Leer La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 459 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Los hilos del Destino estaban mucho más bajos de lo que debería tener un mundo con billones de habitantes.
Era como si allí solo vivieran unos cientos de miles de personas.
"¿Cómo es esto posible?"
Un escalofrío le recorrió la espalda.
"¿Cómo puede existir un mundo como este?"
Percival centró su atención en lo bajo.
Notó un hilo del Destino menguante moviéndose alrededor de algo invisible.
Al principio no le había prestado atención, pero cuanto más se concentraba, más se daba cuenta de que algo andaba mal.
¿Dónde estaban los hilos del Destino de los trillones de habitantes del Tártaro?
¿Por qué no podía verlos?
"¿Y si... ¿Y si no hay habitantes?"
Una audaz conjetura cruzó la mente de Percival.
Buscó a su alrededor pistas que respaldaran su teoría.
Para su horror, cuanto más veía, más seguro estaba de su suposición.
El Tártaro no tenía habitantes. Eran espejismos. Ilusiones.
El corazón de Percival latía con fuerza.
Comenzó a atar cabos con las pistas que había visto.
"El mundo dentro del árbol del Tártaro es una pesadilla."
"No, este lugar no es un mundo."
"Nunca fue un mundo."
"Lo considerábamos un Mundo, ya que podía proporcionar conexión energética a sus habitantes, pero nunca hubo habitantes. Todos formaban parte de una ilusión creada para engañar a aquellos que son atrapados por el Tártaro y quedan aquí."
Se agarró la cabeza.
Monstruos. Especies inteligentes. Miembros del Clan Dragón. Líderes del Clan Dragón.
¿Cuántas de ellas eran ilusiones creadas para engañar a los que caían en las garras del Tártaro?
"Este maldito lugar."
Percival sintió que se le secaba la boca.
Ava Williams. Hija del Santo de la Espada Kane Williams. Nació en el Tártaro. En otras palabras, ella también era una ilusión.
Apolo había oído que a Kane lo llamaban el Gran Desastre. Kane había atacado la Gran Expedición e impedido que conquistaran el Tártaro.
"Lo hizo porque si el Tártaro era conquistado, la gente vería la verdad y podrían deshacerse de las ilusiones, una de las cuales resulta ser su hija."
Percival se mordió los labios.
Puede que esté llevando su teoría demasiado lejos.
Pero él creía que sus suposiciones eran correctas.
La peor constatación fue darme cuenta de que las ilusiones no sabían que eran ilusiones.
Parecían considerarse personas reales.
Percival siguió mirando a su alrededor.
El mundo del Destino había distorsionado el tiempo. Le permitía hacer observaciones durante años cuando, en realidad, solo habían transcurrido unos segundos.
El largo tiempo que pasó allí sacó a la luz hechos inquietantes.
"Estas ilusiones se crean con el poder de la Pesadilla."
Percival no sabía cuándo había ocurrido, pero un nuevo prisionero fue capturado por Tártaro en el Mar de Sangre y llevado allí.
El hilo de Destino de Vida de esa persona era solo un poco más grande que su hilo de Destino de Devoración.
Siempre que el hilo del Destino Devorador de alguien se volvía más grande que su hilo del Destino de la Vida, enloquecía a causa de la oscuridad.
El nuevo prisionero estaba al borde de la locura.
Lo mataron y lo revivieron, lo mataron y lo revivieron. Mató a otros, los devoró y se hizo más fuerte. Mató a otros, los devoró y se hizo más fuerte. Lo mataron y lo revivieron. Mató a otros, los devoró y se hizo más fuerte.
La vida del nuevo prisionero era monótona.
A pesar de haber recibido la inmortalidad del Tártaro, tuvo que seguir luchando por su supervivencia.
Y.
Le mostró a Percival otro horror del Tártaro.
Cada vez que el hombre moría y resucitaba, su hilo del Destino Devorador se hacía ligeramente más grande.
Pero este crecimiento no suponía ningún problema.
El hilo del Destino Devorador se enroscaba alrededor del hilo del Destino de la Vida.
Cuando el Destino de la Devoración creció lo suficiente, cubrió por completo el hilo del Destino de la Vida.
