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Leer La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 429 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Ignoró a Neo y se volvió para comprobar el estado de Elizabeth. Frunció el ceño. El Vacío que corrompía el alma y el cuerpo de Elizabeth era débil. Pero había transcurrido demasiado tiempo y la corrupción había calado demasiado hondo. Zera podía eliminar la corrupción. Sin embargo, dudaba que fuera suficiente para salvar a Elizabeth. Actualmente, la situación de Elizabeth podría compararse con la de un paciente cuyo cuerpo fue destruido por un virus. Zera pudo eliminar el virus, pero esto no curó a Elizabeth. “¿No puedes curarla?” preguntó Neo desde un lado. “No puedo” dijo Zera, extrayendo la corrupción del Vacío de Elizabeth con un simple tirón. “¿Y tú? Intentabas sacarla de las pesadillas lo antes posible. Debes tener alguna forma de curarla, ¿no? Neo permaneció en silencio. Él sí que tenía un método: Bruja Eterna Violeta. Pero…. "Tengo esto." Sacó la flor de su Espacio de Sombras. Los ojos de Zera se abrieron ligeramente. "¿Dónde encontraste algo tan precioso? Esa flor es tan difícil de encontrar que todo el mundo cree que solo existe en los cuentos." "Me lo dio un conocido." Su respuesta dejó claro que no quería compartir su origen. Zera siguió su ejemplo y cambió de tema. "¿Dudas porque no quieres hacerla inmortal?" “Algo así” respondió Neo. “Entraré en su subconsciente y le pediré permiso para usar la flor. Se acercó a la cama de Elizabeth y se sentó junto a ella, tomándole la mano. Zera lo miró con una expresión compleja. Al comprender su intención, Neo se dio cuenta de que estaba confundida porque él le pedía permiso a Elizabeth. “¿De verdad necesitas el permiso de alguien para salvarlo? No creo que te culpen si usas la cura sin su permiso” preguntó Zera. Neo notó el extraño matiz que había detrás de sus palabras. Era casi como si estuviera hablando de otra persona, no de Elizabeth. Permaneció en silencio, usándolo para responderle. Zera se puso de pie. No entendía su decisión, pero decidió ayudarlo. Su mano, la mano que trabajaba, sostenía la otra mano de Elizabeth, y cerró los ojos, cantando. Infinitamente pequeños círculos mágicos aparecieron alrededor de la cabeza de Elizabeth. Neo sintió que la defensa mental de Elizabeth se debilitaba y se dio cuenta de lo que Zera estaba haciendo. “Gracias” dijo, y entró en la mente de Elizabeth. A diferencia de la vez anterior, no había ninguna barrera que protegiera la consciencia de Elizabeth. La magia de Zera le había facilitado mucho el trabajo. Su cuerpo quedó inerte y su cabeza cayó sobre la cama. A pesar de ello, apretó con fuerza la mano de Elizabeth. “Sálvala, Neo. La necesitamos” murmuró Zera. Se quedó mirando el rostro de Elizabeth. Era tan parecido al suyo. Era imposible que el parecido fuera una coincidencia. Elizabeth debe estar emparentada con 'ella'. Zera cerró los ojos, intentando calmar su corazón palpitante. Decidió hacer otra cosa y desviar sus pensamientos antes de que sus emociones la desbordaran. Parpadeó, y su iris se tornó blanco plateado. "Por más veces que lo vea, no puedo creer que exista alguien como ella." "Su talento innato es el mayor que he visto jamás." Sus ojos volvieron a su estado anterior. Sus ojos plateados eran su habilidad única. "Con su talento innato, ya debería ser tan fuerte como nosotros, los líderes del Clan Dragón, si no más. ¿Por qué solo es Exaltada?" Las preguntas abundaban. ¿No tuvo tiempo para entrenar? ¿O no se le proporcionaron los recursos necesarios para entrenar? Eso tenía que ser imposible. Cualquiera derrocharía incontables recursos para cultivar el talento de alguien como Elizabeth y tenerla de su lado. En su larga vida, Zera no había visto a nadie tan talentoso como Elizabeth. Zera fue alguien que llegó al Tártaro hace unos cientos de años. Había viajado por el cosmos, conocido a mucha gente y superado innumerables peligros. Podía afirmar con seguridad que nadie, absolutamente nadie, podía compararse con el talento innato de Elizabeth. ¿Por qué era tan débil? Treinta años para alguien como ella eran suficientes para alcanzar el nivel 3 de Dios, o el rango de Despertador Legendario. "¿Era... perezosa y no entrenaba?" A Zera le costaba creerlo. El cuerpo decía mucho de una persona. Elizabeth tenía pequeñas cicatrices, casi imperceptibles, por todos los brazos, la espalda y las piernas. Sus palmas eran ligeramente ásperas. Para los Despertados, sus cuerpos mejoraban con cada ascenso de rango. Su apariencia física mejoraba continuamente y sanaban. Se decía que ascender de rango era mejor medicina que toda la magia de Vida y Sagrada. Las cicatrices, aunque pequeñas y casi invisibles, y las manos ásperas demostraban que Elizabeth había luchado tanto y había resultado herida tantas veces que ni siquiera ascender de rango podía curar todas sus lesiones. "Necesitamos a alguien como ella." "Ya está claro por qué los anteriores líderes del Clan Dragón no pudieron derrotar a Tártaro." "Es muy probable que Tártaro tenga más trucos bajo la manga." "Si ella puede curarse, podríamos tener nosotros mismos un poderoso as bajo la manga." Era absurdo que tuviera que depender de planes improvisados. Pero la verdad sobre el Abismo de las Pesadillas les había golpeado con demasiada fuerza y había destruido todos sus planes anteriores. "Sálvala, Neo. No podemos permitirnos el lujo de fracasar, o el Tártaro nos devorará a todos." … La conciencia de Elizabeth Neo abrió los ojos. Miró a su alrededor y vio la exuberante pradera verde, el cielo despejado y el brillante sol. No pudo evitar soltar una risita al ver su estado. Su cuerpo seguía igual que antes, una masa de luz parpadeante. "Zera debilitó la defensa mental de Elizabeth, pero aún es tan fuerte que no puedo manifestarme aquí correctamente." Observó que Elizabeth dormía plácidamente sobre su almohada. Tenía una expresión serena en el rostro. Neo le acarició el cabello con ternura. Una sonrisa apareció en su rostro. "Su mundo mental ya no es tan oscuro como antes. Parece que el hecho de que hayan cesado sus pesadillas ha mejorado mucho su estado mental." Mientras hablaba consigo mismo, Elizabeth se movió ligeramente y sus cejas se entreabrieron. Ella miró a Neo. "¿Señorita Hada Guardiana?" Neo casi se echó a reír al ver a Elizabeth pronunciar esas palabras con expresión inocente. Le sorprendió verla poner una cara que no reflejaba frialdad. "Ejem... sí, hijo mío." "¿Por qué estás aquí?" "Vine a encontrarte y a cumplir nuestra promesa." Mientras hablaba, conscientemente seguía acariciando tiernamente su cabello con la mano.
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La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 429

Estás leyendo el capítulo 429 de La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela), un novela. Un personaje sin nombre que nunca apareció en la novela. Un extra. Neo se convirtió en ese personaje extra.... Transmigrar a la novela y obtener el linaje de Hades, el dios de la muerte, se suponía que era lo mejor que… Este capítulo tiene publicado el 7 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) tiene 839 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.