectado por ese árbol fueron borrados, podados. Tú también habrías sido borrado. Pero ser un Rompecielos te salvó. Neo Hargraves, no han hecho retroceder el tiempo. Simplemente borraron a la gente de la existencia, y el Vacío que dejó su existencia es lo que hizo que la línea temporal volviera a este momento. Al fin y al cabo, tu memoria no podía borrarse por completo, y desde ese momento habrías partido en busca del hombre árbol que ya no existía. Habría sido una paradoja. Así pues, para resolver la paradoja, la línea temporal retrocedió a este momento en el que aún no habías partido en busca del hombre árbol. Neo se quedó sin palabras. ¿Borrado? ¿Por qué? ¿Por qué motivo? “Oh, parece que se acabó el tiempo” dijo Vacío con un tono de diversión. “Tu Cosmos te otorga una resistencia increíblemente alta a todo, Neo Hargraves. Por desgracia, aunque nosotros también tenemos resistencia, no está a la altura de los Rompecielos. Así que… Los elementales del Vacío regresaron volando. Bienvenido al infierno, Neo Hargraves. Esperamos que puedas cargar con el peso de la verdad y que, en lugar de ser aplastado por ella, tú... Algo cambió. Neo sintió como si su consciencia se hubiera apagado por un segundo. Miró a su alrededor. Todo seguía igual, salvo una cosa: los elementales estaban tranquilos. "Oscuridad." Los elementales de la oscuridad revolotearon hacia él con un solo llamado. "¿Conoces a los Eternos? ¿O al Tártaro?" No Neo sintió un Vacío al escuchar a Darkness. Lo había olvidado. Lo que sea que los Eternos hicieran para borrar sus huellas y también a los Elementales afectados de las personas. El silencio se extendió por la mente de Neo. Por un instante, fue incapaz de pensar en absoluto. ¿Podría haber personas que ejercieran un poder de tal magnitud que incluso los elementales quedaran indefensos y afectados? 'Eliminaron a la gente.' Neo se sentía perdido. ¿Qué se suponía que debía hacer? ¿Cómo iba a dar con personas cuya existencia era desconocida incluso para los Elementales? ¿Y qué haría si los encontrara? ¿Luchar contra ellos? Eso no serviría de nada. Neo perdería. Antes de que Neo se diera cuenta, sus pies lo habían llevado hasta Sphinx. La Esfinge –un hombre sin rostro vestido con un traje negro– inclinó la cabeza. "A juzgar por lo fuerte que te has vuelto de repente, parece que has retrocedido." “Sí” respondió Neo. Un silencio se extendió entre ambos. Sphinx se sintió confundida al ver lo indefenso que parecía Neo. Para alguien que siempre tramaba cómo burlar a Sphinx, se veía lamentablemente perdido. Chasqueó la lengua. “Deja de comportarte como un perrito perdido” dijo Esfinge. “Terminemos nuestra charla y luego deberías irte. No quiero volver a verte. Neo no respondió. "Neo Hargraves, irrumpiste repentinamente en mi casa y me exigiste que buscara información sobre tus padres." "¿Entonces, quieres las respuestas o no?" Neo alzó lentamente la cabeza. “Miró” a la Esfinge. Esfinge pensó que Neo la estaba escuchando y habló. "He intentado acceder a los registros de tus padres y a los registros de las personas que Henry Hargraves trajo a tu casa. Desafortunadamente, no puedo ver su pasado y predecir su futuro es prácticamente imposible." "Exige también causalidad..." “Espera” dijo Neo de repente. “¿Qué acabas de decir? "Desafortunadamente, no puedo ver su pasado y predecir su futuro es prácticamente imposible." "No, antes de eso." "He intentado acceder a los registros de tus padres y de esas personas a las que llamas la reencarnación de tus padres." "No, antes de eso." “Dile lo que quieras decir, Neo Hargraves. Deja de dar vueltas a las palabras e intentar confundirme” dijo Sphinx, irritada. "Usted dijo: 'Yo irrumpí en su casa y pedí información sobre mis padres'". "Sí, lo dije..." "¿Eso pasó de verdad?" "Sí." Neo frunció el ceño. Originalmente, acudió a encontrarse con la Esfinge porque esta lo llamó para proponerle un trato. Él derrotaría al Tártaro y este le revelaría el paradero de las reencarnaciones de sus padres. Dado que el Tártaro ya no existía, tenía sentido que la línea temporal se modificara para ajustarse a los acontecimientos. Ahora bien, fue Neo quien se acercó a Sphinx de forma unilateral. "¿Cómo es posible? ¿Cómo no me di cuenta antes?" "¿Neo Hargraves?" Neo ignoró a Sphinx, y su mente daba vueltas. Originalmente, se había acercado a la Esfinge porque esta conocía las reencarnaciones actuales de sus padres. Pero Neo también recordó otra cosa. Esas fueron las palabras que intercambiaron él y Esfinge. "Bien. ¿De qué futuro quieres saber?" "El futuro de la reencarnación actual de mamá y papá. Quiero saber…" "¿Reencarnación actual?" En aquel entonces, las palabras de Sphinx dejaron claro que no sabía que sus padres se estaban reencarnando. Pero ella lo había llamado diciéndole que le revelaría el lugar de la reencarnación de sus padres. Dos hechos. Ambos chocaban. La Esfinge lo llamó porque sabía de las reencarnaciones, le dio la ubicación de las reencarnaciones y luego dijo que no sabía que sus padres se estaban reencarnando. Por muy extraño que fuera aquel suceso, lo que resultó aún más raro fue que Neo nunca se percatara de ello en aquel momento. Lo había pasado por alto como si fuera algo normal. ¿Cómo no me di cuenta de esto?
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La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 537

Estás leyendo el capítulo 537 de La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela), un novela. Un personaje sin nombre que nunca apareció en la novela. Un extra. Neo se convirtió en ese personaje extra.... Transmigrar a la novela y obtener el linaje de Hades, el dios de la muerte, se suponía que era lo mejor que… Este capítulo tiene publicado el 20 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) tiene 839 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.