Leer La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 360 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
"Es la habilidad del primer Parca, el Gran Duque Bael", explicó Veldora.
"Primer puesto... ¿Te refieres al Parca más antiguo?", preguntó Neo.
El Gran Duque Bael fue una figura legendaria.
Se le llamaba la Espada de la Noche.
Y la Parca Bastarda.
Nadie había visto a Bael en siglos.
Había desaparecido hacía mucho tiempo, dejando atrás mitos de su poder incomparable.
"Si no fuera por el [Ojo que todo lo ve] que cuelga en el cielo del Inframundo, todos habrían pensado que el Gran Duque Bael había perecido en algún lugar", dijo Veldora.
Curiosamente, a nadie le preocupó la ausencia de Bael.
Era tan fuerte que era imposible derrotarlo.
Todos asumieron que su desaparición fue voluntaria.
Predijeron que había desaparecido porque no quería trabajar y estaba escondido en algún lugar, de ahí su infame título: el Bastardo de la Parca.
Veldora continuó deslizándose suavemente por los cielos oscuros del Inframundo.
Mientras viajaban, Veldora le explicó muchas cosas a Neo.
"A los continentes del Inframundo los llamamos 'Casas'".
Neo escuchó atentamente.
"El Bosque de Todos los Comienzos es el nombre de la [Casa] conectada a Luminera, el supercontinente donde vivís en la Tierra.
"Cualquiera que muere en Luminera llega al Bosque de Todos los Comienzos".
Neo no se sorprendió.
Gracias a las novelas que había leído, conocía la existencia de los otros supercontinentes.
"Aquellos que mueren en otros supercontinentes de la Tierra llegan a diferentes Casas en el Inframundo", explicó Veldora.
Continuó su explicación.
"Las almas de diferentes supercontinentes llegan a una Casa diferente.
"De hecho, cada Casa del Inframundo está conectada a un planeta diferente.
"Las Casas más pequeñas están conectadas a los supercontinentes de la Tierra, mientras que las Casas más grandes están conectadas a otros planetas".
Los ojos de Neo se abrieron ligeramente ante la revelación.
"Incluso una casa pequeña es más grande que el supercontinente Luminera donde vives.
"Se llaman pequeñas sólo porque las otras Casas son mucho más grandes", explicó Veldora.
"¿Nuestro Inframundo también está conectado con otros planetas?", preguntó Neo sorprendido.
En la novela rara vez se habla de información sobre el inframundo.
La mayoría de las cosas que sabía sobre el tema provenían de lo que otros Parcas le habían dicho.
"De hecho, más de una docena de otros mundos están conectados con el Inframundo", dijo Veldora. "El Inframundo de la Tierra es... único.
"Juzgamos a los mortales de nuestra casa y también a los de fuera."
Sus palabras hicieron que la curiosidad de Neo creciera.
No pudo evitar preguntarse: ¿cómo podía Hades gobernar tantos mundos?
¿Qué tan fuerte debió haber sido para lograr tal hazaña?
Mientras Neo estaba perdido en sus pensamientos, el antiguo dragón abrió la boca nuevamente.
"Si el príncipe desea visitar otros mundos, puede hacerlo yendo a una Casa diferente y usando allí su insignia de la Parca.
"La Puerta del Inframundo se abrirá en el Mundo de los Vivos conectado a esa Casa."
Neo asintió.
Los dos continuaron hablando hasta que llegaron a Styxhaven.
El continente de Styxhaven era inmenso.
Sus fronteras se extendían hasta donde alcanzaba la vista de Neo, fusionándose con el horizonte donde la interminable noche del Inframundo se encontraba con el cielo infinito.
El suelo de abajo era un páramo estéril de tierra ennegrecida, agrietada con profundas fisuras que brillaban débilmente con un tono rojo siniestro.
A lo largo de las fronteras del continente se alzaban imponentes postes de entrada.
Cada poste de la puerta estaba ubicado a unos cientos de millas de distancia.
Los postes de la puerta eran estructuras enormes talladas en obsidiana, grabadas con runas que brillaban débilmente con un resplandor espectral.
Naves del Nether de diferentes Casas atracaron en sus propias puertas.
Las almas de los muertos desembarcaron de los barcos.
Neo observó cómo las almas formaban filas insondablemente largas, que se extendían infinitamente hacia el horizonte.
Los discípulos de la Parca patrullaban el área.
Se aseguraron de que ninguna alma causara problemas o intentara escapar.
