Leer La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 397 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
[Trascendencia Empática]
Progreso: 10% → 12%
Su dominio de la técnica había aumentado.
Sin embargo, activarlo seguía dando la sensación de intentar sujetar una pastilla de jabón increíblemente resbaladiza.
Neo se masajeó las cejas.
"El espacio me ayudará a hablar con otros elementales."
"¿Eso significa que les pedirán a los demás Elementales que me escuchen?"
Frunció el ceño.
"¿Acaso los demás Elementales seguirían las palabras de Espacio?"
Los elementales espaciales parecían bastante inteligentes.
A diferencia de Aire, que solo sabía hacer bromas, y de Agua, que era más perezosa que un perezoso, Espacio era maduro y estaba dispuesto a hablar.
"Si está tan desesperado como para pedirme ayuda, su ser querido debe estar en grave peligro."
Mientras estaba absorto en sus pensamientos, sintió que alguien entraba en la cubierta.
“Espero no molestarte” dijo Olivia.
“Está bien. Solo estaba mirando a mi alrededor” respondió Neo, volviéndose para mirarla.
Su mirada se dirigió fugazmente hacia el horizonte, donde el mar se agitaba de forma antinatural. "Parece que estamos a punto de llegar al Punto de Cambio."
"Son buenas noticias. Cuanto antes lleguemos a nuestro destino, antes podremos completar nuestra misión."
Se colocó a su lado, apoyando las manos en la barandilla mientras observaba la distancia.
A pesar de su semblante tranquilo y maduro, un destello de ansiedad brilló en sus ojos, y se aferró con fuerza a las barandillas, hasta que sus nudillos se pusieron blancos.
Neo intentó ignorarlo.
Sin embargo, sus acciones lo irritaron.
"¿Qué es?", preguntó.
“¿Perdón? No entiendo su pregunta” respondió Olivia, tratando de ocultar su ansiedad.
“¿Por qué estás preocupado?” preguntó Neo de nuevo.
Olivia abrió la boca, queriendo instintivamente desestimar la pregunta.
Sin embargo, se detuvo al notar la madurez que había en la mirada de Neo.
No era natural para un niño de su edad.
Exaltado. Heredero del Inframundo.
Ambos puestos sonaban grandiosos, pero no eran fáciles de alcanzar ni de manejar.
De entre billones, solo un único semidiós alcanzaba el nivel de Exaltado cada trescientos años.
Ese hecho por sí solo decía mucho sobre la dificultad del camino.
Y el inframundo…
Incluso los semidioses exaltados dudaban en poner un pie en aquel lugar miserable.
Sin embargo, Neo, un inmortal, debió haberlo visitado varias veces.
No era de extrañar que fuera mucho más maduro de lo que debería ser.
Suspirando, Olivia decidió ser sincera.
“¿Cómo está Leonora?” preguntó suavemente.
La expresión de Neo seguía siendo ilegible.
"Los asuntos de los muertos no deben ser revelados."
"Veo…"
Un atisbo de tristeza brilló en los ojos de Olivia.
Sonrió con tristeza, bajando la cabeza mientras intentaba reprimir las lágrimas que amenazaban con brotar.
Sus hombros se tensaron.
Neo la observó en silencio.
“¿Por qué no intentaste revivirla?” preguntó de repente. “Los magos del tiempo de tu clan podrían haber salvado a Leonora.
Él ya sabía la respuesta.
Pero preguntó de todos modos.
A veces, la gente necesita una razón para liberar lo que ha enterrado en lo más profundo de su ser.
Y de nada le serviría si el estado mental de su compañero de misión estuviera hecho trizas.
Un aliado poco fiable era peor que un enemigo competente.
“Supongo que no hay problema en contártelo” dijo Olivia, inhalando profundamente para tranquilizarse.
Exhaló lentamente, recobrando el equilibrio.
"Nuestro Clan tuvo una visión del futuro. De una guerra. Lo devoró todo. Nada se salvó. Los Clanes Divinos cayeron. Los Semidioses fueron masacrados."
Le temblaban los dedos mientras los apretaba en un puño.
"Fue una escena horrible."
Se llevó una mano a la cabeza para cubrirse el ojo, como si el recuerdo se negara a desaparecer.
“Esa debe ser la Guerra del Mar de Sangre” dijo Neo.
"Tal vez sí. Todavía no hemos encontrado muchas respuestas. Lo único que nos mostró la visión fue que nadie sobreviviría. Ni yo, ni mi familia, ni una sola persona."
El aire a su alrededor se sentía más denso.
