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Leer La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 462 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Percival se centró en la ilusión. Desconocía contra qué luchaban Neo, Elizabeth, el Dios Dragón del Vacío y la ilusión. Como la batalla se estaba desarrollando dentro del árbol que se encontraba en la Capa 3, no podía interferir. Al menos no directamente. Percival comenzó a recoger hilos del Destino de la Muerte de los alrededores. Esperaba el momento perfecto y atacaba en el instante en que percibía que la ilusión corría peligro. Eso acabaría con la ilusión y permitiría a Percival conversar con Neo. … Punto de vista de Neo Oscuridad. Oscuridad por todas partes. Mi consciencia flotaba en el espacio Vacío. ¿Dónde estaba? ¿Qué estaba haciendo? Me resultaba difícil pensar con claridad. Pero yo sabía algo. “Yo” estaba muerto. Padre me devoró. No pudo devorarme por completo debido a Eterno, pero su ritmo de devoración fue más rápido que mi regeneración. Mi semilla de existencia no pudo recuperarse. Entonces… ¿cómo? ¿Cómo podría pensar "yo"? No tenía cuerpo, no tenía alma, y mi Semilla de Existencia apenas podía funcionar. Recordé mis batallas con Velkaria. En aquel entonces, comprendí que podía generar Energía Mundial y usarla para revivir. Pero la Energía Mundial fue creada a partir de la Conciencia. Y sin cuerpo ni alma, mi Conciencia no debería existir. Entonces, ¿la conciencia podría existir sin cuerpo, alma ni semilla de existencia? Extraño… ¿Por qué fue esto posible? Fue entonces cuando vi un mar de llamas blancas ante mí. Aquellas no eran llamas. Eran unos hilos blancos extremadamente finos agrupados. Al moverse, parecían llamas. ¿No era así como lucía Energía Mundial? ¿Por qué el mar se parecía a eso? La respuesta me llegó inexplicablemente. Mar de toda la consciencia. Un lugar donde existía la conciencia de todos. Aunque el cuerpo, el alma y la Semilla de la Existencia fueran destruidos, su Conciencia permanecería en el Mar de la Conciencia. Cada hilo en el Mar de la Conciencia era una persona que alguna vez existió. Su conocimiento, memoria y experiencias quedaron almacenados en esos hilos y llamas. Parecían estar llamando a Neo. Para formar parte de ellos. A- '¡No!' Alguien agarró a Neo y lo apartó antes de que entrara en el Mar de la Conciencia en su estado de embriaguez. Tenía la vista nublada y la mente confusa. 'Neo.' La voz lo sacó de su ensimismamiento. La persona le agarró la cara y le obligó a mirarla. La oscuridad se transformó, materializándose en la figura de una mujer. Su hermosa piel negra como el azabache era el tono de negro más oscuro que Neo había visto jamás. Su largo cabello blanco, sus pestañas blancas y sus ojos completamente blancos contrastaban con su piel y poseían un encanto extraño. Los ojos dulces de la mujer, su nariz pequeña y sus labios carnosos parecían atraer a Neo. Su ropa, que parecía hecha de un cielo nocturno lleno de estrellas, ocultaba su figura curvilínea. Neo solo pudo describirla como inmaculada. Sin embargo, por alguna razón, ella estaba llorando. 'Lo siento.' 'Lo siento.' Podía sentir el dolor y la desesperación en carne viva en su voz. "¿Oscuridad?" Se movió sin pensarlo y le secó las lágrimas. "¿Por qué lloras?" 'Porque siempre te metes en peligro por mi culpa.' 'Siempre te frené.' 'Creía que te estaba protegiendo.' 'Pero siempre, siempre, no he hecho más que frenarte. Es por mi culpa que no puedes crecer adecuadamente.' Lo siento, Neo. Neo no entendía por qué lloraba. "Vale, vale, deja de llorar. Cuéntamelo todo desde el principio." La abrazó y le dio unas palmaditas en la espalda para ayudarla a calmarse. A pesar de estar tan cerca de alguien a quien acababa de conocer, Neo no sintió ninguna aversión hacia ello. Su presencia era reconfortante. 'No.' Ella negó con la cabeza. 'No hay tiempo.' 'Pero recuerda esto, Neo.' 'Ya no te detendré más.' 'Finalmente podrás usar tus verdaderos poderes de la Oscuridad.' 'Pero traerá dolor.' 'Intentaba protegerte de ese dolor, pero siempre conseguía que te mantuvieras débil.' 'Tal vez…' 'Tal vez si hubiera hecho esto desde el principio, no habrías tenido que someterte a esas torturas para hacerte más fuerte.' Su voz se volvió resuelta mientras miraba fijamente a Neo. 'Sobrevive a esta batalla, Neo, y podrás usar tu Verdadera Oscuridad.' Ella empujó a Neo antes de que él pudiera pedirle que aclarara sus palabras. El entorno cambió. Neo apareció junto a un árbol gigante en una isla. Confundido, miró sus manos. Eran transparentes. Una sola mirada bastó para que se diera cuenta de que no estaba allí físicamente. “¿Neo?” le gritó Percival. “¡Jajaja, funcionó! ¡Funcionó! Tenía un aspecto demacrado. Sus mejillas estaban hundidas y tenía grandes ojeras. Ver a Percival así sorprendió a Neo. "¿Lo que le pasó?" "Yo... No, este no es el momento de hablar de mí." Percival habló sin prestar atención al deterioro de su propio cuerpo. "Si mis cálculos son correctos, has revivido. He traído tu consciencia aquí para hablar contigo. Es solo temporal, así que escucha atentamente." Percival le explicó toda la situación a Neo. "Así pues, el Tártaro tiene varias capas." "La capa 1, o la capa exterior, es donde te encuentras." "En la capa 2 fue donde conocimos a Kane." "En la capa 3 es donde vi el Árbol de las Pesadillas." "La capa 4 es la pesadilla en la que la mente consciente de la Gran Expedición está atrapada y donde están limpiando el Abismo. "La capa 5 son las pesadillas donde queda atrapada la mente subconsciente de los miembros de la Gran Expedición. “¿Lo he resumido todo?” preguntó Neo. "Sí." ¡Maldita sea! El Tártaro había construido un mundo condenadamente complejo. Tenía reglas estrictas que impedían la intervención directa del Tártaro. En cambio, acabar con toda la Pesadilla era imposible debido a su enorme complejidad. "La Bendición de Artemisa nos mostró las partes del Núcleo Mundial en la Capa 5, y pensamos que al destruirlas podríamos derrotar a Tártaro." "Pero si lo que dices es cierto..." "Entonces, debes eliminar las partes del Núcleo Mundial ocultas en todas las capas." "La bendición de la diosa Artemisa probablemente no funcionó correctamente, ya que cada capa se encuentra en una dimensión diferente." "Aunque su Bendición puede encontrar objetos ocultos en otras dimensiones, supongo que en este caso solo funcionó para una dimensión, ya que el Tártaro era demasiado poderoso para que la diosa Artemisa pudiera localizar todas sus partes ocultas."
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La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 462

Estás leyendo el capítulo 462 de La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela), un novela. Un personaje sin nombre que nunca apareció en la novela. Un extra. Neo se convirtió en ese personaje extra.... Transmigrar a la novela y obtener el linaje de Hades, el dios de la muerte, se suponía que era lo mejor que… Este capítulo tiene publicado el 20 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) tiene 839 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.