Veldora voló sobre la tierra, proyectando una sombra sobre el suelo ennegrecido.
La mirada de Neo recorrió el paisaje.
A diferencia de otros continentes, Styxhaven carecía de vegetación o infraestructura.
Veldora voló hacia un lugar donde todas las líneas de almas parecían converger.
"Ese es el Coliseo del Fin", dijo Veldora.
Se detuvieron ante un coliseo enorme y majestuoso.
La estructura fue tallada en un material más oscuro que la noche.
Sus imponentes muros estaban adornados con intrincados tallados que parecían moverse y retorcerse continuamente.
Como la parte superior del coliseo estaba abierta, Neo podía ver todo lo que había debajo.
El centro del coliseo era un enorme foso rodeado de gradas escalonadas, donde se reunían innumerables almas esperando su turno para ser juzgadas.
Veldora se aseguró de no volar directamente sobre el coliseo.
Sobrevolar el lugar era considerado una falta de respeto.
Se quedó flotando ligeramente hacia un lado.
La mirada de Neo se fijó hacia abajo.
Los Tres Jueces, llamados colectivamente el Jurado del Fin, se sentaban en plataformas altas, similares a tronos.
Mantos oscuros oscurecían sus figuras.
Cada juez irradiaba un aura abrumadora de autoridad y poder.
En cada momento, un alma entraba al centro del escenario del coliseo.
Los Tres Jueces ahondarían en los recuerdos del alma que tenían delante.
El proceso fue rápido pero minucioso.
El juicio conducía a uno de tres resultados: castigo, reencarnación o muerte verdadera.
Mientras Neo observaba, los Tres Jueces pausaron brevemente su trabajo.
Sus cabezas se inclinaron hacia arriba.
Hicieron una ligera reverencia antes de regresar inmediatamente a sus tareas.
Neo levantó una ceja, curioso.
“Por favor, no te enfades, príncipe” dijo Veldora”. Los jueces no tienen tiempo para descansar. Solo pueden dedicar unos minutos a saludarte.
"¿No tienen tiempo para descansar…?", preguntó Neo.
"Sólo unos pocos son capaces de observar los recuerdos de miles de almas cada hora y mantenerse cuerdos", dijo Veldora.
Neo volvió a mirar a los jueces.
Sabía lo difícil que era mantener el ego después de revisar los recuerdos de cientos de almas.
“Esos tres de abajo son los únicos que pueden hacerlo. Por eso trabajan sin descanso, o el flujo de almas se detendrá” dijo Veldora.
Había innumerables almas esperando ser juzgadas.
Y sólo había tres jueces.
En otras palabras, en el Inframundo faltaba personal.
“Su resistencia mental debe ser increíblemente alta si pueden trabajar durante siglos sin descansar”, pensó Neo.
Después de haber observado el proceso por un tiempo, Veldora batió sus alas y elevándose una vez más hacia los cielos.
El aire a su alrededor brillaba débilmente con la energía residual del coliseo mientras se alejaban.
Volaron hacia la parte trasera del Coliseo del Fin, donde no había filas de almas.
La tierra estéril de abajo se extendía interminablemente, interrumpida solo por grietas ocasionales que brillaban débilmente con una luz carmesí.
Pasaron las horas mientras continuaban su viaje.
A lo lejos, una estructura enorme comenzó a tomar forma en el horizonte.
Surgió un palacio gigante.
Su enorme magnitud dejó a Neo momentáneamente sin palabras.
La estructura fue realizada íntegramente en mármol negro y su superficie fue pulida a la perfección.
El palacio se erguía alto e imponente, sus torres perforaban los cielos oscuros.
Tallas ornamentadas adornaban sus paredes, representando escenas de juicio y el flujo de almas.
"Ese es el palacio donde descansa el Monarca", dijo Veldora, con un tono que tenía un matiz de reverencia.
"Es hermoso", murmuró Neo.
"Así es", respondió Veldora.
Aterrizó al pie del palacio.
El suelo bajo sus pies estaba pavimentado con suaves baldosas de obsidiana que reflejaban sus formas como un espejo oscuro.

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Estás leyendo el capítulo 360 de La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela), un novela. Un personaje sin nombre que nunca apareció en la novela. Un extra. Neo se convirtió en ese personaje extra.... Transmigrar a la novela y obtener el linaje de Hades, el dios de la muerte, se suponía que era lo mejor que… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) tiene 839 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.