Los lejanos lamentos del Mar de Sangre se elevaban y descendían, mezclándose con el inquietante burbujeo del Mar de Sangre.
Olivia apretó con más fuerza la barandilla.
"¿Y?"
"Eso…"
Olivia se emocionó.
Un torbellino de emociones cruzó su rostro: dolor, arrepentimiento, culpa.
Apretó la mandíbula, intentando reprimir el temblor de su voz.
"Sentimos miedo. Los Clanes Divinos buscaron frenéticamente. Decidieron eliminar todo aquello que pudiera amenazar el futuro. Pero la visión no cambió."
"Por eso... Por eso..."
Le costaba hablar, sabiendo lo que ellos” ella” habían hecho.
"Dejamos morir a Leonora. El inframundo es seguro, mucho más seguro que el mundo de los vivos."
"Allí reside el Monarca de la Muerte, el dios más poderoso."
"Ninguna bestia ni ningún monstruo puede dañar ese lugar.
"Si Leonora pudiera afianzarse allí” antes de que miles de millones llegaran al Inframundo tras morir en la guerra y las tierras de los muertos se volvieran aún más caóticas” podría vivir en paz como una figura respetada."
"Allí estaría a salvo", dijo Olivia.
Neo se apoyó en la barandilla.
“¿Por eso sobornaste a la Parca?” preguntó entre risas. “Con razón le dieron un hechizo para respirar.
Conceder un hechizo de respiración a un Cazador de Almas era competencia exclusiva de la Parca.
Se les permitía elegir a sus sucesores y podían favorecer a quien quisieran.
Olivia permaneció en silencio.
Su mente estaba llena de preocupaciones.
¿Su hija se alimentaba bien?
¿Se había adaptado al duro ambiente del Inframundo?
Aunque fuera por su seguridad futura, ¿estaba realmente bien dejarla permanecer en el Inframundo, cuando incluso los semidioses exaltados temían ese lugar?
Los templarios del Templo de la Muerte la habían tranquilizado diciéndole que los rumores sobre el Inframundo eran exagerados.
Que no fue tan malo como todos lo pintaban.
Sin embargo, Olivia no pudo evitar preocuparse.
Este plan era peligroso.
Por eso nunca antes habían intentado enviar a Leonora al Inframundo.
Solo cuando Leonora falleció inesperadamente decidieron seguir adelante con el plan.
“A Leonora no le gustaría que lloraras así” dijo Neo.
Olivia quizá fuera una semidiosa exaltada, pero también era madre.
Ella y su marido siempre habían adorado a su única hija.
La sola idea de que Leonora estuviera en el Inframundo les hacía sentir como si les arrancaran el corazón.
Neo permaneció en silencio.
Dejó que Olivia controlara sus emociones.
Mientras ambos permanecían en silencio, Neo sintió que los Elementales Espaciales aumentaban en número.
Las plateadas motas de luz centelleaban a su alrededor, flotando como luciérnagas en el aire tenue.
Las puertas de la cubierta se abrieron con un crujido y entraron Percival y Nicolás.
Olivia se secó rápidamente las lágrimas antes de que pudieran ver su angustia.
“Estamos cerca del Punto de Cambio” dijo Percival, mientras observaba los alrededores.
De repente, los lamentos que provenían del Mar de Sangre desaparecieron, junto con la gravedad.
El barco se desplomó.
Por una fracción de segundo, fue como si hubieran estado en el aire todo el tiempo y ahora estuvieran cayendo del cielo.
Luego, con un estruendo ensordecedor, el barco se hundió de nuevo en el Mar de Sangre.
Todo el proceso duró menos de un segundo.
Les produjo una fuerte sacudida en todo el cuerpo, dejándoles el corazón latiendo con fuerza.
Los puntos de cambio eran peligrosos de usar.
En ese momento, habían tenido suerte.
Su nave había caído en posición vertical al Mar de Sangre de otro mundo.
En el peor de los casos, el barco podría aparecer sumergido en el Mar de Sangre.
Habría sido una aniquilación instantánea.
“¿Dónde está el Tártaro?” preguntó Percival, una vez que se orientó. “No veo nada. ¿Nos habremos equivocado de sitio?
“La bendición de Artemisa dice que está cerca” respondió Olivia.
La bendición les permitió encontrar el camino hacia su destino.

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Estás leyendo el capítulo 397 de La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela), un novela. Un personaje sin nombre que nunca apareció en la novela. Un extra. Neo se convirtió en ese personaje extra.... Transmigrar a la novela y obtener el linaje de Hades, el dios de la muerte, se suponía que era lo mejor que… Este capítulo tiene publicado el 7 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) tiene 839 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.