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Leer La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 302 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Apareció en un lugar con una atmósfera pesada. Un relámpago rojo atravesó las nubes negras y ondulantes que había arriba. Gigantescas espadas rojas descendieron del cielo mientras abrían las nubes. Chocaron contra los pilares de los mil ojos, estructuras imponentes y retorcidas que parecían vivas y antiguas. Cada impacto enviaba una onda expansiva que se extendía hacia afuera. La explosión resultante envolvió el área en un infierno cegador, reduciendo todo en los alrededores a cenizas mientras el aire se llenaba con el olor a ozono quemado y tierra quemada. A lo lejos, bajo un cielo tormentoso donde los truenos retumbaban como tambores de guerra, Neo estaba luchando contra un gusano gigante de cien cabezas. El suelo temblaba con cada choque. Las fisuras se extienden como una telaraña por toda la tierra. Los picos de las montañas a lo lejos se derrumbaron mientras las ondas de choque se extendían hacia afuera. La intensidad de la batalla fue mucho mayor que lo que el profesor Daniel había visto antes entre Neo y Angel. Si antes estaban peleando, ahora se estaba desatando una guerra a gran escala entre ambos. Neo se había vuelto lo suficientemente fuerte como para obligar al Ángel a luchar con toda su fuerza. Sus golpes podrían sacudir el cielo y desgarrar la corteza continental. A pesar de volverse cada vez más fuerte, Neo estaba lejos de la victoria. Los pilares retorciéndose y los gusanos que los rodeaban eran parte del cuerpo del Ángel. Neo tuvo que matarlos a todos si quería derrotar al Ángel. Parecía casi imposible. Sabiéndolo, se concentró en subyugar al Ángel. Esgrima divina, séptima postura: Tenraizen Un corte blanco vertical surgió de la espada de Neo, iluminando el campo de batalla como un pilar de luz divina. El ataque partió la tierra, creando un abismo de varios kilómetros de profundidad. La lava burbujeaba muy abajo, pintando el abismo con un brillo carmesí. Neo no tuvo tiempo de hablar con el profesor Daniel. Su atención se centró en la batalla con el Ángel. La escena alrededor del profesor Daniel cambió una vez más. Lo que vio a continuación fue una continuación de la batalla, pero el entorno había cambiado drásticamente. El paisaje era irreconocible: espadas gigantes hechas de un metal rojo endurecido estaban hundidas en el suelo. Algunos estaban rotos. Algunos parecían nuevos. El cielo eternamente gris y el aire cargado con el olor a tierra quemada y ceniza. El profesor Daniel ya no podía calcular cuántos años habían pasado entre estos momentos de observación. Sin embargo, podía sentir que tanto Neo como el Ángel habían estado luchando sin descanso. Ni habló ni retrocedió. Su choque era como el de dos bestias salvajes que luchan sin control. El mundo tembló mientras su lucha continuaba. Las consecuencias podrían provocar la ruptura de toda la Tierra. De repente, la escena cambió nuevamente. El caos se había atenuado. Los cielos ya no crujían con energía divina ni la tierra temblaba sin cesar. La intensidad había disminuido y el mundo, aunque marcado, ya no se desmoronaba. Parecía que la guerra entre Neo y el Ángel finalmente estaba llegando a su conclusión. En el silencio, roto sólo por el viento que susurraba entre las ruinas del campo de batalla, el profesor Daniel escuchó la voz de Neo. "Este es el final." Cuarta Etapa de la Bendición: El Descenso al Infierno. El suelo tembló mientras cadenas carmesí estallaban desde la tierra quemada. Se lanzaron hacia los gusanos retorciéndose y los pilares de mil ojos. Las cadenas los envolvieron, apretándose con un sonido como de metal rechinando, y los arrastraron hacia abajo con una fuerza implacable. Los pilares se derrumbaron con un estruendo atronador. Sus fragmentos se astillaron en el campo de batalla empapado de sangre. Los gusanos chillaron. Sin embargo, las cadenas del infierno no se rompieron. No lo soltaron. Neo tenía un infierno dentro de su alma. La Cuarta Etapa de Bendición le permitió manifestar ese Infierno en la realidad. Forzó las cadenas para mantener todo atado. Como los gusanos y los pilares de mil ojos eran partes del cuerpo del Ángel, tuvo que encadenarlos a todos para subyugarlo verdaderamente. Neo permaneció en silencio mientras el ángel se estrellaba contra la tierra. Gritó, lanzándole maldiciones e insultos venenosos. Él sólo se quedó mirando al desesperado ángel. Emociones indescriptibles ardían en su mirada. 2.478 años. Le había llevado casi dos milenios y medio subyugar al Ángel. Finalmente lo hizo. Neo cerró los ojos. Saboreó el momento. Cuando volvió a abrir los ojos, su mirada había vuelto a su habitual calma gélida. Había sometido al ángel. Pero estaba lejos de la victoria. El mundo aún no había sido salvado. "Profesor Daniel…" Neo se acercó a su amo. "Gracias por esperarme", dijo con una leve sonrisa. "Está bien." El rostro del profesor Daniel no mostraba mucha emoción. Sus habituales rasgos severos permanecieron serenos, aunque sus ojos delataban rastros de persistente preocupación. Había logrado calmarse después de finalmente tener tiempo para ordenar sus pensamientos. Tenía que mantener la cabeza despejada si quería ayudar a Neo. Ahora, con respiración firme, preguntó: "¿A quién planeas enviar al pasado?" “Mi intención” respondió Neo. Extendió la palma hacia adelante. Sus dedos se separaron mientras un suave resplandor se encendió en el centro. Su intención se materializó como delicados hilos blancos danzantes, tejiéndose y arremolinándose suavemente sobre su mano. "Transferiré mis técnicas y mi iluminación a la Intención", continuó Neo. "Y enviaremos esta Intención al pasado. "Cualquiera que se encuentre con esta Intención puede heredar mis técnicas". Neo no pudo salvar el mundo. Y no podía volver al pasado. Pero estuvo bien. Como héroe fracasado, tenía una gran experiencia. Lo usaría para criar a un héroe nuevo y apropiado. Los ojos de Neo se fijaron en los del profesor Daniel. "Mi sucesor será quien salve al Niño de Mana". El silencio se prolongó. En el aire solo quedaba el ruido creado por los gritos y las maldiciones que lanzaba el ángel. Perderás tu iluminación y tus técnicas si utilizas esta técnica de transferencia. "¿Es por eso que querías derrotar al Ángel antes de enviar tu Intento al pasado?", preguntó el profesor Daniel. Él conocía la técnica de transferencia. Despojaría a Neo de las técnicas que tanto le costó conseguir. Neo sonrió al notar la preocupación del profesor Daniel. Él negó con la cabeza. "No perderé nada. "La iluminación de la mayoría de las personas proviene de una inspiración momentánea. Pero mi iluminación proviene de comprender completamente mis técnicas. "Puedo recuperar la iluminación fácilmente." Para otros, recuperar la iluminación era casi imposible. La iluminación llegó de repente a ellos. Pero Neo era diferente.
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La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 302

Estás leyendo el capítulo 302 de La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela), un novela. Un personaje sin nombre que nunca apareció en la novela. Un extra. Neo se convirtió en ese personaje extra.... Transmigrar a la novela y obtener el linaje de Hades, el dios de la muerte, se suponía que era lo mejor que… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) tiene 839 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.