Leer La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 281 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Kane, atrapado en sueños eternos, no mostró ninguna reacción a las palabras de Neo.
Su expresión pacífica era un doloroso recordatorio de los errores pasados de Neo.
Neo apretó los puños.
Su mandíbula se tensó mientras miraba fijamente la figura inmóvil de Kane.
"Si hubiera creado mi Concepto más rápido, podría haberte puesto en un sueño profundo, no en este 'sueño' del que nunca podrás despertar".
El arrepentimiento en su voz permaneció en el aire.
Después de unas cuantas palabras más al silencioso Kane, Neo sintió que su corazón se aligeraba un poco.
Se dio la vuelta y salió de la habitación.
La suave niebla se arremolinaba detrás de él mientras la puerta se cerraba.
Neo entró en las sombras y desapareció, ocultando su presencia.
El hechizo de movimiento de sombras le permitió recorrer la sede de la Asociación sin inhibiciones.
La escala de la sede había crecido enormemente a lo largo de los años.
Altísimas torres se alzaban en lo alto, conectadas por puentes resplandecientes.
En el interior, innumerables personas se movían con un propósito, sus voces se fundían en un zumbido constante de urgencia.
[Tiempo restante hasta el fin del mundo: 8 horas, 17 minutos, 59 segundos]
Ares y Atenea regresaron con su equipo.
Su llegada estuvo marcada por vítores triunfantes.
Habían tenido éxito en derrotar a los Cinco Emperadores.
Un ambiente festivo invadió la Asociación cuando se difundió la noticia de que tres de las cuatro calamidades habían sido desviadas con éxito.
Tifón, el Triángulo de las Bermudas, los cinco emperadores y la Luna.
Eran las Cuatro Calamidades que podrían provocar el fin del mundo o peor aún, convocar al Ángel de los Exteriores a la Tierra.
Neo observó desde las sombras con una expresión ilegible antes de darse la vuelta y marcharse.
[Tiempo restante hasta el fin del mundo: 2 horas, 38 minutos, 19 segundos]
Neo estaba solo en la azotea.
El cielo nocturno se extendía infinitamente sobre él.
Las estrellas brillaban como recuerdos lejanos y una brisa fría traía los débiles sonidos de la fiesta desde abajo.
La puerta se abrió con un crujido y entró Gaia con pasos vacilantes.
Llevaba una botella de alcohol medio vacía y se apoyaba pesadamente en el hombro de Neo, con las mejillas sonrojadas por los efectos de la bebida.
“Hay buenas noticias” dijo con una sonrisa torcida”. Zeus tuvo éxito en sus negociaciones con la Luna.
Neo levantó una ceja pero no respondió.
Gaia se encorvó aún más, casi desplomándose contra él.
Su estado de ebriedad hizo que arrastrara las palabras y su agudeza habitual se vio embotada.
"Lo logramos", murmuró, con un leve hipo escapándose de sus labios. "Detuvimos las cuatro calamidades".
Ella intentó levantar su botella en un brindis simulado, pero Neo suspiró y convocó a monstruos de sombras para que actuaran como una silla para ella.
Las formas oscuras se unieron debajo de ella, sosteniéndola suavemente.
"¿Qué haces? Ven a beber conmigo~", bromeó, agitando la botella en su dirección.
Neo la ignoró y tomó los documentos que ella sostenía en su otra mano.
Sus ojos recorrieron las páginas que detallaban el trato de Zeus con la Luna.
La Luna había exigido colonos humanos (el 80% de ellos mujeres) para poblar su superficie.
La petición era extraña, casi risible, pero era parte del acuerdo.
"Neo, Neo." Gaia tiró de su camisa, intentando fruncir el ceño, pero sin poder disimular la risita que brotaba de su boca. "¡Vamos a la fiesta!"
“Gaia” la voz de Neo era fría, pero sus ojos temblorosos delataban las emociones que intentaba ocultar”. ¿Tú también te rindes?
Gaia se congeló, su alegría borracha se desvaneció ligeramente cuando encontró su mirada.
Para Neo, estaba dolorosamente claro: el fin del mundo no se había detenido.
El cronómetro seguía corriendo.
[Tiempo restante hasta el fin del mundo: 2 horas, 37 minutos, 42 segundos]
"Está claro que las Cuatro Calamidades no serán las responsables de invocar al Ángel de los Forasteros", dijo Neo. "Necesitamos centrarnos en…"
"Lo sé."
La voz de Gaia era clara, libre del tono de borrachera que había mantenido momentos antes.
Su acto se disolvió por un instante, revelando una claridad nítida.
Luego, con la misma rapidez, reanudó su comportamiento juguetón y borracho.