Lo mismo ocurría con todos los demás prisioneros del Tártaro. Su destino vital quedaba completamente eclipsado por su destino de perdición.
"¿Esto... significa que la Oscuridad se hizo tan fuerte que devoró sus vidas?"
Percival nunca había visto nada parecido.
"No, si están muertos, ¿cómo se mueven y se comportan como si estuvieran vivos…?"
Percival cerró la boca.
¿Esos prisioneros estaban vivos?
¿Podía asegurar con total certeza que estaban vivos?
Su hilo del Destino de la Vida fue "devorado" por el hilo del Destino Devorador.
¿Eran, pues, cadáveres que se movían como si estuvieran vivos?
"¿Están muertos y el Tártaro los mueve a la fuerza como marionetas, o están vivos?"
Percival esperaba que no fuera lo primero.
En el mundo de los hilos del destino, transcurrieron décadas. Percival podría haber abandonado su obsesiva búsqueda de la verdad. Le estaba haciendo daño, lo estaba matando lentamente.
Pero él quería saber la verdad.
¿Por qué se creó este mundo así? ¿Cuál era su propósito?
Nadie le había pedido a Percival que arriesgara su vida por la verdad.
Sin embargo, no podía permitir que un mundo tan retorcido como este continuara.
¿Cuánto tiempo más pasó? Percival no lo sabía. Su espíritu se había debilitado demasiado.
Aunque había estado utilizando el Maná Infinito de la bendición de la Diosa Artemisa para permanecer en el mundo de los hilos, existía un límite a la cantidad de energía que su mente podía emplear para observar los hilos del Destino.
Su alma cayó en un profundo sueño.
Se despertó sobresaltado después de un tiempo desconocido.
"¿Dónde estoy?"
Miró a su alrededor y se dio cuenta de que estaba junto al árbol del Tártaro.
¿Pero era real este mundo? ¿O era otra pesadilla creada por el Tártaro?
Percival empezó a dudar de todo.
¿Con qué propósito Tártaro entrelazaba los hilos del Destino Devorador con los hilos del Destino de la Vida?
¿Con qué propósito había creado un infierno tan retorcido?
"Estás malgastando tu energía y tu tiempo en pensamientos inútiles", resonó la voz de Sunshine en su mente. "Los años que pasaste en el mundo de los hilos fueron igualmente inútiles."
"No servían para nada."
¿Qué quieres decir con que fueron inútiles-?
"La advertencia de Artemisa tenía como objetivo desviar tu atención hacia tus aliados y ayudarlos. ¿Lo has hecho?"
“Yo...”
Percival se quedó sin palabras.
Él no entró en el Abismo.
Tenía demasiado miedo de ver lo que encontraría allí.
"Percival, no es propio de ti mostrar debilidad. Desecha tus dudas y sigue adelante."
Percival miró sus propias manos.
Estaba temblando.
El infierno retorcido que había visto le dejó un terror incontrolable.
La gente vivía durante años con su familia. Alguien le proponía matrimonio a su amada. Alguien cuidaba de su hijo. Alguien se entrenaba para unirse al Clan Dragón.
Pero no sabían que todo era una ilusión, parte de una pesadilla.
No tenían familia. La vida que llevaban era falsa.
Los siglos de recuerdos que crearon fueron fabricados.
Y ellos mismos podrían estar muertos y no ser más que un espejismo fugaz, un fantasma, de lo que realmente son.
A Percival se le revolvió el estómago.
Vomitó.
Se sentía como dentro de una pesadilla. Una broma macabra creada para sumir a la gente en la desesperación cuando vieran su verdadera naturaleza.
"Si odias tanto la pesadilla, entonces destrúyela."
Sunshine habló sin titubear.
"Pon fin a este infierno retorcido."
"No puedo. Yo…"
Tenía miedo.
Él era”
¿Vas a abandonar a tus aliados otra vez? ¿Vas a volver a acobardarte solo porque has visto un horror retorcido?

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Estás leyendo el capítulo 459 de La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela), un novela. Un personaje sin nombre que nunca apareció en la novela. Un extra. Neo se convirtió en ese personaje extra.... Transmigrar a la novela y obtener el linaje de Hades, el dios de la muerte, se suponía que era lo mejor que… Este capítulo tiene publicado el 20 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) tiene 839 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.