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Leer La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) Capítulo 253 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Faryab, Afganistán, Mundo de Sombras La mujer de cabello negro lacio, penetrantes ojos verdes y expresión fría corrió rápidamente por las ruinas de la ciudad. El aire estaba cargado de humo y persistía un leve olor a ceniza, mezclándose con el olor metálico de la sangre. Los edificios derruidos proyectaban sombras irregulares sobre las calles agrietadas, donde los escombros y los vidrios rotos brillaban débilmente bajo la luz tenue y sobrenatural. Decenas de monstruos aparecían en su camino cada segundo. Ella se ocupó de ellos sin esfuerzo, eliminando a cada uno de ellos con un solo movimiento de su lanza. Su velocidad era lo suficientemente rápida como para romper la barrera sónica, pero no se produjeron ondas de choque, como si incluso el aire temiera oponerse a ella. Más adelante, el caos de la ciudad dio paso a un denso bosque. Los árboles parecían casi vivos. Sus ramas nudosas se extendían como manos esqueléticas hacia el cielo. El suelo bajo ellos estaba envuelto en niebla, y un leve aroma terroso reemplazó el hedor de la destrucción. Gaia abrió la boca y comenzó a cantar. "Oh, seres del bosque; las raíces se entrelazan, los caminos se alinean; a través del corazón del bosque, déjenme combinar; un verde con otro, puente divino." El bosque comenzó a brillar con una luz verde vibrante y el aire zumbaba con energía. El espacio mismo se deformó, conectando este bosque con otras cinco ciudades más allá. Éste fue el encantamiento que permitió a Gaia recorrer grandes distancias rápidamente. Estaba a punto de adentrarse en el bosque cuando un repentino y cegador destello de luz atravesó el cielo oscuro. Sus instintos gritaron una advertencia y ella saltó hacia atrás sin dudarlo. Una figura se estrelló contra el suelo donde había estado unos momentos antes. El impacto provocó temblores que recorrieron la tierra, derribando árboles cercanos y dispersando escombros. "Maldita sea, fallé", murmuró la figura, levantándose tambaleándose. Perses meneó la cabeza como para despejarla. "Quien haya calibrado este Cubo Espacio-Tiempo debe mejorar su juego", se quejó. Hizo un gesto con la mano con desdén y estallaron fuertes vientos que dispersaron la nube de polvo que lo había envuelto. Cuando el aire se aclaró, su forma se hizo completamente visible para Gaia. “Perses…” La voz de Gaia era gélida. Apretó la lanza con más fuerza”. ¿Acabas de atacarme? “No, las coordenadas de teletransportación estaban desfasadas y casi me hicieron chocar contigo” explicó con una sonrisa de disculpa. "¿Qué estás haciendo aquí?" preguntó ella. "Kronos me envió para ayudarte a llegar a Neo Hargraves". Perses le mostró el Cubo del Espacio-Tiempo. Vamos. Tenemos que evitar que esos mocosos despierten al Tifón. La expresión de Gaia no cambió y permaneció en silencio. Cuando su silencio se prolongó, añadió con impaciencia: Las visiones que Apolo ha tenido nos muestran a Neo Hargraves salvando al Niño de Maná. Esto significa que, a menos que lo detengamos y cambiemos el futuro, Tifón despertará sin duda. Así que muévete, no tenemos tiempo que perder. Una mueca arrugó el rostro de Gaia. Sentía que algo no estaba bien, pero no podía identificar qué era. Después de un momento de deliberación, asintió y se acercó a Perses con cautela. "¿Puede el Cubo del Espacio-Tiempo teletransportarnos a la Expansión Salvaje?" preguntó. "No puede teletransportarnos al interior de la Expansión Salvaje. El espacio allí está controlado por Tifón. Pero podemos teletransportarnos al exterior y entrar nosotros mismos", explicó Perses. Sus palabras eran lógicas. A pesar de la competencia entre los Titanes y la Asociación de Despertadores, no era raro que colaboraran en situaciones extremas. "Relaja tu cuerpo. Estoy activando el Cubo Espacio-Tiempo", ordenó. Gaia exhaló, aflojando el control de su lanza. Su postura se suavizó y él bajó la guardia. El cubo empezó a brillar. Emitió una luz pulsante que los envolvió a ambos. De repente, un siniestro resplandor naranja rojizo apareció alrededor de la mano de Perses. Antes de que Gaia pudiera reaccionar, el resplandor se solidificó en un hacha, y él la blandió hacia su cuello en un arco rápido y letal. La emboscada fue demasiado repentina. Gaia logró evadir el golpe completo, pero la espada le rozó el hombro, dejándole un corte profundo y sangriento. El dolor estalló, pero su expresión permaneció serena. "¿Qué estás haciendo?", preguntó ella. "Siguiendo las órdenes de mi líder", dijo Perses. "Tu hombre causó estragos en nuestro lugar. Voy a hacer lo mismo aquí". El ceño de Gaia se hizo más profundo. Se estaba refiriendo al ataque de Zeus, se dio cuenta. "Este no es momento para que peleemos entre nosotros", dijo. El rostro de Perses mostró una expresión de arrepentimiento cuando la escuchó. Su ceño fruncido y la ligera curvatura de sus labios delataban su conflicto interno. Claramente, él realmente no quería pelear con ella y en cambio quería ayudarla a detener a Neo. Por un momento, su mirada penetrante se suavizó y suspiró, sacudiendo la cabeza. "Lo siento. Necesito seguir las órdenes de mi líder", dijo con resignación. La expresión de Gaia permaneció fría, aunque un destello de frustración cruzó sus ojos. "Estás rompiendo el tratado de paz ahora mismo." “Tu gente fue la que lo rompió