"Pero hicimos lo mejor que pudimos~ No es que podamos hacer nada ahora, así que más vale que nos divirtamos~"
Ella tomó otro trago de la botella y rió suavemente.
[Tiempo restante hasta el fin del mundo: 5 minutos, 23 segundos]
Neo permaneció inmóvil con una mirada ilegible.
Sus ojos estaban fijos en el cielo estrellado.
Su luz fría se reflejó en su propia mirada distante.
El frío del viento le rozó la piel, pero permaneció quieto, apoyado contra la valla del tejado.
“Si pudiera pedirle ayuda a papá”, pensó con amargura.
El recuerdo de su intento fallido de llegar al Hades salió a la superficie.
Había planeado solicitar la intervención del Señor del Inframundo si todo lo demás fallaba.
Pero ni siquiera tuvo oportunidad de pedir audiencia.
El Inframundo había sido sellado antes de que pudiera abandonar el Bosque de Todos los Principios y entrar al lugar donde vivían los Parcas y su padre.
[Tiempo restante hasta el fin del mundo: 49 segundos]
"Jejeje, te pareces bastante a Zeus, ¿sabes?" La voz de Gaia interrumpió sus pensamientos.
Neo no se giró.
Su atención permaneció en el cielo nocturno.
Aprovechando su falta de atención, Gaia se acercó sigilosamente y sus dedos fríos rozaron su mejilla.
Su tono juguetón se desvaneció, sabiendo que Neo no bebería sin importar lo que hiciera.
Dejando de lado por completo sus pretensiones, habló con su habitual voz tranquila y seria.
Zeus cree que el ataque vendrá del espacio. Por eso sigue en la Luna.
Neo dejó escapar un suspiro de resignación.
Su aliento formó una leve niebla en el aire frío.
"Como era de esperar", murmuró, "hubo una razón por la que insistió en manipular la Luna él mismo".
Gaia asintió y se puso a su lado.
Su expresión permaneció ilegible.
No se ha rendido. Planea interceptar al Ángel de los Exteriores en el espacio, antes de que llegue a la Tierra.
“No puede hacerlo solo.” La voz de Neo era firme.
Zeus pensó que el Ángel del Exterior vendría del espacio. Por eso estaba allí.
"Le dije lo mismo", respondió Gaia. "Pero él dijo que lo haría, aunque le costara la vida".
El agarre de Neo sobre el parapeto se hizo más fuerte.
Sus nudillos se pusieron blancos por la tensión.
La arrogancia de Zeus no tenía paralelo, pero también lo era su determinación.
Estaba consumido por la culpa, una culpa que enmascaraba con bravuconería y una fuerza implacable.
Atacó a cualquiera que se atreviera a mencionar el papel de su hermana en el apocalipsis.
Pero aunque no lo demostrara, la razón por la que estaba obsesionado con salvar al mundo era asegurarse de que nadie criticara más a su hermana.
Y ahora, estaba solo en la Luna, la primera y quizás la última línea de defensa de la Tierra.
[Tiempo restante hasta el fin del mundo: 10 segundos]
Neo miró la cuenta regresiva con una mirada tranquila.
[9 segundos]
Las estrellas de arriba permanecieron serenas, ajenas al tumulto que se desarrollaba en el suelo.
[6 segundos]
El viento aullaba, trayendo aplausos y risas distantes de aquellos que disfrutaban de sus últimos momentos.
[4 segundos]
Neo exhaló lentamente, centrando sus sentidos.
[3 segundos]
Gaia permaneció en silencio a su lado.
Su expresión era una mezcla de esperanza y miedo.
[2 segundos]
La sombra de Neo parpadeó de forma antinatural, como si reaccionara a su creciente tensión.
[1 segundo]
Un solo aliento llenó el silencio.
[Cuenta regresiva terminada.]
Neo expandió sus sentidos, escaneando los alrededores en busca de cualquier cambio, cualquier onda en el mundo que señalara su perdición.
Su percepción se extendía a lo largo y ancho.
Pero no pasó nada.
Las estrellas continuaban su tranquila danza en el cielo. El viento aún soplaba a través de su abrigo. Los miembros de la Asociación, abajo, continuaban con sus festejos.
“Nada ha cambiado” susurró Gaia, rompiendo el silencio.
Sus miradas se encontraron, ambas llenas de cautelosa incertidumbre.
"Quizás... quizás el Día D realmente se detuvo", dijo con vacilación. "¿Porque derrotamos a las Cuatro Calamidades?"
Neo no respondió de inmediato.

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Estás leyendo el capítulo 281 de La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela), un novela. Un personaje sin nombre que nunca apareció en la novela. Un extra. Neo se convirtió en ese personaje extra.... Transmigrar a la novela y obtener el linaje de Hades, el dios de la muerte, se suponía que era lo mejor que… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) tiene 839 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.