primero” replicó Perses con dureza. Antes de que Gaia pudiera responder, salió disparado hacia adelante como una bala. El suelo bajo él se agrietó por la enorme fuerza del lanzamiento. Su hacha brillaba con el tono ardiente de su aura de color rojo anaranjado mientras la atacaba con brutal precisión. ... Bosque de Ballyhoura, Munster, Irlanda, Mundo de las Sombras El denso bosque se alzaba ante Neo y Jack. Su exterior verde vibrante parecía contrastar con la muerte y la carnicería que lo rodeaban. El suelo alrededor de Neo y Jack estaba lleno de huesos destrozados de monstruos esqueléticos y cadáveres podridos de zombis. Habían matado a casi todos los no-muertos de Niles Radcliff que protegían el límite de la Expansión Salvaje. El bosque parecía engañosamente común, con árboles imponentes y frondosa maleza. Sin embargo, una barrera invisible lo rodeaba. Neo se quedó quieto, con la mirada fija en una pantalla de estado translúcida frente a él, mientras Jack peinaba el área en busca de un punto débil en la barrera. [Eterno, Grado 5 Mítico] Progreso: 91% Efecto: Te vuelves eterno y ganas resistencia contra los problemas de estado (+10%). [Invasión mental, grado 5 Despertado] Progreso: 99% Ambos rasgos estaban a punto de producir un gran avance. Sin embargo, solo podía esperar a abandonar el Mundo de las Sombras para abrirse paso, ya que cada avance consumía una gran cantidad de Energía Divina y en este momento carecía gravemente de Energía Divina. [Muerte] Maestría: Adepto (Cima) (Sellado) → Ninguno Progreso del concepto: 97% Neo frunció el ceño. El avance se había estancado en el 97% durante dos días. No aumentaría por mucha Intención que fusionara en su Núcleo. Apretó los puños y tensó la mandíbula con frustración. “Mi intención no tiene problema”, pensó. “El problema es que me falta la Muerte”. Había estado masacrando a miles de monstruos durante los últimos días. Al principio, sus muertes le proporcionaron un progreso significativo, pero a medida que su dominio creció, la energía de Muerte que producían disminuyó. “Ya no necesito números”, concluyó con tristeza. “Necesito calidad”. Su ceño se frunció aún más. Necesitaba matar a alguien fuerte, alguien cuya muerte produciría el tipo de energía potente que podría impulsar el progreso de su Concepto hasta su finalización de un solo golpe. "Neo, encontré una manera de entrar." La voz de Jack interrumpió sus pensamientos y lo devolvió al presente. Neo se giró y vio a Jack parado cerca de la barrera, que ahora tenía un desgarro irregular que la atravesaba. Jack había descubierto un eslabón débil después de horas de búsqueda y lo abrió. Los dos atravesaron la barrera. Sintieron un cambio y una extraña quietud los envolvió. El aire se volvió pesado. Todos los sonidos naturales cesaron: ni el susurro de las hojas ni el canto de los pájaros, solo el silencio. "Puedo sentir que alguien me mira", murmuró Jack. "Podría ser Tifón o uno de sus Soberanos", respondió Neo. "O tal vez un Despertador enviado para detenernos. Ignorémoslo por ahora y centrémonos en el problema en cuestión". El bosque de Ballyhoura, ahora llamado Expansión Salvaje, era originalmente un área de 10.500 hectáreas (aproximadamente 26.000 acres) que abarcaba las montañas de Ballyhoura. Desde la llegada de Tifón, el espacio dentro del bosque se había expandido exponencialmente. Desde el exterior, parecía no haber habido cambios y el tamaño seguía siendo el mismo. Pero al entrar uno se daría cuenta de que era tan grande como Australia. Esto fue obra de Tifón: manipulación espacial a una escala que desafiaba la comprensión. "¿Debería empezar?" preguntó Jack. "Sí", dijo Neo. Las sombras se extendían bajo los pies de Jack, fluyendo como oscuridad líquida. Se extendieron por el suelo del bosque y crecieron hasta que fueron lo suficientemente grandes como para engullir una ciudad entera. Las sombras comenzaron a agitarse y burbujear siniestramente. "Levántate, legión mía, y sírveme una vez más", cantó Jack. Las sombras se ondularon y miles de no muertos salieron arrastrándose de ellas. Sus formas esqueléticas y descompuestas eran un contraste grotesco con el vibrante bosque. Se movieron con fluidez y se dispersaron en todas direcciones. Jack les ordenó que buscaran en el bosque un árbol gigante: el núcleo de Tifón. El cuerpo de Tifón era el bosque mismo. El gran tamaño hizo imposible matar a Tifón debido a la falta de potencia de fuego. La única forma de dañar al Padre de las Anomalías era atacar su Núcleo. "No me llevará mucho tiempo encontrar el núcleo", dijo Jack. El espacio dentro de la Expansión Salvaje fue distorsionado por Tifón. Podría alterar rutas, crear bucles y desviar a los intrusos sin cesar. Nadie podría localizar el Núcleo de Tifón a menos que el monstruo quisiera que lo encontraran. Jack y Neo lo entendieron bien. Por eso habían ideado un plan de fuerza bruta.
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Estás leyendo el capítulo 253 de La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela), un novela. Un personaje sin nombre que nunca apareció en la novela. Un extra. Neo se convirtió en ese personaje extra.... Transmigrar a la novela y obtener el linaje de Hades, el dios de la muerte, se suponía que era lo mejor que… Este capítulo tiene publicado el 5 de octubre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. La Muerte de Extra: Soy el Hijo de Hades (Novela) tiene 839 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.